La Habitación Blanca

Hay 23 artículos con el tag robinho en el blog La Habitación Blanca. Otros artículos en Comunidad As clasificados con robinho

El Madrid y la engañifa

Escrito por: splandigo el 12 Mar 2008 - URL Permanente

1. Como si trabajara para la productora de Buenafuente, famosa estos días por haber colado a un falso cantante en Eurovisión, y a un falso militante negro en dos mítines de la campaña electoral, Paolo Calabresi logró introducirse en el palco y en los vestuarios del Bernabéu fingiendo ser Nicolas Cage. Agasajado por el club, recibió además una camiseta con el nombre del actor, y un autógrafo dedicado de Robinho, quien ante el Español, tres días después, estuvo completamente fuera de onda, tal vez porque no se había repuesto de la decepción que le supuso descubrir que todo era broma.

La comedia merengue de las últimas semanas no podía tener mejor guinda que ésta: una engañifa ejecutada por un bufón justo el día en que muchos aficionados se daban cuenta de que el Madrid era de mentira (al menos para una competición tan exigente como la Champions)

2.Enseguida me di cuenta, declaró el presidente Calderón. En realidad, cayó en el garlito, como demuestra el vídeo.

Se lo creyó, como se creyó eso de que el Madrid podía ganar la Champions; el madridismo lo cegó, como lo cegó la ilusión de de estar compartiendo unos minutos con una estrella de Hollywood. Curiosamente, mientras Paolo Calabresi creaba la ilusión de que Nicolas Cage estaba allí, el Madrid se iba quitando la máscara y revelando a la afición que no era lo que aparentaba ser !Pero si es el Madrid de Capello!, exclamó espantado un sector de la grada !Qué bien caracterizado estaba!

3. No, no era el Madrid de Capello, sino el de Schuster, sólo que mermado. Afortunadamente, Schuster no es Capello, y Ramón Calderón parece tenerlo claro: no le va a tirar del labio a ver si es postizo. Hay confianza en el entrenador, y lo que ahora sucede en el club no puede considerarse una película ya vista, como escribía Eleonora Giovio en El País del sábado. Identificar a Schuster con Capello porque también ha caído en la Copa y en octavos de la Champions, y a veces su equipo juega mal, y tiene una relación tirante con la prensa, es como decir que el personaje de Viggo Mortensen en The indian runner

es el mismo que el de Eastern Promises,

sólo porque los dos tienen el cuerpo lleno de tatuajes, y son ultraviolentos y beben, y les gusta una chica con los cabellos dorados como un amanecer en Wisconsin. Se dan coincidencias, pero los caracteres son opuestos. Desde el punto de vista moral en un caso, y futbolístico en el otro. Y eso, entre tanta maldición (la de los centrales, la de los equipos de Bernardo, la de los octavos en Europa,...), es una verdadera bendición.

Marcelo y el teatro

Escrito por: splandigo el 25 Ene 2008 - URL Permanente

Casualidades de la vida y el arte: Marcelo declara que le gusta ir al teatro y resulta que su tocayo en el Hamlet de Shakespeare (uno de los caballeros de la guardia que ven al fantasma) dice en la Escena II: "Sentémonos y escuchemos a Bernardo" (puede comprobarse aquí, no me lo he sacado del caletre). Como el personaje de la obra, Marcelo escucha atentamente a Bernardo y asume un rol secundario. No juega los partidos grandes, pero no le preocupa porque sabe que es lo mejor para él. A su edad, en ciertos estadios, con su poca experiencia, el pánico escénico podría llevarle a cometer errores irreparables. Errores muy distintos de ésos que ocurren sobre las tablas, y que pueden enmendarse con un poco de ingenio: "Me gusta ir al teatro y sentarme a ver los derroteros de los actores, decía en la entrevista. Disfruto cuando se saltan el guión y empiezan a cometer errores. Se equivocan y no saben qué hacer. Eso en el cine no se ve. Paran y vuelven a grabar. Es muy interesante porque deben improvisar bajo presión. Igual que en el fútbol".

