Deporte y Nada

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Año nuevo, ¿liga nueva?

Escrito por: espejo86 el 04 Ene 2009 - URL Permanente

Muchos son los que aprovechan la llegada de un nuevo año para renovar propósitos y metas, los que ven en esta circunstancia la oportunidad de cambiar, de ser mejores. Al Real Madrid Santa Claus le ha dejado bajo el abeto navideño dos nuevas incorporaciones, dos nuevas promesas que prometen encauzar el errático ritmo de la temporada en liga y aportar credibilidad de cara a la Champions. Esta tarde, en el curiosamente atípico horario de las cinco de la tarde, se presenta la primera ocasión para demostrar que este 2009 será más feliz que el 2008 frente a un Villarreal que no tiene nada de que arrepentirse. Ayer, el Barcelona y el Atlético de Madrid se mostraron fieles a sí mismos.

Los blaugranas golearon a un correoso Mallorca que plantó cara en el Nou Camp hasta que se le agotaron las fuerzas de perseguir a un balón que más bien parecía un espíritu burlón que incluso les regaló un tanto. Los baleares observaban una y otra vez como el esférico circulaba a través de las botas de los locales sin poder hacer presa de él, tratando estérilmente de alcanzarlo durante la mayor parte del partido. Pese a que lograron ponerse en ventaja con un gol de Adúriz tras un error del canterano Víctor Sánchez en ningún momento arrebataron a los culés el control del choque. Sorprende de este equipo la paciencia que demuestra, la confianza que exhibe en su juego, la tarea del mejor técnico novato de la historia de la liga ha consistido más bien en ser capaz de hacer creer a los suyos en que su fórmula es válida, que en cambiar nada sustantivo. El Barcelona lleva jugando a lo mismo toda la vida, la diferencia entre las épocas exitosas como esta y las mediocres estriban fundamentalmente en una cuestión de fe. Es difícil perder un partido cuando se cree vivamente en lo que se juega y se practica con grandes jugadores. No obstante, y como también sucediera durante el año que acaba de terminar, el árbitro se erigió en un factor determinante para materializar la superioridad sobre el campo en tres puntos. Iniesta, a pase de un Gudjohnsen en posición más que dudosa se encargaría, en su reaparición, de convertir la remontada. Antes, Henry a la salida de un córner peinado por Puyol había puesto las tablas en el marcador y Touré Yayá, en una espectacular jugada en la que sobrepasó a la desquiciada defensa mallorquín, consagraría el 3-1 definitivo.

El Atlético de Madrid solo ha conseguido un punto frente a los seis primeros clasificados del campeonato. Tras una racha de 15 partidos sin perder acudía a Mestalla para enfrentarse a un Valencia que en los últimos tiempos había dejado serias dudas acerca de su juego, pero en el que regresaba al conjunto titular Silva. El resultado fue 3-1, el canario, por sí mismo, con dos magníficos goles, se encargó de anunciar a los rojiblancos la cuesta de Enero en la que tendrán que rendir cuentas ante Barcelona, Real Madrid y Villarreal sucesivamente. El pacato planteamiento de Aguirre provocó una alarmante desconexión entre una de las mejores delanteras de la liga y uno de los centros del campo más ineficaces para que los chés les arrebataran el segundo puesto y puedan recibir el año cargados de expectativas.

Si el Real Madrid consigue la victoria frente al Villarreal esta tarde adelantará a los colchoneros situándose en zona Champions tras este último mes de infortunio o de pájara. El Villarreal es el último puerto que han de afrontar. Es muy posible que debute Huntelaar, un joven delantero que ha venido de tapadillo pero que asegura goles a mansalva. En su país natal le apodan en cazador, The Hunter, en un juego de palabras con su nombre. Los que no hayan podido disfrutar de él en la Eredivisse durante las últimas temporadas quizá se lleven una grata sorpresa cuando descubran en él las virtudes que atesora. Rapidez, remate con ambas piernas, precisión en el disparo, capacidad aérea y oportunismo. Se trata de un killer que no pestañea ante el portero rival y que es de suponer que estará deseando hacerse notar en nuestro campeonato a base de tantos. La recuperación de Sneijder y Pepe, dos de los puntales de la plantilla y la probable aparición de Lass, deben hacer saludar con un cierto optimismo los nuevos tiempos a los aficionados blancos.

