y los sueños, sueños son

Alegrías y desgracias personales sobre el verdadero sueño: el club Atlético de Madrid

22 Nov 2009

¿Copa? ¿Liga Europea? ¿Champions?....¡Ja!

Escrito por: ennio el 22 Nov 2009 - URL Permanente

En el preciso momento en el que Agüero metió un magnífico gol de tipo listo (lo que es) cuando apenas había comenzado el partido en Riazor los aficionados atléticos tuvimos por un instante la sensación de ser un equipo de fútbol de primera división capaz de ganar partidos, meter goles y dar miedo. Fue una sensación muy placentera pero fue una sensación que duró apenas unos segundos. Cuando tras sacar del centro del campo el Deportivo se hizo con el control del balón y del partido (para no soltarlo hasta el final) enseguida entendimos que este Atlético de Madrid, esta desgracia que nos ha tocado vivir, es precisamente lo que parece: un equipo malo, muy malo, que carece de fútbol, de carácter, de personalidad, de juego… y de puntos.

Como si el centenario Atlético de Madrid, es equipo que tiene jugadores internacionales en su plantilla y que paga fichas de entre las más altas de primera división, fuese un recién ascendido a segunda B donde la mitad de sus jugadores tienen oficios de 8 a 5 antes de ir a entrenar, el equipo se metió en su área tras el gol muerto de miedo e incapaz de dar tres pases seguidos. Así no solamente es difícil recuperar puntos en la clasificación sino que es imposible ni siquiera soñar con ello. El gol del deportivo que ponía el empate pudo haber llegado de cualquier forma pero lo hizo con toda lógica a balón parado, como no podía ser de otra forma. El Depor sacó el córner como te enseñan el primer día que vas a una escuela de fútbol, balón al primer palo y prolongación de cabeza al segundo, para que el delantero gallego rematase sólo a puerta. Sinama andaba por allí haciendo “el baile del pañuelo” pero es que esté chico no hace bien ni el ridículo. Ni haciendo el payaso tiene gracia.

El problema del Atleti no es de entrenador, marche eso por delante, pero ni entiendo ni jamás entenderé que un equipo con tan poco en plantilla como el nuestro deje a la mitad de lo que tiene en el banquillo. ¿Para qué los estamos reservando? ¿Para jugar la promoción? La gran mentira de las rotaciones y los jugadores que vienen cansados de jugar con su selección es una solemne gilipollez que ya en el caso de plantillas fuertes y poderosas tiene difícil explicación (y para mi tiene más que ver con tener un buen clima en el vestuario que con otra cosa) pero en el caso de la lastimosa escuadra colchonera es absolutamente incomprensible. Si un jugador profesional es incapaz de jugar un partido 72 horas después de acabar el anterior porque ha tenido que viajar en Bussiness por encima del atlántico la única razón que lo justifica sólo puede ser un vergonzosa falta de preparación y por tanto falta de profesionalidad. No conozco un solo deporte, más y menos exigentes que el fútbol, en el que ocurra algo similar. Ocurre porque la gente lo acepta, la prensa lo justifica, los clubes lo esconden y los entrenadores se lo tragan pero todo sería infinitamente más fácil si los jugadores de fútbol dedicasen el mismo tiempo a entrenarse que por ejemplo un tenista. Es vergonzoso pero como tantas cosas los estamentos oficiales corren un (es)tupido velo El caso es que hasta que Simao no apareció en el campo dejando a Sinama fuera y siendo por primera vez once jugadores en el campo el Atleti no hizo nada. Antes había salido Cléber por Raúl García lesionado pero el detalle es de esos cambios irrelevantes porque ambos dos picapedreros compiten en dura pugna por ver quien es peor. La lesión de Raúl García no es preocupante en si sino que es preocupante que se pueda echar de menos a un jugador como Raúl García. Así, con once en el campo (y forlán y Reyes en el banquillo recuperándose de la brutal siesta) llegaron algunas ocasiones de los rojiblancos (nada del otro mundo, no se crean) y el Atleti tuvo un poco más de tiempo eso que le produce tanta alergia, la pelota, pero el empate, gracias básicamente al bajón físico de los coruñeses, parecía lo más sensato para entonces.

La victoria del Depor llegó con tres minutos de descuento en un penalti dudoso (hubo otros penaltis igual de dudosos antes que perfectamente podrían haber sido pitados) pero eso es lo que tiene acabar los partidos con la lengua fuera achicando balones en tu propia área. Cualquier error es gol. Esas cosas no pasan si tienes tú el balón y estás en campo contrario pero claro para eso hay que jugar al fútbol y eso es algo que hace mucho tiempo que es incompatible con ir vestido del Atlético de Madrid. También hay que tener carácter en los momentos menos fáciles pero mirando la jeta de los jugadores que hoy por hoy componen la plantilla rojiblanca hablar de carácter es como hablar de la Luna de Endor: un cuento.

Supongo que esta semana la afición atlética seguirá de la mano de la prensa oficial discutiendo de las cosas que a todos nos preocupan como los fichajes de adolescentes peruanos para el año que viene, la venta del Kun, los cotilleos del Real Madrid o si bajaran finalmente las temperaturas. Poco a poco el marco se estrecha y directiva, dirección deportiva, entrenadores, jugadores, peñas, aficionados y periodistas se unen de la mano cada vez más en un compacto y torticero concepto absurdo y patético que se dirige hacia el pozo infinito. Lo triste es que ninguno de ellos ni estará ni se sentirá responsable de haber llevado este nombre, este escudo y esta leyenda hacia un lugar tan injusto porque cuando ocurra ya no estarán y negarán siempre haber estado.

