MUNDO BLANCO
¡HASTA EL FINAL, VAMOS REAL! SENTIMIENTO AZULINO...¡VAMOS SAN FERNANDO! A partir de ahora, dada la gran acogida que han tenido mis articulos del San Fernando CD, también hablaré de este equipo del grupo X de Tercera
26 Mar 2011
PARTIDOS PARA LA HISTORIA: Real Madrid 2-0 Zaragoza (26-6-93)


Este fin de semana sin Liga transcurre bastante lento y nos está dando tiempo a reflexionar más detenidamente sobre la tormenta que se avecina durante el mes de abril que más pronto que tarde se nos viene encima. Y como sé que, en esos días no vamos a tener tiempo ni para saborear las mieles del triunfo ni para lamernos las heridas de la derrota, en el día de hoy, resucito la sección de “Partidos Para la Historia” para rememorar el decimoséptimo y, de momento, último titulo copero del Real Madrid. El próximo 20 de abril, frente al Barcelona, los blancos tendrán la ocasión de engordar su palmarés en cuánto a Copas de SM el Rey se refiere, precisamente en el mismo escenario en el que, el 26 de junio de 1993, consiguió levantar un trofeo que, a partir de entonces (ajusten: son dieciocho años ya) ha resultado gafe para los madridistas.
Pero lejos de centrarnos en las maldiciones y de volver a invocar a los malos augurios, nos vamos a centrar en dicho partido, aquel en el que brilló con luz propia Emilio Butragueño que metió el primer gol y asistió a Lasa en el segundo y definitivo. El Real Madrid llegaba al Luis Casanova valenciano (actual Mestalla) con la moral totalmente por los suelos. El motivo era bien simple: hacía una semana que el equipo, entonces dirigido en los banquillos por Benito Floro y presidido por Ramón Mendoza, había sucumbido, por segundo año consecutivo en Tenerife. Al igual que la temporada anterior, los merengues dejaron escapar la Liga en el Heliodoro Rodríguez López y se presentaban a esta final copera ansioso por resarcirse y, al menos, ofrecerle un título a la diosa Cibeles…
El once que dispuso Floro fue el siguiente: Buyo, Chendo, Lasa, Nando, Sanchís, Hierro, Butragueño, Michel, Alfonso, Milla y Villarroya. A los 63 minutos, entró Esnaider por Alfonso y a los 77, Ramis por Chendo.
El rival en esta final era el Zaragoza, que se presentó con esta alineación: Cedrún, Solana, Esteban, Juliá, Belsué, Aguado, Moisés, Sanjuán, Higuera, Gay y Poyet. Lizarraide sustituyó a Juliá (61’) y Seba a Moisés (72’).
El conjunto de Víctor Fernández escudó en parte su derrota en la actuación del árbitro Urío Velázquez, que a los nueve minutos no señaló un posible penalti de Nando sobre Gay (el que la campaña pasada dirigió a los zaragozanos). Esto provocó un enfado monumental en los maños, quienes, a la finalización del duelo cantaron “Urío es campeón”. Pero en lo que respecta al juego, el Madrid dominó el partido y ganó con relativa facilidad. Nada más comenzar, Cedrún tuvo que intervenir a disparo de Sanchís, a lo que el Zaragoza respondió con algún que otro acercamiento a la proximidades del área defendida por Paco Buyo.
Así, tras una primera media hora de tanteo y sin un dominador claro, Butragueño consiguió abrir el marcador, algo que Alfonso, por más que lo intentó no lo logró. El primer tanto nace con un centro de Villarroya hacia el segundo poste, lugar donde apareció Míchel para asistir al “Buitre”, que remató con espléndido remate en plancha.
Sin todavía haber asumido el 1-0, el Madrid tuvo una clara ocasión nada más sacar de centro, en la que Alfonso quiso superar a Cedrún con una vaselina que se encontró comoúnico impedimento el travesaño. Quedaba un cuarto de hora de primera mitad en la que se vieron pocas (por no decir ninguna) opciones de gol dignas de mención. En el segundo acto, el Zaragoza gozó del peso del duelo durante los primeros compases. Belsué, Moisés y un mal despeje de Nando a punto estuvieron de subir el empate al luminoso del Luís Casanova. La igualada no llegó y dio paso a la sentencia, fabricada por el gran Emilio Butragueño, quien sorteó el entramado defensivo rival con un pase al espacio que dejó a Mikel Lasa, lateral izquierdo madridista, en una posición franca para marcar. Con una sangre fría descomunal, sentó al portero y anotó a puerta vacía dejando la final, a falta de doce minutos para la conclusión, vista para sentencia. Antes del pitido final, Poyet inquietó al Real en el 89’, cuando ya todos los madridistas rozaban la Copa del Rey, algo que se consumó instantes después con la algarabía que se forma en cada celebración.
Por aquel entonces, nadie imaginaba que esa Copa iba a ser el precedente más reciente a día de hoy y que una insignia del madridismo como es Raúl se fue al Schalke tras toda una vida de blanco en la que no pudo conseguir este torneo, el único que le faltaba en sus vitrinas (perdió la final en 2002 y 2004).
Por circunstancias del destino, el Real Madrid volverá a una final de Copa este próximo 20 de abril e intentará romper el “mal rollo” que tiene con este torneo que tanto disgusta en las primeras rondas pero que tanto gusta de semifinales hacia adelante (el formato actual tampoco ayuda).
El caso es que el que les escribe aún no ha visto a su equipo ganar una Copa del Rey (tengo 16 años) y ya uno va teniendo ganas de saber qué se siente…El hecho de que esta final sea en Mestalla ya puede ser un guiño para el madridismo que sueña con reeditar el partido del 26 de junio de 1993…
09 Feb 2011
PARTIDOS PARA LA HISTORIA: JUVENTUS 0-1 REAL MADRID (20-5-98)
Hoy por fin los exámenes y los partidos actuales del Real Madrid me han dado un respiro para retomar este serial que tantísima ilusión me hace escribir. Supongo que por el hecho de estar tan atareado estos últimos días he sentido algo de nostalgia de tiempos pasados (y eso que todavía tengo solo 15 años), aquellos en los que yo comenzaba a intuir que me gustaría tanto este deporte que consiste en darle patadas a un balón hasta llevarlo a la portería.