Hablemos de fútbol

Escrito por: espejo86 el 27 Oct 2008 - URL Permanente

A juzgar por las portadas de los diarios deportivos uno no sabe si la octava jornada de liga se ha disputado sobre el césped o en el plenario de sesiones del congreso de los diputados. Los protagonistas son los jugadores que no han participado en sus encuentros, las palabras de los directivos y las actuaciones de los árbitros, con los oscuros tejemanejes de la Federación como telón de fondo.

Nadie parece haberse enterado de que el Madrid ha ganado y de que lo más relevante de ese partido fue la resurrección de Sneijder, el poderío exhibido por Gago en el centro del campo y una nueva prueba de que los indicios que apuntan a que Higuaín puede convertirse en una solución de futuro para la delantera merengue son cada vez más fehacientes. Tampoco parece interesar a los cronistas, redactores y editorialistas varios que el Atlético, fiel a su estigma romántico y maldito, empató a 4 en un vibrante partido que sirve para avisar al Villarreal de que conjugar Champions y Liga es una asignatura más que ardua, o que un gran Eto´o, escoltado por un soberbio Iniesta y un estelar Messi, consiguió marcar tres los cinco goles de su equipo y colocarse a un suspiro del pichichi, ostentado por Villa, el cual mantiene al Valencia en la cabeza de la clasificación firmando el mejor inicio de su historia con los mismos jugadores que Koeman no supo utilizar y que Emery ha redimido y revivido. 

Dejemos los contubernios, los acendrados análisis psicológicos y la hermenéutica para quiénes no saben disfrutar de este hermoso deporte y hablemos de fútbol, de lo que pasa dentro del terreno de juego, el único espacio en el que tiene sentido todo esto.

Papá, ¿por qué somos del Atleti?

Escrito por: espejo86 el 05 Oct 2008 - URL Permanente

Esperábamos un partido bronco, disputado, con alternativas para ambos equipos. Con emoción, con una lucha feroz en el medio del campo, a un Atleti replegado, haciendo daño a la contra. Queríamos un duelo entre el Kun y Messi, por ver quién es el mejor jugador del mundo en la actualidad. Sospechábamos que el Atlético de Madrid era un candidato al título y que presentaría batalla frente a un irregular, en el comienzo de la temporada, Barcelona. Soñábamos con uno de esos duelos en las alturas, donde cada gol es fiduciario del talento, presa del esfuerzo, el tesón y, quizá la buena suerte, del conjunto que lo consigue. Pensábamos que Ufalujsi y Heitinga son los dos centrales que necesitaban los pupilos de Aguirre para dar el salto a otra liga, a esa que se libra en choques como éste. Deseábamos goles, y los hubo, sí, nada menos que siete, pero no fueron la consecuencia de la virtud, sino del propósito de unos y del depropósito de los otros.

El Atlético, como la bolsa, históricamente se ha caracterizado por defraudar las expectativas que pesan sobre él y ocasiones como ésta afianzan el mito. El mito del pupas, del "papá, ¿por qué somos del Atleti?", del quiero y no puedo, del puedo y no sé, del sé y no llego. El Barcelona no tuvo tiempo de exihibir su manejo en el medio del campo, de acosar la potertería rival, ni siquiera de marrar oportunidades. En el minuto tres hicieron la jugada de estrategia que llevan haciendo durante los tres últimos años; Márquez se adelanta y, desde el primer palo, remata de cabeza tras un balón templado sacado de una falta lateral. Es seguro que Aguirre previno a sus hombres de esta tesitura, de que la ensayaron en todos los entrenamientos, por eso es aún más injustificable ese ataque de amnesia táctica y técnica que les sobrevino de repente a todos los zagueros atléticos. ¡Márquez remata completamente solo! Se puede alegar desconcentración, eran los primeros minutos, pero el hecho es que el azteca, durante el resto del encuentro, volvió a hacerlo en dos ocasiones más.

