y los sueños, sueños son

Alegrías y desgracias personales sobre el verdadero sueño: el club Atlético de Madrid

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En la carrera

Escrito por: ennio el 16 Nov 2008 - URL Permanente

“Todo lo que hago es un constante recordatorio de que el futuro está aquí y que camina justo detrás de ti. Todo lo que veo es una ilusión constante, mi cabeza gira y mi mundo es una confusión”

Dicen que no se puede poner barreras al mar pero eso no significa que no exista gente que pretenda hacerlo. Las personas más sabías generalmente entienden la realidad con la sencillez que al resto del mundo le parece imposible comprender pero también hay mucho presunto genio que no lo es y que todo lo que transmite es difícil y retorcido. Ver a un gran interprete tocar su instrumento es ver a un tipo que hace fácil lo difícil pero no hay números para contar los músicos que parecen estar muriéndose encima del instrumento sin lograr sacar magia del mismo. Lo difícil es hacer fácil lo difícil. Lo fácil es lo contrario. En el atleti sabemos de lo que estoy hablando.

El partido de hoy es un buen ejemplo de porque Javier Aguirre debería dejar de intentar inventar el fútbol todos los domingos y limitarse a poner a los mejores jugadores que tiene en el campo y además dejarles jugar. Si no eres capaz de aportar nada que sume al menos no hagas que reste. No es un fórmula para conseguir grandes éxitos, porque para ello hace falta ser un equipo de fútbol, pero al menos servirá para ganar muchos partidos contra equipos claramente inferiores. Eso sería un gran paso hacia adelante en el atleti actual.

“Todo lo que veo son continuos reajustes propios. La ocasión está aquí pero está continuamente cambiando. Elige un escalón y ese será tu camino pero no estás seguro de que esa sea la intención.”

Me decía mi compañero de grada que el atleti no ha jugador con su equipo titular ni en la mitad de los partidos oficiales lo cual me parece un dato muy significativo. Antes de que nadie me escriba diciéndome que me he equivocado en este dato y que no son la mitad sino la mitad menos un partido decirle que no lo he comprobado. Me da igual, me quedo con el concepto. Hoy salían a jugar los mejores jugadores que tenemos ahora mismo en la plantilla y se notó. El equipo salió animado y fuerte aunque deslabazado, descabezado y sin esquema, como es habitual. La presión en campo contrario, algo que el atleti normalmente sólo práctica hasta que mete el primer gol, y las ganas de nuestros medio centros hacía que al menos jugásemos en campo contrario y aunque las ocasiones claras no llegaban el equipo contrario no pasaba del centro del campo, que es la mejor forma de ver un partido sin sufrir. No sufríamos y parecía que el gol llegaría de alguna forma.

Aun con ánimo, corazón, fuerza y ganas el atleti sigue sin saber que hacer con el balón y se nota. Hoy tenían ganas de ganar con contundencia pero en la mayor parte de la primera parte el equipo se chocaba contra el sólido muro de hormigón que había plantando el equipo gallego sin saber muy bien que hacer. Hay periodistas que dirán que el Deportivo planteó un partido muy serio. Yo digo que fue un equipo cobarde y rácano que al final se ha llevado lo que se merecía.

Pero el atleti lo intentaba con más fe que criterio y a veces eso es suficiente para conseguir un pequeño éxito. Un pequeño rebote desde un balón lateral apareció en una zona indeterminada del pecho de Heitinga y de ahí al fondo de las mallas coruñesas. La duda en ese momento era lo que harían el atleti y el depor a partir de ese momento porque esa sería la clave del partido. Sorprendentemente, algo que ocurre muy pocas veces en el Vicente Calderón, los dos equipos decidieron seguir haciendo lo que habían hecho hasta ese momento. Enseguida llego el descanso pero creo que todos sabíamos que con esas premisas la cosas terminaría bien para los colchoneros. Entre medias un soberbio zurdazo del Forlán que se quedó en el larguero, de lo mejor del partido, y otro poste en la portería gallega de jugada mucho más modesta.

“Tengo la sensación de que esto no ha acabado todavía. Tengo algunas cosas que todavía no he olvidado”

Comenzó la segunda parte como acabó la primera, es decir con la misma pesadez en la transición de balón colchonera y el cobarde muro de contención del deportivo pero en un momento intrascendente del juego Lopo decidió darle un balón a Forlán para que este se jugase un mano a mano con Aranzubía y claro, al uruguayo no se le hacen esos regalos porque no suele desaprovecharlos. 2-0 en el marcador y muchos minutos por delante. ¿Creen ustedes que el Depor se fue a por el partido? Ni mucho menos. No movió un ápice su cobarde planteamiento. Tal es así que el atleti ni siquiera pudo recular como en el es habitual en estas vicisitudes. Existen entrenadores que basan su éxito en crear muros de contención en su área para no perder los partidos y confiar en la suerte de que alguien de alguna manera meta un gol en la portería contraria pero tampoco cambiar nada si no ocurre así. Lotina es uno de esos entrenadores y Aguirre también lo es. Generalmente este tipo de profesionales puede dar buen resultado a equipos de pocos recursos y presupuesto limitado con mucho que ganar y poco que perder y en ese entorno comienzan y culminan su carrera. Generalmente no salen de ese círculo salvo que se topen con equipos dirigidos por inútiles o despistados desde los despachos y la dirección deportiva. Aguirre deberá estar eternamente agradecido a que el atleti esté dirigido por un veterinario.

“Si miras alrededor podrás tomarlo o dejarlo. Tienes un sentimiento pero tienes que creer en el. Todo lo que haces es cambiar constantemente. Cuando notas que emerge ya está cayendo. (...) tú me pusiste en la carrera”

A partir de ahí llegaron los mejores minutos para los colchoneros. Se vio buen fútbol por momentos y se creo un clima tan redentor y optimista que hasta jugadores en pleno declive como Pernía tuvieron sus momentos de gloria. El tercer gol colchonero fue una obra de arte entre Maxi y Agüero que el capitán se encargó de rematar. Un pase de tiralineas una dejada de genio y remate certero. Magnífico. El 4-0 llegó tras una jugada de Pernía por la banda de verdadero lateral izquierdo que acabó en la zurda prodigiosa de un jugador diestro como Forlán.

Sólo en ese momento, con cuatro goles por debajo, el deportivo decidió desperezarse e irse hacia arriba y en esos pocos minutos hasta logró sacarle los colores varias veces a los rojiblancos que para entonces estaban pensando en la cena o ver los capítulos repetidos de Aida. Así llegó un bonito gol de Filipe que ya no valía para nada.

Decían que Aguirre llegaba esta tarde al Calderón con la soga al cuello pero yo creo que no es así. Si este hombre sigue sentado en nuestro banquillo con el discurso que tenemos, el juego que desplegamos y todas las cosas que han pasado me temo que puede seguir viviendo ahí hasta que él quiera. Me temo que desgraciadamente eso es lo que ocurrirá y sobre todo me niego a aceptar que la labor de este hombre se tenga que juzgar exclusivamente por lo que ocurra en el último partido.

On the run (J. Power)
Cast - Mother Nature Calls (Polydor/1997)

Nada dura para siempre

Escrito por: ennio el 12 Nov 2008 - URL Permanente

“Lo quiero ahora, no en las promesas que vienen con el mañana. Necesito hoy vivir en sueños. Estoy harto de esas canciones que cantan los disgustos”

Hubo un tiempo en el que ir a ver un partido de fútbol en directo era vivir dos horas de algo distinto, una fiesta, un espectáculo, algo divertido. Soy abonado del atlético de madrid desde hace muchos años y nunca me he cansado de ir al estadio. Suelo quedar con varios amigos y familiares que son de esos que tampoco se pierden un partido llueve o truene. Hoy he recibido a media tarde tres llamadas de algunos de esos furibundos atléticos preguntándome si iría esta noche al estadio, una pregunta retórica tradicionalmente que hoy tenía un significado diferente porque el estado de ánimo de todos nosotros con respecto a nuestro equipo ha cambiado. Hoy no he ido al campo y tampoco lo han hecho la mayoría de las personas con las que normalmente voy al fútbol. Eso es lo que ha conseguido este entrenador, directiva, jugadores o quien quiera que sea el culpable de esta patética situación.

El mundo del fútbol evidentemente ha cambiado. Lo que antes era el grueso importante del animal, la gente que acudía al campo, ha pasado a ser un pequeña parte insignificante del poderoso monstruo que todo lo puede. Hoy la afición colchonera “divertida” y “enrollada” ni siquiera habrá seguido el partido por televisión pero mañana comprarán el MARCA y serán felices porque su equipo ha pasado la eliminatoria y el periodista “profesional” que escribirá la crónica del partido dirá tópicos como “pasa el trámite”, “objetivo cumplido”, “partido serio y funcional” o cualquier otro eufemismo que servirá para hacer felices a esa parte de la afición que compra fútbol sin verlo. Las pocas personas que se hayan tragado in situ estas dos horas de despropósito continuo soportando el frío del Calderón supongo que no serán tan felices pero eso es algo que no importa a los que dirigen este circo desde las oficinas del Calderón. A nuestro entrenador no le gusta el fútbol así que debe asumir también que a la gente que vamos al campo tampoco y que lo único que queremos es echarnos una siesta de dos horas para que al despertar el marcador refleje el resultado favorito de nuestro entrenador 0-0.