Ese era el concepto tan primario que tenía yo con apenas tres añitos, momento en el que me sobresaltó esta final de la Champions tan especial para el Real Madrid. Pero claro, por entonces, yo sabía que mi equipo eran los de blanco y que iban a jugar un partido más y por eso no entendía por qué mi padre estaba tan atacadísimo de los nervios, ni por qué en mi casa estaba la mayoría de mi familia reunida delante del televisor.
Hoy, un buen puñado (casi trece ya) de años después, recapacito y se me eriza el vello pensando en lo que significó para el madridismo ese día, el 20 de mayo de 1998 (curiosamente, Casillas cumplió diecisiete años) y ese estadio, el Amsterdam Arena. Significó el adiós a un gafe de 32 años sin ser “nadie” en Europa (ahora llevamos nueve y estoy como loco por volver a ganar) y sin levantar una Champions, la que fue la séptima para el Madrid.
Escrito este “bloque sentimental” pasemos a describir cómo había llegado el equipo blanco hasta esos noventa minutos tan históricos para el Club. Juup Heynckens fue el encargado de dirigir a un equipo que venía de haber logrado la Liga con Capello el año anterior y con Lorenzo Sanz en la presidencia. Por aquella época, un jovencísimo Raúl era ya un asiduo en las alineaciones junto a Davor Suker y Pedja Mijatovic en la delantera. Illgner, Sanchís, Roberto Carlos, Redondo y Seedorf entre otros eran los más destacados en un equipo sin demasiadas figuras. La Liga en esa temporada fue un auténtico desastre para los blancos que, casi desde un primer momento, se decantaron por la Champions, competición en la que se fue deshaciendo de Rosemborg, Olymphiacos y Oporto en la fase de grupos, donde fue primero. En cuartos de final, tras empatar con el Bayer Leverkusen en Alemania (1-1), en la vuelta, el 3-0 otorgó el pase a unas semifinales en las que los de Heynckes se batieron el cobre ante el vigente campeón (Borussia Dortmund). Todo se decidió en la ida en el Bernabeu, aquel partido marcado por la caída de la portería del fondo Sur y el esperpento sufrido a partir de ahí. Sin embargo, el 2-0 olvidó esta vergüenza y el empate a cero en la vuelta clasificaba al Madrid para una nueva final de la Liga de Campeones.
Pero, como decíamos, la marcha del Real en Liga no era para nada la idónea siendo irregulares en demasía. Esto hizo que las camisetas de la Juventus de Zinedine Zidane se agotaran en Barcelona (al menos, eso cuenta la leyenda). Quien le iba a decir a “Zizou” que La Novena orejona merengue iba a llevar su firma de una manera grandiosa…
Así, llegamos al Día D a la Hora H: Todo estaba preparado. Illgner; Panucci, Hierro, Sanchis, Roberto Carlos; Karembeu, Seedorf, Redondo, Raúl; Morientes y Mijatovic fueron los titulares en esta cita tan importante ante el conjunto italiano dirigido por Marcello Lippi.
Adentrándonos en las profundidades del choque, como cabía esperar, ambos equipos fueron presa de los nervios durante los primeros minutos. Hubo que esperar hasta el 25’ para gozar de la primera gran ocasión, en la que Mijatovic dio una gran asistencia a Raul que llegaba desde atrás, que solo dentro del área la mandó al lateral de la red rozando el poste de la portería de Peruzzi. La imagen del joven 7 llevándose las manos al rostro fue la representación más gráfica de la oportunidad errada.
En el descanso, la Juve movió el banquillo dando entrada a Tacchinardi y fueron los italianos los que a punto se adelantan en el marcador nada más comenzar el segundo acto. Del Piero mandó un fuera un balón muerto en el área pequeña tras una falta botada por Zidane. Estos momentos fueron de claro dominio rival con disparos del citado Del Piero e Inzaghi en los que el meta Illgner consiguió proteger su arco de las acometidas enemigas hasta que llegó el minuto más importante de la historia contemporánea del Real Madrid Club de Futbol. Hasta en eso, el destino le quiso hacer un guiño al Club dejando a Mijatovic que marcara el único tanto del partido en el 66’ (el año en el que los blancos habían ganado la sexta y, hasta entonces, última Copa de Europa). El gol fue un churro, para que nos vamos a engañar y tan sólo el gesto técnico final de Pedja marcó las diferencias. La jugada, como ya estarán recordando, nace de un saque de banda de Panucci, que se la cedió a Seeddorf y éste, volvió a combinar con el lateral que colgó un centro pasado al segundo palo que no llegó a rematar Raúl pero que sí fue suficiente para que el esférico saliese despedido hacia Roberto Carlos que empaló desde el pico del área. El cuero volvió a rebotar esta vez en Torrichelli hasta llegar al dorsal número 8 madridista. Fue en ese momento cuando todos aguantamos la respiración y vimos al montenegrino regatear al portero juventino antes de empujar la pelota hasta llegar a la red. Entonces, las lágrimas comenzaron a brotar entre la afición mientras Pedja fue corriendo al banquillo a dedicarle el gol al premonitorio Fernando Sanz que, la noche antes le dijo que sería el hombre de la final. Trece años después podemos decir que no se equivocó, que por suerte estaba en lo cierto y que Pedja Mijatovic cambió la historia contemporánea del Madrid tras este gol en el minuto 66 de la final de la Champions 97-98.
¿Y los minutos finales? Se preguntarán. Pues como es lógico nerviosismo absoluto y emoción contenida hasta el último minuto. En el 93’, Helmut Krug, el alemán que arbitró la contienda, señaló el final del partido con aquel memorable pelotazo de Suker a ningún lado celebrando ya la consecución del séptimo entorchado continental del Madrid.
En cuanto a mis vivencias, los vagos recuerdos que tengo son los de ver a mi padre medio llorando en los últimos minutos del encuentro por la emoción y por los nervios que estaban en todo su apogeo. Cuando todo se acabó y cuando tomé poco a poco más y más conocimientos futbolísticos al cabo de los años, lo entendí. Mi padre tenía también tres o cuatro años en 1966 y no recordaba a su equipo en la cima de Europa.