Dos minutos después Ufalujsi cometió su primer y no único error de la noche. Messi controla de espaldas a la portería y trata de driblar al defensa checo, éste no llega a alcanzar la pelota y comete un absurdo penalty en la frontal del área que convertiría Eto´o. El reciente fichaje del club rojiblanco atemoriza mucho más por su aspecto que por sus actuaciones. Su melena, su rostro serio, sus hechuras viquingas, presagian un central infranqueable además de fornido. Sus acciones confirman que las apariencias,

frecuentemente, engañan.

El 3-0 no se hizo esperar, un error de Coupet a la hora de ordenar la barrera, si es que la pidió, provocó que Messi pudiese marcar a portería vacía. Es cierto que el Barcelona jugó un buen partido, pero esta jugada resume exactamente el estado de la defensa atlética durante el choque. El ex internacional francés, por cosas como estas perdió el puesto en la selección, estaba abrazado al poste mientras los miembros de la barrera discutían entre sí. Messi demostró que además de un crack, es pícaro, astuto y tiene puestos los cinco sentidos en el partido, aunque visto el resultado final esta jugada se antoja anecdótica.
Los colchoneros, por medio de Maxi, en la única ocasión clara de la que dispusieron cuando todavía marcar goles servía para algo dedició anotarse pronto el gol de la honra. Un disparo lejano del volante argentino que Valdés no acertó a atajar porque estaba mal colocado o porque se coló por toda la escuadra. No obstante, poco les duraron las ilusiones, un error de entendimiento entre Perea y el nefasto Ufalujsi permitió que Eto´o disfrutase de una autopista entre ambos por la que no dudó en adentrarse para lograr el cuarto. Una brillante jugada de Iniesta que se marchó de su marcador, Ufalujsi -quién sino-, sin regatear siquiera, finalizada con un disparo que rebotó en el poste, fue retomada por Gudjohnsen para poner el fin a la primera parte y al partido en el minuto 28.

El resto del encuentro, privado de tensión, de competencia, de ritmo, de ambición y, si se apura, hasta de coraje, sobre todo por parte de los atléticos, cuya depresión era más vergonzosa que lastimosa, sirvió únicamente para que Messi estuviera apunto de imitar nuevamente a Maradona. No hubiera valido como ejemplo, enfrente tenía ya sabemos a quién. También para que Henry marcase un bonito gol desde fuera del área ajustando de primeras un fuerte chut al palo, tras un lance que él mismo había iniciado al combinar con Xavi. El catalán la adelantó para Iniesta que se la dejó franca al ex astro para que finalizase al más puro estilo de su época en el Arsenal.

Sumariamente: de todos los partidos posibles que pudieran haber disputado ayer Barcelona y Atlético este fue el peor. Sobre todo para los madrileños, quizá los culés disfrutasen, aunque no deberían sacar conclusiones de este fraude.

El juego de las diferencias y el derby catalán

Escrito por: espejo86 el 28 Sep 2008 - URL Permanente
Para alguien que ayer no pudiera disfrutar de los partidos de Madrid y Barcelona que eche una ojeada rápida al periódico de la que solo se quedara con el resultado final, los minutos de los goles y sus autores, podría pensar que ambos partidos discurrieron de un modo similar. Pensaría que tanto Madrid como Barcelona racanearon esfuerzos ante la inminente jornada de Champions en una contienda liguera en medio de un calendario sobrecargado y que resolvieron en el tiempo añadido en un último apretón. Esta visión es en parte acertada, lo es del mismo modo en que tendemos a ver idénticas a primera vista las dos imágenes que aparecen en el juego de analizar diferencias que suelen proponer algunas publicaciones como pasatiempos. Ese juego en el que tenemos, pongamos por caso, dos rostros de un tigre y en el que nuestro objetivo consiste en averiguar que el de la derecha tiene una raya más, un ojo menos o una oreja demasiado larga en comparación.