El teatro, en efecto, no es igual que el cine: se interpreta en vivo, en presencia, delante de unos espectadores que reaccionan e influyen en lo que ven. La presencia del público pone en tensión al actor (a veces lo acoquina) y al mismo tiempo lo estimula, del mismo modo que la presencia del actor vuelve agresivo al público (según algunos teóricos). Igualito que en los estadios. En El País Semanal del pasado domingo, Kid Torres, estrella de un fútbol donde el teatro está mal visto (!esos gritos del teatrero que en la tele no se oyen pero que existen, cual intentos de proyectar la voz hasta la última fila!), hablaba de Anfield en términos teatrales: "Es un campo típico inglés, por fuera parece normal, pero está muy cerrado y tiene una acústica muy buena. Eso mete una presión magnífica para jugar". Jugar, que en el idioma de Shakespeare (pero también en el ruso de Chéjov) se dice igual que interpretar: play (igrá, diría Abramovich). "El que juega, escribe Iuri Lotman, recuerda que no se halla en la realidad sino en un mundo lúdico-convencional"; el juego es el paraíso del como si, y en él no tiene trascendencia equivocarse: no pasa nada si cometes un error, es sólo un juego (aunque cometerlo te duela como si no lo fuera). Pero a diferencia de lo que sucede en el teatro, donde el espectador pasa por alto los fallos (e incluso disfruta, como Marcelo, del modo en que los intérpretes los corrigen), en el fútbol, el aficionado no suele perdonarlos y menos si, como pasó en el último derbi, van seguidos de un gol. Ese hincha que acude al entrenamiento del Atlético para increpar a Pablo no ha comprendido que el fútbol es sólo un juego, se lo toma demasiado en serio. Peligro que, por otro lado, no corre Marcelo, porque va con frecuencia al teatro.

El teatro, un espectáculo en el que a veces no se improvisa porque se falla, sino porque así se ha establecido. "El teatro y el fútbol son muy parecidos", dice Marcelo, porque en ambos tienes que cambiar de plan si te equivocas. Pero también porque en ocasiones el plan está apenas esbozado. Las indicaciones del entrenador, el texto a interpretar, tiende a ser bastante preciso y rígido (aunque permita ciertas licencias, esas morcillas que Mendilibar confesaba tolerar: "Si quieren probar hay que dejarles. Siempre y cuando no supongan mucho riesgo, el futbolista tiene que probar cosas nuevas"), y sin embargo hay jugadores que apenas reciben una pequeña indicación, ésos a los que se les da mayor libertad que al resto. Como en la commedia dell´arte parten de unos cannovaci o esbozos (Robinho, pégate a la banda) y a partir de ahí dan rienda suelta a su creatividad. "Es increíble, afirmaba Marcelo de su socio Robinho, siempre encuentra espacio". Espacio para la exhibición individual de sus recursos, algo más o menos semejante a lo que en la antigua commedia se llamaba lazzi.

Marcelo y Robinho celebrando un gol y haciendo
comedia al mismo tiempo

Casillas y el crack ascético

Escrito por: splandigo el 11 Ene 2008 - URL Permanente

Ahora que tanto se habla de la santidad de Casillas y tanto se discute sobre su ausencia de las listas de figuras, creo que es el momento de introducir un concepto en esta coyuntura, como diría el Woody Allen de Broadway Danny Rose. Ese concepto es el de la cualidad ascética del crack, y se resume muy bien en una frase que, si la memoria no me falla, se atribuye a San Francisco de Asís: "Yo necesito poco, y eso poco que necesito lo necesito muy poco". En efecto, el crack necesita muy poco para dejar su impronta: muy poco tiempo, muy poco espacio, muy pocos balones, muy pocas oportunidades. Y hasta tal punto esto es cierto, que el ascetismo de un jugador sirve como criterio para saber en qué medida es grande. Pensemos en el Robinho que vimos contra el Zaragoza (no en el de las camisinhas): necesitó poco más de diez minutos y apenas dos balones para matar el partido. Semejante austeridad muestra que se está consolidando como estrella.

