Desde el banquillo.

El entrenador en el mundo del fútbol. "El balón es redondo y el partido tiene una duración de noventa minutos,todo lo demás es pura teoría". (Sepp Herberger)

06 Jul 2012

Ser Entrenador de Fútbol.

Escrito por: paco-arias el 06 Jul 2012 - URL Permanente

A)

Tipología del Entrenador.

CLASES DE ENTRENADOR.

Diversos estudios realizados por psicólogos y otro tipo de especialistas han establecido que existen 3 tipos de entrenadores según su personalidad.

1) Pragmático - Autoritario.

Características:

- “Ordeno y Mando”.

- Sólo le importa ganar.

- Es el único que toma las decisiones.

- El futbolista se limita a escuchar, asimilar y cumplir con lo que se le pide.

- Los jugadores se convierten en “Robots”.

- Sus métodos:

Normas, Rigidez, Sanciones, Gritos….

- Es el clásico “Sargento de Hierro” ó “Mister Látigo”.

- Aspectos Positivos: Organización, Disciplina, Agresividad, Lucha etc.…

- Aspectos Negativos: Existe un mal ambiente en el equipo.

2) Cooperador – Democrático.

Características:

- Siempre asume sus responsabilidades de dirección y liderazgo pero no por eso deja de compartir la toma de cierto de tipo de decisiones en las que todos los miembros del equipo participan.

- Es Abierto, Dialogante y Comunicativo.

- Sabe establecer unas metas y aprende a los futbolistas a esforzarse para conseguirlas.

- Aspectos Positivos: Crea un buen ambiente dentro de la plantilla.

Aspectos Negativos: Existe cierta indisciplina en el equipo y el rendimiento no es del 100%.

3) Sumiso – Romántico.

Características:

- Siempre que puede se abstiene de tomar decisiones.

- Da pocas instrucciones.

- No tiene mucha influencia sobre el futbolista.

- Actúa con cierta apatía / holgazanería.

- Suele ser blando, tranquilo, calmado etc.…

- Tiene experiencia en los banquillos.

Aspectos Positivos: Maneja bien el vestuario y suele ser respetado por su edad. Da cierta libertad a las estrellas del equipo y los sabe manejar con “mano izquierda”.

Aspectos Negativos: Existe en el equipo excesiva apatía y relax.

Según cada tipología y en relación a los futbolistas tenemos que:

ENTRENADOR TIPO 1

Sería bueno para jugadores indisciplinados, individualistas y elementos no habituados a cumplir con determinadas normas de comportamiento.

ENTRENADOR TIPO 2

Sería el apropiado para jugadores de calidad, creativos y con talento.

ENTRENADOR TIPO 3

Es el que mejor encajaría con jugadores veteranos y con los llamados “cracks”.

EL ENTRENADOR IDEAL.

La pregunta del millón es la de siempre, ¿Qué estilo es el mejor?

Pienso sinceramente que todos tienen sus cosas buenas y otras que no lo son tanto ó que incluso son negativas. Sin embargo hay entrenadores muy conocidos que representan, si no en su totalidad, si en un alto componente de afinidad a cada uno de los 3 estilos y todos triunfaron siendo fieles a su “estilo”. Ganaron ligas, copas, copas de Europa y todo lo que se les puso por delante. ¿Cómo decir entonces que su estilo no era el adecuado?

En el fútbol profesional sólo vale ganar y eso es lo que al final cuenta, otra cosa es a nivel humano haya sus discrepancias por que el futbolista antes que deportista es una persona y de ahí se debe de partir siempre.

Esto es diferente cuando se trabaja en el fútbol de base, ahí sinceramente pienso que el tipo de entrenador que encaja perfectamente es el cooperador ó democrático pero siempre con la suficiente personalidad para saber dirigir a un grupo.

Resumiendo, lo ideal sería un entrenador que reuniera las cualidades positivas de cada estilo, por ejemplo:

- La Disciplina y el Orden del 1

- El Diálogo y la Capacidad de Comunicación del 2

- La Experiencia y Veteranía del 3

Al final el que aglutine más cosas buenas de una y otra tipología sería el entrenador que podríamos considerar más completo “a priori”, aunque eso va en función de aspectos que van íntimamente relacionados con el individuo y su propia personalidad y carácter y esto se tiene ó no se tiene por que se nace con ello, aunque todo es susceptible de aprendizaje y mejora.

Si me preguntaran cual es para mí el mejor tipo de entrenador contestaría lo siguiente:

EL MEJOR ENTRENADOR ES AQUEL AL QUE SIEMPRE LE RENUEVAN SU CONTRATO PARA LA TEMPORADA SIGUIENTE.

Bibliografía y Documentación consultada:

EL ENTRENADOR (R.Martens. R.W.Christina. J.S.Harvey. B.J.Sharkey.) (Editorial Hispano Europea).

HOMBRES PARA EL FUTBOL. (Santiago Coca). (Editorial Gymnos).

EL ENTRENADOR: Diferencias individuales en estilos de personalidad y liderazgo. (J.Luis Fernández Seara) (Revista El Entrenador Español de Fútbol).

B)

La Mano del Entrenador.

A veces se dice que un entrenador tiene “mano izquierda” para dirigir un equipo refiriéndose a que tiene determinada habilidad para manejar la plantilla de jugadores sobre todo en lo referente al terreno personal, es decir a lo que abarca la parcela que podríamos denominar como terreno psicológico.

Pues bien, al hacer mención de la mano podríamos referirnos a que cada uno de sus cinco dedos representan las cualidades que el entrenador debe de poseer para realizar de forma positiva su labor de dirección de equipo.

Los 5 apartados serían los siguientes:

1- Preparación: Los conocimientos que posee y su capacidad para ir aumentándolos con el tiempo, siempre en aprendizaje continuo, perfeccionándose y sobre todo actualizándose. Hay que desterrar la frase tan conocida de que “en el fútbol está todo inventado”, más propia de entrenadores obsoletos y poco dados a aumentar sus conocimientos bien por holgazanería ó por comodidad, que suelen decir aquello de “eso no vale para nada”, cuando alguien les da a conocer algo nuevo relacionado con el trabajo en lo entrenamientos ó innovaciones tácticas para los partidos.

2- Experiencia: Decía Cesar Luís Menottí, campeón del mundo en 1.978 con la selección Argentina, que el fútbol es algo empírico pues se basa fundamentalmente en la observación y en la experiencia y es una gran verdad, pues a parte de la preparación y conocimientos que el técnico vaya adquiriendo a lo largo de su carrera, el bagaje adquirido a lo largo de los años va a ser fundamental y el fruto de la observación diaria del trabajo en los entrenamientos y del desarrollo de los partidos le hará poseer un arsenal de información cada vez mayor a medida que vaya pasando el tiempo.

Preparación + Experiencia: Eficacia.

La suma de las dos es lo que le da al entrenador su verdadera dimensión para estar capacitado en su trabajo y desarrollarlo con eficacia.

El entrenador con amplios conocimientos y sin experiencia de “partidos” no es un entrenador completo y el técnico veterano con años de banquillo que limita sus conocimientos a lo que aprendió en su primer curso de entrenador, es un entrenador limitado por que da la espalda al progreso.

3-Personalidad: Cada entrenador tiene su forma de ser pero ha de tener una serie de cualidades personales para desempeñar el puesto que ocupa y que en general son las propias de alguien que debe liderar en grupo, sin embargo en este artículo me gustaría hacer hincapié en tres cualidades fundamentales sin que por ello quiera dejar de lado otras que son de vital importancia: Empatía, Carisma y Credibilidad.

Empatía: Es la capacidad de vivir en propia carne lo que siente otra persona, de compartir sus sentimientos, es decir de ponerse en su lugar. En el caso del entrenador de fútbol poseer esta cualidad le va a servir para tener una mejor comprensión del comportamiento de sus jugadores con lo cual su nivel de entendimiento con ellos va a ser mucho mayor y siempre podrá en determinados momentos ayudarlos de una forma más eficaz a solucionar los problemas que se le presenten.

Carisma: Es la habilidad que tienen algunas personas para influir sobre otras. En el caso del entrenador será su capacidad para motivar al grupo tanto a nivel individual como colectivo.

Es una cualidad que permite ejercer cierto “magnetismo” sobre el equipo centrando la atención ó la admiración del mismo sobre la figura de la persona que lo dirige , lo que sin duda alguna resulta tremendamente positivo de cara a la preparación mental de cara a la competición.

Credibilidad: Los jugadores tienen que “creer” en su entrenador. Tiene que fiarse de él, han de estar seguros que no los engaña, que es cierto lo que les dice, en definitiva que es un hombre de palabra. Por eso es fundamental que un entrenador “nunca les prometa a sus jugadores aquello que no pueda ó vaya a cumplir”. Lo peor que le puede pasar a un técnico es que sus jugadores no crean en él por que los engaño ó por que es incapaz de mantener sus promesas. Es fácil perder la credibilidad pero muy difícil recuperar el crédito y esto es algo que un entrenador ha de tener presente desde el primer día que se hace cargo de un equipo.

Empatía + Carisma + Credibilidad: Capacidad.

4- Carácter: Es el conjunto de cualidades propias que posee una persona, en el caso de los entrenadores creo que estas virtudes han de ir dirigidas sobre todo a nivel profesional a la mentalidad ganadora que debe de poseer la persona encargada de dirigir un equipo y la capacidad de poder contagiar ese carácter ganador a sus jugadores.

Un carácter agresivo en el sentido positivo de la acción es algo beneficioso para el grupo y transmitido correctamente sirve para establecer unas bases sólidas encaminadas a conseguir el éxito en los partidos.

Carácter: “Siempre agresivo, siempre ganador”.

5- Suerte: No podemos olvidarnos de que el fútbol es un juego y como tal juego está supeditado muchas veces al factor suerte, a que la pelota entre ó no entre, que pegue en el travesaño, que el portero la desvíe “in-extremas” con la yema de los dedos ó que en el último minuto el árbitro se equivoque y señale un penalti inexistente.

A parte de lo dicho anteriormente, la suerte también hay que buscarla, no se puede estar siempre aludiendo a la “mala suerte”, por que a veces lo que se quiere enmascarar son fallos, errores de los que tanto entrenador como jugadores son culpables en un partido.

La suerte hay que trabajarla, hay que seguirle la pista en los entrenamientos con el trabajo diario y el esfuerzo continuo, solamente así será más fácil encontrar el camino para que aparezca con más frecuencia, aunque bien es cierto que en ocasiones se te niega de una forma contundente y repetida, ante eso sólo queda una solución: seguir buscándola.

Entrenamiento + Esfuerzo: “Camino de la suerte”.

Resumen:

1- Los entrenadores de fútbol y algunas características que los diferencian.

2-Un entrenador es como un cocinero, si tiene buenos ingredientes, la mezcla para conseguir un resultado positivo en su trabajo, dependerá de la “mano” que tenga para saber combinarlo todo en la proporción adecuada.