08 Nov 2009

Tour de force

Escrito por: ennio el 08 Nov 2009 - URL Permanente

Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesita aprender” (Charles Dickens)

El Atlético de Madrid sigue acrecentando la leyenda de equipo ridículo, penoso y lamentable y además lo hace de la forma más patética en que se puede hacer, frente al rival histórico y en el peor escenario posible, tu propio estadio. La situación es tan sumamente lamentable que sinceramente dan ganas de tirar definitivamente la toalla. No encuentro una sola razón para volver al estadio Vicente Calderón y se me ocurren todavía menos si levanto la cabeza y veo el panorama: un equipo de mierda, una afición cansada y adormecida, una prensa que se la suda, una gestión deportiva digna de un espectáculo del bombero torero, y dos caraduras desgraciados teledirigiendo desde la orilla un barco carcomido que va irremisiblemente a la deriva.
El Atlético de Madrid lleva cinco años en los que cada vez que sale a jugar contra el Real Madrid lo hace saliendo del vestuario con el saco de la derrota sobre los hombros. El equipo blanco lo único que tiene que hacer es gritar “uuuuh” y marcan gol. Con esa premisa es estúpido hacer ningún otro análisis del partido. De hecho es estúpido jugarlo. No merece la pena. Es preferible regalar los puntos o dejar el sitio a chicos adolescentes de la cantera que al menos les duela el Atlético de Madrid y no tengan miedo de nadie. A los cinco minutos el Madrid ya iba por encima en el marcador gracias a un error defensivo motivado por el canguelo que tiene este puñado de jugadores de segunda. Los otros dos goles fueron también errores defensivos, especialmente sangrante el último de ellos con otra actuación circense de Perea digna de videos de primera que desgraciadamente no es la primera ni será la última. Con 0-3 en el marcador en tu campo y frente al rival que más duele el Atleti era un cadáver. Era y es un cadáver. Lo que pasó después aparte de irrelevante fue inútil y poco significativo.
El club está enfermo de cáncer y el equipo está enfermo de leucemia. El equipo come de una sangre podrida y carcomida que lleva reproduciéndose años y años hasta acabar en este esperpento miedoso, cobarde y sin personalidad que arrastra en vano el nombre de este club por los campos del mundo. Si para solucionar el cáncer se necesita antes de sufrir algún tipo de tratamiento químico una intervención quirúrgica que estirpe al menos un par de tumores, el equipo necesita una transfusión TOTAL de sangre de forma que no quede una sóla gota de este líquido envenenado que mantiene con vida una institución que lleva décadas muerta. El jugador que venga no debería contaminarse con ninguno de los perdedores que hoy por hoy ocupan ilícitamente nuestra plantilla.
El Atlético de Madrid es una versión cutre y lamentable de lo que dice ser. Es como un concierto de los Platters en Benidorm en el que cuando entras en una boite con olor a desinfectante te das cuenta de que de los Platters originales no queda ni uno y que un puñuado de sacrificados cantantes de segunda fila se aprovechan de un nombre que les viene grande para ganarse la vida. Esos son los pereas, Raules Garcías, Clebers, Maxis, Sinamas y demás farfolla.
El Atlético de Madrid se muere y nosotros con él.

03 Nov 2009

Inutil

Escrito por: ennio el 03 Nov 2009 - URL Permanente

At Madrid 2 - Chelsea FC 2

Decía Chopin que es inútil volver sobre lo que ha sido y ya no es y el partido de esta noche frente al vigente campeón de la Premier era una suerte de volver sobre lo que ha sido y ya no es. Es decir, el partido de esta noche tenía un poso de inutilidad del que era muy difícil evadirse pero irónicamente ha sido el mejor partido del Atleti desde que comenzó la temporada. Empatar en casa (injustamente porque se mereció la victoria) frente a un señor equipo como el Chelsea entra dentro de las cuentas de cualquier seguidor de cualquier equipo del mundo. Lo que no podía entrar ni con calzador era la penosa trayectoria seguida por el equipo en la máxima competición europea hasta el día de hoy pero aquellos vientos traen estos lodos y la realidad, la cruel realidad, es que estamos eliminados de la Champions League.
Pero creo que hemos caído con la dignidad que nunca debería abandonar este equipo y que lamentablemente nos sorprende cuando se da. El equipo salió metido en el partido, concentrado, con una idea clara de equipo en la cabeza y lo más importante: sin complejos. Plantó cara desde el primer minuto al todo poderoso equipo del barrio pijo londinense y lejos de escudarse en artimañas rupestres propias de sucedaneos de entrenador lo hizo a base de táctica y fútbol. Juntando líneas, abriendo el campo, equilibrando las ayudas con dinamismo, tapando la salida rival, con mediocentros versátiles que se ofrecían e interiores activos, incisivos y generosos en el esfuerzo. Un equipo señores, un equipo. Lo que hacía muchos meses que no veíamos. Forlán amenazó con un tiro ajustado al palo desde lejos en los primeros cinco minutos que precedió al dominio del partido y del balón por parte de los colchoneros. Las ocasiones no llegaban y las que llegaban por ambos bandos eran tímidas y poco destacables pero el partido estaba divertido. Reyes daba una clase de como se debe jugar por banda lo que lleva a pensar primero lo insensato y egoista que es este jugador al dilapidar su talento de forma tan ruin pero después a tener la esperanza de que pueda ser un futbolista a recuperar. Simao volvía a derrochar esfuerzo y entrega (aunque le falta acierto en el desborde) y los medio centros parecían lobotomizados por un gen reparador puesto que apuntalaban al equipo con solvencia y en muchas ocasiones, lo crean o no, hasta conseguían hacer jugar al equipo. La defensa estaba muy sería también sin realizar aspavientos y quizás sólo la delantera bajaba el buen tono del equipo con un Forlán desacertado y ansioso ante el gol y un Sinama demostrando con cada acción lo sumamente mal jugador que es. La primera parte terminó con el 0-0 el marcador pero una dulce victoria a los puntos de los madrileños.
Bien es verdad que el Chelsea no dio la sensación de pisar el acelerador en ningún momento. Llegar al cuarto partido de la liguilla con 9 puntos tiene estas cosas. Los Blues además no se caracterizan por ser un equipo que proteja mucho el balón ni por ser muy generoso con ese fútbol de arte y ensayo que algunos pregonan pero lo que si que son es un equipo muy bien entrenado que lleva muchos años jugando exactamente igual (antes con Mourinho ahora con Ancelotti) y con una plantilla poderosa y perfecta para jugar de esa manera. Es decir, un excelente ejemplo de planificación deportiva. Es decir, todo lo contrario que el Atlético de Madrid.
La segunda parte comenzó con los mismos parámetros de la primera pero el Atleti pareció irse definitivamente a por el partido para lo que se necesitaba algo más de talento del que había se se quería hincar el diente a este rocoso Chelsea y ese algo era el Kun Agüero que por alguna razón había empezado el partido en el banquillo y que salió a sustituir a esa broma macabra que es Sinama. La primera intervención del Kun acabó en lo que perfectamente podría haber sido penalty. La segunda fue para recoger un rechace bombeado desde la izquierda que el argentino empalma de volea para empotrar el balón en la red, inaugurar el casillero atlético en la Champions, acabar con su maldita racha negativa y acabar con la costra que se había generado en las gargantas de los colchoneros después de tanto tiempo sin cantar un gol así. Golazo.
A partir de ahí el Chelsea se desperezó un poco, empezó a dar muestra de peligro y a arrinconar a los madrileños pero también se vio un gran detalle sobre el que soñar y es que el equipo no se echo atrás y siguió jugando exactamente igual que antes del gol. Lástima que un agotado Forlán se olvidase de presionar el pase lateral de Malouda y que Asenjo (más inseguro de lo habitual todo el partido) no se atreviese a salir con Drogba en el área pequeña. 1-1. El jarro de agua fría sentó como un tiro en un Calderón que hasta entonces (y después) había estado de diez en una muestra más de lo que puede ser esta afición pero el partido siguió igual en cuanto a intensidad y ritmo. Un compañero de grada dijo entonces un frase que se me quedó grabada: “joder, por fin un partido de fútbol”.
Pero el Chelsea es el Chelsea y basta ver las sustituciones para tomar la medida de quien es el rival: Ballack, Deco y Anelka por Essien, Cole y Kalou. Sin palabras. Estando el Atleti volcado en el área rival, Drogba aprovecho un mal rechace convertido en contrataque para demostrar el pedazo de jugador que es con una jugada de potencia casi desde su campo que sienta a los centrales (Pablo desgraciadamente se resbala) y que acaba empotrando a Asenjo que para el primer envite pero que no puede con el segundo. Injusto castigo para los meritos del Atleti. Injusto premio para un conservador Chelsea. 1-2.
Pero al final el Dios del fútbol puso algo de justicia con una falta al borde del área que el bueno de Agüero, que no se prodiga en e esta suerte, transforma en un precioso gol al filo del final. Para entonces el Oporto ya había marcado su gol en Chipre dando al traste con cualquier esperanza para los rojiblancos pero eso ya daba igual. Era una cuestión de orgullo y dignidad.
Dejamos la ansiada Champions con la ilusión de hacer un buen papel en la segunda división europea y con la certeza de que la verdadera competición este año está fundamentalmente en la liga y no precisamente para ganarla. Sin conseguimos mantener los mismos parámetros de hoy seguro que será todo mucho más fácil.