“y quiero más de lo que puedo conseguir simplemente tratando de tratar de tratar de olvidar. Te haría caminar a través de anillos de fuego para que supieses como me siento”

Era complicado para un equipo como el Orihuela plantear un partido como el de hoy. Tener que remontar un 0-1 en tu casa frente a un equipo cuyo presupuesto será unas diez veces superior no es fácil. No puedes salir al ataque en plan suicida porque cualquiera de los muchos jugadores buenos del atleti te funde en un segundo pero tampoco te puedes encerrar porque de esa manera será imposible remontar nada. Algo entre medias sería lo óptimo. Por eso, este que escribe albergaba una mínima esperanza de ver algo parecido a un partido de fútbol con un Orihuela algo más abierto de lo esperado y un atleti jugando en su casa con bastante artillería en el campo además de tener una eliminatoria bastante favorable. Craso error. El partido ha sido soporífero llegando en momentos a alcanzar las cotas de sopor con las que el atleti de Javier Aguirre ha batido records negativos. Salvo en los pocos momentos en los que el partido se rompía y aquello parecía como soltar a un grupo de bebes en una tienda de porcelanas la primera parte ha sido el típico partido del atleti frente a un equipo que está muy por debajo suyo en la clasificación o cuando nos ponemos por detrás en el marcador frente a casi cualquiera. El balón aparece sin querer en los pies de los colchoneros y estos no saben que hacer con él. Cualquier equipo, repito: cualquier equipo, lo sabe y el Orihuela no iba a ser menos. Basta presionar un poquito la sumamente espesa salida de balón de nuestro equipo para desmontar cualquier atisbo de creación. Así durante 45 minutos. Salvo por algún intento desesperado de Banega de intentar hacer algo parecido a jugar, las peleas en solitario de Forlán, los pelotazos de rigor y poco más la primera parte podría perfectamente no haber existido.

“Lo quiero ahora, no me digas que el barco está llegando. Nada viene hacia esos que esperan. El tiempo huye de la puerta a la que tú te diriges. Todas las sombras y el dolor vienen hacia ti”

La segunda parte no ha sido mucho mejor pero al menos ha tenido más ocasiones de gol, casi todas del atleti para ser justos y algo de tensión por lo incierto del resultado. El equipo ha salido algo más entonado y con un cierto espíritu de pelea y querer ganar que se ha ido diluyendo en poco tiempo ante la incapacidad del equipo para meter un gol, gol que por otro lado tampoco podría llegar desde la elaboración sino desde la jugada individual o la invocación a la diosa griega de la suerte.

Según avanzaban los minutos la gente empezaba a pensar que un gol en propia puerta de un especialista como Seitaridis sería suficiente para prolongar la agonía de los dieciseisavos de la copa del rey o para hacer aparecer muestras de miedo en los calzoncillos de jugadores y cuerpo técnico así que ese espíritu se notaba en el terreno de juego. Aguirre debió de notar también ese miedo que sumado al pánico y pavor que este hombre ya lleva de serie decidió sacar a la artillería pesada: Maxi, Maniche y Simao aparecieron en liza y hasta el Kun hubiese aparecido si la decisión técnica del estratega no lo hubiese dejado en la grada un día antes. Pero tampoco sirvió para mucho, el Orihuela se fue definitivamente arriba con lo que mientras Forlán y sobre todo Sinama se dedicaban a fallar goles el equipo levantino terminó poniendo varias veces en apuros al meta francés. Un par de manos de Coupet en las postrimerías del partido hicieron que ahora no estemos hablando de la enésima desgracia de la era Aguirre.

“Nada nunca dura para siempre, nada nunca dura para siempre”

Efectivamente nunca dura nada para siempre y esto no puede durar mucho tiempo más. La situación es insostenible y aparte de que después de tres años ya deberíamos ser conscientes de que esto es lo que hay y de que no va a haber nada más en el futuro, los protagonistas de esta historia están entrando en una fase de negación y elegía de la soberbia que no tiene más que una vía de salida que tiene bastante que ver con la autodestrucción.

Nothing lasts forever (McCulloch/Pattinson)
Echo and the Bunnymen - Evergreen (London/1997)

Un hombre inocente

Escrito por: ennio el 09 Nov 2008 - URL Permanente

“Hay gente que espera una cura milagrosa. Hay gente que simplemente acepta el mundo como es pero no estoy dispuesto a tumbarme en el suelo y esperar morir porque yo soy un hombre inocente. Si, soy un hombre inocente”

Existen pocas cosas más tristes y humillantes que acostumbrarse a no ganar pero la realidad es que el Atlético de Madrid lleva cinco partidos consecutivos sin ganar y sin que parezca importarle a nadie. El fenómeno no dejaría de ser simplemente un dato estadístico con lecturas contradictorias si el frío dato no fuese además acompañado con un juego esperpéntico, una actitud lamentable, un espíritu moribundo, un planteamiento táctico grotesco y bochornoso, un espectáculo soporífero y un rendimiento ínfimo. Eso si, no pasa nada. El mundo colchonero se ha acostumbrado a este permanente estado de letargo humilde que nos toca vivir. Gracias a ese nuevo colchonerismo que hace del optimismo ciego y absurdo su principal bandera conseguimos ver un vaso medio lleno cuando el vaso está completamente vacío. Es más, en noches como la de hoy empiezo a plantearme que ni siquiera existe vaso.

Hablar del Osasuna - At- Madrid de hoy se hace tan difícil, desmotivante e inútil como la mayoría de partidos desde el fatídico día que algún iluminado decidió sentar a un tipo tan poco preparado comoJavier Aguirre en el banquillo colchonero. El día de hoy sin embargo resume en 45 minutos el paradigma de la absoluta sinrazón en que ha convertido el estratega azteca este equipo centenario cuya historia y peso le supera por todos los lados de su cambiante personalidad.

El supuesto cansancio de Sergio Agüero ha servido al entrenado más cobarde que recuerdo en mis más de tres décadas de vida para sistemáticamente prescindir de un delantero en la alineación titular. Hoy nos enfrentábamos frente al colista de la liga, un equipo que hace 9 partidos que no gana y en las horas mas bajas de su reciente historia pero nuestro sucedáneo de entrenador decidió plantear el partido con el mismo planteamiento cobarde que emplearía en equipo juvenil del Racing de Vallecas jugando frente al Manchester United en el “teatro de los sueños”. Bueno, me he pasado. No creo que los chicos del Racing fuesen tan cobardes. Cuatro defensas, un falso central de color negro, dos medio centros defensivos para hacer el trabajo de un único jugador, un señor argentino que corre por el campo y que se llama Maxi, y un par de islotes desubicados, mal situados y desconectados de la vida es la forma en la que Aguirre decide salir al campo últimamente. Sistema que le funciona tan bien que el mayor éxito en cinco partidos de liga ha sido empatar con el Villarreal, un partido que por cierto el propio entrenador ya había dado por perdido. El problema no es en si la acumulación de jugadores defensivos sino el concepto de fútbol que tiene este señor tan dañino. Jugar a cinco metros de tu propia área, defender con ocho jugadores, ignorar el balón, obviar la construcción del juego y “construir” en torno al patadón constituyen el código de honor de este sujeto. Hoy lo ha vuelto a poner en práctica frente al peor Osasuna de los últimos años para deleitar al respetable con un soporífero primer tiempo que debería estar penalizado por la ley del deporte. Debería existir de hecho un juez que dictaminará que los equipos que salen así al terreno de juego perdiesen directamente tres puntos sin tener el cuenta el resultado.

“Hay gente que se queda lejos de la puerta sin existe alguna oportunidad de que se abra. Escuchan una voz en el pasillo y simplemente esperan a que se marche. Hay gente que vive con el miedo de ser tocado y el odio de haber sido un estúpido. Ellos no escuchan a nadie y así nadie les miente”

La segunda parte empezó igual que terminó la primera pero el descanso sirvió al menos para que uno de los dos equipos pensase que quizás ganar el partido no era una empresa tan difícil como parecía al principio del partido. Por supuesto estamos hablando de Osasuna. En esas un permanentemente fuera de punto Pernía volvía a hacer una de sus estupideces dentro de su área. Penalty que afortunadamente atajó Coupet. Personalmente creo que algo tan nimio no merece el castigo de la pena máxima pero hacer una chiquillada en el área, chiquillada que este jugador suele repetir varias veces en cada partido, debería ser reprobable. Los entrenadores de fútbol normalmente suelen echar regañinas a sus jugadores o incluso sentarlos en el banquillo por hacer algo así pero claro y suele tener efecto pero para eso hay que tener un entrenador de fútbol.