Paco Arias

Fútbol Trainer Formación On-Line.

”Sentarse en un banquillo”

Hablando de Fútbol y Entrenadores.

Escrito por: paco-arias el 06 Jul 2012 - URL Permanente

1- Lo de casa siempre es lo mejor.

Sin entrar en otros aspectos y centrándome solamente en el terreno deportivo y más concreto en el fútbol, observo que en España siempre valoramos más lo que viene del exterior que lo que tenemos en casa y en concreto en lo que respecta a los entrenadores, hemos visto como temporada tras temporada vienen técnicos extranjeros, muchos de los cuales no aportan absolutamente nada al crecimiento de nuestro fútbol y lo que es más grave, tienen menos nivel que los entrenadores españoles.

No citamos nombres, pero algunos han hecho los cursos de entrenador de un día para otro, otros tiene una titulación de dudosa procedencia y a otros les han regalado el carné por que en su momento fueron futbolistas famosos. Y aquí como nos gusta hacer el Quijote seguimos picando pagando el doble por lo que viene del exterior cuando lo de casa es mejor y más barato.

Hay sin embargo entrenadores extranjeros que en su momento aportaron muchas cosas a nuestro fútbol, pero hubo otros que no estaban para entrenar ni a un equipo de barrio. A ver si los presidentes de los clubs se dan cuenta de una vez por todas, que los entrenadores españoles tienen la suficiente capacidad y nivel para estar a la altura de los mejores y que no hace falta viajar mucho para encontrar técnicos que ocupen con garantías más que suficientes los banquillos de nuestros equipos.

2-¿Entrenador y amigo?

¿Debe de ser el entrenador amigo de sus jugadores?

Esta pregunta es igual a la que a veces se realiza a los padres, en relación a si consideran que deben de ser amigos de sus hijos. Creo sinceramente, que al igual que los padres, son padres y no amigos, el entrenador por encima de cualquier otra cosa ha de ser eso, es decir entrenador. Luego, en función de la categoría que entrene tendrá que actuar a nivel humano teniendo en cuenta una serie de condicionantes que vendrán determinados por la edad de los futbolistas que dirige. No es lo mismo el trato con un niño de 13 años que con un adulto de 23. Lo que si es común a cualquier edad o categoría, ya sean aficionados o profesionales de cualquier disciplina, es saber tratar al deportista como persona.

No cabe duda que cuanto más cercano y amistoso se muestre un entrenador con sus jugadores mejor será su relación con ellos, pero el buen trato, la buena educación y el buen talante no deben de dejar nunca paso a una exagerada tolerancia, a falta de exigencia, a la indisciplina o al exceso de paternalismo que muchas veces estamos acostumbrados a ver sobre todo cuando se trabaja con niños y adolescentes, y que muchas veces desemboca en una apología de la cultura del no esfuerzo. Convirtiéndose entonces, la persona que dirige a un equipo, en consentidor, en vez de ser entrenador, y muy flaco es el favor, que le hace a los futbolistas con los que trabaja, de cara a su formación personal y deportiva, y permiten por su dejadez, falta de profesionalidad o pocas dotes a la hora de ejercer la dirección de un grupo, que un equipo, en este caso de fútbol se convierta en una auténtica casa de locos.

Con mis propios ojos, he podido comprobar como equipos formados por niños con tan solo 11 o 12 años transformados en pequeños diablos, se habían convertido en auténticas hordas salvajes caracterizadas por una total anarquía, en la que el esfuerzo, la organización y las más elementales normas de comportamiento eran conceptos absolutamente desconocidos.

Hay técnicos, sobre todo los que trabajan con la base, que confunden no ser duros con los chicos, con ser excesivamente permisivos, y lo malo es que cuando se dan cuenta de su exceso de blandura, sus jugadores son ya tan indisciplinados y han adquirido unos hábitos deportivos tan negativos, que lamentablemente en muchas ocasiones ya no hay posibilidad de que el crecimiento del árbol (mal plantado y peor regado) pueda ya enderezarse.

3-El cambio en el último minuto.

Hay periodistas que dicen en relación a los entrenadores, y en el momento que estos realizan un cambio cuando ya queda muy poco tiempo para finalizar un partido, que esa acción supone una falta de respeto, hacia el futbolista que entra como sustituto en el terreno de juego.

Quienes tienen esa opinión, ni siquiera consideran la posibilidad de que el técnico de turno, ejerciendo su derecho para desarrollar con total libertad su trabajo, tenga la intención simplemente de perder tiempo.

Si el jugador que entra en el campo cuando apenas quedan un par de minutos para acabar el partido, consigue un gol, y con ese tanto su equipo logra la victoria, no solo habrá realizado una gran aportación al colectivo (que siempre es lo más importante), también a nivel individual verá muy reforzada su autoestima, y ésta, es una situación real que sucede en muchos momentos dentro de la competición futbolística.

Marcar un gol en el último minuto, llevando apenas unos segundos en el rectángulo de juego, no es algo que se pueda considerar ciencia-ficción, en absoluto.

Cuando lo anteriormente expuesto sucede ¿se seguirá pensando, que el entrenador está ofendiendo de alguna manera al futbolista que utiliza como sustituto?

Lo primero en lo que se debería de pensar es en el bien del equipo, que está siempre por encima de cualquier egoísmo personal o de intereses particulares que antepongan las individualidades al beneficio de la colectividad.

Si un jugador disputa tan solo un minuto de juego (o incluso menos) y consigue marcar un gol que permite a su equipo lograr los tres puntos en disputa, la posible falta de respeto por parte del técnico hacia el futbolista, ni se plantea, vamos, que se diluye más rápido que un terrón de azúcar en una taza de café, y al final a lo único que suena es a chiste, pero de los que no tienen gracia.

Si además el jugador presuntamente ofendido, se revaloriza deportivamente por la consecución de ese tanto in-extremis y también a nivel personal ve elevado de forma considerable, su estado de ánimo ¿Qué se puede objetar al cambio efectuado por el entrenador cuando el partido está a punto de finalizar?

Decir también, que esto valdría igualmente si el futbolista que entra a jugar, no consigue ningún gol, pero sale con una misión concreta que su técnico le ha encomendado y cumple con ella, aunque sea tan solo unos segundos.

Son muchas las tareas que el entrenador le puede encargar al sustituto, desde realizar un marcaje a un determinado jugador contrario, defender una estrategia, tratar de conservar el balón el mayor tiempo posible o sencillamente, la ya comentada de perder la mayor cantidad de tiempo que se pueda, hasta el pitido final. Todas ellas, según el desarrollo del partido, pueden convertirse en aspectos claves y determinantes para lograr una victoria o evitar una derrota.

Cualquier misión que el mister encomiende es importante, aunque quede muy poco tiempo y ningún futbolista ha de sentirse menospreciado por ello, otra cosa es la eficacia o no, de la sustitución en base el resultado obtenido con ella, eso depende del acierto por parte del entrenador, dejando al margen el tiempo que quede de juego.

Lo que si es seguro y estamos convencidos de ello, es que ningún técnico de la categoría que sea, saca a un jugador al campo con la intención de cometer hacia él una falta de respeto haciéndole jugar tan solo unos minutos.

Resumen:

1-El mundo del fútbol no es ajeno al criterio equivocado que se tiene muchas veces para valorar más lo que viene del exterior, que lo existente en casa.

2-El entrenador no es amigo, ni es el padre de los futbolistas, por encima de todo es entrenador.

3-El resultado de un partido de fútbol nunca puede darse por definitivo, hasta que el árbitro pite el final del mismo, por lo tanto hay que sacarle el máximo provecho posible a cada minuto del juego.

Paco Arias

Blog Fútbol Trainer Formación

Aprendiendo a Entrenar al Portero de Fútbol-Base

05 Jul 2012

Fútbol, Jugadores y Entrenadores.

Escrito por: paco-arias el 05 Jul 2012 - URL Permanente

1-El fútbol es así.

El fútbol no deja de sorprenderme un día sí y otro también, por sus manías, por sus tópicos, por muchas situaciones reiterativas que de forma negativa se dan una temporada tras otra, por el enorme despilfarro que los clubs realizan con fichajes de presuntos “cracks” que muchas veces no llegan ni a ser jugadores medianamente aceptables para jugar ni en tercera división, por decisiones inauditas, caprichosas y absurdas de dirigentes incompetentes que están más pendientes de lo que leen en los periódicos deportivos que de gestionar al club que representan con un mínimo nivel de inteligencia.

Con el hilo kilométrico de esta incapacidad manifiesta de la que muchos hacen gala podríamos dejar que la cometa del despilfarro y la incoherencia llegara al cielo y se pueden poner mil ejemplos de lo que digo y lo malo es que algunos hasta ven normal lo que sucede, ya que de otra forma no se explica que no se tomen medidas, que me atrevería a decir, tendrían que ser a nivel de consejo de ministros.

Hace poco y no vamos a dar nombres, aunque es de dominio público, salió en la prensa el “ranking” (¡algunos gestores pueden sentirse orgullosos e incluso colgarse medallas por la estupenda labor realizada!) de clubs de fútbol españoles de primera división con las deudas que tenían y con la suma de lo que deben se daría de comer a todo el continente africano como mínimo durante un año, pero esto es fútbol, y el fútbol es así y los que mandan tan tranquilos y sin que les salgan los “colores” (de la vergüenza o de la falta de ella).

2-El fracaso. ¿Mito o realidad?

El afamado psicólogo americano Wayne W.Dyer autor de libros de gran difusión tan conocidos como “Tus zonas erróneas” ó “Diez secretos para el éxito y la paz interior”, dice que el fracaso es sólo una ilusión y pienso realmente que está en lo cierto.

Veamos un ejemplo con el fútbol. Si un jugador durante un partido tira a puerta tratando de conseguir un gol pero el balón se va a la grada y por ese fallo no se logra ganar, se puede pensar que eso es un fracaso y más si el partido es de vital importancia, pero analizando las cosas con frialdad simplemente se podría decir que es un hecho que ha producido un resultado, no un fracaso.

Se puede fallar un gol a puerta vacía, pero por muy llamativo que haya sido ese fallo nunca se debe de analizar en términos de fracaso, por que eso siempre va a condicionar las acciones posteriores que se vayan a realizar . Siempre hay que volver a intentarlo de nuevo y olvidarse del error anterior.

Volviendo a Wayne W.Dyer, dice que el fracaso es solamente una valoración y una cuestión de opinión, por lo tanto y en concreto en el fútbol, y esto vale para jugadores y entrenadores, no nos dejemos llevar por las valoraciones que realicen los demás. Que nadie nos haga creer que hemos fracasado en algo cuando un fallo simplemente es el resultado de una acción que hemos realizado y que siempre tendremos la oportunidad de volver a ejecutar correctamente, otra cosa es la importancia que queramos darle.