Tanto el Madrid como el Barcelona son dos tigres de la competición liguera, quizá sean los mayores depredadores que campan por España, los rivales en ocasiones se asemejan a las gacelas que aparecen en los documentales de la 2 y que anteceden o se confunden con la siesta. Con todo, no es lo mismo ganar dando un último mordisco letal en carrera a la presa cuando ésta huye despavorida y plena de fuerzas, que devorar a un ejemplar cuando está en el suelo porque se ha tropezado debido a que un tecero le ha zancadilleado.


Barcelona - Espany
ol

El Barcelona jugó bien, por seguir con el símil, merodeó durante todo el derby alrededor de la manada con energía y paciencia, controlando en todo momento el ritmo del encuentro, con un Xavi que desde que recuperó los galones en la Eurocopa se puede considerar el centrocampista más en forma del viejo continente, lo que equivale a decir del mundo. Las estadísticas no mienten, tiró cuatro veces más a puerta que su rival y que fuera perdiendo al descanso resulta absolutamente incomprensible, tan incomprensible como en Soria o frente al Rácing, es decir, incomprensible y al mismo tiempo lógico, paradojas del fútbol. El Espanyol consiguió su tanto en una jugada desafortunada de Víctor Valdés, bien es cierto que Luis García, pícaro, le tocó sutilmente. Hay quienes dicen que porque Puyol hizo lo propio con él, no creo que merezca la pena entrar en ese debate, el hecho es que Víctor despeja mal y eso es aprovechado por Coro para marcar a placer. No es que Víctor sea un mal portero, pero es seguro que no está entre los diez mejores del mundo, a estas alturas de su carrera creo que se puede afirmar sin dificultad que le ha restado más puntos al conjunto culé de los que le ha dado. Es un chico simpático, correcto, amable, canterano, catalán, un contrapunto a Iker Casillas en el Real Madrid, con la nimia diferencia, otra, de que el mostoleño nos tiene acostumbrados a parar lo posible y lo imposible mientras que Víctor, en ocasiones como la de ayer, hace lo imposible para hacer posible un gol. Hubiera sido mucho más sencillo mandar la pelota a córner y luego protestar si es que hubo falta, que está por ver.

La primera parte terminó con la expulsión rigurosa, por no decir escandalosamente injusta, de Nené. El ex celtiña pagó el pato por la jugada del gol de los suyos. Medina, aplicando esa extraña ley compensatoria según la cual para nivelar un posible error hay que cometer en su lugar otro más grande en sentido inverso y que en aplicación del más elemental sentido común no sería arreglar nada sino empeorar mucho más las cosas, se cargó un duelo que hasta el momento era muy intenso, apasionante. Todo un derby, con los espanyolistas defendiendo con uñas y dientes, colgados del larguero -tuvieron que sacar dos balones a lo largo de los noventa minutos sobre de la línea de gol-, voraces en las contras y con un Kameni espectacular, defendiendo su honor y su dominio dentro del universo futbolístico catalán.