Por eso, treinta y dos años después lloró como un niño y se congratuló por llevar muy adentro este sentimiento madridista, algo que ha conseguido con su hijo, el que ahora mismo les escribe, y que desea que, a ser posible, no pasen otros treinta y dos años para la Décima. ¿Por qué no puede ser Cristiano, Adebayor o Benzema como Mijatovic y ser los héroes de la Décima el 28 de mayo de 2011 en Wembley? La respuesta, en pocos meses…
27 Nov 2010
PARTIDOS PARA LA HISTORIA: Barcelona 0-1 Real Madrid (23-12-07)


Al escribir estas líneas, según la interesante cuenta atrás que está realizando la cadena GOL TV, faltan cuarenta y siete horas para las 21:00 h. del lunes 29 de noviembre.
Al Clásico le quedan escasos dos días para que haga acto de presencia y más de uno ya está siendo preso de sus propios nervios.
El Real Madrid lleva cuatro partidos consecutivos cayendo ante el Barça (2-0, 2-6, 1-0 y 0-2) y su última victoria se remonta a aquel 7 de mayo de 2008 (4-1 con pasillo incluido). No crean que me he olvidado de ese partido (mi intención es rememorarlo en abril del próximo año, justo antes de que se dispute el Madrid - Barça de esta temporada.
En este nuevo capitulo del serial Partidos Para La Historia vamos a motivar a todo madridista que frecuente la Comunidad AS recordándole que no hace mucho tiempo (tres años), el Madrid tomó el Camp Nou un día antes de Nochebuena y se aseguró media Liga de la que, a la postre, sería su campeonato doméstico número treinta y uno.
Para rememorar aquel histórico partido, trasladémonos al 23 de diciembre de 2007. Era la segunda temporada de Ramón Calderón al frente de la nave blanca y la primera de Schuster como entrenador merengue. El Real Madrid se presentaba en Barcelona a cuatro puntos de un equipo, el de Rijkaard, que ya estaba completamente desinflado (sería la última campaña del preparador holandés, que le cedió el testigo a Guardiola).
Basta con echarle un vistazo a las alineaciones de ambos clubes para darnos cuenta de que son pocos los que reptirán el próximo lunes del lado madridista (solo Casillas y Ramos y Pepe, además de Diarrá, que empezará con total seguridad en le banquillo).
El Madrid necesitaba dar un golpe de efecto en casa de su eterno enemigo que ya se escapó vivo en el empate a tres de la liga del “Juntos Podemos”, conquistada un año antes, gracias al hat trick de Leo Messi. Pero esta vez, el argentino estaba lesionado y la pareja Ronaldinho - Etoo, que ya era un secreto a voces que no eran tan amigos como se quería aparentar, fue un juguete para la sólida defensa merengue, con un Pepe que espantó a los que le achacaban haber costado demasiado dinero realizando una actuación estelar.
En el centro del campo, Sneijder era un timonel perfecto (lástima que a partir del año siguiente su carrera en el Real fuese cuesta abajo) para engarzar con Van Nistelrooy, Raúl y Robinho.
El equipo por aquel entonces de Schuster, no pasó practicamente apuros en defensa debido, como ya digo a la gran tela de araña que organizó el técnico alemán y al pésimo día de “Dinho” que sólo protestaba imaginarias manos que impedían, según él, sus lanzamientos de falta.
El Madrid, más intenso durante la mayoría de los noventa minutos se merecía la victoria y me atrevería decir que incluso por goleada (fue el Clásico más favorable al Madrid en el Camp Nou en los quince años que tengo de edad) pero solamente fue una pelota la que acabaría entrando en la red culé.
Corría el minuto 35 de partido (aún hoy se me sube la adrenalina a limites insospechados al recordarlo) cuando Raúl se empeñó en mandar hacia el área blaugrana un balón sin dueño en línea de tres cuartos. Fue entonces cuando Van Nistelrooy cedió al primer toque de espaldas a la “Bestia” Baptista que llegaba de cara y con todo para fusilar a Valdés. Dicho y hecho. El potente brasileño lanzó un derechazo con el exterior a la misma escuadra de la meta azulgrana.
Fue entonces cuando el Madrid, a pesar de tener que sufrir cuarenta y cinco minutos de angustia por ganar tan solo por la mínima durante toda la segunda mitad y sufriendo algún bandazo que otro bien soportado por Casillas y compañía, cuando los merengues se aseguraron en más de un cincuenta por ciento las posibilidades de ser campeón de Liga, a pesar de estar por entonces a las puertas del parón de Navidad. Pero eso poco importaba, ya que nadie había sido capaz de remontarle siete puntos al líder por esas fechas y así fue.
El Madrid de Schuster ganó aquel campeonato sobradamente y, para colmo, se dio el lujo de celebrarlo por todo lo alto con el pasillito que le organizó el propio Barcelona en el partido de vuelta.
El 31º campeonato de Liga del Real Madrid se comenzó a allanar con el zarpazo de la Bestia Julio Baptista en el Camp Nou. ¿Se repetirá la historia este lunes con algún jugadón de Ozil, Cristiano, Di María...? ¿Será este próximo partido clave para el devenir del título liguero?
La respuesta, en menos de cuarenta y seis horas....
14 Oct 2010
PARTIDOS PARA LA HISTORIA: Real Madrid 6-1 Castilla (4-6-80)

Hoy en día, este partido resulta impensable a no ser que hablemos de "pachangas" de entrenamiento en Valdebebas, pero el 4 de junio de 1980, el "Grande" y el "Chico" disputaron un encuentro con mayusculas. No era para menos. Era la final de la Copa del Rey de esa temporada.
¿Y cómo llegó el Castilla hasta allí? pensarán. Pues con una hornada de futbolistas de una categoría suprema (aunque muy pocos subieron después al primer equipo, solo el portero Agustin y Gallego tuvieron cierto peso), que fue clasificandose con un futbol vistoso que le sirvió para eliminar a todo el que le tocara. Desde cientoveintiochoavos de final (esta ronda existe, aunque no lo crean), el Castilla eliminó al Extremadura, Alcorcón (quien iba a predecir lo ocurrido 19 años más tarde...), Racing, Hercules, Athletic, Real Sociedad y Sporting (estos cuatro últimos, conjuntos de primera División).
El Madrid "senior", por así llamarlo, por su parte dejó en la cuneta al Logroñés, Betis y Atletico, en unas semis antológicas.