En muchas ocasiones no son los demás y es uno mismo el que se predispone a lo que creemos que es un fracaso, por eso hay que evitar en todo momento esos pensamientos negativos que nos encaminan directamente a que las cosas salgan mal por que producen ansiedad y depresión y eso nos condiciona enormemente.

Es el ego en estos casos un mal aliado por que nos atemoriza la idea de que digan de uno que es un fracasado y esa vergüenza puede con nosotros por que nos provoca angustia sólo de pensar que uno no va a estar a la altura de las circunstancias y esto en el terreno deportivo se da continuamente.

Si tomamos como referencia a los futbolistas existen determinados pensamientos que llamaríamos irracionales que les acompañan antes de un partido y que se deberían de reemplazar por otros más positivos para evitar esa sensación de fracaso.

Antes del partido:

Ejemplo “A”: “Un futbolista quiere realizar un gran partido para que el entrenador quede satisfecho con su rendimiento, de lo contrario piensa que si su juego no ha sido lo suficientemente bueno, no va a volver a jugar de titular el próximo partido”.

Pensamiento +: “El futbolista piensa en jugar el partido lo mejor posible y si le salen las cosas mal siempre volverá a tener otra oportunidad de volver a jugar de titular y seguro que las cosas le saldrán mejor”.

Después del partido:

Ejemplo “B”. “El futbolista piensa que debería de haber entrenado mejor antes de jugar el partido, cree que ha hecho el ridículo, se lamenta de haberse esforzado poco en los entrenamientos y se siente culpable de la derrota de su equipo”.

Pensamiento +: “Voy a trabajar más y mejor en los entrenamientos para estar a tope en el próximo partido, se que lo puedo hacer mucho mejor y tanto las victorias como las derrotas son un trabajo de todo el equipo”.

Para terminar, me gustaría decir que es muy importante cuando se producen malos resultados ó se cometen errores que se juzguen siempre los hechos con frialdad y que se procuren eliminar términos absolutistas y drásticos que se suelen dar en el deporte como expresiones de “este es un partido a vida ó muerte” ó “nunca volveremos a tener otra oportunidad”, eso solamente sirve para añadir una dosis de presión “extra” que no beneficia en nada.

3-El aprendiz de futbolista.

Jugar al fútbol no es excesivamente complicado, cualquiera puede pegarle patadas a un balón, lo difícil es jugar bien y eso es evidente que no todos saben hacerlo. Sin embargo es posible mejorar la técnica y la forma de jugar en el campo para sacarle el máximo provecho posible a las cualidades propias si se realiza una práctica de forma continuada buscando en todo momento aprender y mejorar.

Para empezar seria importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

1- Hay que recordar siempre que el fútbol es un deporte de equipo en el que se realiza un trabajo de conjunto. Este concepto hay que tenerlo en todo momento muy claro y mantenerlo permanentemente en la cabeza. Cuando se juega al fútbol no se hace para obtener un provecho a nivel individual. Se trabaja para el equipo y lo que se ha de buscar siempre es el beneficio del grupo por encima de las individualidades.

2- Para economizar energía durante un partido hay que procurar que se mueva el balón más que el cuerpo. Si se empieza corriendo de forma alocada, sin sentido y sin saber dosificarse, el futbolista acabara agotado en poco minutos y no podrá aguantar el tiempo completo que dura un partido. Hay un frase muy conocida en el fútbol que dice que "el balón nunca se cansa", pues bien, esto hay que saber aplicarlo en todo momento. Que se mueva el balón y no el jugador.

3- Hay que saber presionar al rival y no dejarle que reciba el balón con facilidad. Si se está encima de él será más probable que cometa un error al recibir el esférico, pero si uno se mantiene alejado del contrario dejará que lo reciba con comodidad.

4- Se debe procurar siempre adelantarse a los movimientos del contrario. Realizar la anticipación cuando se vea que el balón está viniendo hacia donde uno está y tratar de llegar antes que el contrario. Para esta acción es muy importante emplearse con la rapidez necesaria.

5- Al contrario siempre hay que procurar sorprenderlo, por lo tanto se ha de intentar realizar movimientos que no sean muy obvios para que el oponente no adivine lo que se va a hacer. Procurar utilizar para sorprender, el cambio de ritmo, por ejemplo moverse rápido y de repente detenerse cuando el rival se vaya acercando a uno para cuando menos se lo espere volver a moverse rápidamente y sorprenderlo.

6- Si un jugador tiene el balón en su poder y está jugando por el centro del campo durante un partido y ve que en esa zona se acumulan muchos jugadores (compañeros o contrarios), debe de procurar mandar el balón a las bandas, a los compañeros que jueguen en ese espacio y desde ahí puedan centrar sobre el área contraria para que los delanteros del propio equipo intenten el remate sobre la portería contraria.

7- Como ya se vio al principio, el fútbol es un deporte colectivo, no se debe intentar siempre hacer jugadas individuales cuando hay mejores opciones, siempre que se pueda hay que apoyarse en los compañeros, utilizar el pase, busca paredes, realiza triangulaciones, recordando que en fútbol existe una norma muy clara que dice: "El dribling es inútil cuando el pase es posible".

8- Lo dicho anteriormente no quiere decir que nunca se realicen jugadas de forma individual, eso también se debe intentar sin miedo, con confianza y con seguridad sobre todo si el futbolista tiene unas condiciones técnicas que se lo permitan, pero siempre buscando el beneficio del equipo y no el lucimiento personal y sabiendo en todo momento cuales son las situaciones apropiadas para realizar las jugadas durante el desarrollo de un partido.

9- Hay que procurar orientarse bien en el campo durante los partidos, sabiendo la posición que se ocupa y la que ocupan tanto los compañeros como los contrarios. Hay que tener un visión correcta del terreno de juego y recordar siempre que no sólo se interviene en el partido cuando uno tiene el balón, también se ha de jugar cuando no se tiene, que es lo más difícil.

10- Los partidos duran hasta que el árbitro pite el final, así pues, hay que mantenerse atento en todo momento, no relajarse ni estar excesivamente confiando cuando nuestro equipo vaya ganando, sobre todo si es por una corta ventaja, ya que en cualquier momento el contrario puede marcar un gol.

11- Hay que intentar emplearse siempre a fondo en los partidos. No rendirse nunca, ni desmoralizarse si algo sale mal. Hay que mostrarse siempre combativo, y además hay que procurar animar y ayudar a los compañeros y nunca reñir con ellos. Saber atacar y saber defender según el desarrollo del juego lo requiera y mantener siempre una mentalidad positiva durante el partido. Los entrenadores siempre valorarán enormemente esas actitudes.

12- Hay que procurar en todo momento jugar "limpio", pero tener cuidado con aquellos contrarios que no lo hagan pues el riesgo de que uno se lesione es mayor y hay que prestar mucha atención para no caer nunca en la trampa de entrar en el juego "sucio" que pueda emplear un rival respondiendo de la misma forma.

4-El entrenador y el rendimiento del futbolista. La decisiva influencia que ejerce el técnico en el trabajo del jugador.

Resulta indudable que el entrenador de un equipo de fútbol tiene que estar psicológicamente preparado para desarrollar su actividad ya que la psicología constituye un factor fundamental a la hora de realizar el trabajo que ha de llevar a cabo.

A nivel personal ha de encontrarse en las mejores condiciones posibles desde el punto de vista mental, en cuanto a motivación, fortaleza de espíritu y seguridad en si mismo y, no solo por el beneficio particular que esto le supone, sino por que es imprescindible disponer de un buen estado anímico para luego poder transmitirlo a sus jugadores.

El entrenador ha de plantearse una serie de objetivos desde el punto de vista psicológico tanto a nivel colectivo como individual. Al ser el fútbol un deporte de conjunto, el técnico tiene que realizar una doble faceta, la más importante es a nivel de grupo pero sin olvidar nunca el aspecto contrario en el que ha de preocuparse por separado de cada uno de sus jugadores y en el que muchas veces se verá obligado a intervenir a lo largo de la temporada, por que son muchas las situaciones que se pueden plantear a nivel personal y que guardan relación con el futbolista como individuo.

Las metas que el entrenador ha de plantearse desde el aspecto grupal y con relación al trabajo de preparación psicológica han de centrarse fundamentalmente desde mi punto de vista en conseguir motivar al equipo para la consecución de los objetivos que se han establecido durante la temporada en el desarrollo de la competición que se dispute. Lograr que el grupo crea firmemente en sus posibilidades, que se haga fuerte ante la adversidad y sobre todo que permanezca unido y sin fisuras en los momentos difíciles cuando las cosas no salgan bien y los resultados no acompañen.

A nivel individual tiene una gran importancia que a todos los futbolistas que forman la plantilla, con independencia de que unos jueguen más que otros, por que tiene que haber titulares y reservas, les deje claro que cuenta con todos ellos y, que todos son necesarios para el funcionamiento del equipo aunque jueguen más o menos tiempo durante los partidos.

Si el entrenador consigue que el jugador con independencia de su situación participativa en el equipo a nivel competitivo, se sienta importante dentro del grupo y sobre todo valorado y apreciado por su técnico, habrá logrado algo de vital importancia para llevar a buen puerto la nave del equipo y alcanzar todas las metas que se haya trazado, ya que habrá conseguido canalizar todos los esfuerzos de los miembros del grupo para que se dirijan en una misma dirección, buscando siempre el bien común y eso es indudable que repercutirá muy positivamente en el buen funcionamiento del equipo.

Resumen:

1-El fútbol tiene algo "especial" que engancha a millones de aficionados en todo el mundo, aunque días tras día, sigamos viendo cosas incomprensibles que suceden a su alrededor.

2-¿Existe el fracaso o es tan solo el resultado de una determinada acción?

3-Algunas cosas interesantes que conviene saber cuando se empieza a jugar al fútbol.

4-Los entrenadores de cualquier disciplina, influyen con su trabajo, de forma decisiva en el rendimiento de los deportistas.

Facebook Paco Arias.

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Formación On Line.

Actividades Formativas On-Line para Entrenadores Debutantes.

”Sentarse en un banquillo”

04 Jul 2012

Algunas cosas que deben de saber los entrenadores de fútbol que están empezando.

Escrito por: paco-arias el 04 Jul 2012 - URL Permanente

1-Diez Pequeños consejos para un entrenador debutante.

Esto no es una receta mágica, no se trata de hacer un plato de comida, pero a alguno que empieza, quizás le pueda ser de utilidad.

Se podría hacer una lista mucho más larga, pero con estos diez, creo que son suficientes para empezar.

1-Si lo que te gusta es mandar y dar ordenes, olvídate de ser entrenador, aquí de lo que se trata es de convencer y motivar.

2-Si no tienes la personalidad suficiente para saber dirigir un grupo humano, no pierdas el tiempo, déjalo ahora que estás todavía a tiempo, ya que no sirves para ser entrenador.