Nadie entiende porque Agüero no salió el martes en Anfield y nadie entiende porque no ha salido Forlán hoy frente al Osasuna. Dicen los mentideros que ambos jugadores tampoco lo entienden y que andan con un cabreo importante. A quien le importa. El intelectual acteza pretende demostrar en cada aparición pública como el resto del mundo es ignorante e imbécil comparado con su superlativo talento y peculiar forma de entender el fútbol pero no se da cuenta de que cada una de sus lamentables decisiones sólo hace matizar mejor la definición de negligencia. Forlán salió inspirado y en diez minutos se creó el mismo las dos jugadas más importantes. Es lo que tiene ser un buen jugador aun incluso incrustado con calzador en un sistema ortopédico e inútil. De ahí al final del partido nada destacable. Algo más de mordiente (poca), algo más de juego (poco) y bastante mediocridad (mucha).Cerocerismo que terminó para regocijo de nuestro entrenador y como no podía ser de otra forma en 0-0.

“Se que simplemente te proteges a ti mismo (...) has estado negando lo que podrías sentir alguna vez. No estoy ahí arriba para restaurar tu fe si puedo. Estoy simplemente deseando escucharte llorar porque soy un hombre inocente. Un hombre inocente, oh, si”

Yo no sé ustedes pero yo estoy harto de todo esto. No es que esté harto de la situación administrativa y accionarial de mi club porque efectivamente lo estoy pero para eso me quedan fuerzas. Estoy harto de ver a mi equipo arrastrándose por el césped sin que nadie haga nada y sobre todo estoy harto de aburrirme viendo un partido de fútbol que es algo que hasta hace muy poco consideraba uno de los momentos divertidos de la semana. Estoy harto y aburrido de aguantar esta infame pantomima y no puedo soportarlo más así que creo es hora de adoptar un perfil algo más bajo ante tan reiterativa e incomprensible estulticia. Al fin y al cabo yo soy un tipo inocente.

“Sé que simplemente te haces daño a ti mismo a pesar de que tú preferirás ser un mártir esta noche. Es decisión tuya.”

An innocent man (B. Joel)
Billy Joel - An Innocent Man (1983/Columbia)

Grotesco

Escrito por: ennio el 04 Nov 2008 - URL Permanente

“Desde que sé tu nombre he estado perezoso pero debería estar avergonzado. Deberías ver mi sitio. Desde que vi tu cara de verdad esto ha sido un caos. No sé como o por qué viniste. No lo sé, mierda”

Se me hace muy complicado escribir hoy esta humilde crónica. Primero porque estoy en mitad de la región de Transilvania (Rumanía) y he visto el partido rodeado de rumanos que se declaraban seguidores del Real Madrid y que no apostaban un duro por mi equipo, equipo que al no ser protagonista en el circo este que se ha montado la UEFA no parece existir para los “hermanos” europeos y que tiene reservado el papel de comparsa. Segundo y más importante por la auténtica vergüenza que es esta pantomima grotesca llamada Champions League que está noche ha vuelto a demostrar lo poco que tiene que ver con el fútbol y lo mucho que tiene que ver con la mafia Calabresa, la mentira, la suciedad y el delito.

30 segundos antes de que acabará el partido se me pasaba por mi cabeza lo que iba a escribir en este espacio. Quería resaltar la suerte de Aguirre que a pesar de un planteamiento cobarde, miedoso y mediocre, de esos a los que ya nos tiene acostumbrados sea el Liverpool o el Orihuela, había sacado un resultado magnifico de Anfield y que de hecho lo había hecho sin brillantez ni valentía pero al menos con cierta dignidad. Pero no, la UEFA tenía que dejar claro quienes son los equipos por cuya retrasmisión se pelea media Europa (y lo digo en un país con dos representantes en la competición donde he podido ver el partido del Liverpool en un bar anónimo). Las reiteradas faltas a favor de los “ingleses” en la segunda parte han sido sospechosas. El penalty birlado al atleti lamentable pero el penalty a favor del Liverpool en el último segundo es como para tirar la toalla en esta estupidez en la que se ha convertido ser seguidor de un equipo de fútbol. Es todo mentira. Mentira podrida. Esta competición es un sacacuartos para imbéciles (entre los que me incluyo) que sospechosamente siempre acaban disputándose los mismos. Tiene menos credibilidad que una pelea de lucha Mexicana. Que se la coma el corrupto del Platini y su cohorte de parásitos. Yo me rindo.

Lo deportivo sin duda pasa una un tercer plano tras tanta desidia y ladronicio pero algo habrá que decir. Lo primero es que ni entiendo ni entenderé porque no ha jugado Agüero desde el principio. Hubiésemos ganado o no es una decisión tan estúpida que sólo puede responder a alguien cuya hace gala a epíteto tan concreto. Una estupidez constante es lo que realiza este sujeto al frente de nuestro equipo pero según algunos “cumple objetivos” y como esos unos son los que dictan las ideas de la mayoría a callar el resto. El equipo salió a ganarse la clasificación matemática con cinco defensas (no creo que a estas alturas nadie se crea ya que Asunçao sea centrocampista) cuatro centrocampistas, dos de ellos mediocentros defensivos, y un delantero encargado de tirar la línea defensiva en las jugadas a balón parado del equipo contrario (revisen el vídeo y frótense los ojos). Es decir, el famoso mexicano, hoy en el sitio donde debería permanecer más tiempo: la grada, jugaba todo a la única carta que sabe hacer (que cree él que sabe hacer) defender como terroristas en nuestra propia área y esperar que la divina providencia resuelva. Eso es lo que ocurrió.

“Bueno, no me preguntes mucho pero estoy perdiendo el sentido de la mitad de las cosas. Las cosas van sin ningún sentido”

El equipo al menos salió ordenado, junto y compacto. El Liverpool es un equipo entrenador por un tipo que es lo que a Aguirre le gustaría ser pero que no es ni de lejos. A mi no me gusta la forma de jugar de Benitez pero reconozco que lo hace muy bien y que es un gran entrenador. Pero a este Liverpool tampoco le sienta bien llevar el peso del partido y del balón (aunque cuando tiene que hacerlo lo hace y lo hace bien) lo que unido a la falta de punch por la ausencia de ese gran profesional llamado Torres hacía que se estrellara una y otra vez con la maraña atlética o el autobús de matrícula mexicana que tan bien conocemos. Así fue todo el partido: un monologo del Liverpool. En uno de los contados contrataques con sentido que hicimos A. López le mete sin embargo un gran pase a Maxi y mete el gol. El resto exactamente igual hasta el minuto 93 que ya hemos visto lo que ha pasado.

Algunos apuntes: Pernía aparte de ser malo es un coladero. Lo sabe todo el mundo menos su entrenador y por eso los equipos fuerzan esa banda hasta matarlo. Leo no sabe salir así que he llegado a la conclusión de que es mejor que no salga. Es absurdo hablar de centrocampista creativo porque no lo necesitamos. De hecho tal y como jugamos no necesitamos ni centrocampistas tan siquiera. Lo que hace falta son más defensas para colocar al borde del área. El domingo deberíamos salir con un descarado 9-0-1. La grada de Anfield será una caldera pero yo sólo escuchaba a los seguidores colchoneros (Chapeau, camaradas).

Y dejo para el final las muestras de alegría de ese gran profesional que es Fernando Torres. Se me saltaban las lágrimas viendo como sufría por su equipo. Ha sido muy enternecedor ver como se alegraba con el penalty injusto y como hacía gestos de alegría después del vergonzoso gol de su gran amigo Gerard. Lo que digo, un gran profesional.

Si, con un punto mas estamos casi matemáticamente clasificados pero sinceramente, ¿para qué?

“Más de la mitad de las cosas que tienes son mías. Debería romperte el cuello... estoy perdiendo el respeto a mi mismo. Me estoy volviendo loco”

Grotesque (M. Hunt)
The Wonder Stuff - Never Love Elvis (1991/Polydor)

Frío

Escrito por: ennio el 02 Nov 2008 - URL Permanente

“Me he pasado mi vida entera rodeado pero he pasado mi vida entera sólo. Me pregunto porque nunca me pregunto la razón de que las cosas más sencillas sean tan difíciles”

Los espectáculos de cualquier tipo suelen transmitir emociones en aquellos espectadores que asisten a ellos. Ahí está la gracia, el espectador intenta presenciar un escenario que le permita sentir algo diferente a lo que sentiría si no estuviese allí. El espectador puede divertirse, reírse, llorar, emocionarse, deprimirse,.. El fútbol se supone que es también un espectáculo aunque mucha gente que vive de el se empeña sistemáticamente en reducirlo todo a ver el resultado del marcador al final del partido, independientemente de lo que ocurriese durante 90 minutos en un terreno de juego. El atlético de Madrid esta noche, como tantas otras noches últimamente, no me ha transmitido absolutamente nada. Nada de nada. Nada de nada a un incondicional como yo así que me puedo imaginar lo que habrá transmitido a cualquiera que por alguna razón lo haya presenciado. Está noche hacía un frío terrible en el Calderón y ese mismo frío que otras muchas noches apenas notaba porque el atleti lo apagaba con su estela hoy se me ha calado hasta los huesos. Esa es la única sensación que he podido sentir en este irrelevante At. Madrid - Mallorca: frío. Frío en mi cuerpo, frío en mis ojos y frío en mi corazón.