El crack es ascético, por tanto, pero no siempre; cuando vuelve de una lesión y le falta ritmo de juego, necesita atiborrarse de minutos y de balones, recuperar a través del exceso la confianza en que necesita poco para resultar decisivo (¿Veremos alguna vez a Robben completar ese proceso hacia el más radical ascetismo, o se quedará a medio camino por culpa de su debilidad? ¿Podrá Saviola siquiera reiniciarlo, visto el modo en que el banquillo ha malogrado lo que parecían unas excelentes condiciones para la vida de renuncia?) Pues eso es en esencia lo que lo define. Incluso si se trata de un portero. Si un portero como Casillas salva en la mayoría de los partidos una o dos ocasiones clarísimas de gol, evitando además que cambie su signo, ese portero es un crack. Necesita muy poco para ser determinante. Ahora bien, para ser considerado a la altura de los otros cracks ese poco que necesita lo necesita mucho, y aun así nunca es suficiente. En realidad, para lograr alguna nominación (no digo ya premio), necesitaría mucho más que eso, y mucho más que hacer muchas paradas imposibles en un solo encuentro. Necesitaría, me temo, otro milagro. Uno de ésos que devuelven la vista a los ciegos.


Levantando al santo para colocarlo en la peana

El licenciado Robben

Escrito por: splandigo el 17 Dic 2007 - URL Permanente
1. El Real Madrid sabía bien lo que iba a fichar cuando perseguía a Robben: cristalería fina. Tan fina que hasta la ansiedad puede quebrarla, como ha confesado Schuster (un pequeño roce del escudo con el pecho y crack). Pero aun así, perseveró. Había que cumplir una parte de aquella loca promesa electoral, había que levantarle una pieza a Abramovich, y había que romper con la tradición galáctica de fichar estrellas diestras. Sin duda, sonaba bien la combinación retórico-futbolística Robben-Robinho, dos extremos unidos por la aliteración y la gambeta. Pero el Madrid tenía a Ramos, y ya con Del Bosque había funcionado bien a partir de un esquema asimétrico, que dejaba toda una banda para el lateral biónico (entonces Roberto Carlos). El holandés de Bohemia no era imprescindible, pero todos los presidentes tienen sus caprichos.

2.Lo recordaba Juanma Trueba aquí: la fragilidad Ming de Robben ya era conocida. En la caja donde venía empaquetado, los hinchas del Chelsea habían escrito: "Robben era un magnífico futbolista cuando tenía el día; el problema es que sólo tenía un día". O sea: "Muy frágil". Pero lo curioso es que el jugador no se percibe así. "Robben tiene un gran concepto de sí mismo", observaba Diego Torres en El País del sábado(cfr. El caso más delicado). "Se mira en el espejo y ve suficientes músculos. Se ve fuerte". En la misma semana en que descubrimos que Jodie Foster vivía en un armario de cristal, porque su lesbianismo era conocido a pesar de no haber hecho outing, Robben negaba tener algo que ver con las vidrieras: "A dos días de recibir a Osasuna, negó la evidencia que certifican los médicos. No es nada, dijo ayer; estoy perfectamente". Es decir, todo lo contrario que aquel loco creado por Cervantes, el licenciado Vidriera, quien creía estar hecho todo de vidrio, y "cuando alguno se llegaba a él daba terribles voces, pidiendo y suplicando con palabras y razones concertadas que no se le acercasen porque le quebrarían".

3.En El estilo del mundo, Vicente Verdú afirma que el mundo actual tiende a la transparencia. Así lo explicaba Umbral en este artículo: "Nuestro mundo se va haciendo transparente a medida que lo frivolizamos y los materiales transparentes en la ropa, el mobiliario, el deporte y la cultura nos han puesto delante el imperio de lo frágil" ¿Pensaremos con el tiempo (en broma, claro está), cuando vivamos en casas cuyo interior esté a la vista de todos, que el Madrid, con la contratación de Robben, pretendía seguir la tendencia entonces emergente? Lo ignoro. Pero una cosa es segura: si insiste en comprar caro material obvia y altamente quebradizo (no olvidemos el fiasco de Woodgate) acabará por redefinir el contenido de la expresión fichaje transparente.