Así las cosas, el escenario de aquel choque tan blanco no podía ser otro: el Santiago Bernabeu presenció algo que puede sonar a broma pero fue tan real como la vida misma. Y con esa seriedad, los Juanito, Pirri, Santillana y compañía saltaron al césped a jugar frente a su filial (que vistió de morado).
Las alineaciones fueron las siguientes:
Por el Real Madrid actuaron García Remón; Sabido, Pirri, Benito, Camacho; Ángel, Del Bosque, Stielike (García Hernández 63'); Juanito, Santillana, Cunnigham (Roberto Martinez 82')
El Castilla formó con Agustín; Juanito, Herrero, Castañeda, Casimiro; Alvarez, Gallego, Bernal; Pineda, Paco (Sanchez Lorenzo 46'), Cidón (Balín 73').
La lógica se impuso con un marcador de tenis porque los mayores lo quisieron ya que empezaron a jugar concentrados desde el primer minuto olvidandose de las circunstancias que rodearon a esta atípica final.
El Castilla, no obstante quiso morir con las botas puestas con un estilo atrevidisimo que al final le pasó factura por el escandaloso resultado.
Buena parte de culpa la tuvo el gran Juanito, que abrió el marcador rematando una jugada de Benito a los 20 minutos. A pesar de que el meta Agustín le birló más de una ocasión a Santillana, el delantero madridista encontró puerta en el 40' tras un pase de la muerte del capitán Pirri.
Al descanso, el 2-0 dejaba a las claras que no habría lugar a dudas sobre el que se alzaría con el triunfo final, pero, por si quedaba alguna duda, los mayores se encargaron de finiquitarla tras la reanudación.
Sabido y Del Bosque anotaron dos tantos más casi seguidos (60' y 62'). Una mal parada de Agustin a tiro de Stielike propició que el rechace le llegara al defensa blanco para establecer el 3-0 mientras que el actual seleccionador nacional español cabeceó espectacularmente un centro desde la izquierda.
Alvarez hizo el tanto del honor castillista con un bonito disparo desde media distancia al que respondieron, para cerrar este partido para el recuerdo, García Hernandez (que entró por Stielike) en el 82' y Juanito de penalti en el último minuto de encuentro.
Quizás lo más emotivo vino tras el pitido final del arbitro Franco Martinez ya que aún perdura esa imagen de los dos equipos, o mejor dicho, un equipo (el Madrid) celebrando la consecución del titulo y el Castilla congratulandose por su papelón en esa edición con el subcampeonato que le dio derecho a que la temporada siguiente, hiciera historia nuevamente dispuntado la ya extinta Recopa.
Todo un hito que ningún otro Club podrá igualar...
(Disculpen la calidad del video)
10 Oct 2010
PARTIDOS PARA LA HISTORIA: Real Madrid 5-1 Derby County (5-11-75)


Durante esta tarde de domingo sin futbol de Primera (es más largo que un día sin pan), he buceado por la red y pedido ayuda a mi genial progenitor (desde aquí gracias papá, este relato va dedicado a tí, espero que te guste) para informarme más aún sobre la primera gran remontada del Real Madrid en competición europea, partido que vamos a rememorar en este post.
Pongamonos en situación. Estamos en el quinto día de noviembre de 1975 (mismo día de la Marcha Verde por el Sahara). Quince días más tarde, el General Franco moría y daba paso a la democracia actual en España, aunque eso, hablando de futbol no interesa mucho.
El Real Madrid, entrenado entonces por Miljan Miljanic, debe remontar un 4-1 en contra cosechado en el Basseball Ground, estadio del Derby County inglés, que ahora mismo se encuentra en la Segunda inglesa en los Octavos de final de la Copa de Europa (anteriormente eliminó al Dinamo de Bucarest).
Más de cien mil personas se congregan en el Bernabeu para presenciar la primera noche de miedo escénico o de Gran Remontada madridista. El once merengue es el formado por Miguel Ángel; Sol, Benito, Pirri, Camacho; Breitner, Del Bosque, Netzer; Amancio (Rubicán, min. 111), Santillana y Roberto Martínez.
Todos se aferran a un milagro que comenzó a ser factible en el tercer minuto de juego. Santillana peina un balón con su fabulosa testa que es aprovechado por el "oriundo" (término con el que se definía a la persona nacida fuera de España pero con familia o descendientes españoles) Roberto Martinez adelantandose a la salida del portero Bulton, al que se le venían encima ataques en tromba casi cada minuto.
Tras varias paradas del meta británico, nuevamente, Pipi Calzaslargas (apodo con le que se conocía al gran delantero madridista) consiguió anotar tras dos remates de Santillana que no llegaron a la red.
Era el minuto 51 de partido y un gol más completaba la remontada. éste llegó gracias al gran Carlos Alonso "Santillana" llevando el delirio a las gradas rematando a las mil maravillas un libre indirecto dentro del area lanzado por Gunter Netzer. Su salto y posterior testarazo demuestran que "Charly" tenía un don especial en esta faceta...
3-0 y el Madrid clasificado para cuartos de la Copa de Europa, pero alguien (quizás Alfred Hitchcock) pensó que todo era demasiado "sencillo" y a lo mejor para dar un punto más de dramatismo y convertir el partido en épico, hizo que el Derby County, gracias al zapatazo a la escuadra de George a la hora de partido, volviese a tener el global de la eliminatoria a su favor (4 a 5 a favor de los ingleses en esos momentos).
Así, la fiesta se convirtió en tragedia. El coliseo blanco tiritaba de horror haciendose la idea de quedar eliminado de forma tan cruel. Quedaban diez minutos para llegar al noventa cuando Amancio volvió a internarse deseperadamente por su banda diestra. El extremo recorta a su defensor y, cuando ingresa en el area es derribado claramente por MacFarlan.
"El brujo" (como así se le llamaba al gran Amancio) no fue capaz de mantener la sangre fría suficiente como para atreverse a lanzar un penalti tan decisivo que significaba el poder llegar a la prorroga.
El encargado de ejecutarlo fue Pirri, que como cuenta en el video de más abajo, lo lanzó muy tranquilo hacia el centro de la meta aunque después "tiritara del miedo que había pasado en ese instante".