01 Nov 2009

Pertinaz sequía

Escrito por: ennio el 01 Nov 2009 - URL Permanente

Decía Abel antes de irse de este equipo la semana pasada que lo que había sido su tumba deportiva no era otra cosa que la falta de gol del equipo y la mala suerte. Yo no estoy personalmente de acuerdo pero el partido de hoy desde luego le da la razón porque si el Atleti no ha ganado el partido en San Mamés tranquilamente ha sido única y exclusivamente por la pertinaz mala suerte. Única y exclusivamente. El equipo con lo mal construido que está, con todas sus carencias y todos sus desequilibrios hizo un gran esfuerzo físico y anímico especialmente en la segunda parte pero ni siquiera dándolo todo parece ser suficiente para ganar un partido. De hecho nada parece suficiente para meter un gol. Tenemos un problema.

Puede que sea porque cuando hay un entrenador nuevo todos nos fijamos algo más de lo normal respecto a los aspectos tácticos que presenta el equipo, la distancia entre líneas, la actitud... quizás por eso la salida del atlético no me pareció nada mal. Digo esto porque Quique es precisamente el tipo de entrenador que no me gusta ni un pelo desde el punto de vista de tipo de entrenador (aunque ojalá le salga todo bien) pero lo cierto es que parecía un equipo junto, parecía estar concentrado y al menos el ritmo de presión, de ayudas y de actitud parecía estar por encima de lo que venía siendo habitual. En ese caldo apareció incluso una gran jugada que Maxi remató de cabeza al larguero y que no entró por verdadera mala suerte. El problema de la primera parte es que el Atleti se contagió de esa violenta furia desaforada del equipo rival que vive en el límite de lo legal y que el inefable de Caparrós inculca a todos sus equipos (y que a un equipo como el Athletic de naturaleza aguerrido le viene como anillo al dedo). Con el balón por las nubes es muy difícil jugar en general contra cualquiera pero en especial frente a los bilboarras. A base de pelotazos, rechaces y pundonor, es decir lo que es el terreno del equipo local, llegó una falta lateral al área que es todo lo que los rivales necesitan para ponerse por delante en el marcador. Así fue. El Atleti de Quique empieza continuando el testigo de sus antedecesores, sin saber defender los balones parados en contra y malgastando los propios (somos el equipo que más saques de esquina tira y el que menos provecho les saca). A partir del gol los colchoneros fueron poco a poco desapareciendo del partido acongojados por la vehemencia pugilística del equipo rival para participar como sparring, ese nuevo papel que hemos adoptado últimamente, en el generoso ejercicio de furia de los leones. Durante muchos minutos el equipo estuvo KO pero afortunadamente aquello no quedó plasmado en un nuevo gol que matase el partido y los madrileños consiguieron salir del atolladero, especialmente con gran pase de la muerte de Forlán que el Kun no pudo rematar cuando llegaba de cara a la portería. Con la misma intensidad de los primeros 45 minutos acabó la primera parte.

Pero la segunda parte no tuvo nada que ver- El equipo vasco pagó el esfuerzo físico y la segunda entrega del partido fue dominada de principio a fin en todos los aspectos por el equipo madrileño en lo que probablemente sea la mejor segunda parte desde que empezó la temporada. El equipo se fue arriba, cogió el balón, decidió jugarlo y distribuirlo con criterio y triangular con rapidez y peligro sin perder en ningún momento ni las ganas ni el tono físico ni la concentración. Solamente la mala suerte (y cualquiera que me lea normalmente sabe que no suelo apelar a la mala suerte) hizo que el equipo no sólo no empatase sino que no se llevase la victoria. Maxi por dos veces nada más empezar, Forlán con un zurdazo de los suyos al poste, el Kun con un espectacular disparo tras una excelente que acabó empotrado en la escuadra, Forlán de nuevo,... El Bilbao asistía como convidado de piedra y solamente las artes rupestres de ese ser que promueve un engrudo de pseudo-fútbol llamado Caparrós conseguía frenar al Atlético siempre a base de patadas, lloros en el césped y eternas pérdidas de tiempo.

Cualquier que vea este partido dirá que el Atleti no tiene nada de qué preocuparse si es capaz de jugar así lo que queda de temporada ya que eso es lo que pensaría cualquiera basándose en la lógica. El problema es que el fútbol, como tantas cosas en la vida, es no sólo fútbol sino fundamentalmente un estado de ánimo y el del Atleti ahora mismo está bajo mínimos. Me temo que esta semana que comienza, que para nosotros los colchoneros es como si fuese el Anglirú, va a ser vital en cuanto a lo que nos depara el futuro. Más que por los puntos que podamos sacar por las sensaciones que se puedan quedar en el imaginario colectivo de la afición colchonera. Mientras tanto las semanas pasan y seguimos en el mismo sitio.