Hay dos tipos de partidos del Atlético de Madrid, aquellos en los que el atleti mete un gol en los primeros minutos y aquellos en los que no. Si ocurre lo segundo el partido se acaba sin más. El balón acaba en el equipo colchonero, no sabe que hacer con el y se choca una y otra vez con el equipo contrario de forma inútil siendo incapaz de remontar nada. El resultado será negativo pero existe la posibilidad de que en esa lucha desesperada y alocada el espectador pueda al menos ver algo parecido al fútbol. Si se da el primer caso, el atleti mete un gol rápidamente, el equipo se echa para atrás y se olvida de intentar jugar al fútbol durante el resto del partido, pase lo que pase. En este caso el aburrimiento es la única posibilidad, ganemos o perdamos, y el partido de hoy es un buen ejemplo de ello.

El equipo salió a jugar con algo más de sentido de lo que acostumbra y plantando la caótica línea de presión algo más arriba de lo que acostumbra también. En esa posición del campo nuestro buenos jugadores pudieron aparecer y se vieron algunas buenas combinaciones entre ellos: Agüero, Forlán, Simao, Maniche,... En una de ellas llegó un balón muy bien servido al Kun que lo recogió al borde del área y que decidió colocar dentro de la red tras una espectacular vaselina marca de la casa. Golazo del Kun. 1-0

“Algo por nada, si. Algo por nada, porque soy mendigo y un tipo que elige. Estoy acusado y soy un acusador pero nada es incondicional...”

El Mallorca es un equipo entrenado por un tipo de la escuela de Aguirre aunque con infinitamente más criterio y bastantes menos recursos en su equipo. Un equipo fabricado para resistir como pueda y salir como pueda al contragolpe. Un sistema aberrante para equipos de presupuesto multimillonaro pero lícito y coherente para equipos con poco presupuesto que no tienen la suerte de tener en sus filas a Agüero, Forlán, Simao, Maniche... Aun así tuvieron la dignidad a partir de ese momento de intentar tener el balón y llegar a la portería contraria pero no podían. El equipo no estaba preparado para eso y no sabían como hacerlo. Me recordaba al Atlético de Madrid durante tantos y tantos partidos. En concreto todos aquellos en los que estamos por debajo en el marcador. Por cierto, en un Mallorca defensivo no se veía por ningún lado a Cleber Santana, el fichaje estrella de Pitarch.

El Atleti jugó bastante cómodo durante unos cuantos minutos tras el gol y una buena jugada de Antonio López por la derecha (un jugador que con un entrenador diligente y un director deportivo que intentase compensar el equipo en lugar de descompensarlo sería mejor de lo que parece) el balón terminó en los pies de Agüero al borde del área pequeña tras un semi fallo de Forlán. Evidentemente un balón así en los pies de semejante protagonista sólo podía acabar en gol. 2-0 en el marcador, un Mallorca muerto y un atleti que iba a más. Un chico sentado cerca de mi que había recibido el abono de un amigo y que no era habitual de la grada grito entusiasmado: “a por la goleada”. Mi compañeros de grada y yo mismo le miramos con una media sonrisa en la cara.

“Admito que el mundo entero está acusado pero sólo me tengo a mi mismo para quejarme”

El Mallorca tiene la suerte de tener un entrenador sentado en su banquillo. Manzano probablemente no sea el entrenador que necesita el Atlético de Madrid pero sin duda es un entrenador y sus equipos están entrenados. Tras la triste imagen de la primera parte y mientras el Atleti salía a lo que quiere Aguirre, que acabe el partido sin que ocurra nada, el Mallorca salió con valentía a hacerse dueño del partido y lo hizo, salió a tener el balón y lo tuvo, salió a jugar y jugó y salió a ganar pero no ganó porque el larguero, la suerte y Leo Franco lo impidieron. El Atleti no existió en toda la segunda parte, apenas apareció, no remató nunca y dio la patética imagen que lo acompaña desde hace ya demasiado tiempo. Algunos dirán que hizo un partido “inteligente” yo digo que hizo el ridículo. Me parece denunciable incorporar la palabra “inteligente” para describir una forma de jugar tan sumamente chabacana.

El Mallorca estrelló el balón en el larguero nada más empezar la segunda parte e intentó llegar al área contraria una y otra vez por activa y por pasiva intentando encontrar un hueco en el autobús de matrícula mejicana que ya estamos acostumbrados a ver aparcado en nuestra portería. Cada vez que robábamos el balón estábamos ahí, en nuestro área, con lo que en lugar de intentar la quimera de llegar en solitario a la portería rival nos dedicábamos a especular con el balón y dejar pasar el tiempo. Y así pasó. Entre frío, bostezos y cabezadas del respetable se consumieron los minutos de supuesto espectáculo futbolístico. Lo más destacable fue un paradón de Leo franco tras un remate mallorquín a tres metros de la línea de gol, lo cual es bastante significativo. Como portero de tradición sudamericana Leo es un buen portero bajo palos. Fuera de ahí las cosas se complican.

Fin del partido. Tres puntos, los atléticos eufóricos de nuevo y completamente recuperados de los varapalos de los últimos días. ¿Quien se acuerda de los 6 goles del Barça, del partido contra el Sevilla o de la enésima humillación del Madrid? ¿Quien cuestiona que no se juegue ni a la taba o que nos ganen todos los equipos grandes? ¿Quien puede estar triste y pesaroso si hemos ganado al Mallorca en tu casa por 2-0?

Unconditional (Sam Endicott)
The Bravery - The Bravery (Island/2005)

No me acuerdo

Escrito por: ennio el 30 Oct 2008 - URL Permanente

“No te voy a mentir. Nos estamos perdiendo algo. No tenemos porque convencernos de creer que nada se ha ido. Tenemos tiempo para saber hacia donde vamos pero estamos muy lejos todavía de saber la razón”

La copa del rey es un torneo vapuleado y maltratado. Para los equipos grandes es una tortura que pasar en la que se tiene mucho que perder y poco que ganar. Hasta bien entrada la competición los equipos de presupuesto generoso no ven la posibilidad potencial de ganar el llamado torneo del KO y hasta entonces los recursos a emplear son mínimos y caros. Para los equipos pequeños se trata de una cruel lotería en la que algunos privilegiados podrán sanear sus arcas atendiendo la visita de un grande mientras la mayoría se despellejan entre ellos ante la indiferencia del gran público. El retomado formato a doble partido no hace más que restar las posibilidades de los equipos modestos para dar la campanada mientras que multiplica por dos el número de partidos inútiles. Esa es la copa del rey en este país. Algo insulso, falto de interés y que casi todo el mundo desprecia hasta que quedan pocas eliminatorias. En otros países como Inglaterra, la copa es una competición interesantísima para un gran público que la sigue con fervor. No es cuestión de comparar pero es la prueba fehaciente de que las cosas pueden ser distintas. Aquí, la copa del Rey es un fiel reflejo de la federación española de fútbol que la organiza, un lamentable desastre.

Y en esa espesa penumbra aparece el Atlético de Madrid. Bueno, en realidad quien aparece es esta versión descafeinada, triste y mediocre de lo que debería ser Atlético de Madrid. Esa mala falsificación que fabricada por un MA Gil que a modo del Charlie de Los ángeles de Charlie nunca habla ni se le ve y que de forma tan cruel nos vende susÁngelesCerezoPitarch y Aguirre.

El Orihuela es un equipo modesto con un pequeño campo que no ha dado tiempo para ampliar y que en la noche de hoy ponía a la venta entradas de “el partido de la temporada” con unos precios no excesivamente caros para lo que se estila en estos casos. Bien, si ustedes han visto el partido a través de la pequeña pantalla (espero por el bien de sus salud mental que no hayan tenido que pasar semejante trago) habrán visto los significativos claros en la grada del equipo alicantino. El atleti no ha sido capaz de llenar el estadio del Orihuela. Ese es otro de los logros de estos ángeles de Charlie de “todo a 100” que nos entretienen con sus diabluras. Cada vez interesamos menos a nuestros rivales y para el público poco a poco se diluye esa vitola de equipo grande e histórico que teníamos. ¿Exageraciones mías? Será eso.

“No me acuerdo de la última vez que me miraste a los ojos. No me acuerdo de alguna forma de hacerte llorar”

¿Qué quieren que les diga del partido? Se me hace tremendamente complicado hablar de este equipo. Complicado y aburrido. El partido en general ha sido soporífero pero la primera parte en concreto ha rallado los límites de lo humanamente soportable. De acuerdo en que los partidos de copa son lo que son pero es que el Orihuela, el supuesto equipo modesto, no se crean que se ha encerrado en su propia área como le gusta hacer a nuestro ilustre mexicano. Bien al contrario los porcentajes de balón de la primera parte eran claramente favorables al equipo de segunda B. Ni siquiera en estas condiciones el sistema táctico de Aguirre es capaz de requerir el balón. No puedo entender que algo así no le parezca patético al 100% de la afición colchonera.

Y no se crean que la alineación era un combinado de circunstancias porque no era así. FrancoA. LópezPerníaPereaLuis García,BanegaForlánSinama,... Hay que reconocer a Aguirre una cosa al menos y es su coherencia en el juego. Salga quien salga juegan igual. Igual de mal, claro, pero igual al fin y al cabo. Se me hace difícil recordar algo en la primera parte relacionado con el fútbol, con el balonpié, incluso con el deporte que merezca la pena. Nos quedaremos con un pase de A. López a Forlán que acabó con el balón en la red y que a la postre fue lo único destacable de un partido para olvidar.