Lejos de sensaciones "imborrables", el encuentro finalizó 4-1 tras el tiempo reglamentario, lo que suponía cargar más de tensión el ambiente yendo a la prorroga a dirimir quien sería el vencedor de la eliminatoria.
El Bernabeu tuvo buena parte de culpa en el último arreón blanco en el tiempo extra, que transcurrio en un ataque exhaustivo a la puerta visitante hasta encontrar la recompensa del quinto y definitivo gol, aquel que cantaron 100.000 locos en el estadio y otros tantos (o muchos más) fuera de él.
Del Bosque asistió con un balón a Santillana dentro del área, que se libró de su marca con un sombrero y, sin dejarla caer (ver primera imagen) empaló al cuero con su alma para llevarlo a traspasar la linea de gol. 5-1. El miedo escénico que Valdano acuñó tiempo después había cumplido su primera misión levantando con coraje, fuerza e ilusión una eliminatoria pérdida en la ida y tras el gol inglés en la vuelta.
Hubiera estado pérdida para cualquier equipo pero no para el Madrid. El Madrid es único y por ello es capaz de apelar a la épica y sacar un resultado positivo.
Y si no, preguntenle al Derby o a muchos otros que sufrieron en sus carnes los 90 "molto longos" minutis en el templo del Santiago Bernabeu...
PD: Perdonad por serle infiel al diario AS y ofrecerles un video de MARCA.
PD2: También, pedid disculpas por no ofrecerles con claridad en la imagen el histórico quinto gol (esto si que ya no es por mi culpa)
07 Oct 2010
PARTIDOS PARA LA HISTORIA: Real Madrid 3-1 Mallorca (17-6-07)


Tras un tiempo en el que he tenido esta sección olvidada, ahora con el parón liguero por las Selecciones la vuelvo a reactivar terminando este miniserial de tres capitulos dentro de la Sección de partidos Para la Historia que se merece la segunda Liga de Capello.
Después de haber rememorado el encuentro ante el Espanyol del que el Madrid salió lider a falta de cuatro jornadas y del de Zaragoza y aquel minuto loco con el gol de Van Nistelrooy y Tamudo llegamos a la última jornada de la 2006-2007.
Pongamonos en situación, el Sevilla quedaba rezagado con 71 puntos y debía esperar que el Madrid no ganara y que el Barça perdiera contra el Nástic a domicilio, ambos con 73 puntos. Mientras, los dos enemigos preparaban sus respectivas fiestas en Cibeles y Canaletas en una noche de domingo francamente inolvidable. primero con el aperitivo del descenso a las 18:00 (este fue el día de uno de los sospechosos amaños, en el Athletic - Levante donde los leones se jugaban la permanencia que al final consiguieron al igual que el Betis en El Sardinero. El Celta y la Real claudicaron y acompañaron al Nastic a Segunda.
Volviendo a la lucha por el titulo, aquellas horas de nerviosismo a medio controlar se hicieron eternas. Mi pueblo estaba en Feria y al ser retransmitido el partido por Canal +, todos los merengues se desplazaron hacia allí desde tres horas antes para disfrutar o sufrir los noventa minutos en la caseta que la Peña Madridista dispuso para le evento.
Así las cosas, a las siete y media de la tarde no cabía un alfiler y todos estaban en sus puestos. Culés por un lado deseando un milagro y blancos por otro impacientes por confirmar su alirón.
En el Bernabeu era el último encuentro de Beckham y Roberto Carlos, lo que tildaba el duelo de más emotivo si cabe. Era el ser o no ser, la cara o la cruz...
Y salió cara sí, pero a fe que costó sangre, sudor y muchas lágrimas el vencer a un Mallorca primado hasta las cejas (que me explique alguien por qué Arango, el mejor jugador del cuadro balear, aplazó su concentración con Venezuela). El Madrid de Capello comenzó atenazado, ansioso y muerto de miedo, como reconoció el técnico italiano posteriormente por la gran responsabilidad de acabar con cuatro años de sequía.
Para colmo, además de no encontrar pronto la red, algo que hubiera calmado y soltado a los jugadores, el Barça se imponía con comodidad en el Nou Estadi y, tras un aviso a las primeras de cambio, el propio Arango (minuto 15) conectaba un gran pase que dejaba solo a Varela (¡qué le gustaba marcar en el Bernabeu!) para inundar de un silencio de pánico y muerte al coliseo blanco con su gol.
Los primeros rostros demacrados no se hicieron esperar, las manos a la cabeza y todo ese repertorio de gestos que evocan a que algo no funciona como debería eran realizados por todo aficionado al Madrid.
Más si cabe cuando, a la media hora, Van Nistelrooy, el artifice de aquel imposible que fue llegar con vida a la última jornada de aquel campeonato se rompía dejandole así a un gol de la Bota de Oro y a su equipo con una papeleta harto díficil, que no novedosa vistas las heridas de guera que esta misma cuadrilla de guerreros ya habían protagonizado con no más armas que la fe en su escudo.
Puede que este tópico resulte demasiado repetitivo pero la segunda parte de aquel Real Madrid enfurecido da buena muestra de ello.
Guti salió por Emerson al comienzo de esta y ello dio mayor profundidad al once y Reyes (¡ay Reyes que ahora dice haberlo pasado muy mal en el Bernabeu!) tuvo que emerger del banquillo para ocupar un puesto que dejó vacante Beckham. El inglés jugó sus últimos minutos en el Madrid completamente cojo y a nadie se le olvida esas imágenes en le banquillo comiendose la bota de los nervios.
Era el minuto 65 de partido El Barça ya goleaba en Tarragona y con ello, la remota opción de no ganar para ser campeones se esfumaba. No hizo falta ayuda, el estadio se conjuró con el equipo como había hecho desde que comenzó el Juntos Podemos y en el 67' se comenzó a ver la luz de la esperanza al final del túnel.
El joven e inexperto Higuain recibió de Robinho en un costado del área y consiguió "partirle la cintura" a Ballesteros. El Pipita cedió hacia el punto del penalti para que Reyes apareciese como un cohete para empatar y hacer del estadio una olla a presión y de los madridistas una casa de locos.