24 Oct 2009

Miseria

Escrito por: ennio el 24 Oct 2009 - URL Permanente

At. Madrid 1 - Mallorca 1

“No hay mayor dolor que recordar los tiempos felices desde la miseria” (Dante Aliguieri)

Cada día es más difícil escribir sobre el Atleti si pretendes hacerlo desde la perspectiva de un club deportivo que juega al fútbol. Cada vez es más difícil porque cada vez el fútbol es lo menos importante de este club. Es algo así como un recuerdo del pasado, una excusa barata para hacer otras cosas, un espejismo barato de lo que antes acontecía en el Vicente Calderón. Hace un mes, cuando empezaba la temporada, algunos indocumentados y sus voceros oficiales hablaban de un equipo potente que pretendía hacer un “buen papel” en las tres competiciones sin reparar en que el equipo era peor que el del año pasado cuando el del año pasado ya era malo, mal preparado, peor entrenado y mucho peor diseñado. Yo entonces decía que el Atleti no pelearía este año por nada y poco después dije que temía por la permanencia en primera división. Hoy mi temor se ha transformado en pavor.

Porque ya no es una cuestión de entrenador (nunca lo ha sido) ni de jugadores concretos ni de un director deportivo que debería ser procesado por atentado contra la sociedad civil. Estando el verdadero cáncer en la cúpula podrida que hace casi 20 años robó la propiedad del antiguamente glorioso Atlético de Madrid me temo que la metastasis se ha propagado hasta los últimos ganglios que quedaban sanos. El club ha alcanzado unas cotas de miseria que sinceramente no recuerdo antes porque hoy ni siquiera tenemos la mentirosa excusa de la intervención judicial. Hoy no hay excusas que exoneren a nadie de la avinagrada papilla que los colchoneros tenemos que tragar.
¿Que quieren que les diga del partido de hoy? No ha por donde cogerlo. El pelota redomado de Santi Denía tenía un papelón terrible al tener que estar al frente del banquillo durante un único partido en el peor momento posible. Parece que lo lógico, lo que hubiese hecho cualquiera, es pasar el trago de una manera digna y siendo consciente que en dos días no puedes hacer nada, tratando de crear el menor número de problemas posible. La alineación que sacó parecía lógica y creo que probablemente sea la mejor alinenación que se puede sacar hoy en día... salvo en la portería. Debe ser sin embargo que ese banquillo provoca una especie de furor estúpido por hacer ver al mundo lo gran entrenador que es uno y al igual que sus predecesores tuvo que poner su “toque personal” sentando a Asenjo y sacando a De Gea. No tengo nada contra De Gea (más bien todo lo contrario) pero considero una estupidez condenar al banquillo a un portero titular que no había sido ni mucho menos de los peores del equipo sobre todo en un partido con tanta presión como el de hoy. Como el destino es así de caprichoso la estupidez al final salió cara al bueno de Santi Denia.
El equipo salió con algo más de brío que otras veces pero no particularmente acertado en ninguna de las parcelas. El Mallorca parecía estar a la espera de lo que pudiese pasar y eso hizo que el Atleti tomase el dominio del partido con más corazón que cabeza y a pesar del lamentable estado de forma de sus estrellas, que muy probablemente obedezca a una razón más psicológica que física. Hasta el penaly marrado de Forlán que expulsó al primer jugador del Mallorca no había pasado nada. Después tampoco. El descanso llegó con un equipo inoperante y espeso frente a un rival con uno menos. La segunda parte siguió por los mismos derroteros a pesar de que Jurado salió al campo para romper el doble pivote y por esos derroteros se siguió hasta el segundo penalty que dio con el segundo jugador mallorquín expulsado. Esta vez el charrua consiguió marcar (admirable la tozudez del uruguayo a pesar del mal partido que se estaba marcando) pero ese no fue más que el detonante para ver una de las peores versiones del Atleti de entre las peores versiones del Atleti. Contra un equipo con 9 jugadores y lejos de aumentar la ventaja en el marcador el equipo se vino atrás, de desarmó, cedió la pelota, la presión y las ganas. Un Mallorca con 9 manejaba el balón, el ritmo y los tiempos. No llegó muchas veces pero dos cantadas de De Gea cortaron finalmente la digestión de los colchoneros cuando el partido estaba a punto de terminar. El primer canté dio con un poste. El segundo acabó en gol.
Hay que asumir la situación. El equipo es una mierda que no sólo sabe que lo es sino que incluso se cree peor. Con ese panorama debemos olvidarnos definitivamente por ser un equipo de fútbol digno, con jugar bien, con ganar partidos históricos, con sacar pecho por nuestro equipo o con soñar con noches alegres. La única alegría que podemos llevarnos esta año es no descender y con esa mira hay que empezar a trabajar. A partir de ahora empieza a ser lícito la acumulación de mediocentros, los pelotazos, los trotones, las pérdidas de tiempo, el echarse atrás cuando metamos un gol, el dar patadas a diestro y siniestro... ahora si porque ya somos un equipo del montón que lucha por no descender.
Aunque sinceramente, si jugar en primera división es esto, si jugar la Champions es ir a empatar a Anfield o que te humillen en Stamford Bridge. Si jugar en primera división es seguir perdiendo contra el madrid o hacer el ridículo contra cualquiera o luchar por las migas o que te meta el Barça seis goles todos los años... es preferible estar en segunda. De hecho es preferible desaparecer. Los grandes grupos de música suelen acabar su carrera en la cima. Quizás nosotros debimos hacer lo mismo.

21 Oct 2009

Abonados a la tristeza

Escrito por: ennio el 21 Oct 2009 - URL Permanente

Decía Flaubert que hay que tener cuidado con la tristeza porque es un vicio. El Atlético de Madrid está en estado permanente de tristeza y aunque estamos lamentablemente acostumbrados lo está gracias al suicidio que la propia institución inició hace ya muchos años y que en esta temporada parece avanzar a marchas forzadas hacía su culminación. Tanto tiempo soñando jugar la Champions y llevar nuestra camiseta a sitios como Stamford Bridge para acabar perdiendo 4-0 en el partido en el que te juegas todas tus posibilidades. ¿A alguien le sorprende? Supongo que no pero doler duele mucho.

