Desde el banquillo.

El entrenador en el mundo del fútbol. "El balón es redondo y el partido tiene una duración de noventa minutos,todo lo demás es pura teoría". (Sepp Herberger)

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Fútbol. Cosas de Sabios, Toros y Embudos.

Escrito por: paco-arias el 05 Mar 2012 - URL Permanente

1-Los Sabios.

Si un equipo sale al campo solamente a dar patadas , a jugar sucio y a vulnerar el reglamento siempre que le sea posible con marrullerías, trampas e incluso violencia, hay que decir, que gran parte de la culpa por no decir toda, es de su entrenador y me parece muy bien que cuando esto sucede en un terreno de juego, el entrenador del equipo contrario que padece esta forma antideportiva de jugar, se queje, proteste e incluso lo denuncie, pero lo que ya es rizar el rizo de la caradura, es que haya entrenadores a los que llamaremos los sabios (por que parece que están por encima del bien y del mal) y que no nombraremos, para que cada cual averigüe quienes son y saque sus propias conclusiones, que se permiten criticar a su colega de al lado, sobre todo cuando pierden, diciendo que el equipo contrario jugó de esta u otra forma y les parece mal en el colmo de la desfachatez, que el entrenador rival juegue a la defensiva o utilice dispositivos tácticos determinados para obtener el mayor provecho posible. Esto cuando menos, a mí particularmente me resulta increíble, por que desde luego no se entiende que un entrenador se sienta molesto por que otro entrenador utilice los medios, recursos y capacidades que sus conocimientos tácticos le permitan para que sobre un terreno de juego su equipo pueda sacar el mayor rendimiento posible y superar al contrario.

Yo les preguntaría a esos entrenadores que creen poseer la receta mágica (y única, al menos para ellos), que me dijeran como se debe de jugar bien al fútbol. Normalmente para esta clase de entrenadores el fútbol sólo es ofensivo, defender parece ser una falta grave y acumular demasiados efectivos en propio campo es según dan a entender pecado mortal.

Y defender es un arte, como atacar y hay que saber hacerlo bien y eso no es anti-fútbol como algunos quieren hacernos ver. Si no hubiera equipos que saben defenderse como lo hacen, el fútbol carecería de la emoción e incertidumbre que lo caracteriza, pues los partidos acabarían con resultados de escándalo y sería tan fácil meter goles como en balonmano y evidentemente cuanto más fácil sea marcar un gol, cuanto menos trabajo cueste, menos aliciente y menos diversión producirá en el espectador y esto va por los que sólo hablan del fútbol como espectáculo y dejan a un lado lo que tiene de deporte. El circo si es un espectáculo, pero el fútbol es otra cosa.

Conclusión, hay entrenadores que en definitiva lo que dan a entender muchas veces quizás para no querer reconocer los méritos del entrenador que ese día tienen de rival, que el equipo contrario tiene que jugar como a ellos les convendría para poder ganarlo, eso se llama tener mucha jeta para buscar motivos inexistentes que muchas veces quieren enmascarar errores o la propia incompetencia y si no es así agradecería que alguien me lo explique ya que hay actitudes de algunos técnicos que realmente no entiendo.

¿No sería mejor felicitar al colega de turno cuando te ha hecho un planteamiento tan perfecto en el campo y se ha llevado el gato al agua aunque tú tengas un equipo en teoría superior? Fastidia que alguien te deje en evidencia pero cuando es así, si no lo quieres reconocer, mejor cállate y aprende para la próxima.

2-Los toros desde la barrera.

Cuando estoy sentado en mi butaca tranquilamente viendo un partido de fútbol por la tele, tengo que escuchar (soportar) la mayoría de las veces a toda una coral de locutores, comentaristas, presentadores, “viejas glorias” balompédicas, entrenadores en paro, graciosos con dudoso sentido del humor y otra serie de adheridos que se empeñan en contarme paso a paso, detalle a detalle y punto por punto lo que yo ya estoy viendo sin necesidad de que nadie continuamente me lo repita.

Da igual a la cadena que me conecte, en la mayoría de las ocasiones siempre sucede lo mismo (salvo alguna honrosa excepción que agradezco enormemente). Unos y otros se empeñan en tratarnos a los sufridos televidentes como si fuéramos auténticos analfabetos futbolísticos que no se enteran absolutamente de nada de lo que a través del televisor se está viviendo dentro del terreno de juego.

Y que decir de los “sabelotodo”, esos “filósofos del balón”, esos “profetas del fútbol” que continuamente deambulan por los distintos medios de comunicación y que día sí y día también, nos dicen a los telespectadores como han de jugar los equipos que estamos viendo disputar un partido y lo que tienen que hacer para ganar. Que estilo de juego han de emplear, que posiciones han de ocupar los jugadores en el campo, que cambios han de hacer los entrenadores en cada momento y un sinfín de “mágicos remedios” que desde su cómoda y plácida barrera se atreven a recetarnos.

Claro está que todo lo que dicen no lo podemos rebatir los que estamos al otro lado de la pequeña pantalla, al menos de momento, aunque técnicamente ya sea posible enviando un SMS a la cadena, y sólo para decir ¡Por favor, cierren la boca de una vez y déjennos ver el partido tranquilamente ¡

Afortunadamente no todos los que comentan un partido por televisión son iguales. Hay quien habla lo justo, con conocimiento de causa, pensando lo que dice, con el afán de comunicar y aportar sus puntos de vista pero sin buscar el lucimiento personal y utilizando un lenguaje más “efectivo que efectista”. Generalmente, los que menos hablan son los que más saben, al contrario que otros que sólo les gusta escucharse a sí mismos.

Los “toros se ven muy bien desde la barrera”, pero cuando hay que bajar al ruedo y enfrentarse con los enormes cuernos del morlaco, la cosa cambia. Me gustaría mucho ver a tanto “catedrático balompédico”, sentarse en un banquillo y dirigir a un equipo. Hay otros que siendo entrenadores ya lo han hecho y no precisamente bien y ahora, y ya que hablamos de toros, por “vergüenza torera” mejor estar “calladitos” que criticar a los compañeros.