A partir de entonces, se confirmó que ya era solo cuestión de tiempo que el segundo tanto apareciese. Era evidente y aunque le futbol no tenga lógica, no es ajeno a la auténtica locura que se estaba vivivendo. Por tanto no permitió el 2-1, sino que, como premio a saber sufrir permitió el tercero para mayor algarabía y gozo. El tanto que dezhizo las tablas a uno llegó en un saque de esquina que lanzó otra vez Higuain, corner que por cierto viene precedido de una gran ocasión de Robinho. El 20 madridista buscó la testa de alguno de sus compañeros para que este fuera recordado como el autor del gol de la 30ª Liga. Y el agraciado fue Mahamadou Diarra (amenazado en Mali por retrasar su concentración para disputar este choque) que se elevó como un Dios por encima de todos para cabecear con el alma un balón que se le escurrió al meta Moyá de las manos y que rebotó en le culo de Basinas antes de resignarse a entrar en la porteria bermellona.
Para entonces todo había estallado. El equipo se fundió en una gran piña que representó los nueve meses de duro trabajo "capelliano" realizado esa temporada y los cuatro años de barbecho que se iban a dejar en la memoria.
Pero todavía quedaban once minutos, tiempo suficiente para que, en pleno jolgorio, Reyes conectara un balón rechazado por Ballesteros desde la frontal para convetir una parabola perfecta en el 3-1 definitivo.
El pitido final de este encuentro dio lugar a múltiples escenas emotivas que no dejaron indiferentes a ninguna de las personas que confiaron de principio a fin en lograr una Liga que se había puesto muy cuesta arriba y que dejó claro que EL MADRID HABÍA VUELTO...
Os dejo dos videos: uno que resume el partido con música y otro con los tres goles del Madrid narrados por Lama en la SER (con el himno de fondo)
07 Sep 2010
PARTIDOS PARA LA HISTORIA: Zaragoza 2-2 Real Madrid (9-6-07)


La tercera entrega de los Partidos para la Historia tiene como parada la penúltima jornada de la segunda Liga de Capello, aquella que bautizamos como la del Clavo Ardiendo del Juntos Podemos.
Como pueden observar, el post anterior narra como el equipo blanco le arrebataba el liderato al Barça a cuatro jornadas para la conclusión del campeonato y tras dos victorias, una de ellas en el último suspiro en Huelva (2-3) tras dejarse remontar los de Capello un 0-2 a favor y la otra conseguida más bien por inercia en el Bernabeu frente al Depor (3-1). Así las cosas, entrabamos en el mes de junio de 2007 con la Liga (y el corazón) en un puño. Para más intriga, tanto Madrid como Barça tuvieron que ceder a la mayoria de sus integrantes para las selecciones, dejando el primer fin de semana de junio sin Liga.
Eso sí, cuando la Liga volvió, lo hizo con una noche histórica inolvidable y dificil de describir. El horario unificado tiene estas cosas. El Madrid se lo jugaba todo en La Romareda de Zaragoza (quinto clasificado en aquellas fechas con gente como Aimar, Ewerthon, los hermanos Milito, Cesar, Celades y un tal Piqué jugando en le centro del campo) mientras que los culés recibian a un Espanyol en undécima posición para disputar un derby catalán que pasará a la historia por su trascendencia.
Aquel día, por motivos personales no me encontraba en mi casa, estaba en plena sierra de Cadiz junto a mis padres y, logicamente mi padre y yo no nos ibamos a perder el que a todas luces parecia el desenlace de esta liga para el infarto.
A falta de una hora para que comenzara el partido, La Sexta no se veia en el televisor. Las luces de alarma se encendieron en mi cuerpo. Sin embargo, pudimos situar la antena en un punto perfecto para encontrar la cadena. Lo peor del caso fue que cuando el arbitro iba a pitar el comienzo del enfrentamiento la señal se fue para no volver y tuvimos que salir "por patas" en busca de un bar en un pueblo desconocido que nunca en la vida habiamos pisado y que se hubiese decantado por ver el Madrid y no el Barça.
Costó sudor pero lo encontramos, aunque logicamente hubo que ubicarse en el fondo del local.
Yendo ya al partido, desde el primer momento, con el marcador digital en todo mometo señalando el resultado de Sevilla, Barça y Madrid, se sabía que algo gordo tenía que ocurrir por como estaba dispuesta la noche (ambientazo y nervios, muchos nervios en los rostros de toda la España futbolera.
Los de Capello comenazaron fuerte, cercando la porteria de un Cesar espectacular durante los noventa minutos, algo que propició que los aquel día negro, no consiguieran adelantarse en el luminoso, cosa que logró uno de los protagonistas de aquella épica jornada: Raul Tamudo. El por entonces capitán espanyolista recibión un pase que destripó a la defensa blaugrana con la firma de Iván De la Peña e hizo escuchar los primeros gritos de alegría de la noche. Con un gol en la Romareda, el Madrid era matemáticamente campeón. Necios nosotros que a la media hora de juego ya pensabamos en una solución tan fácil para este final propio de Hitchcock. Ni tan siquiera un minuto después, Helguera cortaba la progresión de Diego Milito hacia porteria en el area y con la mano. Undiano señalaba un penalti que el delantero que saltó al estrellato mundial marcando dos goles en la Champions conquistada por el Inter en mayo de este 2010, transformó. En ese instante, Madrid y Barça seguían empatados a 72 puntos y el Sevilla se colocaba a uno de ambos. Pero el equipo hispalense apenas pudo dar guerra, debido a los errores arbitrales en Son Moix que le dejaron casi sin opciones con un estéril empate a cero. El destino quiso que los dos rivales fueran los únicos aspirantes. Y así fue...
Porque antes de finalizar la primera mitad, Leo Messi quiso hacer una de las mayores injusticias de la historia del futbol rematando un centro con la palma de su mano que el arbitro concedió (aunque después no le sirviera de mucho). El empate hacía lider momentaneo al Barcelona que se aseguró ya en el segundo acto, esta posición, con un nuevo gol de Messi (esta vez sin trampas).