Juraría que se ve el césped a través de las piernas

El Real ideal

Escrito por: splandigo el 13 Dic 2007 - URL Permanente

Lo dijo hace ya tiempo Ray Loriga en un programa de libros (que no de literatura) cuando le preguntaron cuál era su palabra favorita: "Real Madrid". Aquella respuesta podía interpretarse como una boutade, una reacción humorística a una pregunta manida y cargante, pero también como una forma original de afirmar el madridismo. En vez de elegir alguno de los vocablos que suelen mencionarse en estos casos (amor, libertad, belleza, etc.), el escritor optaba por uno que además de sonar bien (siempre y cuando no lo pronuncies como Zapatero, y no seas republicano), los incluía en su batería de connotaciones: el Real Madrid es objeto de amor apasionado, se vincula con el juego estético, y verlo jugar nos libera del peso de la realidad, aunque no nos saque de ella.

Hablando de realidad, el Madrid está instalado en ella, no es un producto de ficción, pero su realidad no es la realidad prosaica del equipo que trabaja cada jornada para sobrevivir: es una realidad que aspira a la perfección que sólo tiene lo ideal. Platón habló del cielo de las Ideas, un mundo donde residen las versiones perfectas de las cosas. En él podemos encontrar la Mesa y el Caballo,por ejemplo. El Madrid trata de alcanzar la perfección del arquetipo sobre el cesped: es real pero pretende ser Real. En realidad, el Madrid es Real porque así lo quiso Alfonso XIII, pero a mí me gusta esa primera parte de su nombre por lo que involuntariamente sugiere: la continua aspiración a convertirse en un equipo que, estando en el mundo, no sea de este mundo.

El Real quiere ser ideal, y esta temporada parece ir en serio en su propósito de tocar el cielo y habitar en él. Por fin despacha los partidos en el Bernabéu por la vía rápida, por fin gana tranquilamente fuera, por fin se clasifica primero en la Champions. Y además los jugadores se desplazan hacia el arquetipo: Pepe está cerca de ser Inexpugnable, Robinho de ser Peligro, Ruud y Raul de ser el Gol. El armario Baptista es cada vez más algo parecido al Armario y así. Por si fuera poco, el club es una balsa, y no hay más alteración que la que artificialmente provocan desde fuera los enemigos de Calderón. Gente que quiere devolver al Madrid a la cruda realidad. Malandrines sin los que Don Quijote, perseguidor del ideal, no sería Don Quijote.


Calderón recibiendo el Quijote de Plata

Mensajes en los cascos

Escrito por: splandigo el 23 Nov 2007 - URL Permanente

Lo contaba Michael Herr en Despachos de guerra:los soldados americanos que luchaban en la Guerra de Vietnam escribían en sus cascos y en sus chalecos antibalas nombres de novias, de viejas operaciones, apodos (MECANISMO POCO SEGURO), frases donde expresaban sus fantasías (NACIDO PARA MORIR) o su información presente (SORBOS DE INFIERNO)... Eran palabras o mensajes que los jugadores del Madrid (o de cualquier otro equipo), guerreros al fin y al cabo en guerras incruentas (como escribía Relaño), podrían muy bien lucir en sus camisetas si se les permitiera customizarlas,a modo de refuerzo anímico. Pensemos en Robinho, por ejemplo ¿No le va como anillo al dedo, ahora que se siente capaz de ocasionar destrozos irreparables en las defensas rivales, aquella simpática y a la vez terrorífica leyenda que rezaba NACÍ PARA ARMAR LA DE DIOS? Me diréis que si se trasladase a la camiseta y quedara a la vista de todos resultaría pretenciosa, y ocasionaría burlas cuando el brasileño no se fuera de nadie, pero imaginadla en letras pequeñas, en la bocamanga, como la futura banderita de España...Sin duda, el estímulo que supone para Robinho vestir la camiseta del Madrid se vería intensificado. Como lo haría el de Van Nistelrooy si leyera, cada vez que se fuese a quitar el sudor, aquello de NACI PARA MATAR. O el de Saviola, si antes de saltar al Camp Nou en el minuto 70, vistiera una camiseta exclusiva con la palabra VENGADOR serigrafiada en el cuello.