Que el atletico de Madrid tiene poco muy poco y mal repartido, por mucho que tanto y tanto charlatán profesional diga lo contrario, es algo que todos los que seguimos a este equipo sabemos hace tiempo. La diferencia del partido de hoy es que lo poco que tenemos saltó al campo con cierto criterio fundamentalmente en lo anímico aunque el confuso planteamiento táctico que prácticamente ningún ser humano entendió hay que reconocer que funcionó 40 minutos. Eso si, queda claro que no es suficiente. Aun así a mi me pareció cobarde sacrificar a Jurado por delante de Simao, jamás entenderé una alineación de un equipo profesional donde aparezca Cléber Santana, me parece tremendamente cobarde hacer debutar a Dominguez frente al Chelsea en Stamford Bridge y apostar por el músculo frente a un equipo musculoso por excelencia como los del barrio pijo de Londres no parecía una opción muy valiente tampoco pero hay reconocer que el equipo ha hecho la mejor primera parte de lo que va de temporada. Esa especie de 4-3-3, que al final era el 4-2-3-1 cobarde de siempre con Cleber en banda y Forlán peleando con los Elfos en la tierra media, paró a los ingleses aunque más debido a lo que pasaba dentro de las cabezas de los que iban vestidos de rojiblanco y la tranquilidad de los azules que a otra cosa.

El equipo salió concentrado, con menos complejos que de costumbre y en los primeros minutos primero Forlán y luego el Kun fallaron dos ocasiones de las que no suelen fallar, especialmente en el caso del argentino con un remate de zurda que no cogió puerta. Probablemente el partido hubiese sido diferente si alguno hubiese entrado pero este equipo tampoco tiene suerte. Eso si tres minutos después el bueno de Asenjo hizo una interpretación de cante jondo que hacía mucho que no veía. Un centro-chut desde muy lejos paso por encima de las manos del cancerbero en una salida atormentada que ha sembrado más de una duda entre la afición colchonera. Afortunadamente el colegiado anuló el tanto creo que por fuera de juego. A partir de ahí el Atleti bajó el tono anímico y físico y los blues dispusieron de un par de ocasiones a puerta vacía de esas que normalmente no se fallan. El dominio pasó con mayor intensidad a mano de los londinenses, los tradicionales fallos defensivos del folklore atlético empezaron a aparecer y una buena jugada de Deco al borde del descanso provocó un pase de la muerte a Kalou que dio con el primer gol del partido que podría parecer injusto pero que igualmente subió al marcador. Dado el planteamiento del atleti y su capacidad de reacción: fin de partido.

Porque la segunda parte fue una paseo del equipo de Abramovich. Los primeros cinco minutos fueron un acoso constante del equipo local con los madrileños aturdidos en su propia área. A los cinco minutos Asenjo se resarcía de su fallo anterior haciendo una parada espectacular a tiro lejano de Anelca pero la siguiente jugada dejaba un centro lateral desde la izquierda que Kalou volvía a rematar a la red. La pesadilla tomaba el color negro que al final impregnó todo. Un Atleti que intentaba llegar pero un Chelsea que llegaba. El Atleti de siempre y el Chelsea de siempre, es decir, lo peor que nos podía pasar.

Asunçao se lesionó en una de sus entradas desmedidas y la entrada de Jurado trató de aportar algo más de balón, eso que tanta alergia le da a Abel, pero ya no valió para nada. Además cuando cerca del minuto 60 Agüero falló sólo delante del portero la primera oportunidad madrileña de la segunda parte todos supimos que no había nada que hacer. Lampard se encargó de confirmarlo cuando le dejaron sólo en la frontal de área para que probase a Asenjo y a ciencia cierta que lo probó: 3-0. Maxi, que había salido al campo para aportar algo de orgullo y pundonor marró una genial jugada a falta de 10 minutos del final y otra minutos después poco antes de que un desesperado Perea hiciese el cuarto en propia puerta.

Los ingenuos que pensaban que el Atleti haría en Londres lo que había sido imposible hacer en Madrid y en Oporto supongo que ahora ya habrán salido de su error. Este equipo está muerto. La única duda es si alguien será capaz de hacerle el boca a boca para se siga respirando y pueda levantar la cabeza. Eso si, tendrá que ser otro año.

18 Oct 2009

La chatunga

Escrito por: ennio el 18 Oct 2009 - URL Permanente

At. Osasuna 3 - At. Madrid 0

Me molesta mucho la gente que dice que hay que ser optimista porque si. ¿Por qué hay que ser optimista cuando es imposible serlo bajo los cánones de la lógica cartesiana? Ser optimista con este Atleti era una estupidez la primera jornada de liga, lo era el domingo frente al Zaragoza y lo es hoy después del rapapolvo del Osasuna. Es una estupidez y una pérdida de tiempo porque es vivir bajo una mentira más tiempo del que es estrictamente necesario. Es como si un alcohólico es optimista todas las mañanas mientras va a comprarse su correspondiente botella de líquido espiritoso pensando en que la vida cambiará y el alcohol no afectará nunca más a su cuerpo. Una solemne estupidez. Mientras sigamos rezando a San Imbécil en lugar de humillar y acudir a Alcohólicos Anónimos seguiremos sin cenar los domingos. El Atlético de Madrid es un cadáver que lleva un montón de años moribundo mientras su entorno se perdía en el optimismo del resultadismo concreto. El pan para hoy hambre para mañana. Mientras aplaudíamos con ánimo renovado el triunfo in extremis o los resultados mediocres el equipo se desangraba en una suerte de desastre continuo. Una desnaturalización constante en un club con muy poco de lo que prescindir.
El partido de hoy en Pamplona no es más que el enésimo ejemplo de que este equipo es un auténtico desastre pésimamente construido, pésimamente entrenado y jugado con un puñado de jugadores de segunda fila que en el mejor de los casos falta personalidad dentro de la cabeza para actuar como jugadores de elite y en el peor falta prácticamente todo para ser llamado futbolista.
El Osasuna nos ha metido tres goles en la primera parte y ha tenido el balón y el dominio del partido antes del primer gol, después del mismo gol, después del segundo y después del tercero. Esto lo digo para eso puñado de atléticos convertidos a la religión oficial que dicen que no podemos pretender que el Atleti juegue como el Barça. Comparar el juego del Atleti con el del Barça es como comparar el negro con el blanco y entre ambos colores existe TODA la gamma posible de posibilidades. Nosotros estamos permanentemente abonados al negro del patadón, el trotoneo, el arte rupestre y la medianía.
No merece la pena dar más vueltas al partido. No hay por donde cogerlo. Ni juego, ni balón, ni ganas, ni espíritu, ni calidad, ni jugadores, ni esquema, ni recursos, ni amor propio, ni talento, ni entrenador, ni defensa, ni creación, ni suerte.
Pero nada, hay que ser optimista. El miércoles a salir a empatar a cero en Londres para hacer “un buen papel” y el Domingo todos a aplaudir al equipo con amor pasión que es lo que corresponde. Propongo poner la chatunga por los altavoces para animar el ambiente festivo y de paso homenajeamos el genio de Luis Aguilé de reciente y trágica desaparición.
La chatunga eh, eh, la chatunga ah, ah...

