A pie cambiado

28 Dic 2012

Escrito por: chavanel el 28 Dic 2012 - URL Permanente

Fútbol y terrorismo en el mismo terreno de juego

Después del límite que algunos clubes han sobrepasado al introducir la política en el mundo del fútbol e instrumentalizar grandes eventos en su favor, ahora se ha dado un paso más y el que llega a los terrenos de juego, es el terrorismo.

Todo comienza hace una semana cuando se da a conocer la decisión de ex jugadores de la Real Sociedad y del Athletic de Bilbao de llevar a cabo un partido el próximo día 30 de este mes, con el objetivo de respaldar la manifestación a favor de los presos de ETA con el lema “'Derechos humanos. Solución. Paz. Presas y presos vascos a Euskal Herria”, establecida en 12 de enero. Una concentración convocada por Herria, un colectivo de apoyo a los presos del grupo terrorista y que ha protagonizado numerosas movilizaciones estos últimos años.

Ante el conocimiento de esta noticia, el pasado lunes 24 la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), realizó la petición de prohibir el encuentro ante la Audiencia Nacional, considerando que "ensalza a quienes han sido condenados por pertenecer o colaborar con ETA o condenados por acciones terroristas que han causado un gran número de fallecidos y heridos", como así afirmaban en el escrito. Añadiendo también que "el encuentro supone un menosprecio y humillación a las víctimas del terrorismo y a sus familiares". Protestas, todas ellas sin fortuna. Puesto que el magistrado Ismael Moreno ha rechazado la petición y finalmente ha autorizado la celebración de dicho encuentro que se llevará a cabo en el campo de fútbol Larrotegi, Lekeitio (Vizcaya),con entrada gratuita y se sorteos de diferentes prendas donadas por deportistas.

Toda una “fiesta” (modo irónico on) a la que ya se han unido políticos como el diputado general de Guipúzcoa, Martin Garitano, de Bildu.

Una vez resumido el asunto para evitar que falten datos, ¿Cómo es posible que se utilice el fútbol con estos fines? ¿Y que además las instituciones lo permitan?. El fútbol no debe ni puede entrar al servilismo de los políticos y aún menos al de organizaciones con propósitos muy lejanos a la democracia. Hay colectivos que se aprovechan de su situación ventajosa para introducir sus mensajes en un mundo, como el del fútbol, que sólo debería estar para el disfrute del espectador y no como plataforma propagandística de elementos ajenos. Es evidente que estos movimientos son conocedores de la fuerza del mayor deporte de nuestro país y del mundo, pero para evitar este uso inadecuado del deporte están los tribunales y el propio fútbol. En primer lugar, son los propios clubes los que dejan que esto suceda y en algún estadio es habitual que en todos los partidos surjan reivindicaciones políticas. Sin embargo, nadie actúa, puesto que parece más importante multar a un jugador por mostrar apoyo a alguien en su camiseta o retirar pancartas hirientes al presidente del club de turno. Son hechos más “importantes” o seguramente más fáciles de penalizar. El propio fútbol no se respeta a sí mismo y así ocurre que cualquiera lo pueda utilizar. Si el entorno del deporte rey no es capaz de legislarse a sí mismo para lo que no interesa, es imposible que las autoridades se manchen las manos. Poco respeto muestras los ex jugadores de ambos equipos al apoyar a unos presos que seguramente cuenten con víctimas en su historial.

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono
© DIARIO AS, S.L. - Valentín Beato, 44 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 375 25 00