La chaqueta metálica, con guión de Michael Herr,

se llamó en algunos países de Latinoamérica
Nacido para matar
Los mensajes en el fútbol suelen aparecer en la camiseta interior(recordemos aquel célebre PERTENEZCO A DIOS de Kaká, no muy distinto del SOLO TÚ Y YO, DIOS, ¿VALE? del soldado), pero, del mismo modo que el futbolista puede decidir qué nombre lleva en la espalda,si es corto o si es largo, si incluye un mote o la inicial del nombre de un hijo, debería tener derecho a comprar en la camiseta del club un espacio para su expresión personal, una especie de hueco publicitario desde el que persuadirse a sí mismo con el lenguaje. Higuaín, con todo el futuro por delante, podría rebajar su ansiedad llevando anotado lo mismo que aquel combatiente: EL TIEMPO ESTÁ DE MI PARTE. Y Ramos podría reforzar su contundencia y atrevimiento con un MAS ALLÁ DEL VALOR. Claro que igual a Ramos no le hace falta, acostumbrado como está a escribir en su propio cuerpo.


Ramos: nació para morir (por el Madrid)

Retórica de las declaraciones

Escrito por: splandigo el 22 Oct 2007 - URL Permanente
Dos declaraciones destacan, por su relación con la retórica, en el artículo de Eleonora Giovio"Castigo a Robinho y Baptista" , publicado en El País del sábado:
1."Hay algo positivo en toda esta historia. Robinho se fue con la selección sin el alta médica, y en un partido y medio se ha recuperado" (Bernd Schuster). Según la periodista, Schuster tira el dardo con ironía, pero lo cierto es que el entrenador del Madrid no quiere decir lo contrario de lo que afirma. Podemos reconocer que hay cierta malicia en sus palabras, pero ironía propiamente dicha no. Ironía de verdad era la de Tomás Guasch en la retransmisión radiofónica del Real Madrid-Español: "Cannavaro, Balón de Oro otra vez, por supuesto". Schuster recurre más bien a una cómica paradoja: Robinho se ha recuperado jugando. Aunque su frase invita a que el oyente o el lector le ponga un colofón irónico(es un orador sutil, no como Luis Aragonés, que responde burdamente a sus propias preguntas retóricas:"-¿Cuántos Mundiales hemos ganado con Raúl? -Ninguno y tal"). La ironía sería ésta, más o menos: "Se ve que Robinho tenía una de esas lesiones que sólo se pueden curar en Brasil". Brasil es para los tobillos y las rodillas de los futbolistas brasileños lo mismo que el clima cálido para los asmáticos: mano de santo. Y eso, claro, hay que celebrarlo.
2."No pedí ningún preservativo, no fui con ninguna rubia, y la fiesta no era mía" (Robinho). Antes de embarcar, Robinho se convierte en RobiNo, y realiza una declaración anafórica: tres veces se repite la palabra "No" al principio de la frase (lo digo por si la rubia y el preservativo os habían distraído). La anáfora es una figura típica de las ruedas de prensa ¿Quién no ha oído a un entrenador lamentarse con un "He visto a un equipo sin juego, sin ideas, sin ambición", minutos antes de ser despedido? Aquí, Robinho no la emplea para tranquilizar al Madrid ( el Madrid le importa poco, y me temo que eso está empezando a ser recíproco), sino a su embarazada prometida. Aunque usa mal el lenguaje en su versión de los hechos: "Apenas fui a conmemorar la victoria", dice. Conmemorar es celebrar algo ocurrido en un año anterior (así por ejemplo, el Madrid podría conmemorar en diciembre el aniversario de la venta de Ronaldo). Si los futbolistas no tuvieran fama de incultos, pensaríamos que Robinho estaba todavía un poco perjudicado cuando trataba de justificarse.
Avatar de splandigo

Sobre este blog

La Habitación Blanca
splandigo

"Todo es comparable", escribió Oscar Tusquets. Y yo añado: "Con el Real Madrid".

ver perfil »

Fans

  • mamedina
  • rafa10

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):