3-Busca la justicia siempre. Si favoreces a un futbolista que no se lo ha ganado, seguro que estás siendo injusto con otro jugador que sí se lo merece.

4-El fútbol de hoy en día necesita entrenadores que tengan las ideas claras y que vayan directamente al grano. Las charlas interminables que duermen a los futbolistas no son en absoluto recomendables.

5-Las alineaciones sólo las haces tú, repito, solamente tú.

6-El fútbol es por encima de todo un trabajo colectivo, así que no te conviertas en forofo de tus mejores individualidades. Tu único ídolo ha de ser el equipo (el grupo).

7-Entrenar bien, con rigurosidad, con método y buena planificación, no te garantiza la victoria, pero ganes o pierdas, si serás al menos, un buen profesional.

8- Estudia, aprende, perfecciónate, pero sobre todo, observa, en especial el trabajo de los entrenadores con más experiencia.

9-Ten cuidado con el entorno, sobre todo en esa zona en la que se mueven individuos que están continuamente dando abrazos sin motivo.

10-Si no sabes quien fue Helenio Herrera, no sé a qué estás esperando para averiguarlo.

Estos consejos son fruto de la experiencia, no de la teoría, que cada cual les dé el uso que más le convenga.

2-El camino del Entrenador.

Hay exfutbolistas con un gran historial deportivo y un determinado número de ellos cuando se retiran quieren continuar su carrera futbolística como entrenadores, hasta aquí todo correcto. Lo que no me parece ya tan lógico es que esos antiguos futbolistas por muy buenos que hayan sido, por muchos títulos que hayan ganado o por muchos partidos internacionales que hayan jugado, quieran convertirse de la noche a la mañana en entrenadores de elite.

Aunque está claro que toda la experiencia acumulada en el terreno juego en sus muchos años de práctica profesional les va a servir en el futuro para su labor en los banquillos, pero todo a su debido tiempo. Puede que como jugador hayas sido un auténtico crack, que hayas estado en lo más alto del peldaño, pero cuando lo dejas y pasas a ser entrenador tu status ya es diferente, así que hay que ir bajando escalones y ponerse a la cola. Esto deberían de saberlo algunos ex-futbolistas de prestigio que todavía no han sabido aceptar su nueva situación.

Ser entrenador es otra cosa muy distinta a ser jugador y solo con la experiencia de haber sido futbolista no vale. Hay que estudiar, hay que prepararse, hay que saber manejar todos los hilos de una profesión muy difícil en la que el entrenador como director de un grupo humano ha de saber desenvolverse en situaciones muy comprometidas, tanto a nivel humano como deportivo.

No basta con saber de fútbol, el aprendizaje y el perfeccionamiento son muy amplios y abarcan muchas materias en las que el técnico tiene demostrar unos conocimientos imprescindibles para el ejercicio de su profesión, y eso no quiere decir que el nivel de preparación asegure el éxito ni mucho menos, ya sabemos que la pelota es caprichosa, pero indudablemente el entrenador preparado y con buen almacén de conocimientos siempre tendrá más probabilidades de triunfar.

Me hace gracia escuchar a algún futbolista (evitemos nombres) recientemente retirado decir que ya se encuentra perfectamente capacitado para entrenar en primera división, sin ni tan siquiera haber entrenado ni a un equipo de alevines. ¡Más humildad, por favor! y más respeto para otros entrenadores que no tienen nombre, pero si muchos años de oficio y experiencia en los banquillos y que llevan mucho tiempo esperando su oportunidad.

3-Entrenador de Fútbol: Formación Permanente.

Es muy importante para aquellos chicos que les entusiasme el fútbol y tengan ilusión por llegar algún día a ser entrenadores que tengan desde ya unos enormes deseos de aprender y de adquirir nuevos conocimientos para conocer poco a poco lo que es el complicado trabajo de un entrenador de fútbol de cualquier categoría.

Quien pretenda llegar a ser un técnico competente cuya intención sea llegar algún día al máximo nivel tiene que tener una idea clara metida en su cabeza: La formación continua y permanente que le permitirá estar siempre aprendiendo.

En el caso de los jóvenes que empiezan su actividad y se inician desde abajo trabajando con las categorías de base es fundamental que tengan muy claro cual es el objetivo del camino a seguir en el aprendizaje para comenzar su formación:

1-Deberán de aprender a conocer a los jugadores con los que han de trabajar. En el caso de hacerlo con niños habrán de tener en cuenta la edad que tienen y cuales con los entrenamientos más aconsejables tanto en el aspecto físico, técnico, táctico y psicológico.

2-Tendrán que saber relacionarse y convivir con los padres de sus futbolistas y con los directivos del club en el que desarrollan su actividad.

3-Han de conocer los secretos de su profesión y como deben de realizar el trabajo propio del entrenador en todos los aspectos y al mismo tiempo saber las cualidades que hacen falta para dirigir a un equipo.

Buscando alternativas diferentes a la formación oficial y a otras de carácter privado y siempre con la pretensión de ofrecer distintas opciones de aprendizaje, el proyecto formativo Fútbol Trainer quiere dirigirse a todos los jóvenes entrenadores principiantes o no tan jóvenes que debutan como técnicos dentro del complicado mundo del fútbol, de cualquier categoría, desde benjamines a profesionales.

Esta iniciativa no pretende de ninguna manera sustituir ni competir con los cursos que los distintos organismos como la Real Federación Española de Fútbol, Escuelas del Deporte y otras entidades oficiales imparten cada temporada en sus diversos niveles y titulaciones.

No es ese el objetivo de Fútbol Trainer, más bien, la idea está enfocada a que las acciones formativas que se realizan desde este proyecto sirvan de complemento a otras enseñanzas más especificas. Se pretende que los entrenadores que empiezan dispongan de una formación más amplia y que conozcan el fútbol y sus entresijos desde otros puntos de vista diferentes basados sobre todo en la práctica y en la experiencia de otros entrenadores.

El saber no ocupa lugar y todos pueden aportar su gota de conocimiento en el inmenso mar que es el mundo del fútbol y que este sirva para aportar y trasmitir a otros sus enseñanzas.

Para finalizar la recomendación que hacemos desde aquí a todos los entrenadores que están empezando es que con independencia de cuales sean sus objetivos particulares y de que todos tengan la sana intención de llegar lo más arriba posible, lo más importante es conseguir ser un buen entrenador, sea en el campo profesional, aficionado o de base y para eso hace falta además de mucha ilusión y sacrificio, un gran arsenal de conocimientos y el inconformismo del que nunca esta satisfecho con lo que sabe y busca permanentemente adquirir nuevas enseñanzas.

Resumen:

1-Algunos consejos importantes para los entrenadores que empiezan.

2-Uno no se hace entrenador de la noche a la mañana. Este es un camino de largo recorrido lleno de dificultades.

3- La adquisición de nuevos conocimientos debe de ser un objetivo permanente del entrenador de fútbol.

Paco Arias

Formación On Line. Fútbol Trainer.

”Sentarse en un banquillo”

05 Mar 2012

Fútbol. Cosas de Sabios, Toros y Embudos.

Escrito por: paco-arias el 05 Mar 2012 - URL Permanente

1-Los Sabios.

Si un equipo sale al campo solamente a dar patadas , a jugar sucio y a vulnerar el reglamento siempre que le sea posible con marrullerías, trampas e incluso violencia, hay que decir, que gran parte de la culpa por no decir toda, es de su entrenador y me parece muy bien que cuando esto sucede en un terreno de juego, el entrenador del equipo contrario que padece esta forma antideportiva de jugar, se queje, proteste e incluso lo denuncie, pero lo que ya es rizar el rizo de la caradura, es que haya entrenadores a los que llamaremos los sabios (por que parece que están por encima del bien y del mal) y que no nombraremos, para que cada cual averigüe quienes son y saque sus propias conclusiones, que se permiten criticar a su colega de al lado, sobre todo cuando pierden, diciendo que el equipo contrario jugó de esta u otra forma y les parece mal en el colmo de la desfachatez, que el entrenador rival juegue a la defensiva o utilice dispositivos tácticos determinados para obtener el mayor provecho posible. Esto cuando menos, a mí particularmente me resulta increíble, por que desde luego no se entiende que un entrenador se sienta molesto por que otro entrenador utilice los medios, recursos y capacidades que sus conocimientos tácticos le permitan para que sobre un terreno de juego su equipo pueda sacar el mayor rendimiento posible y superar al contrario.

Yo les preguntaría a esos entrenadores que creen poseer la receta mágica (y única, al menos para ellos), que me dijeran como se debe de jugar bien al fútbol. Normalmente para esta clase de entrenadores el fútbol sólo es ofensivo, defender parece ser una falta grave y acumular demasiados efectivos en propio campo es según dan a entender pecado mortal.

Y defender es un arte, como atacar y hay que saber hacerlo bien y eso no es anti-fútbol como algunos quieren hacernos ver. Si no hubiera equipos que saben defenderse como lo hacen, el fútbol carecería de la emoción e incertidumbre que lo caracteriza, pues los partidos acabarían con resultados de escándalo y sería tan fácil meter goles como en balonmano y evidentemente cuanto más fácil sea marcar un gol, cuanto menos trabajo cueste, menos aliciente y menos diversión producirá en el espectador y esto va por los que sólo hablan del fútbol como espectáculo y dejan a un lado lo que tiene de deporte. El circo si es un espectáculo, pero el fútbol es otra cosa.

Conclusión, hay entrenadores que en definitiva lo que dan a entender muchas veces quizás para no querer reconocer los méritos del entrenador que ese día tienen de rival, que el equipo contrario tiene que jugar como a ellos les convendría para poder ganarlo, eso se llama tener mucha jeta para buscar motivos inexistentes que muchas veces quieren enmascarar errores o la propia incompetencia y si no es así agradecería que alguien me lo explique ya que hay actitudes de algunos técnicos que realmente no entiendo.

¿No sería mejor felicitar al colega de turno cuando te ha hecho un planteamiento tan perfecto en el campo y se ha llevado el gato al agua aunque tú tengas un equipo en teoría superior? Fastidia que alguien te deje en evidencia pero cuando es así, si no lo quieres reconocer, mejor cállate y aprende para la próxima.

2-Los toros desde la barrera.

Cuando estoy sentado en mi butaca tranquilamente viendo un partido de fútbol por la tele, tengo que escuchar (soportar) la mayoría de las veces a toda una coral de locutores, comentaristas, presentadores, “viejas glorias” balompédicas, entrenadores en paro, graciosos con dudoso sentido del humor y otra serie de adheridos que se empeñan en contarme paso a paso, detalle a detalle y punto por punto lo que yo ya estoy viendo sin necesidad de que nadie continuamente me lo repita.

