La Habitación Blanca
19 Nov 2007
La búsqueda de la excelencia
Los letreros de Las Vegas que ya no se usan van a parar al Neon Boneyard (o cementerio de letreros de neón). Allí, como escribe Bruce Bégout en Zerópolis, "a medida que su valor de indicación se difumina, su valor de exposición se manifiesta(...) Una vez extinguido el uso, la forma se recupera y se expone como pura apariencia". En el Madrid, ya antes del cambio de presidente, el eslogan Zidanes y Pavones quedó arrumbado en el museo de las hemerotecas, y reducido a pura forma. Mirada ahora, desde la distancia, aquella creación de Jorge Valdano se revela en toda su belleza. Los dos nombres acaban en n (al menos en la pronunciación), los dos designan a los jugadores más emblemáticos de la galaxia y de la cantera respectivamente, y los dos se convierten en sinónimos de cracks y canteranos con el sencillo añadido de la terminación "-es". La fórmula era perfecta en su diseño, pero, como ya sabemos, ni mucho menos funcionó en su aplicación. Florentino tuvo que ceder, y fichar a futbolistas que no le gustaban, y ahí empezó su desencanto. Porque Florentino soñaba con hacer del Real Madrid algo parecido a Las Vegas: un equipo basado en la adición permanente de figuras. "A diferencia del resto de las ciudades del mundo, escribe Bégout, la capital del juego no puede resumirse en una o dos figuras reconocibles. Al contrario, las multiplica profusamente como si quisiera con ello trascender definitivamente toda posibilidad de asignarle cierta identidad duradera".

05 Nov 2007
Construcción y arquitectura
Lo leíamos la pasada semana en un artículo de Anatxu Zabalbeascoa ("El cielo después del 11-S") en El País: algunos arquitectos distinguen entre construcción (cualquier edificio levantado) y arquitectura (edificios erigidos con rigor). En la medida en que un equipo se construye, tal distinción también puede aplicarse al fútbol. Por ejemplo, si queremos comparar el Madrid de Florentino con el de Calderón. En el primero, fichaba sobre todo el presidente (de profesión constructor, no lo olvidemos), siguiendo dictados galácticos en la construcción de la plantilla (un poco a la manera de Richard Dreyfuss en Encuentros en la tercera fase), y, claro, no había rigor:se vendían jugadores útiles, se traían otros innecesarios, y se dejaban puestos sin recambios de garantías, cuando no sin un triste sustituto para el titular, lo que daba lugar a experiencias dolorosas como ver jugar a Raúl Bravo de lateral derecho (por si hacía poco daño verlo ocupar su posición natural), algo sólo comparable a la visión de esos infames hoteles levantados a pocos metros de la costa.
En el segundo, el presidente deja la tarea de fichar en manos de los que saben (que es como decir, en manos de un estudio competente de arquitectos) y el resultado, todavía en obras, es un proyecto sensato. Sabemos que si falta Guti (como ocurrirá la próxima jornada), saldrá Sneijder, y que la probable baja de Ramos la cubrirán Torres o Míchel; sabemos que hay por lo menos cuatro centrales potables en el equipo que pueden irse alternando; sabemos que las adquisiciones del primer año han demostrado en su mayoría ser fiables, ya que sostienen al Madrid de hoy cuando hace falta.... Y eso ya es algo: significa que el edificio no es de papel, y que puede aguantar los vientos de las rotaciones y las sacudidas de las lesiones. Aunque sigue habiendo, no obstante, un exceso de medias puntas y pocos jugadores de banda, es decir, una cierta descompensación que hay que corregir y que impide considerar al Madrid de Bernardo Schuster como una obra de arquitectura. Eso, y algún feo detalle en el diseño, como la presencia de Salgado y Dudek ¿Alguien puede decirme que pintan ahí esas gárgolas?

Florentino construyendo su caótica montaña de dinero
Sobre este blog
La Habitación Blanca
splandigo
"Todo es comparable", escribió Oscar Tusquets. Y yo añado: "Con el Real Madrid".
Mis tags
Categorías
Amigos
Ídolos
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