3-La Ley del Embudo.

Aunque a uno ya no le coge de sorpresa casi nada de lo que lee en la prensa, escucha en la radio o ve en la televisión, todavía me sigue sorprendiendo el enorme trato discriminatorio que algunos periodistas (algunos no lo son) dispensan a los entrenadores y en función de la situación que acontezca, juzgan determinados hechos y acontecimientos de una forma totalmente parcial y absolutamente injusta, impropia de profesionales (los que lo sean) que como objetivo fundamental de su actividad han de ser siempre o al menos procurarlo, completamente objetivos en sus apreciaciones.

Me estoy refiriendo en concreto a que por desgracia en el fútbol, el entrenador es siempre el que suele cargar con toda la culpa cuando un equipo va mal y por tanto es el primero que se va a la calle cuando esto sucede. Ahí, si es el culpable, por lo que se ve el único, aunque los directivos, para justificarse suelen utilizar eso tan conocido y tan zafio, de que se echa al entrenador por que es más fácil tomar esa decisión, que despedir a toda la plantilla. Sin embargo cuando un equipo va bien y se nota claramente la mano del entrenador como director de ese equipo tanto en el aspecto deportivo como de conductor del grupo a nivel humano, esos mismos periodistas que cuando aparecen los resultados negativos persiguen con saña al técnico y lo acusan de todos los males, no quieren reconocer cuando el trabajo del entrenador es realmente positivo, el mérito que éste tiene y se escudan en que son los jugadores solamente los que merecen el reconocimiento por los triunfos conseguidos.

¿En qué quedamos?, si un entrenador no interviene en los aciertos por que la clave está en tener buenos jugadores y a ellos se les debe todo lo bueno que ocurra sobre un terreno de juego, cuando esos mismos jugadores lo hacen rematadamente mal, ¿por qué ahora sí es culpa del entrenador?

Resumen:

1-En cualquier actividad, siempre hay esa clase de personas que creen que lo saben todo. Al final se demuestra que su supuesta sabiduría se la ha llevado el viento.

2- Resulta muy fácil criticar las decisiones que otros toman, lo que es más complicado, es coger el “toro por los cuernos”, y ser uno mismo el que tenga que decidir.

3- Es la “Ley del Embudo” que algunos utilizan en función de lo que les interesa en cada momento y por lo que se ve, ese embudo se lo colocan en la cabeza de tal forma que les tapa los ojos y realmente no ven la realidad de las cosas o no quieran verla, que para el caso da igual.

Paco Arias

Formación On-Line

Fútbol: Entrenadores, Espejos y Ejemplos.

Escrito por: paco-arias el 21 Feb 2012 - URL Permanente

1-El Entrenador y el Ejemplo.

No cabe duda alguna que el entrenador sobre todo si trabaja con la base, suele ser un espejo en el que se miran sus futbolistas. Está claro que el técnico ha de ser siempre un buen ejemplo en todos los sentidos, pero más aún en lo que les pide a sus jugadores que hagan, si luego él, es el primero que no lo realiza, poca fiabilidad le está demostrando a su equipo para que éste tenga confianza en él.

Tenemos el ejemplo clásico del entrenador que riñe a sus futbolistas por que protestan mucho al árbitro, y quiere evitar que el equipo se vea perjudicado por un exceso de amonestaciones y expulsiones. Tendrá muy difícil conseguir su objetivo, si luego durante los partidos es el primero que se muestra agresivo con el colegiado y lo insulta o se dirige hacia él, de forma poco educada o simplemente se pasa los noventa minutos protestando sin parar.

¿Cómo un técnico puede pedir tranquilidad a sus jugadores, cuando él es quien más nervioso se pone o es el primero que ante cualquier adversidad pierde los papeles?

Está claro que con este tipo de comportamientos, el entrenador está perjudicando totalmente al equipo que entrena, ya que les está dando a todos sus componentes un deplorable ejemplo, a todas luces impropio de alguien que tiene la responsabilidad de llevar las riendas de un equipo, y más grave aún, es cuando se trabaja con niños y jóvenes, que lo menos que necesitan, es que quien los dirige tenga un comportamiento tan alejado de las exigencias que una actividad de este tipo requiere.

Se puede comprender, cuando se trata de entrenadores novatos y con demasiada juventud, que cometan errores propios de su falta de rodaje, pero lo que es imperdonable, es que técnicos con muchos años de experiencia en los banquillos, todavía no hayan aprendido a comportarse correctamente durante un partido de fútbol.

2-Espejos en los que no mirarse.

Se supone que un futbolista profesional de los considerados de primer nivel , no solo cobra (espléndidamente, por cierto) para demostrar sobre un terreno de juego sus virtudes con el balón en los pies , también para mantener un comportamiento y una educación que cualquier deportista debe de tener siempre presente en el ejercicio de su actividad y más si pertenece al grupo de los llamados de elite que son seguidos por miles de niños y jóvenes a los que en cierta medida están obligados a dar un buen ejemplo. Lamentablemente hay algunos profesionales (?), que están en la mente de cualquier aficionado, que no saben comportarse dentro de una cancha con la mínima educación exigible, y esto no sólo vale para un deportista, lo hago también extensible para cualquier persona. Cuando su entrenador los sustituye en el transcurso de un partido, ejerciendo libremente las responsabilidades y derechos de su cargo, dicho sea de paso, lo encajan negativamente y algunos ya no es cosa de que pongan mala cara, salen del campo protestando, otros miran a su técnico con aspecto desafiante, algunas incluso hasta se encaran con él y alguno más osado lo recrimina y hasta le insulta. Otros, no por eso menos mal educados, le niegan a su entrenador la mano cuando este se acerca a felicitarlos. Si este es el espejo deportivo en el que se han de mirar nuestros pequeños futbolistas mal ejemplo les estamos dando para cuando sean mayores.

3-Los buenos ejemplos.

No es necesario para triunfar como entrenador de fútbol haber sido antes un futbolista destacado o simplemente aficionado y tenemos muchísimos ejemplos afortunadamente de cómo entrenadores que no pasaron de categoría juvenil en su época de jugadores, son hoy en la actualidad cotizados técnicos de primera división en la liga española e incluso en la de otros países.