Da igual a la cadena que me conecte, en la mayoría de las ocasiones siempre sucede lo mismo (salvo alguna honrosa excepción que agradezco enormemente). Unos y otros se empeñan en tratarnos a los sufridos televidentes como si fuéramos auténticos analfabetos futbolísticos que no se enteran absolutamente de nada de lo que a través del televisor se está viviendo dentro del terreno de juego.

Y que decir de los “sabelotodo”, esos “filósofos del balón”, esos “profetas del fútbol” que continuamente deambulan por los distintos medios de comunicación y que día sí y día también, nos dicen a los telespectadores como han de jugar los equipos que estamos viendo disputar un partido y lo que tienen que hacer para ganar. Que estilo de juego han de emplear, que posiciones han de ocupar los jugadores en el campo, que cambios han de hacer los entrenadores en cada momento y un sinfín de “mágicos remedios” que desde su cómoda y plácida barrera se atreven a recetarnos.

Claro está que todo lo que dicen no lo podemos rebatir los que estamos al otro lado de la pequeña pantalla, al menos de momento, aunque técnicamente ya sea posible enviando un SMS a la cadena, y sólo para decir ¡Por favor, cierren la boca de una vez y déjennos ver el partido tranquilamente ¡

Afortunadamente no todos los que comentan un partido por televisión son iguales. Hay quien habla lo justo, con conocimiento de causa, pensando lo que dice, con el afán de comunicar y aportar sus puntos de vista pero sin buscar el lucimiento personal y utilizando un lenguaje más “efectivo que efectista”. Generalmente, los que menos hablan son los que más saben, al contrario que otros que sólo les gusta escucharse a sí mismos.

Los “toros se ven muy bien desde la barrera”, pero cuando hay que bajar al ruedo y enfrentarse con los enormes cuernos del morlaco, la cosa cambia. Me gustaría mucho ver a tanto “catedrático balompédico”, sentarse en un banquillo y dirigir a un equipo. Hay otros que siendo entrenadores ya lo han hecho y no precisamente bien y ahora, y ya que hablamos de toros, por “vergüenza torera” mejor estar “calladitos” que criticar a los compañeros.

3-La Ley del Embudo.

Aunque a uno ya no le coge de sorpresa casi nada de lo que lee en la prensa, escucha en la radio o ve en la televisión, todavía me sigue sorprendiendo el enorme trato discriminatorio que algunos periodistas (algunos no lo son) dispensan a los entrenadores y en función de la situación que acontezca, juzgan determinados hechos y acontecimientos de una forma totalmente parcial y absolutamente injusta, impropia de profesionales (los que lo sean) que como objetivo fundamental de su actividad han de ser siempre o al menos procurarlo, completamente objetivos en sus apreciaciones.

Me estoy refiriendo en concreto a que por desgracia en el fútbol, el entrenador es siempre el que suele cargar con toda la culpa cuando un equipo va mal y por tanto es el primero que se va a la calle cuando esto sucede. Ahí, si es el culpable, por lo que se ve el único, aunque los directivos, para justificarse suelen utilizar eso tan conocido y tan zafio, de que se echa al entrenador por que es más fácil tomar esa decisión, que despedir a toda la plantilla. Sin embargo cuando un equipo va bien y se nota claramente la mano del entrenador como director de ese equipo tanto en el aspecto deportivo como de conductor del grupo a nivel humano, esos mismos periodistas que cuando aparecen los resultados negativos persiguen con saña al técnico y lo acusan de todos los males, no quieren reconocer cuando el trabajo del entrenador es realmente positivo, el mérito que éste tiene y se escudan en que son los jugadores solamente los que merecen el reconocimiento por los triunfos conseguidos.

¿En qué quedamos?, si un entrenador no interviene en los aciertos por que la clave está en tener buenos jugadores y a ellos se les debe todo lo bueno que ocurra sobre un terreno de juego, cuando esos mismos jugadores lo hacen rematadamente mal, ¿por qué ahora sí es culpa del entrenador?

Resumen:

1-En cualquier actividad, siempre hay esa clase de personas que creen que lo saben todo. Al final se demuestra que su supuesta sabiduría se la ha llevado el viento.

2- Resulta muy fácil criticar las decisiones que otros toman, lo que es más complicado, es coger el “toro por los cuernos”, y ser uno mismo el que tenga que decidir.

3- Es la “Ley del Embudo” que algunos utilizan en función de lo que les interesa en cada momento y por lo que se ve, ese embudo se lo colocan en la cabeza de tal forma que les tapa los ojos y realmente no ven la realidad de las cosas o no quieran verla, que para el caso da igual.

Paco Arias

Formación On-Line

21 Feb 2012

Fútbol: Entrenadores, Espejos y Ejemplos.

Escrito por: paco-arias el 21 Feb 2012 - URL Permanente

1-El Entrenador y el Ejemplo.

No cabe duda alguna que el entrenador sobre todo si trabaja con la base, suele ser un espejo en el que se miran sus futbolistas. Está claro que el técnico ha de ser siempre un buen ejemplo en todos los sentidos, pero más aún en lo que les pide a sus jugadores que hagan, si luego él, es el primero que no lo realiza, poca fiabilidad le está demostrando a su equipo para que éste tenga confianza en él.

Tenemos el ejemplo clásico del entrenador que riñe a sus futbolistas por que protestan mucho al árbitro, y quiere evitar que el equipo se vea perjudicado por un exceso de amonestaciones y expulsiones. Tendrá muy difícil conseguir su objetivo, si luego durante los partidos es el primero que se muestra agresivo con el colegiado y lo insulta o se dirige hacia él, de forma poco educada o simplemente se pasa los noventa minutos protestando sin parar.

¿Cómo un técnico puede pedir tranquilidad a sus jugadores, cuando él es quien más nervioso se pone o es el primero que ante cualquier adversidad pierde los papeles?

Está claro que con este tipo de comportamientos, el entrenador está perjudicando totalmente al equipo que entrena, ya que les está dando a todos sus componentes un deplorable ejemplo, a todas luces impropio de alguien que tiene la responsabilidad de llevar las riendas de un equipo, y más grave aún, es cuando se trabaja con niños y jóvenes, que lo menos que necesitan, es que quien los dirige tenga un comportamiento tan alejado de las exigencias que una actividad de este tipo requiere.

Se puede comprender, cuando se trata de entrenadores novatos y con demasiada juventud, que cometan errores propios de su falta de rodaje, pero lo que es imperdonable, es que técnicos con muchos años de experiencia en los banquillos, todavía no hayan aprendido a comportarse correctamente durante un partido de fútbol.

2-Espejos en los que no mirarse.

Se supone que un futbolista profesional de los considerados de primer nivel , no solo cobra (espléndidamente, por cierto) para demostrar sobre un terreno de juego sus virtudes con el balón en los pies , también para mantener un comportamiento y una educación que cualquier deportista debe de tener siempre presente en el ejercicio de su actividad y más si pertenece al grupo de los llamados de elite que son seguidos por miles de niños y jóvenes a los que en cierta medida están obligados a dar un buen ejemplo. Lamentablemente hay algunos profesionales (?), que están en la mente de cualquier aficionado, que no saben comportarse dentro de una cancha con la mínima educación exigible, y esto no sólo vale para un deportista, lo hago también extensible para cualquier persona. Cuando su entrenador los sustituye en el transcurso de un partido, ejerciendo libremente las responsabilidades y derechos de su cargo, dicho sea de paso, lo encajan negativamente y algunos ya no es cosa de que pongan mala cara, salen del campo protestando, otros miran a su técnico con aspecto desafiante, algunas incluso hasta se encaran con él y alguno más osado lo recrimina y hasta le insulta. Otros, no por eso menos mal educados, le niegan a su entrenador la mano cuando este se acerca a felicitarlos. Si este es el espejo deportivo en el que se han de mirar nuestros pequeños futbolistas mal ejemplo les estamos dando para cuando sean mayores.

3-Los buenos ejemplos.

No es necesario para triunfar como entrenador de fútbol haber sido antes un futbolista destacado o simplemente aficionado y tenemos muchísimos ejemplos afortunadamente de cómo entrenadores que no pasaron de categoría juvenil en su época de jugadores, son hoy en la actualidad cotizados técnicos de primera división en la liga española e incluso en la de otros países.

Sin embargo lo que si es importante, yo diría que imprescindible, es que para ser entrenador hay que ser antes deportista en toda la extensión de la palabra y cuando me refiero a deportista, no estoy hablando dentro del campo profesional, vale con ser un aficionado normal, al que le guste hacer deporte, practicar algo de ejercicio y en definitiva ser una persona que se mantenga minimamente en forma y en un estado de vida saludable.

Este articulo esta especialmente dirigido a los entrenadores jóvenes, a los técnicos principiantes que empiezan su actividad futbolística en los banquillos de cualquier equipo de categorías de base y queremos recordarles a todos ellos lo importante que es “dar ejemplo” a sus jugadores, niños y adolescentes que buscan muchas veces en su entrenador un espejo en el que mirarse sobre todo en determinadas cuestiones tanto a nivel personal como en actitudes y hábitos deportivos que tienden a imitar.

Si un entrenador es joven, lo lógico es que su apariencia física y su estado de forma sean los correctos en relación a su edad, salvo que la persona en cuestión tenga condicionantes de diverso tipo que limiten su capacidad de movimiento, enfermedades, lesiones o cualquier otro problema que le impida como practicante realizar actividades deportivas o cualquier tipo de ejercicio físico, eso no quiere decir que esto les incapacite totalmente para ejercer como entrenadores o técnicos en diferentes disciplinas deportivas.

Aquí queremos referirnos especialmente a aquellas personas que están perfectamente sanas y no tienen ningún impedimento físico, que quieren ser entrenadores o ya ejercen como tales y que siendo jóvenes no cuidan su condición y aspecto físico cuando en este apartado deberían ser un ejemplo para los jugadores que dirigen.

¿Como le dices a un niño que corra si a ti no te ve hacerlo nunca?

¿Como le dices a un chico que debe de comer menos por que esta alto de peso cuando a ti te sobran 10 o 12 kilos y no cuidas para nada tu alimentación?

¿Como le puedes pedir a tus jugadores que se esfuercen y se muevan continuamente durante un partido cuando tu eres el ejemplo personificado del sedentarismo pues te pasas los entrenamientos casi sin moverte o incluso viéndolos sentado desde el banquillo?

Si eres entrenador de base donde los medios suelen escasear, por lo menos si lo comparamos con los equipos profesionales, tendrás que desempeñar diferentes funciones dentro de la preparación de tu equipo. No eres, por ejemplo, el entrenador del Real Madrid, que tiene tres o cuatro preparadores físicos a su disposición.

En tu equipo el preparador físico eres “tu mismo”, algunas veces tendrás que correr con tus chicos, otras veces hará falta enseñarles determinado ejercicio físico y habrás de realizarlo tu primero a modo de ejemplo para que tus pupilos vean como se hace y si tu no estas minimamente en forma, en algunas ocasiones no podrás hacer ni tan siquiera la repetición del ejemplo y en otras ocasiones, por realizar un esfuerzo al que no estas acostumbrado correrás el riesgo de lesionarte, y lo menos malo que te puede suceder es que al día siguiente te encuentres con las agujetas propias del que no esta acostumbrado a realizar ni la mas pequeña actividad física.