15 Oct 2009

Don tancredo

Escrito por: ennio el 15 Oct 2009 - URL Permanente

Cuentan que durante los primeros años del siglo XX, en las plazas de toros que inevitablemente existían repartidas por la geografía patria, se asistía a una especie de sucedáneo taurino al que se denominaba “Don Tancredo” y dicen también que en honor a un aspirante a torero del mismo nombre, de escaso talento y significativa mala suerte, que al parecer fue pionero en practicar la temeraria suerte. El cruel espectáculo consistía en que un valiente esperase la enfurecida salida del toro a la plaza únicamente subido en un pedestal a modo de estatua, sin moverse un milímetro y sin más arma contra el morlaco que su inmovilidad y un ridículo traje de tonos claro que hiciese creer al toro que el improvisado obstáculo era lo suficientemente duro como para resistir la tentación de embestirlo. La peligrosidad de la empresa la hizo caladero de personajes desesperados en busca de dinero fácil u otra serie de prometidos privilegios para disfrute y regocijo de los pudientes que pagaban la entrada. Desgraciadamente las cogidas eran numerosas y los “accidentes” terribles con lo que las autoridades competentes poco a poco fueron prohibiéndolo hasta desaparecer por completo a mediados del siglo pasado. Si bien la actividad desapareció sin dejar rastro, Don Tancredos de varios tipos se han mantenido hasta nuestros días.

Desconozco las aficiones taurinas de ese presunto veterinario desubicado que es el misterioso tipo que ostenta el poder en el Atlético de Madrid pero es evidente que el concepto de Don Tancredo lo tiene bien asimilado y llevado a la práctica desde el mismo momento en que su figura se quedó como responsable del trocito de esa herencia paterna de dudosa potestad que le quedó en suerte. La entrada de este oscuro personaje en la disciplina rojiblanca coincide con el inicio de los napoleónicos sueños de grandeza de su mediático padre para con el mundo de la política que sin dejar de aparecer ante la opinión pública como el genuino mandamás que siempre fue, tomó entonces la decisión de dedicar su tiempo a su gran sueño de la política (el Atleti siempre fue una rampa de lanzamiento únicamente) delegando las tareas diarias de dirección a uno de sus ociosos hijos, un veterinario en paro que no heredó de su padre precisamente las dotes de carisma ni de comunicación y que actuará desde entonces a la sombra. Este momento supone el espaldarazo definitivo en la carrera descendente del Club Atlético de Madrid. A pesar de los numerosos errores y desmanes acontecidos, el verdadero nuevo jefe de la nave hace desde entonces su trabajo en el ostracismo más oscuro gracias a una especie de misterioso arte sibilino con el que consigue siempre mantenerse al margen de la actividad pública, protegido entonces por la omnipresente y expansiva figura paterna.

El fallecimiento repentino de Jesús Gil deja aparentemente una situación de indefensión en la dirección del club que en realidad no lo es tanto puesto que la estructura directiva se mantiene inalterable antes y después del trágico suceso sin ningún cambio significativo pero eso si, a falta de dilucidar quién tendrá que coger muleta y espada a partir de ese momento para salir a torear con prensa y afición. Miguel Angel Gil Marín, autor y responsable del decadente bodegón que es el Atlético de Madrid de la última década, sopesa la ruinosa situación del club post-infierno, el cerco judicial cada vez más rígido contra sus tradicionales y “originales” interés o el verdadero objetivo que tiene en mente y lo compara con su enfermizo carisma o su desasosegada capacidad de comunicación asimilando rápidamente que tiene un problema. Tantos años metido en la ruleta del circo lo hacen sabedor de que el morlaco de la prensa puede contenerse a base de favores, amigos, cuñas publicitarias, promesas y demás artes que no se estudian precisamente en las facultades de ciencias económicas, pero gracias a su experiencia también es conocedor de que en esto del fútbol la mujer del Cesar más que ser honrada fundamentalmente tiene que parecerlo y es ahí donde intuyo que recurrió a la enciclopedia taurina.

Así es como aparece nuestro particular y principal Don Tancredo, el señor Enrique Cerezo. Un tipo sin dotes de tauromaquia que ajeno a la verdadera faena, a la cual está vinculado únicamente entiendo (porque así lo ha dicho él) por el beneficio personal que pueda sacar de su valentía, aparece en mitad de la plaza mediática vestido con las ropas circenses que suponen su homogénea verborrea y que tiene la santa virtud de permanecer inmóvil en su vetusto pedestal frente a los timoratos envites de un animal de cuernos recortados. Escuchando al presidente explicar con torpe chulería los desmanes del pasado, los errores en la dirección técnica, la menguante economía colchonera, las derrotas dolorosas o la falta de futuro siempre con la misma frase inconexa y mal construida uno llega a pensar que quizás se ha subestimado el criticado talento del maestro en la sombra, el herededo Gil. El morlaco de la prensa sale a la plaza dopado y con la cornamenta rebajada para dar vueltas sin tocar a nuestro estirado Don Tancredo mientras el respetable chilla o aplaude en la grada iniciando encendidos debates en torno a la circense figura pero olvidándose en el camino de los animales adulterados, de la plaza y hasta de la verdadera faena.

Pero Don Tancredo no se cae. De hecho ni se mancha de polvo. Sale noche tras noche al ruedo volviendo poco después a sus quehaceres cotidianos para regocijo de quien le paga, un señor que vive tranquilo y aparentemente ajeno al mundanal ruido. Mientras la tierra gira el Don Tancredo cobra, el mandamás vive, el morlaco come y el respetable paga y ríe. ¿Quién se atreve a matar a la gallina de los huevos de oro?

04 Oct 2009

¡Qué pena! (o como mentir con la verdad)

Escrito por: ennio el 04 Oct 2009 - URL Permanente

Ennio periodista serio (es decir asalariado del sistema y deudor de sus palabras):


Lo que hoy publicarán los periódicos será algo así: por un fin una victoria colchonera que injustamente se le venían negando al sufrido equipo madrileño. La noche prometía emoción y fútbol con la pasión desmedida de una afición que como siempre está con su equipo en los momentos que hace falta.