Como la felicidad va por barrios, ésta fue a parar a Can Barça durante casi una hora de partido, en la que los culés remontaron su partido y veían como el Madrid se encontraba impotente en la capital maña con un doble pivote de albañiles (Diarra-Emerson) que fue remplazado en el descanso. Pero los merengues no estaban a gusto ni con el empate de Van Nistelrooy rematando un centro de Ramos de manera esplendida; ningún aficionado blanco estaba cómodo viendo como el Zaragoza le iba comiendo terreno a su equipo y todo pareció saltar por los aires en el 63', cuando otra vez Diego Milito, recibia tras completar Aimar un excelente contragolpe, sentaba a Roberto Carlo y fusilaba desde el area pequeña a Iker Casillas que parecía llorar en el cesped de pura impotencia al ver como el cuero impactaba en la red y dejaba al mejor Club del Siglo XX con todo el trabajo de una Liga tirado a la basura.
Pero puede que el Real se motivara con el manido slogan de ADIDAS ("Nada es imposible") o con aquel dicho de que "la fe mueve montañas". Resalto la palabra fe porque este sustantivo fue el encargado de que un equipo a la deriva encontrara su estilo de juego: la fe en el milgro que se produjo tras tantas intentonas frustradas por Cesar (pueden verlo en el gran video de abajo encontrado en Yotube) un poco antes de las once de la noche del 9 de junio de 2007, día de San Tamudo (no sé ustedes, pero yo lo tengo apuntado en mi agenda).
Este momentazo merece ser escrito con letras de oro en cualquier libro, aunque humildemente yo les voy a realatar mi experiencia. Posiblemente abatido como el que más escuchando la retranca de aficionados culés (que prefirieron ver el Madrid, no sé por qué, supongo que por no ser barcelonista de verdad) rezaba todas las oraciones posibles porque alguien arreglara la situación. Veía a mi equipo correr como pollo sin cabeza estrellandose una y otra vez contra el muro en el que se habia convertido Cesar. Y para colmo había que meter dos. Y el tiempo que se acababa...
Posiblemente por esa fe de la que hablabamos antes confíe hasta el final con la sorpresa de que dicho final iba a ser muy diferente a como me lo imaginaba por aquel entonces: el festival de milagros lo comenzó Guti a un minuto de terminar el tiempo reglamentario con un pase en profundidad a Roberto Carlos, que cedió atrás al punto de penalti para Higuain. El Pipita lanzó casi un penalti en movimiento que fue detenido por la "pantera rosa" pero el rechace le cayó a Van Nistelrooy en boca de gol y eso no había Dios que lo parara. Salté del asiento y cuando me quise dar cuenta estaba comiendome la pantalla de televisión (recuerden que empezamos la fondo del bar) pidiendo a gritos a los jugadores un último esfuerzo para anotar otro gol que diera licencia para depender de sí mismo en la última jornada ante le Mallorca (que aprovecho para anunciar que será el próximo Partido para la Historia). Pero ese aliento llegó desde le Camp Nou sin necesidad de que los de Capello hicieran nada, solo escuchar el gol de Raul Tamudo que llegó como pueden imaginar como una sorpresa cuando aún estaba de pie celebrando el empate madridista.
Al ver el empate periquito llegaron las explosiones de júbilo con abrazos con gente desconocida pero con el mismo sentimiento madridista que uno que les ha contado toda esta historia.
Aquí les dejo una muestra en video de como transcurrió la noche y de como se vivió en el Carrusel Deportivo de la Cadena Ser aquel minuto mágico para los merengues, trágico para los culés e histórico para todo aficionado al balompié.
05 Sep 2010
PARTIDOS PARA LA HISTORIA: Real Madrid 4-3 Espanyol (12-5-07)


En este segundo capitulo del serial Partidos Para la Historia, nos adentramos de lleno en la que sería la segunda liga de Capello en el Real Madrid, aquella a la que se bautizó como la Liga del "Juntos Podemos" o de la remontada a un Barça que se relajó sabiendo que el Madrid llegó a encontrarse a cinco puntos de distancia.
Las peleas internas entre Ronaldinho y Etoo dieron lugar a que los blancos se fueran acercando sin hacer ruido tras haber tocado fondo en los meses de invierno en la clasificación hasta el punto de que aquella noche del 12 de mayo del 2007 (jornada 34), el equipo madridista durmiera como lider.
Y todo ello a costa de un sufrimiento sin igual. Tras ganar al Sevilla con un partidazo de Guti (3-2), la escuadra de Capello jugó aquella tarde de sábado primaveral a las ocho de la tarde, mientras que el eterno rival, lo hacía a las siete de la tarde del dia siguiente, algo que hacía factible meter presión a los culés en caso de victoria. Puede que por dicha razón, el equipo saliera ansisoso por ganar cuanto antes, algo que se complicó a las primeras de cambio: al cuarto de hora, el Espanyol golpeaba primero con Rufete penetrando como un cuchillo por la banda y haciendo una pared con Jonatas para asistir en el segundo palo a Pandiani. Los "periquitos", que el miercoles siguiente jugaban la final de la UEFA ante el Sevilla, daban la sorpresa y dejaban helado al madridismo. Más aún cuando diez minutos después, la jugada se repetía con el mismo epílogo: pase de Rufete y "el Rifle" Pandiani, sin marcaje alguno, rompe las redes del coliseo blanco que asistía atónito a la que parecía una despedida al sueño de la Liga.
Un halo de ilusión parecía avivarse con el uno a dos en el 29', obra del a la postre Pichichi Ruud Van Nistelrooy (que desde mi punto de vista haría falta en este Madrid de Mourinho...), que aprovechó un centro de Raul cepillado por Roberto Carlos (sí, han leido bien, no es al revés) para fusilar a Kameni.
Sin embargo, las cosas se volverían a torcer, con la pesadilla de Walter Pandiani presente. El ariete no perdonó en el minuto 33 su hat trick, al no estar en fuera de juego (según Fermín el del banderín) y recibir un pase de Moha, que tras tocar en el poste, se convirtió en un ¿insalvable? 1-3.
El paraje era algo más que desolador, con la afición resignada a entregar la Liga. En el descanso, Ramos pasó al lateral ocupando el lugar de Cicinho, que fue remplazado por Helguera. Además, Guti dejó su sitio a Reyes. Fue el inicio de una remontada inolvidable que tardará mucho tiempo en borrarse de la memoria madridista...
Y cumpliendo el decálogo de estas lides, el primer gol llegó pronto, concretamente en el minuto tres de la segunda parte: Roberto Carlos colgó un centro que fue prolongado por Van Nistelrooy y bajado con el pecho y rematado con la pierna derecha del "capitán coraje" Raul, que lanzó un grito de fe que contagió a todo el estadio.