Sin embargo lo que si es importante, yo diría que imprescindible, es que para ser entrenador hay que ser antes deportista en toda la extensión de la palabra y cuando me refiero a deportista, no estoy hablando dentro del campo profesional, vale con ser un aficionado normal, al que le guste hacer deporte, practicar algo de ejercicio y en definitiva ser una persona que se mantenga minimamente en forma y en un estado de vida saludable.

Este articulo esta especialmente dirigido a los entrenadores jóvenes, a los técnicos principiantes que empiezan su actividad futbolística en los banquillos de cualquier equipo de categorías de base y queremos recordarles a todos ellos lo importante que es “dar ejemplo” a sus jugadores, niños y adolescentes que buscan muchas veces en su entrenador un espejo en el que mirarse sobre todo en determinadas cuestiones tanto a nivel personal como en actitudes y hábitos deportivos que tienden a imitar.

Si un entrenador es joven, lo lógico es que su apariencia física y su estado de forma sean los correctos en relación a su edad, salvo que la persona en cuestión tenga condicionantes de diverso tipo que limiten su capacidad de movimiento, enfermedades, lesiones o cualquier otro problema que le impida como practicante realizar actividades deportivas o cualquier tipo de ejercicio físico, eso no quiere decir que esto les incapacite totalmente para ejercer como entrenadores o técnicos en diferentes disciplinas deportivas.

Aquí queremos referirnos especialmente a aquellas personas que están perfectamente sanas y no tienen ningún impedimento físico, que quieren ser entrenadores o ya ejercen como tales y que siendo jóvenes no cuidan su condición y aspecto físico cuando en este apartado deberían ser un ejemplo para los jugadores que dirigen.

¿Como le dices a un niño que corra si a ti no te ve hacerlo nunca?

¿Como le dices a un chico que debe de comer menos por que esta alto de peso cuando a ti te sobran 10 o 12 kilos y no cuidas para nada tu alimentación?

¿Como le puedes pedir a tus jugadores que se esfuercen y se muevan continuamente durante un partido cuando tu eres el ejemplo personificado del sedentarismo pues te pasas los entrenamientos casi sin moverte o incluso viéndolos sentado desde el banquillo?

Si eres entrenador de base donde los medios suelen escasear, por lo menos si lo comparamos con los equipos profesionales, tendrás que desempeñar diferentes funciones dentro de la preparación de tu equipo. No eres, por ejemplo, el entrenador del Real Madrid, que tiene tres o cuatro preparadores físicos a su disposición.

En tu equipo el preparador físico eres “tu mismo”, algunas veces tendrás que correr con tus chicos, otras veces hará falta enseñarles determinado ejercicio físico y habrás de realizarlo tu primero a modo de ejemplo para que tus pupilos vean como se hace y si tu no estas minimamente en forma, en algunas ocasiones no podrás hacer ni tan siquiera la repetición del ejemplo y en otras ocasiones, por realizar un esfuerzo al que no estas acostumbrado correrás el riesgo de lesionarte, y lo menos malo que te puede suceder es que al día siguiente te encuentres con las agujetas propias del que no esta acostumbrado a realizar ni la mas pequeña actividad física.

No cabe duda que la imagen de un entrenador gana en respeto por parte de sus jugadores cuando ven que su técnico esta en forma, es deportista y hace ejercicio, por supuesto que no es suficiente con eso, el entrenador ha de tener otras muchas cualidades para ganarse la consideración de la plantilla, pero lo anteriormente dicho ayuda y no es lo mismo dar una imagen en consonancia con la profesión o actividad que uno desempeña dentro del deporte, que dar otra completamente contraria a lo que este representa , cuando alguien ejerce como técnico (de cualquier disciplina) y presenta un aspecto bastante descuidado sobre todo en cuanto a exceso de peso, que además de perjudicial para su salud, por muy preparado que este en lo que a conocimientos se refiere, hacen que en su caso, la teoría y la practica vayan por caminos totalmente divergentes.

Ejemplos:

¿Que imagen da un medico que fuma delante de sus pacientes?

¿Que pensarías si tu profesor de auto-escuela se salta los semáforos en rojo?

¿Te fiarías de un nutricionista cuando vas a su consulta para que te ponga a dieta para adelgazar y ves que se trata de una persona obesa?

¿Si vas a realizar un tratamiento para evita las caída del cabello y ves que el supuesto especialista esta completamente calvo, que pensarías?

Resumen:

1-El entrenador, en especial el que trabaja con la base, debe de dar ejemplo a los jugadores que dirige, y de forma concreta, en determinados momentos en los que tiene que demostrar que está capacitado para el cargo que ocupa.

2-No basta con ser un buen deportista compitiendo, también es muy importante el comportamiento a nivel personal.

3-No vale eso de decir, haz lo que yo te digo y no lo que yo hago, psicológicamente no resulta muy efectivo.

Paco Arias

www.futboltrainer.com

Entrenadores y Escuelas de Fútbol.

Escrito por: paco-arias el 20 Feb 2012 - URL Permanente

Lo que no es una Escuela de Fútbol.

Una escuela de lo que sea, es un sitio donde fundamentalmente se enseña, en el caso que nos ocupa se trata de que los niños aprendan a jugar al fútbol, pero una cosa es lo que debería ser y otra muy distinta, la realidad.

Hoy en día el concepto Escuela de Fútbol está muy extendido y existen multitud de centros públicos y privados que acuñan está denominación, pero, ¿realmente todas cumplen el objetivo principal para el que han sido creadas?, es decir, ¿se enseña realmente, o por el contrario lo que verdaderamente se buscan son otros fines que nada tienen que ver con lo que se ofrece?

Queda muy bien eso de hablar de Escuela de Fútbol, pero si solo es de cara a la galería no vale, puede que el nombre suene muy bien, pero si después la estructura interna falla por que no existe un verdadero proyecto formativo que sustente el presumible aprendizaje que se ofrece, la cosa queda en nada y el concepto enseñanza se diluye en el aire tan rápido como un terrón de azúcar en una taza de café.