En la segunda parte el Espanyol defendía mermado en sus efectivos, de ahí que los problemas en la zaga se fueran haciendo cada vez mayores por el empuje blaugrana, pese a que Guardiola se equivocó en los cambios dando entrada a Eto´o por Abidal y a Bojan por Busquets. Sobre todo a raíz de la salida del excelente pivote, hijo de aquel singular portero que siempre calzaba mayas y que era casi tan bueno con las piernas como con las manos, perdió claridad en el centro del campo sin ganar pegada. Hasta cuatro delanteros acosaban la meta de los periquitos sin criterio alguno, pero con mucha voluntad y una incuestionable calidad. El gol tenía que llegar, lo hizo en un contragolpe y de rebote, cosas del fútbol. Henry lanzó al muñeco, como suele últimamente, con la fortuna de que el despeje de Kameni se estrelló en Jarque que había perdido la posición y que perseguía al francés como un pollo sin cabeza, haciendo que la pelota volviera templadita al ex gunner que solo tuvo que empujarla. No se entiende que Guardiola alineara a Henry y que lo mantuviera los noventa minutos, este jugador se parece muy pocas veces a sí mismo, en un momento de la retransmisión Valdano apostilló una jugada suya con este comentario: "A veces Henry parece Henry". Creo que es la mejor definición de su estado de forma, no hay adjetivos más precisos, ni para lo bueno ni para lo malo, que su propio nombre para describirlo.

Antes del gol, los Boixos Nois se diviriteron lanzando bengalas contra la afición blanquiazul. Una curiosa manera de pasar el rato mientras se disputa un partido de fútbol que pudo ocasionar alguna funesta consecuencia. Un estadio de fútbol es un lugar en el que está permitido abstraerte de tu vida cotidiana, de tu faceta habitual y reconocible. Estoy seguro de que entre los que ayer lanzaban bengalas se encuentran buenas personas que no suelen hacer eso desde la ventana de su apartamento mientras la vecina tiende la ropa. Del mismo modo, no solemos hacer patentes nuestras reservas con respecto a una opinión con la contundencia con la que se insulta al árbitro desde la grada. El fútbol es así, le pese a quien le pese y no considero apropiado hacer demagogia sobre lo malos que son los Boixos porque ya lo sabemos todos, coincido en esto con Laporta, la culpa no es suya sino de los servicios de seguridad del Espanyol. En el feudo espanyolista, por alguna extraña razón que no alcanzo a entender, las atracciones pirotécnicas casi forman parte del espectáculo desde hace años y eso es lo lamentable. Deberían haber aprendido la lección después de lo ocurrido en 1992, cuando, precisamente por ese motivo, un niño falleció en Sarriá. La juez que instruyó el caso condenó a indemnizar a la famlia de la víctma con 42 millones de pesetas al Espanyol, porque son ellos quienen tienen que mantener el orden en el estadio. No se les puede pedir a unos descerebrados como los Boixos que guarden la compostura.

Cuando el choque expiraba llegó la actuación estelar de Medina. El árbitro se guardó para sí mismo los momentos álgidos del choque, el término de la primera parte y el término del partido. Cometió dos erorres: "ahorcar al hombre equivocado y dejarlo con vida", no, pero casi. Añadir tres minutos, sobre el añadido debido al incidente de los Boixos, para descontar cinco posteriormente y señalar un penalty que no solo no existió, en la medida en que se dio fuera del tiempo reglamentario, sino que además ni siquiera se produjo, pues Dani Parejo toca el balón. Ciertamente, si uno fuera contumaz en sus observaciones, podría llegar a la conclusión de que Medina añadió todo el tiempo que era necesario para que el Barcelona marcara. No seré contumaz, diré solo que se trata de un árbitro nefasto y, diré más; generalmente, los árbitros, cuanto peores son, más benefician a los mismos, pero es producto del azar, no sean mal pensados. Messi realizó el penalty y dio los tres puntos a los culés que pese a ser superiores en el juego no merecieron la victoria. Lo justo hubiese sido el empate para premiar la aguerrida y heroica defensa del Espanyol durante todo el encuentro. Supongo que al seguidor periquito se le quedará cara de tonto toda la semana y tendrá que soportar las crueles burlas de los aficionados blaugranas en el trabajo, en el bar, en el súper. No obstante, deberían caminar con la cabeza bien alta visto lo visto en el partido, además, tienen motivos más que sobrados para regodearse en su modestia, ligada casi siempre a las injusticias que benefician históricamente al otro equipo de la ciudad en derbys como este.

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