Con el Madrid volcado, el empate cayó cual fruta madura en el 56' con el estadio madridista fuera de sí. Un pase larguisimo de Emerson fue traicinero con Chica, que ante la presencia de Higuain se ennervió y en su intento de despejar fue atropellado por su portero. Con los dos espanyolistas en el suelo, Reyes a puerta vacía empujó el cuero a la red. 3-3 y aún quedaba más de media hora.
Dicha media hora fue "molto longa" con un publico totalmente entregado a la causa y con un Madrid "volando" sobre el cesped.
El partido pudo haberse ahorrado tanta incertidumbre, pero el momento del tanto que selló la remontada no pudo ser más propicio. En el 89', cuando el encuentro se encontraba ya en su fase agónica, en la que el Espanyol gozó de su oportunidad para disparar con Luis Garcia dentro del area, pero la bala era de fogueo y el destino no quiso obviarle el triunfo al Madrid. Higuain le arrebató la pelota a Chica en un costado, realizó la pared con Reyes para ingresar en el area y medio caído, con el último aliento que le quedaba, impulsó el balón por debajo de Kameni para que el júbilo se apoderase de él y de los 82.000 aficionadps allí presentes que hicieron temblar los cimientos de Concha Espina.
El Madrid se acostó líder y lo fue hasta el final gracias al empate del Betis en Can Barça, aunque no por ello, vayamos a dejar esta Liga del Milagro en el olvido.
El próximo PARTIDO PARA LA HISTORIA se´ra el Zaragoza 2-2 Real Madrid de la penúltima jornada de este Campeonato Nacional de Liga 2006-2007.
02 Sep 2010
PARTIDOS PARA LA HISTORIA: Real Madrid 5 - 0 Barcelona (8-1-95)

Este serial que además de llenar articulos en mi blog, sirve también para darme ánimos dadas las penurias presentes, comienza una gélida noche de enero, el 7 de enero de 1995 concretamente. Un mes y doce antes de que el que les escribe viera la luz (y comenzara a gustarle el futbol), el equipo entonces entrenado por Jorge Valdano se encontraba inmerso en eliminar cualquier rastro del otrora invencible Dream Team y con una sed de venganza incalificable sobre el eterno rival dirigido por Johan Cruff que un año antes (7 de enero del 94) le había endosado una manita al cuadro blanco.
Así las cosas, el Bernabeu estaba como nunca (o como siempre): a reventar y con un ambientazo que recuerda el miedo escénico que describió el propio Jorge Valdano.
Dicho miedo tuvo que sentir Carlos Busquets, meta culé, al recibir en el minuto 5 el primer tanto de la "manita" que les devolvería el equipo, que por otro lado se alzaría, como es lógico, con el campeonato ese mismo año. El autor del gol fue un inspirado Zamorano, que soltó un verdadero chutazo a la escuadra del palo corto tras recibir un pase de un pibe que ya apuntaba maneras (su nombre: Raul Gonzalez, sobran las palabras) que continuó una jugada creada por el genial Michael Laudrup (presente en el bando culé el año anterior).
El coliseo blanco comenzaba a darse cuenta de que esta iba a ser una noche de leyenda, con magnitud suficiente para ser recordada durante muchos años (hoy, tres lustros después, la estamos recordando). En el minuto 20, "Bam Bam" Zamorano conseguía el segundo gracias a una torrija generalizada en la defensa del Barça que se confió en exceso de un balón llovido aparentemente inofensivo hasta que el chileno lo convirtió en oro de muchos quilates.
Algo parecido hizo Laudrup al borde del descanso robandole la cartera literalmente a Bakero en un costado del campo. El danés se metió hasta la cocina para ceder en boca de gol a un Zamorano tocado aquella temporada por una varita mágica en momentos puntuales (también certificó el titulo de Liga en el último minuto ante el Depor). El delantero convertía así su hat trick, preludio de lo que aún quedaba por llegar.
Porque Hristo Stoichkov, tan odiado por la parroquia madridista, quiso ganarse su cuota de protagonismo, para que le encuentro tuviera todos los condimentos posibles para ser un sueño (¿irrepetible?) hecho realidad. El búlgaro entró a Quique Sanchez Flores a la altura del muslo en actitud antideportiva producto de la impotencia con la correspondiente expulsión. Pero lo peor (o mejor) del "chiste" fue la indisposición del expulsado a abandonar el campo camino de vestuario, con la correspondiente bronca y risa del respetable.
En la segunda parte, fueron dos nuevos jugadores los que marcaro, aunque con Iván Zamorano siempre partícipe de la jugada. En el cuarto, el sudámericano remató al poste un pase de la muerte de Martin Vázquez que fue enviado a la red por Luis Enrique (a la postre, un traidor para el Madrid) Era el minuto 69, y todo el público vociferaba quere "la manita".
Y esta llegó al minuto, con Zamorano en plan generoso y quedando como todo un caballero cediendole los honores a Jose Emilio Amavisca para que fuera él el hombre que sellase la revancha, el 5-0 que tanto dolor le produjo al madridismo un año antes con el Dream Team en todo su esplendor. Ahora ese mismo equipo, perseguía sombras en el Bernabeu, vapuleado y humillado.
¿Quien dice que la historia no se puede volver a repetir?
Mensaje de bienvenida
MUNDO BLANCO
futbolero95
Bienvenidos a este blog que intentaré que se parezca lo máximo posible a una "casa del fútbol", lugar donde escribiré mi opinión sobre toda la actualidad del mundo del balón, ese que tanto nos apasiona.
Como todo fiel aficionado, yo también tengo un equipo en el corazón, y ese no es otro que el Real Madrid, por lo que mis post irán orientados casi siempre hacia el equipo merengue, algo que no excluye a nadie de que exponga su punto de vista en algún comentario, sino todo lo contrario, me alegraría porque una de las cosas más bonitas del balompié son las discusiones al día siguiente de los partidos.
Por eso mismo, espero que todos disfrutemos en este blog, que me servirá para madurar mi objetivo de ser periodista que llevo 16 años (los que tengo) marcandome como objetivo.
Sin más dilación, les dejo con el "mundo blanco": HALA MADRID
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