“Sé que hace mucho tiempo desde que escuché y hace mucho tiempo desde que todo estaba claro. Muchos podrían vivir con lo que hemos tirado...”

La segunda parte fue más o menos parecida aunque el atleti, también más o menos, empezó a tomar el control del partido (que no del juego ni del balón), a base fundamentalmente de ese “otro fútbol” que es como eufemísticamente se dice a “no saber que hacer con el balón”. Si jugando contra el Madrid o el Barça el ritmo es pesaroso, la velocidad mínima y la actitud indolente imaginense ustedes un frío miércoles jugando contra el modesto equipo de una ciudad levantina que la mitad de la plantilla (siendo generoso) no debe saber ni donde está.

Así con más pena que gloria pasaban los minutos y entre bostezo y bostezo teníamos tiempo de pensar en nuestras cosas. Los pobres desgraciados que estaban en la grada no tenían el mando a distancia para ver las noticas o los programas de variedades que fueron sin duda alguna lo más divertido que recordaré de este partido para olvidar.

Un pequeño apunte. No piensen que esa eufórico miedo que le ha entrado a nuestro gentil estratega por el cansancio de nuestros jugadores y las modernas rotaciones han hecho mella en los jugadores que estaban en el césped. En absoluto. No piensen que nuestro portero del filial, ese que dicen que es tan bueno y que ha sido internacional en todas la categoría, ha podido debutar. Ni él ni ninguno de los canteranos (excepto Camacho) tuvieron minutos para foguearse en este equipo. Alex Quillo saltó al campo a falta de cinco minutos por... ejem, CamachoKeko lo hizo en el minuto 90 en otro de esos alardes de estrategia del ilustre mejicano con los que asombran a la parroquia mundial de este deporte. ¿Qué adjetivo le pondrían ustedes a hacer debutar a un chico del filial en el minuto 90 de un Orihuela-At. Madrid con 0-1 en el marcador?

Tengo la sensación de que estoy esperando algo. Algo que rompa esta dinámica mediocre y espesa que no lleva a ningún sitio. Algo radical y definitivo. Algo que debería haber llegado ya pero que no llega. ¿Engordar para morir? Yo sé lo que quiero pero que lo sepa yo no soluciona nada.

“Hace tanto tiempo...”

I Can’t remember (Mullins/Sweet/Droge)
The Thorns - The Thorns (2003/Aware Records)

Puede que te hayas marchado

Escrito por: ennio el 26 Oct 2008 - URL Permanente

“Has pasado toda tu vida esperado. Usas tu paciencia para parecer que estás bien. El tiempo avanza mientras te preparas para decirte a ti mismo que seas razonable. Entonces vienen los momentos que no puedes prever. No puedes irte, no puedes soltarte para mantenerte lejos de esos sueños, ignorando los buenos tiempos...”

Los Partidos entre el Villarreal y el Atlético de Madrid en los últimos años son, como si estuviesen representando en un campo de fútbol cualquier saga mítica de ciencia ficción, una lucha encarnizada lucha entre el bien y el mal. El blanco contra el negro. La honestidad frente al engaño. El trabajador frente al lazarillo. Es la lucha entre quien apuesta por tener el balón y quien no lo quiere. Quien es valiente y quien no lo es. Quien quiere ser protagonista y quien no quiere serlo. Quien quiere escribir el guión y quien pretende vivir de los borrones del contrario. Es la pelea entre quien se siente campeón y pretende demostrarlo o entre quien se siente inferior, con nada que perder y a partir de ahí cualquier cosa es un éxito. Es la pugna entre quien apuesta por el juego colectivo y el que apuesta por la individualidad esporádica. En definitiva es la lucha entre el fútbol y el anti-fútbol. 

Hoy el destino ha sido tremendamente injusto con quien apuesta por el camino recto y tremendamente generoso con el ideólogo de la mentira y la excusa. Sin embargo y en compensación también ha sido justo conSimao, jugador sobresaliente que junto con ForlánManiche oAgüero han tenido la mala suerte de caer en uno de los atléticos peor dirigidos de todos los tiempos (y no sólo dentro del campo).

El Atlético de Madrid mediocre y casposo de Javier Aguirre nunca remonta los partidos. Para eso hace falta tener el balón e intentar hacer algo con el, cosa que no parece entrar en los esquemas de tan genial entrenador. Estoy harto de hablar de este hombre pero desgraciadamente su presencia contamina, para mal, todos los poros deportivos de este equipo. Este año siempre que el equipo contrario abre el marcador o perdemos o empatamos. Es fácil comprobarlo. En temporadas anteriores, salvo excepciones puntuales, fue exactamente igual. La revolucionaria táctica de Aguirre consiste en meter gol primero y parapetarte en tu portería hasta que acabe el partido. No hay otra forma de ganar. Lamentable planteamiento para el tercer presupuesto de la liga pero eso es lo que tenemos y eso es lo que a nadie parece importar.

“Ahora es demasiado tarde para ti. Puede que no esperes y las cosas que todavía no he conocido se desvanecen antes de completarse.”

Hoy, como no podía ser de otra forma y a pesar de la situación tan crítica de autoestima que padecemos, hemos asistido de nuevo a tan patética forma de plantear la vida. El equipo ha salido concentrado para variar y en la primera jugada trenzada como colectivo y al primer toque desde hace muchos meses Simaoha recogido el balón en el borde del área para meterlo por la escuadra. A partir de ese momento, minuto 1 de partido, se acabo el volver intentar jugar al fútbol. El equipo a la frontal del área y a esperar mientras se reparten patadas a diestro y siniestro. Eso es lo que hay que hacer estando Aguirre en el banquillo. Daba igual las bandas, los medios, los mediocentros, los delanteros o la creación. Todos a defender como se pueda.

El Villarreal, equipo que apuesta siempre por jugar al fútbol, se dedico a intentar dar con la puerta de entrada en el autobús de matrícula mejicana que había en la portería atlética pero se topaba sistemáticamente con los muchos jugadores de color rojiblanco y sus patadas traicioneras. En un despeje a la estratosfera de los muchos que hacia la zaga colchonera el balón llegó sin querer a las inmediaciones del área del equipo levantino y como un rechace suelto en el área es lo único que necesita Forlán para hacer gol pues lo hizo. 0-2, tremendo resultado para una planteamiento tan ruin y chabacano pero gracias a Dios tenemos los jugadores que tenemos. ¿Cómo sería la cosa jugando al fútbol? Lloro sólo de imaginármelo.

El Villarreal siguió con la misma idea de intentar jugar y el atleti con la misma idea de no hacerlo, de defender en su área y de dar patadas. En una de esas, en el lateral del campo contrario (me cuesta encontrar un sitio más estúpido para hacer una entrada de carnicero), Ever Banegase autoexpulso con una segunda amarilla más que justa. Debe ser muy duro para un jugador como Ever tener que estar todo el partido corriendo detrás el balón sin tocarlo pero eso no lo exculpa de la estupidez que hizo esta noche. Así acabo la primera parte, dos goles a favor, un jugador menos y asistiendo a un monólogo del Villarreal.

“Debería girarme y ver si estás todavía ahí pero por ahora no es seguro. Puede que me estés esperando, puede que te hayas marchado”

Y así empezó también la segunda parte pero el Villarreal había tirado a puerta unas 20 veces para entonces. No soy muy defensor de la labor deLeo Franco, creo que lo he dejado claro en este blog otras veces, pero si tiran 20 veces a puerta las probabilidades de fallar son bastante más altas que si tiran 2. Como no podía ser de otra forma en uno de esos tiros Leo decidió hacer lo que no hace nunca, intentar atajar el balón, y claro se lo metió en su portería. Es lo que tiene intentar hacer lo que no sabes. Empleando las misma lógica si el equipo contrario pasa el 80% del tiempo en la frontal de tu área las probabilidades de que surja un error (o un acierto del contrario) que deje un jugador rival delante del portero son bastante más altas que si tienes tú el balón en el campo contrario. Bien, así llegó el empate a 2. Y el 3-2 y el 4-2. Si, porque el Villarreal, en contra del infecto código deontológico que usa Aguirre, siguió jugando exactamente igual con el marcador en contra que con el marcador a favor. Siguieron siendo protagonistas, teniendo el balón y marcando el ritmo. Da gusto ver algo así comparado con nuestro pseudojuego que siempre depende del rival, del resultado y hasta del Ibex 35.

Para entonces mi desesperación y aburrimiento se había transformado en amarga envidia. La sensación de que no merece la pena animar a este equipo en estas condiciones sólo era disimulada por la vergüenza que supone comprobar el poco respeto que la prensa tiene por mi equipo cuando ni Valdano, ni Kiko cuestionaban un planteamiento tan sumamente cobarde como el nuestro dando por hecho que tenía que ser así y hasta elogiando lo “compacto” de mi equipo en la primera parte.

Pero apareció Simao. Un pequeño fallo, un inteligentísimo slalom y 4-3 en el marcador. Ni siquiera lo celebré porque no había nada que celebrar. Minutos después una falta sacada por el mismo Simao de forma espectacular, olvidándose de tácticas peregrinas y haciendo lo que sabía hacer antes de pasar por las manos del estratega azteca, ponía un empate injusto en el marcador. Tampoco lo celebré porque no había nada que celebrar.