El partido no fue una maravilla pero se observó una significativa mejoría de los colchoneros. El encuentro entró tras el tempranero gol de Jurado en una fase de toma y daca constante hasta que en un desajuste de la defensa madrileña dejó a Jorge López delante de David De Gea que llegó tarde al dribling y cometió penalty como paso previo a convertirse en el héroe de la noche parando la pena máxima a Babic y provocando el parto prematuro del nuevo ídolo del Calderón. La segunda parte se gestó con los mismo parámetros de lucha, juego y entrega que la primera con un Zaragoza más ambicioso y un equipo colchonero contenido para salir a la contra. La reaparición de Reyes fue aplaudida a rabiar por la grada y casi queda en anécdota lo que pasó después: un gol de Antonio López de saque de falta magistral en la frontal del área y el posterior penalty justito de Ufjalusi, el flamante nuevo lateral derecho del equipo, transformado Everthon. Lo que no fue una anécdota fue la excelente parada de De Gea en las postrimerías del partido a saque de falta peligroso de los aragoneses. En definitiva tres puntos que invitan a soñar con la incipiente recuperación de un equipo que volvió a recuperar su identidad.

Ennio aficionado (y por tanto dueño de sus palabras):


Primera victoria del Atleti en un cada vez más desconocido Calderón que parecía un sucedáneo barato de lo que ha sido ese campo no hace muchos años y que no hace más que enmascarar la realidad de un equipo sin alma y sin cuerpo, sin volante y sin ruedas. Un equipo que llegará donde tenga que llegar en base a la suerte puntual, al impredecible efecto mariposa o al efecto telúrico de la alineación de los planetas en la vía Láctea pero jamás por el talento rupestre de sus mimbres, por la inexistente dirección o por la empatía que se le supone a cualquier deporte de equipo.

La afición, esa masa impersonal que otrora era la envidia del mundo, ese grupo compacto y homogéneo que era orgulloso y ambicioso a la vez que fiel y generoso con quien lo merecía, ayer fue el fiel reflejo de en lo que se ha convertido. Un heterogéneo puñado de compra-periódicos que interioriza todos y cada un de los mensajes que llegan desde los medios oficiales pero que son incapaces de mirar alrededor con los anteojos de un verdadero aficionado atlético. Ajenos a la crisis institucional y deportiva que sufre de forma severa este club la afición se dedicó a ocupar religiosamente y a la hora precisa su puesto en la comedia. Aplaudiendo a los profesionales que tanto respeto tienen por la camiseta que les paga, ignorando las voces críticas (y me refiero a ignorar y despreciar, no a cuestionar o refutar que podría tener sentido), ignorando el insultante vodevil que se sufría en el césped y conviviendo de forma animosa y divertida con los personajes que ocupan el palco. La afición se dedicó a aplaudir todo lo que pudiese ser aplaudible (y a lo que no), a intentar animar hasta a los banderines del córner, a aplaudir a los "chiquillos descarriados", a sonreír después de cada bostezo y a deglutir los tres puntos como si se tratase el delicioso maná que todo lo cura. La afición se comportó de forma patética en un fiel reflejo de cual es la situación de este club, de este equipo y de esta masa social.

¿Y el fútbol? Dirán ustedes. ¿Qué fútbol? Diría yo. El partido de ayer fue el enésimo bodrio que tenemos que tragarnos en el Calderón. No es que espere disfrutar de una excelsa versión de este deporte echando un vistazo los nombres que conforman domingo tras domingo el once colchonero pero lo mínimo que reclamo es ver un partido de algo parecido al balompié y no a esta especie de engrudo entre el fútbol australiano y la lucha greco-romana en que se han convertido los partidos del Atleti. Tuvimos la suerte de marcar un gol en el minuto 2 (tras un millón de rechaces, no piensen que de jugada elaborada) y eso fue todo. A partir de la ahí el equipo cobarde y reservón que plantea el cobarde y reservón de Abel en el campo se dedicó a rezar de rodillas para que el partido acabase cuanto antes y el Zaragoza dejara de sacar faltas y córners colgados al área. Un desastre lo mires por donde lo mires. La defensa no merece la pena más comentarios pues salga quien salga y se ponga donde se ponga es un coladero sin contundencia, si arte y sin fe. Perea, probablemente el jugador peor dotado técnicamente de la primera plantilla, fue el encargado de crear la mayor parte del juego (como en tiempos de Aguirre) así que se pueden imaginar el resto. El centro del campo otro despropósito. Mientras Simao se dedicaba todo el partido a comentar las entrevistas de Belén Esteban con las primeras filas de la grada y Asunsao a repartir leña a diestro y siniestro (debería haber sido expulsado dos veces), Jurado le decía a Cléber: “anda vete tú a la banda que a mi me da la risa”. Abel, por supuesto, había marginado a Jurado (insisto, el único que está medianamente en forma en esta tropa) a la sempiterna banda dejando la zona noble del campo al hormonado dicen que centrocampista brasileño, pero su inoperancia era tan patética que decidieron de motu propio cambiarse los papeles por el bien de la humanidad. El centro del campo colchonero es como un capítulo repuesto en blanco y negro de los chiripitiflauticos, una locura sin pies ni cabeza. Pero es que lo poco que teníamos bueno, la delantera, es otro desastre. Esa estupidez del valiente de Abel de marginar a Forlán a jugar en el centro del campo hace que el pobre uruguayo se desgaste en tareas defensivas, haga el ridículo en la presunta creación y esté siempre 30 metros lejos del lugar donde debería estar si jugase en la posición que lo ha hecho famoso. Pero claro, Abel no puede renunciar a su “innovador” 4-2-3-1 en una muestra más de lo inflexibles que son con el sistema los malos entrenadores. De eso sabemos bastante en el Calderón. Los muy malos entrenadores que incluso con una plantilla sin jugadores suficientes (no ya buenos) para jugar así se emplea en insistir en ello como la única alternativa. Agüero en este equipo y en este bochornoso esquema del, dicen que entrenador toledano, es como el señor que lleva la pandereta en la tuna, un tipo que lo pone todo para llamar la atención pero a quien el resto de la tuna mira como diciendo ¿Quién es este?

Me da por pensar últimamente con bastante frecuencia que con este equipo a veces las derrotas podrían tener un efecto más positivo que las victorias. ¡Qué triste!

30 Sep 2009

Otro añito en el infierno

Escrito por: ennio el 30 Sep 2009 - URL Permanente

Decía un escritor francés llamado André Giroux que el infierno es esperar sin esperanza así que esto debe ser el infierno. Un infierno pesaroso, injusto y terriblemente difícil de sobrellevar pero un infierno que era previsible. Un club raptado por sinvergüenzas, con una plantilla diseñada por un lamentable inútil y dirigida por un entrenador cobarde y sin orgullo no puede aspirar a más que intentar no hacer el ridículo en cada partido que desgraciadamente es lo que hemos hecho desde que ha empezado las competiciones en que jugamos.

