Brasil está creciendo. Estuvo muy cerca de infligir una derrota al campeón del mundo, Alemania, en su apertura del telón, y luego, en el complicado segundo encuentro contra la RDP de Corea, se impuso con autoridad. Es cierto que el primer gol de Daniela se debió a un fallo defensivo, porque la guardameta Jon Myong Hui dejó que el balón se le escapara demasiado lejos del pie tras recibir una inofensiva cesión de una compañera. Pero hace falta una buena delantera, en primer lugar para saber ponerse en esa situación, y en segundo para tener el tino de marcar el gol.
"Obligar al contrario a hacer faltas es una táctica que hoy ha funcionado", señaló el entrenador brasileño Jorge Barcellos en el epílogo. "Al principio tuvimos algunas dificultades con las coreanas. Tienen un equipo estupendo, controlan bien el balón y saben atacar. En la segunda mitad se mostraron un poco más agresivas".
Sin embargo, el agónico tanto de las norcoreanas en los últimos minutos de la cita llegó demasiado tarde como para poner en peligro el triunfo de Brasil, aunque Barcellos se enfadara luego por el gol recibido: "Mis jugadoras tienen que mantener la concentración hasta el pitido final. Dos de las defensas no prestaron atención a la jugada. El gol coreano no tendría que haber subido al marcador".
Pero, en general, el seleccionador está satisfecho con sus pupilas. En especial, Marta ha trabajado incansablemente y ya en esta primera fase ha demostrado que es muy difícil de parar. Su gol fue el broche a juego de una gran actuación. Tras recibir un pase, la delantera irrumpió en el área rival, se giró sobre sí misma y disparó el balón a la red por encima de la guardameta. En ese lance demostró toda la clase de la Jugadora Mundial del Año 2007. "¿Han visto ustedes el dispositivo defensivo que Corea había preparado hoy para contrarrestar a Marta?", preguntaba Barcellos. "Ahí se puede ver lo buena que es. No creo que ella haya visto nunca una defensa semejante. Esperamos mucho de ella, pero las mediocampistas sencillamente tienen que apoyar más".
En el último choque de grupo, a las brasileñas les espera en Pekín la escuadra de Nigeria. Las africanas aún no han podido sumar ningún punto ni marcar ningún gol. Sin embargo, Barcellos advierte del peligro de tomarse a la ligera a este adversario. "Debemos prepararnos para otro partido difícil. Contra Nigeria queremos jugar mejor, porque los partidos contra Corea y Alemania han sido muy difíciles. Nuestra prioridad es ser primeros de grupo".