No cabe duda que la imagen de un entrenador gana en respeto por parte de sus jugadores cuando ven que su técnico esta en forma, es deportista y hace ejercicio, por supuesto que no es suficiente con eso, el entrenador ha de tener otras muchas cualidades para ganarse la consideración de la plantilla, pero lo anteriormente dicho ayuda y no es lo mismo dar una imagen en consonancia con la profesión o actividad que uno desempeña dentro del deporte, que dar otra completamente contraria a lo que este representa , cuando alguien ejerce como técnico (de cualquier disciplina) y presenta un aspecto bastante descuidado sobre todo en cuanto a exceso de peso, que además de perjudicial para su salud, por muy preparado que este en lo que a conocimientos se refiere, hacen que en su caso, la teoría y la practica vayan por caminos totalmente divergentes.

Ejemplos:

¿Que imagen da un medico que fuma delante de sus pacientes?

¿Que pensarías si tu profesor de auto-escuela se salta los semáforos en rojo?

¿Te fiarías de un nutricionista cuando vas a su consulta para que te ponga a dieta para adelgazar y ves que se trata de una persona obesa?

¿Si vas a realizar un tratamiento para evita las caída del cabello y ves que el supuesto especialista esta completamente calvo, que pensarías?

Resumen:

1-El entrenador, en especial el que trabaja con la base, debe de dar ejemplo a los jugadores que dirige, y de forma concreta, en determinados momentos en los que tiene que demostrar que está capacitado para el cargo que ocupa.

2-No basta con ser un buen deportista compitiendo, también es muy importante el comportamiento a nivel personal.

3-No vale eso de decir, haz lo que yo te digo y no lo que yo hago, psicológicamente no resulta muy efectivo.

Paco Arias

www.futboltrainer.com

20 Feb 2012

Entrenadores y Escuelas de Fútbol.

Escrito por: paco-arias el 20 Feb 2012 - URL Permanente

Lo que no es una Escuela de Fútbol.

Una escuela de lo que sea, es un sitio donde fundamentalmente se enseña, en el caso que nos ocupa se trata de que los niños aprendan a jugar al fútbol, pero una cosa es lo que debería ser y otra muy distinta, la realidad.

Hoy en día el concepto Escuela de Fútbol está muy extendido y existen multitud de centros públicos y privados que acuñan está denominación, pero, ¿realmente todas cumplen el objetivo principal para el que han sido creadas?, es decir, ¿se enseña realmente, o por el contrario lo que verdaderamente se buscan son otros fines que nada tienen que ver con lo que se ofrece?

Queda muy bien eso de hablar de Escuela de Fútbol, pero si solo es de cara a la galería no vale, puede que el nombre suene muy bien, pero si después la estructura interna falla por que no existe un verdadero proyecto formativo que sustente el presumible aprendizaje que se ofrece, la cosa queda en nada y el concepto enseñanza se diluye en el aire tan rápido como un terrón de azúcar en una taza de café.

Eso no quiere decir que no existan buenas Escuelas de Fútbol, las hay y muchas, unas modestas que salen adelante a base de mucho esfuerzo y grandes dosis de imaginación por parte de las personas que las dirigen y otras con muchos más medios, con unos altos niveles de calidad y exigencia, y con técnicos de gran preparación para dar el mejor aprendizaje posible a los futbolistas del mañana.

Lo que aquí se pretende, es simplemente, decir lo que a nuestro juicio, no es una Escuela de Fútbol, únicamente con el objetivo de hacer una distinción real de la que sí lo es, para que nadie se confunda y a nadie lo confundan, es lo mismo que sucede cuando se habla por ejemplo de una determinada marca de ropa, el original y la copia se mezclan dando lugar a equívocos, son casi idénticos, pero no iguales, hay algo fundamental que los diferencia, aunque algunos se empeñen en colocar gato por liebre en una ceremonia de la confusión que puede engañar a muchos pero obviamente, no a todos.

Así que en base a lo expuesto cabría decir lo siguiente:

1- Una Escuela de Fútbol no es una serie de equipos que simplemente participan en una competición dentro de las diferentes categorías existentes en función de la edad de los niños que compiten.

2- En una verdadera Escuela de Fútbol no se tiene a los niños entrenando con el objetivo puesto únicamente en la competición semanal, es decir, trabajando sólo en función de jugar el partido de liga correspondiente sin atender a las verdaderas necesidades individuales de enseñanza, en especial a nivel técnico.

3- Una Escuela de Fútbol no está formada por un grupo personas que dirige los diversos equipos de la entidad, adjudicándose el papel de entrenadores, cuando no tienen la titulación exigida para ello y mucho menos la preparación adecuada para trabajar con los niños.

4- Tampoco es una Escuela de Fútbol, el lugar donde unos técnicos con la correspondiente titulación se limitan a ejercer de funcionarios realizando entrenamientos rutinarios basados únicamente en planteamientos teóricos que limitan su capacidad creativa y que al final hace que se convierten en entrenadores amordazados, que solo ejercen de correa transmisora de la dictadura intelectual e intervencionista del individuo o individuos que ejercen la dirección/coordinación de la presumible Escuela.

5- Una Escuela de Fútbol no es un lugar en el que el trabajo a realizar en las distintas sesiones de entrenamiento se desarrolla sin que se siga una planificación previa y coherente establecida de antemano que permita programar la actividad a realizar con la debida seriedad y eficacia, atendiendo fundamentalmente la distintas edades de los niños y el trabajo diferenciado y específico que se ha de realizar en base a ello.

6- Una Escuela de Fútbol no es un lugar sin orden ni concierto donde la improvisación se apodera día tras día de la actividad a realizar en cada entrenamiento.

7- Un lugar donde realmente no de educa en valores, tampoco es una verdadera Escuela de Fútbol por que se piensa que la educación permisiva del dejar hacer (no vaya a ser que los niños se estresen demasiado) es siempre mejor que la exigencia llevada al nivel requerido en base a la edad de los jugadores y las necesidades reales que se presentan cuando se participa en actividades deportivas de competición. Si no se aprovechan los auténticos valores que nos ofrece el deporte como la responsabilidad, la disciplina, el esfuerzo, y en el caso del fútbol en concreto, el trabajo en equipo y el compañerismo, entre otros, no se puede estar hablando de Escuela, pues estaremos privando a los niños de una faceta de la enseñanza deportiva básica para su formación.

8- Y desde luego lo que no es una Escuela de Fútbol, es un sitio donde lo realmente importante es hacer caja a fin de mes, el objetivo es tener muchos niños inscritos para que los ingresos aumenten de forma progresiva y considerable, y donde el resultado económico sea el objetivo principal y la razón de ser de la Escuela.

“No importa si a los niños les gusta de verdad el fútbol, si se comportan correctamente, si entrenan con seriedad, si cumplen los horarios etc., etc.…. Lo que realmente cuenta, es que a fin de mes sus padres paguen el recibo correspondiente………..”

Se podría seguir con más ejemplos, pero los expuestos, son suficientes para distinguir lo que es de lo que no es, simplemente añadir por que es algo fundamental sobre lo que debe de ser una verdadera Escuela de Fútbol, y que corresponde a su parte directiva, ya que una entidad, que como cualquier otra formada por una gran cantidad de personas que pertenecen a ella, necesita de una dirección eficaz impulsada sobre todo por una persona con mentalidad moderna y espíritu participativo que fomente la aportación de ideas y el trabajo en equipo, que busque gente con capacidad y con personalidad propia y no individuos poco preparados pero dóciles y fáciles de manejar. Cuanta más libertad tenga un técnico para desarrollar sin presiones sus ideas y dar rienda suelta a su creatividad, dentro de un orden por supuesto, más se enriquecerán los alumnos que formen parte de la Escuela, por que ellos también aprenderán a pensar por sí mismos, a tener capacidad de inventiva y en definitiva podrán desarrollar de manera positiva su imaginación, lo que sin duda alguna repercutirá de forma muy beneficiosa en su desarrollo personal y futbolístico, y nada de esto se conseguiría si lo que se aplican son pedagogías intervencionistas con un alto componente doctrinal que hoy en día está absolutamente desfasado, aunque muy probablemente algunos no se hayan enterado por que viven completamente fuera de la realidad.

Imaginación versus adoctrinamiento.

El entrenador de Fútbol-Base que va a trabajar dentro de una Metodología-Filosofía del Club-Escuela de Fútbol u Organización Deportiva en la que desarrolla su actividad como técnico es fundamental que esté identificado con el estilo de trabajo que se pretenda desarrollar, pero eso no quiere decir que el entrenador sea un autómata que ejecute su función mecánicamente.

A mi juicio existen dos clases de entrenadores en estos niveles:

1) “El Entrenador-Funcionario”:

Que le dan una programación escrita y/o en soporte audio-visual y la lleva a cabo de una forma disciplinada pero poco creativa. Con el tiempo corre el riesgo de caer en la monotonía y eso le acaba provocando generalmente una falta de ilusión a la hora de realizar su labor que termina muchas veces contagiando negativamente a los jugadores que entrena.

A parte es tipo de técnicos no son dados a aportar nada nuevo a la metodología y aprendizaje que se pretende llevar a cabo pues no generan nuevas ideas y tampoco son dados a realizar innovaciones en sus entrenamientos haciendo cosas diferentes aunque sea dentro de una línea de trabajo definida y programada.

2)”El Entrenador-Imaginativo”:

Que desarrolla su actividad dentro de la “línea/estilo” que se quiere con arreglo a una determinada metodología, pero aportando siempre nuevas ideas, mejorando lo establecido y utilizando su imaginación, lo que sin duda alguna favorecerá también el desarrollo creativo del futbolista y el sistema de trabajo utilizado. Esto no quiere decir que haya que trabajar de forma improvisada, al contrario la planificación es fundamental, pero dentro de lo programado hay que dejar un margen para improvisar en un momento dado (“Improvisación Planificada”), que muchas veces simplemente se consigue aplicando determinadas variantes a lo habitualmente establecido.

Enlazando con lo anteriormente expuesto, esto nos lleva a diferenciar igualmente las dos vertientes que a modo de enseñanza definen el criterio pedagógico de unos y otros.

1-“Pedagogía Intervencionista”:

Es el ejemplo claro de esos entrenadores que continuamente está diciéndoles a los jugadores lo que tienen que hacer en cada momento. Tanto en los entrenamientos como en los partidos.

Pueden saber mucho de fútbol, incluso haber sido grandes futbolistas, tener enormes conocimientos sobre la materia pero no aciertan a la hora de transmitir correctamente lo que saben, hablan y hablan sin parar, disfrutan escuchándose a ellos mismos, pero realmente ¿Están enseñando?, ¿El niño/joven está aprendiendo?