Mañana vendrán las excusas, las apelaciones a la heroica, la tradición o la suerte pero no serán más que las tradicionales milongas de los que más que sufrir están tranquilos con este sucedáneo de atleti y tanto y tanto ingenuo de presunto corazón rojiblanco que se lo traga hasta el corvejón. Mañana escucharemos estupideces con tufo a refrán trucado como eso de que la plantilla es la misma del año pasado, que faltan huevos, que tal jugador es malísimo o que toda la culpa es de Abel. Todo mentira por supuesto. Faltar falta prácticamente de todo desde dinero a orgullo desde jugadores a talento en la dirección deportiva. Si fuese un tipo divertido y optimista, de esos que son capaces de vender una realidad que no existe o de cambiar el nombre para que parezca otra cosa diría que este año nos lo vamos a tomar sabático.

¿Merece la pena hablar del partido? Yo creo que no. Hablar de fútbol se puede hacer poco porque como viene siendo habitual apenas hubo y de lo demás, sinceramente mejor no hablar. El Atleti salió con el mismo espíritu que han inculcado todos los entrenadores anteriores (menos Luis Aragones y Pepe Murcia) desde la vuelta a la primera división, es decir con miedo, juntito en defensa, olvidándose del balón, olvidándose de crear y dando patadones. Todo valía con de parar el todopoderoso juego ofensivo de los portugueses (y si hubiesen sido islandeses pues islandeses porque da igual y a todos hay que tenerles miedo). Si el planteamiento deportivo era más propio de Urtain o de algún criminal de guerra serbo-bosnio que de un entrenador de fútbol, la configuración de la plantilla no podía ser más lamentable. Y mira que es difícil equivocarse teniendo una plantilla con menos jugadores útiles que posiciones a cubrir en el campo pero es que ni por esas. La estupidez de sacar a Perea en el lateral izquierdo (siendo ya un mal lateral derecho) dejando en el banquillo al único zurdo que existe en la plantilla para cubrir ese puesto (por muy mal que esté) es propio de entrenador malo que quiere demostrar que es bueno. La estupidez de poner a jugar en la última esquina del último pueblo de Portugal al único jugador de la plantilla que está algo en forma y que es capaz de tirar una pared (Jurado) sólo responde a esa necesidad exasperante y angustiosa que tienen todos estos entrenadores del montón por intentar que nadie estropeé su táctica felina tratando de jugar al fútbol. Tampoco entiendo la perenne alineación de Simao de titular cuando no ha hecho absolutamente nada en ninguno de los partidos que llevamos de temporada, igual que no entiendo esa posición de mierda que le dejan al pobre de Forlán en la que está siempre lejos de la jugada, le hace llegar siempre tarde a todo y que lo funde en tareas defensivas. Si además el propio jugador está en una baja forma lamentable como es el caso el resultado es catastrófico. Muy mal Abel. El año pasado en el mismo escenario empecé a sospechar que volvíamos a tener un entrenador del montón que encima se cree el salvador de la patria y hoy ha confirmado lo que se sospechaba desde que empezó la liga: es muy malo. Pero insisto, él no es el verdadero ni único culpable.

La primera parte tuvo dos ocasiones del Atleti: un tiro de Forlán desde la Plaza de Castilla y una mano a mano de Agüero debido a un error del Oporto. Los portugueses tampoco hicieron nada (porque ni mucho menos es un equipo para tenerle pánico) pero se intuía al menos que querían el balón, los jugadores sabían a lo que jugaban y lo hacían en su posición. Era cuestión de tiempo. A destacar eso si, porque es lo único destacable, la desgracia del pobre Roberto al lesionarse en el minuto 20 cuando se estaba afianzando en la portería y el único motivo de alegría de la noche, el debut de De Gea, el portero internacional de 18 años que Pitarch quería vender este verano (y afortunadamente no pudo) porque decía que ya tenemos muchos porteros jóvenes. Como era de esperar lo hizo más que dignamente.

En el descanso alguien debió llamar por teléfono a los jugadores (porque no creo que fuese Abel ni nadie del cuerpo técnico el que lo hiciera) para comentar que si querían seguir en la Champions había que ganar el partido. Habiéndola cagado contra el Apoel en casa el empate le venía mejor al Oporto que ha nosotros (por mucho que Abel siguiese en su cruzada por no dejar jugar al Oporto). No surtió mucho efecto, porque el despropósito táctico seguía siendo el mismo, pero Jurado se salió un pelín de su marginación más allá de la M-50 y se vieron algunos intentos de jugar a la pelota pero claro, cuando un equipo está configurado y mentalizado para quedar empate a cero salvo que un rechace, una ráfaga de viento o un contrario deje el balón en los pies de nuestro delanteros, es difícil que se reponga a un gol por muy injusto o tonto que este sea. Y así fue. Veinte rechaces en la portería colchonera dejan un balón cruzado desde el lateral del área que Falcao remata de tacón a la red. 1-0 y fin del partido. Es lo que tiene jugar así. A partir de ahí hasta el final simplemente vimos un ánima correteando por el campo sin ton ni son con la camiseta a rallas rojas y blancas, un carrusel de cambios estúpidos, caras de panoli y otro gol de los portugueses haciendo la herida un poquito más grande.

Cerezo dirá mañana que estamos vivos en las tres competiciones y efectivamente es así: la copa no ha comenzado, en la liga no te eliminan hasta Junio (hagas lo que hagas) y más que en la Champions, que como dijo MA Gil no es rentable, estarán pensando en ese tercer puesto que nos invita a jugar la UEFA o como coño se llame este año. Esta última frase esperpéntica resume lo que es hoy por hoy el atlético de Madrid.

Aficionados colchoneros compren ventiladores y aparatos de aire acondicionado que se espera otro duro año en el infierno.

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Sobre este blog

y los sueños, sueños son
ennio

Esta es la segunda versión publicada de un blog que decidí escribir sobre mi equipo, el Atlético de Madrid, el mismo día que Fernando Torres decidió ser un profesional y largarse a Liverpool. No sé porque lo hice pero desde entonces tengo una reflexión que contar en voz alta cada vez que mi equipo juega.

Los que quieran ver las entradas anteriores pueden hacerlo en http://www.enniosotanaz.blogspot.com/

Aquí será bienvenido todo aquel que quiera hablar de fútbol sin miedo a utilizar muchas palabras.

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