El atleti debería haber ganado este partido poniéndose 0-2 en el marcador en el descanso pero debería haberlo perdido por la forma en la que lo ha planteado, la forma en la que lo ha jugado y sobre todo porque un discurso tan vacío, mediocre e injusto para este club y el deporte del fútbol jamás debería tener éxito. El culpable de ese discurso tiene nombre y apellido. Puede que se haya marchado mientras escribo esto pero no será así. Un empate a cuatro en Villarreal es una hazaña sobrehumana para los dirigentes y gran parte de la afición de este Atlético de Madrid refundado y entre ellos el mismo tipo que hace un rato sacaba pecho en la rueda de prensa diciendo que se "rompía una racha de mierda". El que es cobarde lo es hasta el final.

“Tienes problemas para hacer lo correcto y tratas de decirte a ti mismo que funcionará, como debería. Pero algo “bueno” puede hacer mucho daño. Sabes que no puedes soñar. Perece que estoy estancado”

Maybe You’re gone (S. Lerche)
Sondre Lerche - Two Way Monologue (EMI/2004)

Todo está mal

Escrito por: ennio el 23 Oct 2008 - URL Permanente

“Quiero volver, quiero volver a casa. Tenía todo planeado y ahora no entiendo porque me siento tan sólo. No reconozco este sitio aunque había estado antes aquí. Dejaré que todo se esfume ahora que ni siquiera sé para que vine”

A finales de la temporada pasada, cuando definitivamente se confirmó que el Atlético de Madrid quedaría cuarto de una liga rara y descafeinada, las voces más triunfalistas del Calderón alzaban su voz y sacaban pecho como si el club hubiese conseguido un gran éxito. Por fin el equipo volvía a la elite, se escuchaba, por fin el equipo jugaría la Champions, decían. Hubo quien incluso fue a celebrarlo ante una estupefacta estatua de Neptuno. Unos meses después, el equipo sigue siendo el caos infernal y la extraña máquina de NO hacer fútbol que era el año pasado. Sigue haciendo el ridículo en el campo cada vez que tiene ocasión y sigue perdiendo con todos los equipos grandes con los que se enfrenta pero curiosamente, en esa liga de campeones que todo lo justifica, el equipo marcha en cabeza y se enfrenta contra el “coco” del grupo, nada menos que el Liverpool de Fernando Torres. Cualquiera pensaría que es el partido del año y precisamente por eso, porque todos lo pensábamos, nuestro “gran” entrenador decide que no es así. Decide que la tan manida Champions es un torneo que no nos corresponde, que se nos escapa, y al que no debemos dedicar nuestros mejores recursos. Hay quien dice que esta forma de actuar atendía a una “recomendación” que venía desde arriba. Si es así, el que dice ser el entrenador del Atlético de Madrid debería presentar su dimisión por dignidad. Si no es así debería presentar su dimisión por negligencia.

“Porque todo está mal, todo está mal. Ahora toda mi fe se ha marchado...”

Con esa perspectiva es muy difícil hablar del partido de hoy. Me da pereza, me siento cansado, hastiado e incomprendido. El encuentro comenzó de forma lamentable por parte colchonera pero es que no podía empezar de otra forma con esas credenciales. La plantillas salió con el miedo al rival con el que a suele salir todos los partidos, amplificado por el rival de hoy, el ambiente y los dos debutantes en la plantilla. Sacar a Camacho y Domínguez en el partido de hoy es algo que debería estar castigado en el código penal. Con el pavor habitual, sin balón, sin tensión, sin esquema, sin juego, sin ganas,... vamos, como siempre se desarrollaron los primeros minutos del partido y la primera parte. El Liverpool sin pisar el acelerador aceptó el regalo de Aguirre y se dedicó a intentar meter un gol, gol que llegó (en fuera de juego) tras una gran jugada de equipo. Si, esas cosas que hacen los equipos que están entrenados y que en el Calderón nos hemos acostumbrado a ver en los rivales que no visitan. A partir de ahí no crean que el Atleti reaccionó. Ni mucho menos, el Liverpool siguió siendo dueño del partido, del balón y del juego. El atleti estaba grogui y podía haber pasado cualquier cosa pero gracias a la divina providencia o la flor que dicen otros no pasó. Puede que también gracias a Benitez, un entrenador en las antípodas de Aguirre en cuanto a talento, amor al fútbol y a como preparar un equipo pero muy afín al gusto por la especulación y ese otro fútbol del que muchos hablan. Puede que ese otro fútbol salvase al atlético esta noche cuando el Liverpool se dedicó a jugar al tran-tran y no decidió pisar el acelerador frente a un equipo muerto y entregado.

La segunda parte fue muy diferente pero la diferencia no hay que buscarla en ningún planteamiento revolucionario o algún cambio genial. Salió Agüero si, pero fue su peor partido de la temporada probablemente. La diferencia estuvo en que en el Atlético de Madrid, a pesar de lo que piensa su entrenador, existen buenos jugadores y a que alguno de ellos tiene el orgullo suficiente como para tirar hacia adelante de vez en cuando. AgüeroSimaoForlán,Maniche,... gracias.

“Me di cuenta de ello, o eso dije, pero entonces encontré cuando lo había tirado todo por la borda. Estaba todo en mi cabeza”

Los mejores minutos de este equipo siempre llegan de la misma forma que no es otra que cuando las tácticas se deshacen, los esquemas se rompen y el partido se transforma en un caos sin reglas. Cuando en los equipos se anulan los efectos de sus entrenadores los potenciales se igualan y es el momento de atleti. No sé lo que le puede parecer esto al atribulado lector pero a mi me parece simplemente patético, especialmente cuando hablamos de una plantilla como la nuestra que tira por la borda cualquier posible sinergía. Así a golpe de émbolo, con arranques de furia y mucho patadón llegaban las ocasiones colchoneras, pocas eso si, porque enfrente, aunque jugando al ralentí y especulando, estaba uno de los equipos tácticamente mejor preparados del mundo que no es muy partidario del caos y suele volver a poner orden siempre que puede. Eso si, entre medias de todo esto Maniche metió un gol legal que el colegiado se encargó de anular injustamente. ¿Será casualidad que después de todo lo que ha pasado con la UEFA el gol del Liverpool sea en fuera de juego y a nosotros nos anulen uno legal? Por cierto que de dar la espalda durante el himno de la Champions nada de nada.

Impone tan poco respeto este atleti y aparece tan vulgar ante los ojos de cualquiera que hasta el propio Benitez decidió pensar en su partido contra el Chelsea y decidió quitar a los tres mejores jugadores del partido del terreno de juego: Keane, el autor del gol, ese pedazo de centrocampista de esos que miran a la portería contraria llamado Gerard y ese medio centro de los que hacen bastante más que dar patadas y echar el balón para atrás: Xavi Alonso. Aun con esos tres futbolistas fuera y el Liverpool pensando en el equipo del barrio pijo de Londrés el gol que empataba el partido llegó, como no podía ser de otra forma, tras un patadón desde alguna parte imprecisa del campo colchonero y después de un fallo inesperado de una defensa que nunca tiene fallos. Forlán incansable y atento lo aprovechó y Simao llevaba el balón a la red. Premio merecido para uno de los jugadores que se echó el equipo a la espalda y para una afición que con tan poco a cambió estuvo en todo momento con el equipo, aunque desgraciadamente también un premio injusto para un entrenador que no debería seguir un minuto más en un mundo lógico y en un club dirigido por una directiva competente.

“Ahora quiero volver, abandonar esta pelea. Me siento débil, me siento cansado con ganas de dormir y nada me hace sentir bien”

Así terminó el partido. Entre entrañables saludos por parte de las dos aficiones rivales y gritos eufóricos que recordaban a ese gran profesional que dejó nuestro club “para mejorar” el 4 de Julio de 2007 y que afortunadamente este que escribe escuchó en la lejanía desde fuera del estadio.

No puedo entender la alegría de mis correligionarios con lo poco que tenemos. No puedo entender ni su paciencia, ni su euforia, ni su conformismo ni su forma de entender las derrotas. No puedo entender como asumen con tanta dignidad el papel de segundones y bufones que nos otorga el sistema ni puedo entender que acepten sin más lo que escuchan desde la prensa pero simplemente “es lo que hay”. Hemos empatado en casa y parece que tenemos que dar gracias a Dios y estar contentos. Que alguien me explique como lo hace. Necesito la misma droga que ellos usen. Quiero tomar la otra píldora, la que me lleva a Matrix. No puedo más.

“Solía entender esto pero ha sido demasiado largo. Todo lo que una vez estaba bien ahora esta mal”.