Creo sinceramente que no, o al menos como debieran. No se está enseñando al futbolista a pensar y eso a mi juicio es importantísimo. Se le está diciendo continuamente lo que tiene que hacer pero no se le enseña a buscar soluciones para que resuelva las distintas situaciones que se le presentan en el desarrollo del juego.

2-“Pedagogía Creativa”:

Desde esta propuesta enseñamos a los futbolistas desde pequeños a que piensen. Eso no quiere decir que no les digamos lo que tienen que hacer o no los enseñemos a hacerlo, pero buscando en todo momento que ejerciten su imaginación, que sean creativos, les acostumbramos a que vayan teniendo de forma progresiva un mayor arsenal de soluciones para aplicar en cada momento.

Al futbolista se le plantea el Como, Donde, Cuando y Porqué ha de hacer las cosas. Lo obligamos a utilizar su cerebro, es un entrenamiento mental con aplicación práctica al juego. Procuramos darle Herramientas para que el mismo aprenda a resolver los problemas en vez de Solucionárselos.

Resumen:

Desarrollar la imaginación no condicionando de forma permanente la creatividad, es algo que quien que enseña ha de tener siempre en cuenta, en especial cuando trabaja con niños y adolescentes. Un exceso de intervencionismo en el aprendizaje va a condicionar el desarrollo pleno de las cualidades innatas del deportista, en este caso del aprendiz a de futbolista.

Paco Arias

Blog Fútbol Trainer Formación

14 Feb 2012

El Entrenador de Fútbol: Psicología y Liderazgo.

Escrito por: paco-arias el 14 Feb 2012 - URL Permanente

1-Objetivos del Entrenador a nivel psicológico.

Una cosa es el trabajo colectivo y otra el individual. En los deportes de equipo como es el caso del fútbol, el entrenador tiene una doble faceta, la más importante es a nivel de grupo pero sin olvidar el aspecto individual en el que muchas veces tiene que entrar por que la situación concreta de un determinado futbolista así lo requiere.

En cuanto a las metas que ha de plantearse a nivel de grupo desde el punto de vista de trabajo psicológico, lo fundamental por lo que ha de empezar es por conseguir motivar a su equipo en función de los objetivos que se han propuesto lograr a lo largo de la temporada. Conseguir que el grupo crea en sus posibilidades y hacerlo fuerte ante la adversidad y sobre todo lograr que permanezca unido en los momentos más difíciles cuando los resultados no acompañen.

A nivel individual es importante que a todos los futbolistas, con independencia de que unos jueguen más que otros por que tiene que haber titulares y reservas, les deje claro que cuenta con todos, que todos son necesarios para el funcionamiento del equipo, sean titulares o no y sobre todo que el jugador, aparte de participar en más o menos partidos, se sienta siempre importante dentro del grupo y que sea consciente de que con su esfuerzo está colaborando en el buen funcionamiento del equipo.

2-Liderazgo y fuerza de voluntad del entrenador de fútbol.

Desarrollar una poderosa fuerza de voluntad es fundamental para el entrenador de fútbol y de

esta forma ejercer un buen liderazgo. Sin ella no se consigue absolutamente nada en la vida, ni ser un líder deportivo ni cualquier otra meta que un individuo pretenda alcanzar. Hasta para lograr un mínimo objetivo, por modesto que sea, se necesita la dosis suficiente de fuerza de voluntad.

Una “voluntad de hierro” es el secreto para lograr cosas importantes, no sólo a nivel profesional dentro de una competición, también en otras facetas de la vida y es el único camino, ya que sin ella resultaría imposible que el ser humano consiga superar los obstáculos que día a día se le vayan presentando en la actividad que desarrolle, en este caso dentro del complicado mundo del fútbol.

El tesón, la tenacidad, el esfuerzo y la capacidad de sacrificio entre otras cualidades, forman parte primordial de esa fuerza de voluntad encaminada a conseguir lo que uno se propone de forma general y en particular a la hora de ejercer un liderazgo para que éste sea lo más eficaz y duradero posible.

Si la persona que desempeña el papel de entrenador tiene fuerza de voluntad, que viene a ser algo así como disponer de una disciplina mental para plantearse unos objetivos y no parar hasta conseguirlos, va a tener una poderosa y demoledora motivación para avanzar en su camino y no abandonar cuando tropiece, cuando los resultados no acompañen y el camino se haga cuesta arriba y la desmoralización por un determinado fracaso le haga arrojar la toalla.

Si el líder es líder, y un director de equipo, como es el caso del entrenador, lo es por algo y ese algo entre otras cosas, es una indestructible y poderosa fuerza de voluntad que día a día deberá ir acrecentando para mejorar cada vez más en su misión de conseguir un sólido liderazgo que dé como resultado una gestión con la máxima eficacia y rendimiento que garantice en la medida de lo posible los mejores resultados deportivos, en definitiva, ganar, ganar y ganar , que es lo que se le exige a los entrenadores y no sólo en los máximos niveles del profesionalismo, también en categorías de escalones más bajos.

1-El entrenador tiene en todo momento que lograr aumentar lo más posible el nivel de autoconfianza de su equipo y al mismo tiempo conseguir, que el grupo eleve al máximo su capacidad para afrontar las situaciones adversas que se producen durante la competición.

2-El liderazgo y la fuerza de voluntad son dos conceptos que se unen en el trabajo del entrenador de fútbol

Paco Arias

http://v3g.es/5Bs.

01 Feb 2012

El Entrenador de fútbol y los demás.

Escrito por: paco-arias el 01 Feb 2012 - URL Permanente

1-¿Todos saben más que el entrenador?

En el mundo del fútbol ocurren cosas muy curiosas que seguro no suceden en otras profesiones. No veo a un camillero diciéndole a un cirujano por donde tiene que meter el bisturí en una operación. No me imagino a un albañil discutiendo con el arquitecto sobre la estructura de hormigón que debe de llevar el edificio que se está contrayendo y más simple todavía, no se me ocurre decirle a un carpintero como debe de coger el martillo para clavar un clavo. En el fútbol, es diferente, "Todos saben más que el entrenador", bueno, eso se creen los ignorantes que así lo piensan.

¿Por qué digo todo esto?, muy sencillo, hay muchos periodistas, directivos y aficionados en general que creen saber tanto de fútbol que se consideran mucho más capacitados que los entrenadores para hacer el trabajo que estos realizan.

¿Es que el entrenador no se equivoca nunca?, pues claro, es un ser humano pero sabe más de su trabajo que el periodista, que el directivo y que le aficionado juntos. Otra cosa es que haya entrenadores de varias clases: muy buenos, buenos, regulares, malos y muy malos, pero como en todas las profesiones, ya que un título no quiere decir que quien lo posea sea un sabio que está por encima del bien y del mal.

No todos consiguen los títulos de la misma forma ni con el mismo nivel de conocimientos, ni a todos se les exigen el mismo número de horas para superar una serie de asignaturas, no todos se actualizan, se perfeccionan y se reciclan para estar a la altura de las exigencias cada vez más altas que el progreso y las nuevas generaciones demandan y eso al igual que en otras actividades sucede en el fútbol. Y por desgracia no todos tienen las mismas oportunidades por que si has sido futbolista "famoso" sigue siendo determinante para que te den una oportunidad para ser entrenador, por lo menos cuando empiezas. Luego vemos lo que vemos, algunos con el carné "recién salido del horno" en un curso de poco más de "un fin de semana" dirigiendo a un equipo de primera y al final, pasa lo que tiene que pasar, pero no es el objetivo de este escrito dar nombres ni meterse con nadie, al final el entrenador bueno siempre sale adelante, haya sido futbolista de primera, un simple jugador de categoría regional ó un técnico que empezó a ejercer desde muy joven en el equipo de su barrio.

Lo que si quiero recalcar es que al entrenador se le "debe de respetar más" en este país y sobre todo cuando tiene un historial tras de sí que lo avala. No se puede consentir que alguien que gane la liga en junio ya no "tenga ni idea" en octubre por que perdió tres partidos seguidos.

Tomemos el ejemplo de los ingleses, que para eso inventaron el fútbol, ellos si que valoran el trabajo de los entrenadores, por eso no es raro ver que el mismo inquilino se mantenga en el banquillo de un equipo 5, 10 ó 20 años, eso en España sería una utopía hoy en día.

Para finalizar, para todos aquellos que estando metidos en el mundo del fútbol se sientan entrenadores pero que no lo son, les aconsejo que elijan entre una enorme cantidad de juegos que hay para el ordenador, con los que en un momento te conviertes en mister, manager, director deportivo y todo lo que tu quieras de un equipo, puedes comprar y vender jugadores, hacer las alineaciones, elegir el sistema de juego que más te guste incluso ejercer de presidente, echar al entrenador y ponerte tú mismo, así de fácil. Lo recomiendo.

2-Cuarenta millones de entrenadores.

Hace unas fechas el entrenador del Real Madrid, José Mourinho, decía en referencia a la enorme afición que existe en España por el fútbol, que en este país había 40 millones de entrenadores, y aunque esta afirmación sea muy exagerada, sí es cierto que todos o la gran mayoría de los aficionados al fútbol, llevan un entrenador dentro, eso no quiere decir que el conocimiento sobre la materia sea el mismo en todas las personas.

Lógicamente todas las opiniones son respetables y cada cual dice lo que piensa o lo que le viene en gana, y en temas futbolísticos los gustos son como los colores. Otra cosa es que quien opine tenga razón en lo que dice o que sus comentarios sean más o menos acertados.

En cuanto a los entrenadores, que siempre son el blanco preferido para los dardos lanzados por prensa y afición, es curioso comprobar como hay mucha gente en ambos lados que están convencidos que saben más de fútbol que los propios entrenadores, y no nos estamos refiriendo a técnicos cualquiera, sino a los que están en la elite, a los de máximo nivel, esos que ya acumulan en sus historiales títulos de todo tipo, pues bien, ni esos se salvan de la crítica continua que muchas veces como se puede comprobar, es totalmente injusta, falta de argumentos, parcial e interesada.

Otra cosa es que los entrenadores se equivoquen, que lo hacen, son seres humanos y cometen errores exactamente igual que lo hace un periodista, un abogado, un político, un médico o un fontanero. Los buenos entrenadores se equivocan poco y más los que no lo son tanto.

Hasta aquí, todo normal, pero lo que nunca se comprueba son los errores que algunos de los presuntos y más significados “entendidos” cometen, y que en algunos casos son tan garrafales, que sacarían los “colores” a cualquiera que tuviera un mínimo sentido del ridículo, aunque podemos comprobar una y otra vez, que los hay que insisten e insisten en sus equivocaciones, a pesar de que después de pasado el tiempo, quedan totalmente con el “culo al aire”, como se suele decir en estos casos. Y todo esto se puede comprobar muy fácilmente, tan solo consultando las hemerotecas y los archivos televisivos, entre otras fuentes de información.