Eso no quiere decir que no existan buenas Escuelas de Fútbol, las hay y muchas, unas modestas que salen adelante a base de mucho esfuerzo y grandes dosis de imaginación por parte de las personas que las dirigen y otras con muchos más medios, con unos altos niveles de calidad y exigencia, y con técnicos de gran preparación para dar el mejor aprendizaje posible a los futbolistas del mañana.

Lo que aquí se pretende, es simplemente, decir lo que a nuestro juicio, no es una Escuela de Fútbol, únicamente con el objetivo de hacer una distinción real de la que sí lo es, para que nadie se confunda y a nadie lo confundan, es lo mismo que sucede cuando se habla por ejemplo de una determinada marca de ropa, el original y la copia se mezclan dando lugar a equívocos, son casi idénticos, pero no iguales, hay algo fundamental que los diferencia, aunque algunos se empeñen en colocar gato por liebre en una ceremonia de la confusión que puede engañar a muchos pero obviamente, no a todos.

Así que en base a lo expuesto cabría decir lo siguiente:

1- Una Escuela de Fútbol no es una serie de equipos que simplemente participan en una competición dentro de las diferentes categorías existentes en función de la edad de los niños que compiten.

2- En una verdadera Escuela de Fútbol no se tiene a los niños entrenando con el objetivo puesto únicamente en la competición semanal, es decir, trabajando sólo en función de jugar el partido de liga correspondiente sin atender a las verdaderas necesidades individuales de enseñanza, en especial a nivel técnico.

3- Una Escuela de Fútbol no está formada por un grupo personas que dirige los diversos equipos de la entidad, adjudicándose el papel de entrenadores, cuando no tienen la titulación exigida para ello y mucho menos la preparación adecuada para trabajar con los niños.

4- Tampoco es una Escuela de Fútbol, el lugar donde unos técnicos con la correspondiente titulación se limitan a ejercer de funcionarios realizando entrenamientos rutinarios basados únicamente en planteamientos teóricos que limitan su capacidad creativa y que al final hace que se convierten en entrenadores amordazados, que solo ejercen de correa transmisora de la dictadura intelectual e intervencionista del individuo o individuos que ejercen la dirección/coordinación de la presumible Escuela.

5- Una Escuela de Fútbol no es un lugar en el que el trabajo a realizar en las distintas sesiones de entrenamiento se desarrolla sin que se siga una planificación previa y coherente establecida de antemano que permita programar la actividad a realizar con la debida seriedad y eficacia, atendiendo fundamentalmente la distintas edades de los niños y el trabajo diferenciado y específico que se ha de realizar en base a ello.

6- Una Escuela de Fútbol no es un lugar sin orden ni concierto donde la improvisación se apodera día tras día de la actividad a realizar en cada entrenamiento.

7- Un lugar donde realmente no de educa en valores, tampoco es una verdadera Escuela de Fútbol por que se piensa que la educación permisiva del dejar hacer (no vaya a ser que los niños se estresen demasiado) es siempre mejor que la exigencia llevada al nivel requerido en base a la edad de los jugadores y las necesidades reales que se presentan cuando se participa en actividades deportivas de competición. Si no se aprovechan los auténticos valores que nos ofrece el deporte como la responsabilidad, la disciplina, el esfuerzo, y en el caso del fútbol en concreto, el trabajo en equipo y el compañerismo, entre otros, no se puede estar hablando de Escuela, pues estaremos privando a los niños de una faceta de la enseñanza deportiva básica para su formación.

8- Y desde luego lo que no es una Escuela de Fútbol, es un sitio donde lo realmente importante es hacer caja a fin de mes, el objetivo es tener muchos niños inscritos para que los ingresos aumenten de forma progresiva y considerable, y donde el resultado económico sea el objetivo principal y la razón de ser de la Escuela.

“No importa si a los niños les gusta de verdad el fútbol, si se comportan correctamente, si entrenan con seriedad, si cumplen los horarios etc., etc.…. Lo que realmente cuenta, es que a fin de mes sus padres paguen el recibo correspondiente………..”

Se podría seguir con más ejemplos, pero los expuestos, son suficientes para distinguir lo que es de lo que no es, simplemente añadir por que es algo fundamental sobre lo que debe de ser una verdadera Escuela de Fútbol, y que corresponde a su parte directiva, ya que una entidad, que como cualquier otra formada por una gran cantidad de personas que pertenecen a ella, necesita de una dirección eficaz impulsada sobre todo por una persona con mentalidad moderna y espíritu participativo que fomente la aportación de ideas y el trabajo en equipo, que busque gente con capacidad y con personalidad propia y no individuos poco preparados pero dóciles y fáciles de manejar. Cuanta más libertad tenga un técnico para desarrollar sin presiones sus ideas y dar rienda suelta a su creatividad, dentro de un orden por supuesto, más se enriquecerán los alumnos que formen parte de la Escuela, por que ellos también aprenderán a pensar por sí mismos, a tener capacidad de inventiva y en definitiva podrán desarrollar de manera positiva su imaginación, lo que sin duda alguna repercutirá de forma muy beneficiosa en su desarrollo personal y futbolístico, y nada de esto se conseguiría si lo que se aplican son pedagogías intervencionistas con un alto componente doctrinal que hoy en día está absolutamente desfasado, aunque muy probablemente algunos no se hayan enterado por que viven completamente fuera de la realidad.

Imaginación versus adoctrinamiento.

El entrenador de Fútbol-Base que va a trabajar dentro de una Metodología-Filosofía del Club-Escuela de Fútbol u Organización Deportiva en la que desarrolla su actividad como técnico es fundamental que esté identificado con el estilo de trabajo que se pretenda desarrollar, pero eso no quiere decir que el entrenador sea un autómata que ejecute su función mecánicamente.

A mi juicio existen dos clases de entrenadores en estos niveles:

1) “El Entrenador-Funcionario”:

Que le dan una programación escrita y/o en soporte audio-visual y la lleva a cabo de una forma disciplinada pero poco creativa. Con el tiempo corre el riesgo de caer en la monotonía y eso le acaba provocando generalmente una falta de ilusión a la hora de realizar su labor que termina muchas veces contagiando negativamente a los jugadores que entrena.