Everything is wrong (gibbs/hurley)
The Gigolo Aunts - Minor Chords and Major Themes (Geffen/1999)

Recuerdos censurados

Escrito por: ennio el 19 Oct 2008 - URL Permanente

“Ríos de recuerdos envueltos en brillo naranja. Algunos escondidos en el tiempo,... parece como si fuese ayer”

El ajedrez es un juego milenario fascinante que despierta pasiones. Tras la aparente sencillez de sus reglas se pueden presenciar batallas descarnadas, muestras de talento y reacciones geniales. Cualquiera puede jugar al ajedrez pero hacerlo bien es cuestión de horas de preparación, horas de sufrimiento, aprendizaje y por supuesto de talento natural. Saber como se mueven las fichas parece suficiente para “saber” jugar al ajedrez pero no es así. Un muchacho naturalmente dotado para este deporte al que diez minutos antes le has explicado las reglas puede dar muestras de talento frente a un maestro pero difícilmente será capaz de ganarlo, aunque potencialmente tenga la materia gris necesaria para ello. El atlético de Madrid es ese muchacho cargado de talento que sabe que salen las blancas o que el caballo se mueve en L pero depende de golpes de intuición para ganar una partida. Presentarse tan poco preparado en primera división es un insulto al fútbol y a la inteligencia.

La noche era preciosa, la amenazante lluvia había desparecido, el estadio estaba lleno, el Frente Atlético desplegaba una mural que ocupaba todo el fondo norte donde un indio se arrodillaba invocando el escudo fundacional del Club Atlético de Madrid (Chapeau!), el ruido era ensordecedor y el partido comenzaba con cincuenta mil almas cantando el himno del atleti... 40 segudos después ya íbamos perdiendo por un gol. A eso le llamo yo salir concentrado. El partido anterior de este equipo había sido toda una demostración física de como saltar a un campo pensando en otra cosa. Durante 15 días desde el club se apelaba al orgullo herido y al partido contra el Madrid como forma de resarcirse de aquella catástrofe. Todo parecía indicar que la concentración sería máxima y que por una vez el equipo utilizaría el peso de la grada a su favor. Bien, ni orgullo, ni concentración ni vergüenza. Un despiste en un saque de banda, un central (otra vez un central) que no encima, un tiro desde la península de Jutlandia y un portero que no está. 0-1 en 50 segundos. Minutos antes de todo esto los atléticos nos frotábamos los ojos viendo la alineación de nuestro estratega favorito. No uno ni dos ni tres sino cuatro medio centros conformaban el centro del campo rojiblanco. Simao, calentaba banquillo por decisión técnica. Sin bandas, sin enganche, sin juego, sin ritmo, sin concentración, con un gol por debajo en el marcador y un minuto más tarde empezaba el partido para el Atlético de Madrid.
“Veo historias en blanco y negro escondidas bajo el agua, censuradas para mi. No puedo encontrar la verdad en mi cabeza. Lo intentaré y dejaré que los perros viejos sigan mintiendo”

Y claro, con esas premisas las consecuencias no pueden ser más que nefastas. El equipo intentaba atacar con criterio, especialmente de la mano de Ever Banega, que dada la incapacidad de los que le rodean para manejar el balón parece mejor de lo que es, pero la defensa, el sistema defensivo que Aguirrelleva puliendo tres años y cada vez es peor, era para el Real Madrid como las puertas del cielo que custodia San Pedro. Un atleti espeso se estrellaba contra un Real Madrid reservón que nos estaba mareando. Un gol anulado que a mi me pareció dudoso y otro gol anulado por fuera de juego de Raúl también al límite de lo legal hacía desesperarse a los blancos. Cada jugada a balón parado era un calvario para el atleti y cada córner una lección de como no se debe defender un córner. Ni siquiera podíamos escudarnos en el árbitro. El atleti, muy en el estilo Aguirre, lo único que hacía con regularidad era dar patadas y en esa dinámica apareció Perea que teniendo una amarilla decide muy inteligéntemente soltarle un sopapo al rival. Expulsado. Snejder seguía sangrando diez minutos después. Con un jugador menos, sin criterio, sin rumbo, sin saber que hacer y con el Madrid enfrente la perspectiva no podía ser peor.

Pero entre Maniche, el árbitro y un calentón Van Nistelrooy la cosa se igualó milagrosamente pocos minutos después. La entrada de Van Nistelrooy fue fea y a destiempo pero la expulsión de Perea, los gritos de Maniche y el clamor del Calderón probablemente también ayudaron a que el colegiado decidiese que el color de la tarjeta debía ser el rojo y no otro. Poco más hasta el descanso. Un Madrid especulador y poco ambicioso había dejado vivo a un equipo roto, descabezado, desesperado y pésimamente entrenado.

“Las fotografías caducadas demuestran que una vez sonreí. Tan sólo, tan inseguro, tan confuso, buscando algo más”

En el descanso Javier Aguirre decidió dejar de hacer de entrenador y utilizar por una vez esa inteligencia que tan bien utiliza en las ruedas de prensa pero que tan poco le sirve para el fútbol profesional. Decidió entonces sacar a Simao, darle permiso a Banega para que pasase el balón hacia delante, prescindió de Pernía para plantar una defensa de tres y encomendarse a la virgen de Guadalupe como el mejor recurso que tiene este hombre para sentarse en un banquillo de fútbol. Entonces vimos el mejor atleti. Así sin táctica, sin orden ni concierto. En un corre-calles suicida. El Kun se echó el equipo a la espalda, Maniche yBanega se fueron para arriba y los defensas decidieron dejar en el banquillo el miedo que les atenazaba. Entonces fue cuando los locutores que transmitían el partido nombraban por fin los nombre que deberían nombrar siempre que hablan del atleti: AgüeroSimaoForlán,Maniche... Ufjalusi se lesionó dejando su posición a un desaparecido e indolente Luis García que tampoco estaba en el partido (la primera vez que le pasaron un balón se le fue por debajo de las piernas). El cambio nos sirvió al menos para ver a Conseiçao como central donde francamente jugo casi mejor que en su privilegiada posición del centro del campo.

“Lo estoy haciendo otra vez. Estoy escondiendo toda la historia que creé y encuentro en mi recuerdo que la miseria se ha eliminado. No me sentí así seguramente. Ya yo creo en mi mismo nunca más.”

Las ocasiones llegaban pero los goles no. El Madrid seguía metido atrás desde el comienzo de la segunda parte y apenas daba miedo. Parecía que el gol colchonero era inminente pero los mano a mano del Kun que siempre entran hoy no entraban y los tiros de Maniche o Simao se perdían en la grada o en las manos de Casillas. En estas llegó la enésima falta de Sergio Ramos al borde del área y Simao, ese jugador internacional que estuvo toda la primera parte en el banquillo, metía el balón en la portería del Madrid con algo de ayuda desde la barrera. Justicia se escuchaba unas filas más atrás de la mía.

Los atléticos mirábamos el reloj y veíamos que quedaban 6 minutos de descuento en el que podíamos por fin pulverizar las estadísticas y vencer a los merengues de una vez. El Kun estaba muerto pero todos pensábamos que seguiría la euforia y las ganas de ganar que habían demostrado el equipo hasta ese momento pero no, lo que ocurrió fue justo lo contrario. El equipo se ciño al estilo Aguirre, ese de contemporizar y esperar a que pase el tiempo, mientras que el Madrid se desperezaba y se iba a por el partido, que es lo que se supone que tienen que hacer los equipos grandes. En seis minutos hicieron tres ocasiones. En la última de ellas Heitinga, el mismo jugador que a los 50 segundos de empezar el partido no había encimado a Van Nistelrooy, decide en el último minuto de partido encimar dentro del área a Drenthe con la misma habilidad que un rinoceronte tocado la mandolina. Ni siquiera la grada se dignó a discutir el penalty. Como no podía ser de otra forma los madridistas no desaprovecharon de volver a ganar en el último minuto.

Hubo un tiempo en que los partidos de máxima rivalidad en el Calderón eran tardes divertidas de emoción y alegrías. Recuerdo algunos donde las caras de los mismos socios que veías todos los domingos mostraban una sonrisa diferente, más amplia y sincera. Recuerdo como en aquellos partidos acabábamos abrazando a gente que no conocíamos o chillando a un árbitro comprado que nos robaba por enésima vez. Desgraciadamente todo eso ha muerto. Hoy las caras eran las mismas caras de los últimos partidos, endurecidas por los litros de mediocridad que han tenido que tragar y por las noches de vergüenza que nos está tocando vivir. Hoy los colchoneros salíamos con las caras desencajadas sin saber a quien echarle la culpa de tener que soportar esta situación. Alguno que otro intentamos recurrir a imágenes olvidadas en alguna esquina de nuestros recuerdos en donde estas noches eran de otra forma. Alegres o tristes pero de otra forma. No he podido rescatar aquellas imágenes. Están como censuradas en mi cerebro. Probablemente no vuelvan a aparecer hasta que uno sea consciente de que este equipo vuelve a ser digno de ellas.

“las lagrimas caen secas, dolorosamente tímidas. Todo se ha ido ahora mismo. Finalmente me he dado cuenta”.

