y los sueños, sueños son

Alegrías y desgracias personales sobre el verdadero sueño: el club Atlético de Madrid

20 Abr 2008

Escrito por: ennio el 20 Abr 2008 - URL Permanente

Mirando hacia atrás

Decía José ingenieros, un filósofo argentino del siglo pasado, que los hombres y pueblos en decadencia viven acordándose de dónde vienen mientras que los hombres geniales y pueblos fuertes sólo necesitan saber a dónde van. El Atlético de Madrid es una institución en decadencia que fundamentalmente no sabe a donde va. Lo es desde hace ya demasiados años y no desde ayer por la noche como algún despistado pueda pensar. Lo es gracias a una gestión lamentable por parte de prácticamente todos los que tienen algo que decir en esa institución. Todos viven acordándose de donde vienen (aunque encima cada uno tiene una referencia diferente) pero ninguno tiene la menor idea de hacia donde vamos.

La dupla presidencial lleva seis años estancados en la idea de que venimos de la segunda división como forma de justificar una de las gestiones más lamentables que se recuerdan en el fútbol español, terreno ya de por si abonado a las gestiones penosas. Esa forma capciosa de mirar al pasado (al pasado que le interesa, claro) ha servido de justificante para rodearse (cambiando los cromos cada año pero dejando el concepto de lo que buscaban) de un equipo técnico que habría que situarlo entre lo amateur y la negligencia. Por encima de la habilidad profesional de los personajes se buscaron tipos agradecidos y perfectamente sometidos al inamovible poder. Tipos mediocres provenientes de clubes a miles de galaxias de distancia en cuanto a lo social y mediático o tipos recuperados de un sospechoso ostracismo que les unía un profundo agradecimiento transformado en servilismo hacia quien les daba esa oportunidad. El latiguillo del “paso a paso”, “poco a poco” o “estamos mejor que el año pasado” servía de excusa barata con la que tapar tantos y tantos errores que se han sucedido en estos años.

Los agradecidos entrenadores que invitados por el heredero Gil han venido al Atlético de Madrid a realizar las prácticas de su cursillo de entrenador lo hacían con la misma idea que transmitían sus dirigentes: venimos de segunda y somos unos desgraciados ergo cualquier cosa que no sea una goleada en contra es un paso hacía adelante y así llevamos 6 años arrastrándonos por los campos de España, con más o menos dignidad según la vergüenza del inquilino del banquillo, tratando de recuperar algo que todos sabemos que jamás se recuperará de esta forma: el prestigio. La diferencia entre Aguirre y lo que había antes es que Aguirre es todavía peor entrenador que los anteriores y que encima su discurso es manifiestamente mediocre y rastrero (el resto de “becarios” al menos disimulaban).

De la secretaría técnica mejor no hablar. En su caso ni miran al pasado ni al futuro. Están ciegos. Millonarios y ciegos.

Pero también estamos nosotros, la afición, fracturada en mil pedazos, desnaturalizada, deprimida y ausente. De entre los miles de grupos distintos que cualquiera puede encontrar entre la parroquia atlética más o menos todos encajan en alguno de estos dos: los abducidos por el orden mediático que degluten sin toser la farfolla presidencial a través de los advenedizos pajes de la prensa que se dedican a recordar a cada minuto que somos un equipo que venimos de segunda para el que jugar en Europa (aunque sea en Turquía contra un segunda división) es un éxito mayor y que hacerlo con un baloncito en la manga que ponga Champions es el sumum de todas las aspiraciones. Desgraciadamente es el grupo más numeroso a mí entender y desgraciadamente también nada tiene que ver con la tradicional parroquia colchonera. No se plantean a donde vamos y simplemente esperan a que mañana se lo cuente AS o MARCA. Se van cuando nos meten el tercer gol para no pillar atasco y piensan rápido en otra cosa.

El otro grupo lo conformamos aquellos que miramos al equipo grande que fue el atlético de Madrid, ese equipo orgulloso y distinto que se conocía en todo el mundo, que despertaba la envidia de los más grandes por no entender nuestra idiosincrasia pero que tampoco sabemos a donde vamos ni a donde queremos ir. Unos focalizan toda su fuerza en un odio enfermizo contra los actuales dirigentes que muchas veces les hace (nos hace) desgastarse en empresas utópicas y excluyentes que tampoco miran hacia delante sino a una dañina figura del pasado. Otros nos ocultamos en nuestro nihilista cinismo, enfadándonos contra todo y acordándonos de lo que fue y ya no es mientras también nos olvidamos de donde estaremos mañana.

Esto, señores, es hoy el atlético de Madrid.

Ayer, jugándonos ese galáctico premio de quedar cuartos en la liga, lo único que nos queda, el equipo salio a “ver que pasaba”. Ordenado, estático, frío y apático. No es nuevo lo vimos en Valladolid (y tantos y tantos sitios) jugándonos lo mismo. Ayer incluso los jugadores no merecieron vestir ese escudo. La personalidad y el orgullo es algo que no dependen del banquillo. El entrenador del Betis, un tipo que lleva muchos años en esto y que a diferencia de nuestro “becario” parece que le gusta el fútbol, estudio lo poco que tenía que hacer para maniatar a nuestro equipo y lo hizo. 1-3. El partido no merece mayor consideración. Soporífero como el 90% de los que ha jugado el Atlético de Madrid con Aguirre en el banquillo y prescindible. Lo único destacable del partido es el tímido arranque de la despoblada grada al final del partido pidiendo la marcha de Aguirre.

¿Por qué ahora? ¿Qué diferencia existe entre este partido y el primero de la temporada o el último de la temporada pasada? La respuesta es fácil: ninguna.

Me da igual que perdiera el Sevilla, que gane o pierda el Madrid o lo que nos pase en las jornadas que faltan. Nuestra liga, la liga del Atlético de Madrid está en otro sitio y pase lo que pase de aquí al final de temporada hemos vuelto a perder y seguiremos perdiendo mientras sigamos mirando hacia atrás y cada uno a un lado distinto.

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono
Avatar de ennio

Sobre este blog

y los sueños, sueños son
ennio

Esta es la segunda versión publicada de un blog que decidí escribir sobre mi equipo, el Atlético de Madrid, el mismo día que Fernando Torres decidió ser un profesional y largarse a Liverpool. No sé porque lo hice pero desde entonces tengo una reflexión que contar en voz alta cada vez que mi equipo juega.

Los que quieran ver las entradas anteriores pueden hacerlo en http://www.enniosotanaz.blogspot.com/

Aquí será bienvenido todo aquel que quiera hablar de fútbol sin miedo a utilizar muchas palabras.

ver perfil »

Mis tags

Amigos

  • fobico

Fans

  • david-11
  • manuelg

Ídolos

  • palindromo

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):