A parte es tipo de técnicos no son dados a aportar nada nuevo a la metodología y aprendizaje que se pretende llevar a cabo pues no generan nuevas ideas y tampoco son dados a realizar innovaciones en sus entrenamientos haciendo cosas diferentes aunque sea dentro de una línea de trabajo definida y programada.

2)”El Entrenador-Imaginativo”:

Que desarrolla su actividad dentro de la “línea/estilo” que se quiere con arreglo a una determinada metodología, pero aportando siempre nuevas ideas, mejorando lo establecido y utilizando su imaginación, lo que sin duda alguna favorecerá también el desarrollo creativo del futbolista y el sistema de trabajo utilizado. Esto no quiere decir que haya que trabajar de forma improvisada, al contrario la planificación es fundamental, pero dentro de lo programado hay que dejar un margen para improvisar en un momento dado (“Improvisación Planificada”), que muchas veces simplemente se consigue aplicando determinadas variantes a lo habitualmente establecido.

Enlazando con lo anteriormente expuesto, esto nos lleva a diferenciar igualmente las dos vertientes que a modo de enseñanza definen el criterio pedagógico de unos y otros.

1-“Pedagogía Intervencionista”:

Es el ejemplo claro de esos entrenadores que continuamente está diciéndoles a los jugadores lo que tienen que hacer en cada momento. Tanto en los entrenamientos como en los partidos.

Pueden saber mucho de fútbol, incluso haber sido grandes futbolistas, tener enormes conocimientos sobre la materia pero no aciertan a la hora de transmitir correctamente lo que saben, hablan y hablan sin parar, disfrutan escuchándose a ellos mismos, pero realmente ¿Están enseñando?, ¿El niño/joven está aprendiendo?

Creo sinceramente que no, o al menos como debieran. No se está enseñando al futbolista a pensar y eso a mi juicio es importantísimo. Se le está diciendo continuamente lo que tiene que hacer pero no se le enseña a buscar soluciones para que resuelva las distintas situaciones que se le presentan en el desarrollo del juego.

2-“Pedagogía Creativa”:

Desde esta propuesta enseñamos a los futbolistas desde pequeños a que piensen. Eso no quiere decir que no les digamos lo que tienen que hacer o no los enseñemos a hacerlo, pero buscando en todo momento que ejerciten su imaginación, que sean creativos, les acostumbramos a que vayan teniendo de forma progresiva un mayor arsenal de soluciones para aplicar en cada momento.

Al futbolista se le plantea el Como, Donde, Cuando y Porqué ha de hacer las cosas. Lo obligamos a utilizar su cerebro, es un entrenamiento mental con aplicación práctica al juego. Procuramos darle Herramientas para que el mismo aprenda a resolver los problemas en vez de Solucionárselos.

Resumen:

Desarrollar la imaginación no condicionando de forma permanente la creatividad, es algo que quien que enseña ha de tener siempre en cuenta, en especial cuando trabaja con niños y adolescentes. Un exceso de intervencionismo en el aprendizaje va a condicionar el desarrollo pleno de las cualidades innatas del deportista, en este caso del aprendiz a de futbolista.

Paco Arias

Blog Fútbol Trainer Formación

El Entrenador de Fútbol: Psicología y Liderazgo.

Escrito por: paco-arias el 14 Feb 2012 - URL Permanente

1-Objetivos del Entrenador a nivel psicológico.

Una cosa es el trabajo colectivo y otra el individual. En los deportes de equipo como es el caso del fútbol, el entrenador tiene una doble faceta, la más importante es a nivel de grupo pero sin olvidar el aspecto individual en el que muchas veces tiene que entrar por que la situación concreta de un determinado futbolista así lo requiere.

En cuanto a las metas que ha de plantearse a nivel de grupo desde el punto de vista de trabajo psicológico, lo fundamental por lo que ha de empezar es por conseguir motivar a su equipo en función de los objetivos que se han propuesto lograr a lo largo de la temporada. Conseguir que el grupo crea en sus posibilidades y hacerlo fuerte ante la adversidad y sobre todo lograr que permanezca unido en los momentos más difíciles cuando los resultados no acompañen.

A nivel individual es importante que a todos los futbolistas, con independencia de que unos jueguen más que otros por que tiene que haber titulares y reservas, les deje claro que cuenta con todos, que todos son necesarios para el funcionamiento del equipo, sean titulares o no y sobre todo que el jugador, aparte de participar en más o menos partidos, se sienta siempre importante dentro del grupo y que sea consciente de que con su esfuerzo está colaborando en el buen funcionamiento del equipo.

2-Liderazgo y fuerza de voluntad del entrenador de fútbol.

Desarrollar una poderosa fuerza de voluntad es fundamental para el entrenador de fútbol y de

esta forma ejercer un buen liderazgo. Sin ella no se consigue absolutamente nada en la vida, ni ser un líder deportivo ni cualquier otra meta que un individuo pretenda alcanzar. Hasta para lograr un mínimo objetivo, por modesto que sea, se necesita la dosis suficiente de fuerza de voluntad.

Una “voluntad de hierro” es el secreto para lograr cosas importantes, no sólo a nivel profesional dentro de una competición, también en otras facetas de la vida y es el único camino, ya que sin ella resultaría imposible que el ser humano consiga superar los obstáculos que día a día se le vayan presentando en la actividad que desarrolle, en este caso dentro del complicado mundo del fútbol.

El tesón, la tenacidad, el esfuerzo y la capacidad de sacrificio entre otras cualidades, forman parte primordial de esa fuerza de voluntad encaminada a conseguir lo que uno se propone de forma general y en particular a la hora de ejercer un liderazgo para que éste sea lo más eficaz y duradero posible.

Si la persona que desempeña el papel de entrenador tiene fuerza de voluntad, que viene a ser algo así como disponer de una disciplina mental para plantearse unos objetivos y no parar hasta conseguirlos, va a tener una poderosa y demoledora motivación para avanzar en su camino y no abandonar cuando tropiece, cuando los resultados no acompañen y el camino se haga cuesta arriba y la desmoralización por un determinado fracaso le haga arrojar la toalla.