El fútbol es un deporte tan conocido en todo el mundo, que todos emiten sus juicios de valor, todos saben, todos dicen, pero respetando la libertad de opinar que todas las personas tienen, es cierto, que no todos tienen el mismo nivel de conocimientos, y lo verdaderamente grave no es esto, lo que perjudica mucho a este deporte en concreto, son aquellos que siempre ven el lado negativo de las cosas, los que continuamente quieren hacer prevalecer su criterio por encima de todo, los que juzgan con una total falta de imparcialidad, y en el caso del entrenador de fútbol, los que opinan en función de cómo les caiga personalmente el técnico de turno, cuando lo que hay que valorar es su trabajo, su capacidad y conocimientos, por encima de otras cuestiones e intereses, que muchas veces el gran público desconoce por completo.

Los que presumen de saber tanto de fútbol, que se permiten dar lecciones a los entrenadores (es igual que hayan ganado la Champions, la Eurocopa o el Mundial), y que continuamente están indicándoles a los profesionales del banquillo, que alineación tienen que sacar, que sistema de juego utilizar, que cambios hacer y todo lo que se les ocurra (el caso es poner pegas y criticar, sin preocuparse mucho de la objetividad de sus planteamientos), deberían de ser más críticos, pero con ellos mismos, y ver si en la actividad profesional que realizan, son realmente tan eficaces con sería de esperar, dado su alto nivel de exigencia para con los demás.

Y como siempre ocurre igual y al final cuando el tiempo dicta sentencia, nadie da la “cara” y reconoce sus equivocaciones (o son muy pocos los que lo hacen), muchas veces nos preguntamos por ejemplo ¿dónde están los que cantaban aquello de Benítez vete ya, cuando hacía muy poco que el Valencia había ganado la liga? (Se fue del club levantino para ganar la Champions League con el Liverpool), y ¿dónde se escondieron los que antes de la Eurocopa criticaban despiadadamente a Luis Aragonés y decían que ya estaba caduco?. Es parecido a los que dicen que los equipos de Mourinho se dedican solamente a defender, aunque, ya muy pronto el tiempo se está encargando de demostrar lo contrario.

Al final, respetando al máximo las opiniones de unos y otros, pocos son los que reconocen sus errores, por que muchas veces más que dar una opinión, por muy respetable que esto sea, los hay que sólo buscan llevar la contraria, desestabilizar, crear corrientes de opinión en contra de alguien que no les resulta simpático y en especial su “blanco preferido”, son esos entrenadores con la suficiente personalidad para no tragar con imposiciones ni de la directiva, ni de la prensa, ni de la afición. Técnicos con demostrada capacidad, conocimientos y profesionalidad para no permitir ingerencias en su trabajo y para no vivir permanentemente bajo el “yugo tiránico” que muchos quieren imponerles y del que lamentablemente son víctimas otros entrenadores cuya posición en el equipo que dirigen no tiene un “status” excesivamente importante.

3-El gran tiburón y la pequeña foca (El entrenador devorado).

Estaba mirando un recorte de prensa que cayó casualmente en mis manos, en el que aparecía una sobrecogedora imagen, donde se podía ver la enorme cabeza de un descomunal tiburón blanco abriendo su gigantesca boca y enseñando una interminable hilera de puntiagudos y afilados dientes de forma triangular con los que trataba de atrapar, más bien diría destrozar, a una pobre, indefensa y sorprendida foca de tan sólo nueve meses, que aterrorizada y al mismo tiempo sorprendida por el gran monstruo que emergía desde el fondo de las profundidades marinas, trataba a toda costa de librarse de una muerte casi segura. Lo que aparecía ante sus ojos era una imponente, despiadada y asesina bestia marina que se presentaba ante ella con la única y exclusiva intención dietética de devorarla.

La impactante imagen quedó grabada en mi retina y salvando las distancias y los protagonistas, le di rienda suelta a la imaginación y establecí una comparación relacionando lo visto con el fútbol, y más en concreto, con los entrenadores y los resultados, los malos, que en forma de tiburón asesino en el caso que nos ocupa, devoran sin piedad en la mayoría de las ocasiones a la indefensa foca que en este pequeño relato comparamos con la figura del entrenador, en especial al que dirige un equipo que pierde de forma reiterada o que no gana todo lo que se espera según las previsiones de los que mandan, que dicho sea de paso, son los que menos saben del deporte que nos ocupa.

El enorme, poderoso y temible tiburón representa en este caso al poder futbolístico, que abre su interminable mandíbula para acabar con la pobre e indefensa víctima (el técnico de turno), valiéndose de ese serrucho puntiagudo en forma de dientes (directivos, prensa y afición), que van a triturar a la presa elegida, que generalmente, acaba devorada y no tiene tanta suerte como la imagen de la foto que inspira esta historia y que fue tomada en las costas de False Bay en Sudáfrica y más concretamente en Ciudad del Cabo (Septiembre.2010).

Cuando la bestia abre la boca, el festín comienza y pocas veces el gran tiburón blanco se queda sin su sabroso bocado, es decir, que si lo trasladamos al fútbol, cuando el equipo no gana, el entrenador se convierte (¿para otras bestias quizás?) en una deliciosa golosina, en un delicado manjar, en una atractiva delicatessen que hay que engullir a toda costa.

No obstante, el tiburón no tendrá casi tiempo de dormir la siesta, ni tan siquiera se puede permitir el lujo de una ligera cabezadita, ya que el siguiente aperitivo está en camino en forma de entrenador, de otro equipo al que se le ha olvidado ganar.

¿Cómo una pequeña foca puede hacer frente a un enorme escualo que puede llegar a medir siete metros y pesar más de tres tonelada

Paco Arias


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24 Ene 2012

Entrenador de Fútbol: Comunicar, Motivar y Escuchar.

Escrito por: paco-arias el 24 Ene 2012 - URL Permanente

1-La comunicación entre el entrenador y el futbolista.

La comunicación entre el entrenador y los jugadores que forman parte del equipo que dirige, es fundamental e imprescindible y si ésta no existe, no hay posibilidad alguna de entendimiento. Por eso se hace de todo punto necesario que el técnico sepa como comunicarse con sus futbolistas para poder transmitirles todo aquello que sabe y que pretende hacerles llegar, para conseguir de ellos el máximo rendimiento con arreglo a las posibilidades individuales de cada uno.

De poco le sirve a un entrenador estar muy preparado y tener unos grandes conocimientos futbolísticos si luego por los motivos que sean no sabe hacerlos llegar a su equipo. Por eso en el fútbol se dan casos de técnicos con unos conocimientos no excesivamente amplios y con unos recursos limitados, pero que sin embargo saben conectar con el futbolista por que consiguen transmitirle lo que quieren lograr de él y lo que es más importante, lo convencen de que lo puede conseguir haciéndole creer en sí mismo y exprimiendo en el buen sentido todo su potencial tanto deportivo como personal, por lo tanto si falla la comunicación entrenador-jugador por que el primero no sabe transmitirle al segundo lo que pretende, esto afecta negativamente y en un porcentaje muy alto al rendimiento del futbolista.

Los entrenadores han de darse cuenta de este aspecto tan importante de su trabajo diario, ya que a veces por mucho que se hablen y se repitan las cosas, una y otra vez, el mensaje no llega a su destino por que se transmite de forma equivocada e igualmente también se da el caso de aquellos entrenadores que aún sabiendo expresarse muy bien, sólo se escuchan a sí mismos, y eso si que es un verdadero problema, que han de corregir si quieren ser eficaces en el desarrollo de su actividad.

2-El papel motivador del entrenador.

Una de las misiones fundamentales que un entrenador ha de tener siempre presente a la hora de desarrollar su labor dentro de un equipo, consiste principalmente en saber motivar a sus jugadores para que estos sean capaces de desarrollar su actividad empleando el mayor esfuerzo, ilusión y convencimiento, con el fin de conseguir los objetivos que se han establecido de cara al desarrollo de la temporada.

Un técnico que no sepa motivar o que no tenga el suficiente poder de convencimiento para ilusionar a sus futbolistas, será muy difícil que pueda llegar a lograr de su equipo el máximo rendimiento a nivel competitivo.

Un buen entrenador ha de poseer unos amplios conocimientos a nivel psicológico (sin que esto quiera decir que tenga que ser un verdadero especialista), unas grandes dotes persuasivas y mucho tacto para saber entenderse con sus jugadores, pues muchas veces el factor determinante para conseguir hacer un equipo campeón (o lograr una buena clasificación), no sólo reside en el apartado específico del fútbol, sino que es más una cuestión de fortaleza mental, estado de animo y autoestima, que obviamente es de vital importancia tener en cuenta y que por supuesto es algo que se puede entrenar a nivel psicológico y por consiguiente mejorar.

Hoy en día una gran parte de los grandes equipos de fútbol disponen en su cuerpo técnico de la figura del Psicólogo Deportivo que es el profesional especializado en lo concerniente al apartado de entrenamiento mental del futbolista, pero esto no quiere decir que el entrenador deba de mantenerse al margen de este aspecto. También se da el caso de que hay técnicos que creen conveniente no utilizar los servicios del Psicólogo en sus equipos, decisión que por supuesto se debe de respetar pues cada entrenador ha de disponer libremente de aquellos profesionales que considere más apropiados para incluirlos en su equipo de trabajo.

3-El Entrenador que escucha.

El entrenador nunca ha de descuidar su faceta humana, por que antes que técnico deportivo es una persona y siempre tiene que mantener una buena predisposición para ayudar a sus jugadores, aunque los problemas que estos tengan se salgan del ámbito estrictamente deportivo, lo que por otra parte, es un hecho que no se puede considerar infrecuente.

Un buen entrenador sabe escuchar a sus futbolistas y se preocupa en todo momento por ayudarles y orientarles, sobre todo si se trata de gente que está empezando y tienen necesidad de ser aconsejados por alguien de más edad, que le pueda transmitir su experiencia, orientarles y darles las recomendaciones adecuadas. Aunque hay que procurar siempre no invadir el terreno privado del futbolista y ser muy prudentes a la hora de entrar en cuestiones que se salen fuera de lo que son las competencias propias del entrenador. Es decir hay que ayudar cuando alguien lo necesita y pide ser ayudado, salvo que sea algún tema grave o el interesado no se atreva y sea el técnico el que dé el primer paso para afrontar la situación que se pueda plantear.

Lo que hay que evitar siempre en este tipo de intervenciones y vuelvo a recalcar cuando se trata de gente joven, es actuar con un tipo de paternalismo que en los tiempos que vivimos posiblemente ya está por completo fuera de lugar y más que beneficiar perjudica, aunque quien actúe de esta forma lo haga con la mejor de sus intenciones.

Paco Arias

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