Censored Memories (Garrison)
Budapest (Too Blind to Hear – Republic/2003)

No puedo estar aquí esta noche

Escrito por: ennio el 05 Oct 2008 - URL Permanente

“No puedo estar aquí esta noche. Hay botones que coser y lujuria que habrá que hacer parecer cariño con la cara refrescada y unos labios sonrientes. Practicaré encerrado en el baño”

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Puede que dentro de unos años este bonito dicho se quede anticuado si se contabiliza a humanos como Aguirre que sin duda suben la media considerablemente. Hace un par de años el Atlético de Madrid sufría la derrota más humillante que jamas ha tenido en su propio estadio. La ejecutaba el FC Barcelona con un lamentable entrenador en el banquillo colchonero que planteó el partido, por decir algo, como solía hacer ese hombre entonces frente los equipos que consideraba mejores (casi todos, por otra parte). Un planteamiento que se basaba en parar el partido desde el primer segundo con cualquier recurso posible, tuviese o no que ver con el fútbol, reducir el ritmo todo lo posible, olvidarse del balón, encerrarse en su área y dejar pasar el tiempo. Entonces el FC Barcelona nos pasó por encima. El mismo planteamiento se utilizó con otros grandes R. Madrid, Sevilla, Villarreal, Valencia,... y con todos perdimos pero lo del Barça fue mucho más humillante. Como es lógico el suicidio de salir al campo con esas ideas en la cabeza frente a uno de los pocos equipos que apostaban entonces por llevar sin especulación el peso del partido, que basaban su éxito en el balón y en definitiva que mejor jugaban entonces al fútbol pasó factura. Dos años después ha ocurrido exactamente lo mismo. Hemos sufrido la derrota más humillante que el Barcelona nos ha endosado nunca en su casa y lo hemos hecho con el mismo señor en nuestro banquillo y con una táctica similar por parte del susodicho. Las frases de mañana serán que sólo son tres puntos, que es un borrón, que no pasa nada, que hay que tener tranquilidad, que simplemente han sido fallos en defensa,... No sé a ustedes pero a mi me da vergüenza. ¡Ya está bien! Me da vergüenza que sea tan habitual sufrir goleadas de este tipo y me da vergüenza que no pase nada. Me da vergüenza que alguien que se supone defiende mi club diga y piense que perder 6-1 sólo son tres puntos. Fue entonces, tras esa primera humillación de hace dos años, cuando según algunos Fernando Torres tomo la decisión de dejar el atlético. No sé lo que estarán pensando los jugadores esta noche pero a mí, como atlético, me resulta muy duro ser seguidor de un equipo que recibe seis goles en su estadio y dos temporadas después recibe otros seis en campo contrario.

Se me hace tremendamente complicado también resumir el partido de hoy porque un partido de fútbol en el que a los diez minutos un equipo ya va ganando 3-0 no puede ser considerado un partido de fútbol. Lo de hoy puede ser considerado una lección, un soberbio correctivo, una violenta bofetada o la constatación de que la mejor forma de saltar a un campo es precisamente para jugar y no para especular pero nunca puede ser considerado un partido de fútbol. Si merece la pena hacer algún análisis de esta pesadilla este se reduce a los 30 primeros segundos de partido. Un equipo salió al campo (supongo que tras la consiguiente labor de concienciación por parte de su entrenador) pensando que jugaba ante un rival contra el que no se podía fallar, que había que poner velocidad, marcar el ritmo, mirar la portería contraria y sobre todo tener el balón. El otro equipo salió al campo (supongo que tras la consiguiente labor de concienciación por parte de su entrenador) con la consigna de olvidarse del balón, del fútbol, pensando lento, actuando lento, con la especulación en la mente, pensando en echarse atrás a ver que pasa y esperando que pasase el tiempo. A los tres minutos el enésimo córner mal defendido por el atleti ponía el primer gol en el marcador. El atleti no ha ganado nunca esta temporada cuando recibe el primer gol. Desde que está Aguirre esto es una constante: si el contrario marca primero no se gana el partido. Rara vez ha ocurrido. La razón no es estadística sino que responde a una razón evidente. El atlético de madrid de Aguirre ni sabe, ni quiere, ni puede crear fútbol. Vive de los errores del contrario y del talento individual de sus estrellas y así es muy difícil no hacer el ridículo en algún momento. Supongo que los jugadores, que no son tontos, estaban pensando en esto cuando otro error de la defensa provocaba un penalty. Minuto 6. El equipo seguía roto y ya se dedicaba a achicar agua a base de pelotazos y faltas. En una de estas faltas al borde del área los jugadores sin esquema, sin voluntad, sin mentalidad, sin fútbol y sin recursos supongo seguirían pensando en lo que se les venía encima y por eso no se preocuparon de colocarse delante de Messi para que no nos metiera el gol más tonto de la liga. Minuto 9 y 3-0. ¿Qué quieren que les diga?
“No podemos estar aquí esta noche. Este camarero está cansado de librar una guerra de desgaste así que paga el café y lo tomaremos para llevar”

El año pasado la justificación oficial en los medios oficiales para analizar el esperpento que fue el juego del atlético de madrid se basaba en que los centrales eran malos (todos) y todo el patetismo y mediocridad del juego atlético quedó justificado por los fallos en defensa. Este verano fichamos dos centrales de nivel máximo. Es difícil encontrar un equipo con mejores centrales que los nuestros (UfjalusiHeitingaPerea y Pablo), todos internacionales, pero hoy nuevamente han aparecido los mismos fallos en defensa e siempre. Yo ya no voy a seguir con esta farsa por más tiempo: los fallos en defensa son fallos del sistema defensivo y no de los defensas. Defender un córner, o un contrataque o un ataque estático es labor del entrenador y el nuestro es muy malo.

Salir al campo con un centro del campo formado por Raúl García Conseiçao, jugadores que el 80% de los pases que dan son horizontales o hacía su propio campo, es toda una declaración intenciones. Si renuncias a crear juego con empate a cero en el marcador con tres goles por debajo, ochenta minutos por delante y los mismos jugadores la perspectiva es desoladora, aunque el resultado final ha sido más desolador todavía. Frente a un equipo incapaz de trenzar una jugada que no partiese de un pelotazo desde la frontal del área, un Barcelona enchufadísimo y engrandecido en su concepto del fútbol nos ha dado una lección de lo que hay que hacer jugando por encima en el marcador. Con un gol por encima y también con cinco ha seguido teniendo el balón, presionando arriba y jugando en campo contrario. Es decir, ha seguido jugando igual. Es decir, lo que nunca hace Aguirre.

Si, Maxi metió un gol pero ellos metieron otros dos antes del descanso. Por cierto, que Maxi se lesionó en el disparo. ¿Será simplemente mala suerte la multitud de lesiones musculares que tiene este equipo (y no sólo esta temporada)? Yo creo que no. 

La segunda parte fue de esas que le gustan a Aguirre, no pasó nada. Bueno si, un magnífico gol de Henry, otro al que hemos resucitado. Este equipo forjado en el espíritu mediocre y reservón no tiene ni orgullo ni dignidad. Se habían rendido mucho tiempo antes así que se dedicaron a corretear humillados por el césped mientras su entrenador se mantenía de pie en la banda haciendo lo que mejor sabe hacer: aparentar.

Llevo dos años escribiendo después de cada partido del Atlético de Madrid. Muchas veces lo he hecho enfadado o indignado pero lo de hoy es distinto. Estoy harto, cansado y tengo la sensación de estar haciendo el imbécil fundamentalmente porque este no es mi equipo. En mi Atleti mañana pasarían cosas y mañana no va a pasar nada. En mi Atleti no dejarían que un entrenador de segunda fila permaneciera tres años desarrollando una labor pésima e instituyendo un discurso mediocre y cínico ni que un aprendiz de filibustero dirigiese la dirección deportiva. Mi equipo hubiese salido en la segunda parte dolido y su entrenador pondría su cargo a disposición de la directiva pero esto es una mala copia del equipo del que yo me hice aficionado.

Decía Luis Aragonés, más atlético que cualquiera de los que hoy se supone que defienden mis colores, que la copa de la UEFA es la gran mentira. Se refería a que esa competición europea, que jugarla aparentemente es un premio, se transforma en un problema para equipos pequeños sin recursos y que al final acaban pasándolo mal en su verdadera competición, la liga. El atleti no es un equipo pequeño pero Aguirre y Pitarch se empeñan en considerarlo así y ya han convencido a todo el mundo de ello. Por eso tenemos una plantilla corta y descompensada, mal preparada físicamente y mal preparada técnicamente que es muy dudoso pueda aguantar con dignidad tres competiciones. ¿No será la Champions la gran mentira?

“No puedo estar aquí esta noche. Hay sabanas que doblar y amor que ser pulido, abrillantado y almacenado detrás del cristal de la memoria. Lo recogeremos cuando nos sintamos solos.”

I Can’t stand Here Tonight” (Eef Barzelay)
Clem Snide - You were a Diamond (Tractor Beam/1998)

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Sobre este blog

y los sueños, sueños son
ennio

Esta es la segunda versión publicada de un blog que decidí escribir sobre mi equipo, el Atlético de Madrid, el mismo día que Fernando Torres decidió ser un profesional y largarse a Liverpool. No sé porque lo hice pero desde entonces tengo una reflexión que contar en voz alta cada vez que mi equipo juega.

Los que quieran ver las entradas anteriores pueden hacerlo en http://www.enniosotanaz.blogspot.com/

Aquí será bienvenido todo aquel que quiera hablar de fútbol sin miedo a utilizar muchas palabras.

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