Si el líder es líder, y un director de equipo, como es el caso del entrenador, lo es por algo y ese algo entre otras cosas, es una indestructible y poderosa fuerza de voluntad que día a día deberá ir acrecentando para mejorar cada vez más en su misión de conseguir un sólido liderazgo que dé como resultado una gestión con la máxima eficacia y rendimiento que garantice en la medida de lo posible los mejores resultados deportivos, en definitiva, ganar, ganar y ganar , que es lo que se le exige a los entrenadores y no sólo en los máximos niveles del profesionalismo, también en categorías de escalones más bajos.

1-El entrenador tiene en todo momento que lograr aumentar lo más posible el nivel de autoconfianza de su equipo y al mismo tiempo conseguir, que el grupo eleve al máximo su capacidad para afrontar las situaciones adversas que se producen durante la competición.

2-El liderazgo y la fuerza de voluntad son dos conceptos que se unen en el trabajo del entrenador de fútbol

Paco Arias

http://v3g.es/5Bs.

El Entrenador de fútbol y los demás.

Escrito por: paco-arias el 01 Feb 2012 - URL Permanente

1-¿Todos saben más que el entrenador?

En el mundo del fútbol ocurren cosas muy curiosas que seguro no suceden en otras profesiones. No veo a un camillero diciéndole a un cirujano por donde tiene que meter el bisturí en una operación. No me imagino a un albañil discutiendo con el arquitecto sobre la estructura de hormigón que debe de llevar el edificio que se está contrayendo y más simple todavía, no se me ocurre decirle a un carpintero como debe de coger el martillo para clavar un clavo. En el fútbol, es diferente, "Todos saben más que el entrenador", bueno, eso se creen los ignorantes que así lo piensan.

¿Por qué digo todo esto?, muy sencillo, hay muchos periodistas, directivos y aficionados en general que creen saber tanto de fútbol que se consideran mucho más capacitados que los entrenadores para hacer el trabajo que estos realizan.

¿Es que el entrenador no se equivoca nunca?, pues claro, es un ser humano pero sabe más de su trabajo que el periodista, que el directivo y que le aficionado juntos. Otra cosa es que haya entrenadores de varias clases: muy buenos, buenos, regulares, malos y muy malos, pero como en todas las profesiones, ya que un título no quiere decir que quien lo posea sea un sabio que está por encima del bien y del mal.

No todos consiguen los títulos de la misma forma ni con el mismo nivel de conocimientos, ni a todos se les exigen el mismo número de horas para superar una serie de asignaturas, no todos se actualizan, se perfeccionan y se reciclan para estar a la altura de las exigencias cada vez más altas que el progreso y las nuevas generaciones demandan y eso al igual que en otras actividades sucede en el fútbol. Y por desgracia no todos tienen las mismas oportunidades por que si has sido futbolista "famoso" sigue siendo determinante para que te den una oportunidad para ser entrenador, por lo menos cuando empiezas. Luego vemos lo que vemos, algunos con el carné "recién salido del horno" en un curso de poco más de "un fin de semana" dirigiendo a un equipo de primera y al final, pasa lo que tiene que pasar, pero no es el objetivo de este escrito dar nombres ni meterse con nadie, al final el entrenador bueno siempre sale adelante, haya sido futbolista de primera, un simple jugador de categoría regional ó un técnico que empezó a ejercer desde muy joven en el equipo de su barrio.

Lo que si quiero recalcar es que al entrenador se le "debe de respetar más" en este país y sobre todo cuando tiene un historial tras de sí que lo avala. No se puede consentir que alguien que gane la liga en junio ya no "tenga ni idea" en octubre por que perdió tres partidos seguidos.

Tomemos el ejemplo de los ingleses, que para eso inventaron el fútbol, ellos si que valoran el trabajo de los entrenadores, por eso no es raro ver que el mismo inquilino se mantenga en el banquillo de un equipo 5, 10 ó 20 años, eso en España sería una utopía hoy en día.

Para finalizar, para todos aquellos que estando metidos en el mundo del fútbol se sientan entrenadores pero que no lo son, les aconsejo que elijan entre una enorme cantidad de juegos que hay para el ordenador, con los que en un momento te conviertes en mister, manager, director deportivo y todo lo que tu quieras de un equipo, puedes comprar y vender jugadores, hacer las alineaciones, elegir el sistema de juego que más te guste incluso ejercer de presidente, echar al entrenador y ponerte tú mismo, así de fácil. Lo recomiendo.

2-Cuarenta millones de entrenadores.

Hace unas fechas el entrenador del Real Madrid, José Mourinho, decía en referencia a la enorme afición que existe en España por el fútbol, que en este país había 40 millones de entrenadores, y aunque esta afirmación sea muy exagerada, sí es cierto que todos o la gran mayoría de los aficionados al fútbol, llevan un entrenador dentro, eso no quiere decir que el conocimiento sobre la materia sea el mismo en todas las personas.

Lógicamente todas las opiniones son respetables y cada cual dice lo que piensa o lo que le viene en gana, y en temas futbolísticos los gustos son como los colores. Otra cosa es que quien opine tenga razón en lo que dice o que sus comentarios sean más o menos acertados.

En cuanto a los entrenadores, que siempre son el blanco preferido para los dardos lanzados por prensa y afición, es curioso comprobar como hay mucha gente en ambos lados que están convencidos que saben más de fútbol que los propios entrenadores, y no nos estamos refiriendo a técnicos cualquiera, sino a los que están en la elite, a los de máximo nivel, esos que ya acumulan en sus historiales títulos de todo tipo, pues bien, ni esos se salvan de la crítica continua que muchas veces como se puede comprobar, es totalmente injusta, falta de argumentos, parcial e interesada.

Otra cosa es que los entrenadores se equivoquen, que lo hacen, son seres humanos y cometen errores exactamente igual que lo hace un periodista, un abogado, un político, un médico o un fontanero. Los buenos entrenadores se equivocan poco y más los que no lo son tanto.

Hasta aquí, todo normal, pero lo que nunca se comprueba son los errores que algunos de los presuntos y más significados “entendidos” cometen, y que en algunos casos son tan garrafales, que sacarían los “colores” a cualquiera que tuviera un mínimo sentido del ridículo, aunque podemos comprobar una y otra vez, que los hay que insisten e insisten en sus equivocaciones, a pesar de que después de pasado el tiempo, quedan totalmente con el “culo al aire”, como se suele decir en estos casos. Y todo esto se puede comprobar muy fácilmente, tan solo consultando las hemerotecas y los archivos televisivos, entre otras fuentes de información.

El fútbol es un deporte tan conocido en todo el mundo, que todos emiten sus juicios de valor, todos saben, todos dicen, pero respetando la libertad de opinar que todas las personas tienen, es cierto, que no todos tienen el mismo nivel de conocimientos, y lo verdaderamente grave no es esto, lo que perjudica mucho a este deporte en concreto, son aquellos que siempre ven el lado negativo de las cosas, los que continuamente quieren hacer prevalecer su criterio por encima de todo, los que juzgan con una total falta de imparcialidad, y en el caso del entrenador de fútbol, los que opinan en función de cómo les caiga personalmente el técnico de turno, cuando lo que hay que valorar es su trabajo, su capacidad y conocimientos, por encima de otras cuestiones e intereses, que muchas veces el gran público desconoce por completo.

Los que presumen de saber tanto de fútbol, que se permiten dar lecciones a los entrenadores (es igual que hayan ganado la Champions, la Eurocopa o el Mundial), y que continuamente están indicándoles a los profesionales del banquillo, que alineación tienen que sacar, que sistema de juego utilizar, que cambios hacer y todo lo que se les ocurra (el caso es poner pegas y criticar, sin preocuparse mucho de la objetividad de sus planteamientos), deberían de ser más críticos, pero con ellos mismos, y ver si en la actividad profesional que realizan, son realmente tan eficaces con sería de esperar, dado su alto nivel de exigencia para con los demás.

Y como siempre ocurre igual y al final cuando el tiempo dicta sentencia, nadie da la “cara” y reconoce sus equivocaciones (o son muy pocos los que lo hacen), muchas veces nos preguntamos por ejemplo ¿dónde están los que cantaban aquello de Benítez vete ya, cuando hacía muy poco que el Valencia había ganado la liga? (Se fue del club levantino para ganar la Champions League con el Liverpool), y ¿dónde se escondieron los que antes de la Eurocopa criticaban despiadadamente a Luis Aragonés y decían que ya estaba caduco?. Es parecido a los que dicen que los equipos de Mourinho se dedican solamente a defender, aunque, ya muy pronto el tiempo se está encargando de demostrar lo contrario.

Al final, respetando al máximo las opiniones de unos y otros, pocos son los que reconocen sus errores, por que muchas veces más que dar una opinión, por muy respetable que esto sea, los hay que sólo buscan llevar la contraria, desestabilizar, crear corrientes de opinión en contra de alguien que no les resulta simpático y en especial su “blanco preferido”, son esos entrenadores con la suficiente personalidad para no tragar con imposiciones ni de la directiva, ni de la prensa, ni de la afición. Técnicos con demostrada capacidad, conocimientos y profesionalidad para no permitir ingerencias en su trabajo y para no vivir permanentemente bajo el “yugo tiránico” que muchos quieren imponerles y del que lamentablemente son víctimas otros entrenadores cuya posición en el equipo que dirigen no tiene un “status” excesivamente importante.

3-El gran tiburón y la pequeña foca (El entrenador devorado).

Estaba mirando un recorte de prensa que cayó casualmente en mis manos, en el que aparecía una sobrecogedora imagen, donde se podía ver la enorme cabeza de un descomunal tiburón blanco abriendo su gigantesca boca y enseñando una interminable hilera de puntiagudos y afilados dientes de forma triangular con los que trataba de atrapar, más bien diría destrozar, a una pobre, indefensa y sorprendida foca de tan sólo nueve meses, que aterrorizada y al mismo tiempo sorprendida por el gran monstruo que emergía desde el fondo de las profundidades marinas, trataba a toda costa de librarse de una muerte casi segura. Lo que aparecía ante sus ojos era una imponente, despiadada y asesina bestia marina que se presentaba ante ella con la única y exclusiva intención dietética de devorarla.

La impactante imagen quedó grabada en mi retina y salvando las distancias y los protagonistas, le di rienda suelta a la imaginación y establecí una comparación relacionando lo visto con el fútbol, y más en concreto, con los entrenadores y los resultados, los malos, que en forma de tiburón asesino en el caso que nos ocupa, devoran sin piedad en la mayoría de las ocasiones a la indefensa foca que en este pequeño relato comparamos con la figura del entrenador, en especial al que dirige un equipo que pierde de forma reiterada o que no gana todo lo que se espera según las previsiones de los que mandan, que dicho sea de paso, son los que menos saben del deporte que nos ocupa.

El enorme, poderoso y temible tiburón representa en este caso al poder futbolístico, que abre su interminable mandíbula para acabar con la pobre e indefensa víctima (el técnico de turno), valiéndose de ese serrucho puntiagudo en forma de dientes (directivos, prensa y afición), que van a triturar a la presa elegida, que generalmente, acaba devorada y no tiene tanta suerte como la imagen de la foto que inspira esta historia y que fue tomada en las costas de False Bay en Sudáfrica y más concretamente en Ciudad del Cabo (Septiembre.2010).

Cuando la bestia abre la boca, el festín comienza y pocas veces el gran tiburón blanco se queda sin su sabroso bocado, es decir, que si lo trasladamos al fútbol, cuando el equipo no gana, el entrenador se convierte (¿para otras bestias quizás?) en una deliciosa golosina, en un delicado manjar, en una atractiva delicatessen que hay que engullir a toda costa.

No obstante, el tiburón no tendrá casi tiempo de dormir la siesta, ni tan siquiera se puede permitir el lujo de una ligera cabezadita, ya que el siguiente aperitivo está en camino en forma de entrenador, de otro equipo al que se le ha olvidado ganar.

¿Cómo una pequeña foca puede hacer frente a un enorme escualo que puede llegar a medir siete metros y pesar más de tres tonelada

Paco Arias


http://v3g.es/5Br

El cambio en el último minuto.

Escrito por: paco-arias el 08 Abr 2011 - URL Permanente

Hay periodistas que dicen en relación a los entrenadores, y en el momento que estos realizan un cambio cuando ya queda muy poco tiempo para finalizar un partido, que esa acción supone una falta de respeto, hacia el futbolista que entra como sustituto en el terreno de juego.

Quienes tienen esa opinión, ni siquiera consideran la posibilidad de que el técnico de turno, ejerciendo su derecho para desarrollar con total libertad su trabajo, tenga la intención simplemente de perder tiempo.

Si el jugador que entra en el campo cuando apenas quedan un par de minutos para acabar el partido, consigue un gol, y con ese tanto su equipo logra la victoria, no solo habrá realizado una gran aportación al colectivo (que siempre es lo más importante), también a nivel individual verá muy reforzada su autoestima, y ésta, es una situación real que sucede en muchos momentos dentro de la competición futbolística.

Marcar un gol en el último minuto, llevando apenas unos segundos en el rectángulo de juego, no es algo que se pueda considerar ciencia-ficción, en absoluto.

Cuando lo anteriormente expuesto sucede ¿se seguirá pensando, que el entrenador está ofendiendo de alguna manera al futbolista que utiliza como sustituto?

Lo primero en lo que se debería de pensar es en el bien del equipo, que está siempre por encima de cualquier egoísmo personal o de intereses particulares que antepongan las individualidades al beneficio de la colectividad.

Si un jugador disputa tan solo un minuto de juego (o incluso menos) y consigue marcar un gol que permite a su equipo lograr los tres puntos en disputa, la posible falta de respeto por parte del técnico hacia el futbolista, ni se plantea, vamos, que se diluye más rápido que un terrón de azúcar en una taza de café, y al final a lo único que suena es a chiste, pero de los que no tienen gracia.

Si además el jugador presuntamente ofendido, se revaloriza deportivamente por la consecución de ese tanto in-extremis y también a nivel personal ve elevado de forma considerable, su estado de ánimo ¿Qué se puede objetar al cambio efectuado por el entrenador cuando el partido está a punto de finalizar?

Decir también, que esto valdría igualmente si el futbolista que entra a jugar, no consigue ningún gol, pero sale con una misión concreta que su técnico le ha encomendado y cumple con ella, aunque sea tan solo unos segundos.

Son muchas las tareas que el entrenador le puede encargar al sustituto, desde realizar un marcaje a un determinado jugador contrario, defender una estrategia, tratar de conservar el balón el mayor tiempo posible o sencillamente, la ya comentada de perder la mayor cantidad de tiempo que se pueda, hasta el pitido final. Todas ellas, según el desarrollo del partido, pueden convertirse en aspectos claves y determinantes para lograr una victoria o evitar una derrota.

Cualquier misión que el mister encomiende es importante, aunque quede muy poco tiempo y ningún futbolista ha de sentirse menospreciado por ello, otra cosa es la eficacia o no, de la sustitución en base el resultado obtenido con ella, eso depende del acierto por parte del entrenador, dejando al margen el tiempo que quede de juego.

Lo que si es seguro y estamos convencidos de ello, es que ningún técnico de la categoría que sea, saca a un jugador al campo con la intención de cometer hacia él una falta de respeto haciéndole jugar tan solo unos minutos.

Blog Fútbol Trainer Formación.

http://futboltrainer.blogspot.com

El pulso de Don Jorge.

Escrito por: paco-arias el 07 Feb 2011 - URL Permanente

Que Jorge Valdano, Director General del Real Madrid (de momento), es un hombre inteligente, y con una gran preparación profesional, nadie lo puede poner en duda, como tampoco, y es una opinión muy personal, que es un poquitín pedante en ocasiones, con esas expresiones adornadas que de vez en cuando salen de su boca, y que nos recuerdan a ciertos artesanos pasteleros, que recargan sus tartas con delicias de todo tipo, que al final, resultan enormemente sabrosas, pero empalagan en demasía, y decimos esto, sin despreciar en absoluto, la validez de las frases que pronuncia, ya que demuestra en la mayoría de las ocasiones un profundo conocimiento en cuanto a materia futbolística se refiere.

Pues bien, el Director General lleva ya bastante tiempo instalado en la zona ejecutiva del mundo del fútbol, ese sitio donde se toman las decisiones importantes, donde se gestionan los fichajes, se firman acuerdos y compromisos de todo tipo, y también, la cocina donde lamentablemente, bastantes veces, se cuecen los mayores desaguisados futbolísticos, y no hacemos referencia exclusiva al equipo merengue, hablamos de los clubes profesionales en general, en especial los más grandes.

El Sr.Valdano, lleva pues, bastantes años alejado de los banquillos, y parece que la memoria le falla, ya que se le ha olvidado pensar y sentir como entrenador, por eso hay cuestiones que no entiende, o no quiere hacerlo, que es mucho peor, ya que si de él hubiera dependido, jamás habría fichado a un entrenador para el Real Madrid, como José Mourinho, pero el que manda en el club blanco, es su presidente, Florentino Pérez, que fue sin duda alguna, el que puso toda la carne en el asador para fichar al portugués, en la que puede que sea, hasta la fecha, la mejor de sus decisiones como máximo mandatario del club de la capital de España, aunque el Sr.Pérez, también se confunde a veces, y piensa que un equipo de fútbol, se puede manejar como su empresa constructora, en la que como dueño que es, puede hacer lo que le venga en gana, incluso permitirse los caprichos que se le apetezcan, pero el Real Madrid es otra cosa bien diferente, y el fútbol y los ladrillos tampoco tienen nada que ver, aunque a nivel empresarial tengan aspectos comunes de organización y gestión, entre otras cosas.

Don Florentino, cumple su segundo mandato como máximo dirigente del madridismo, aunque durante el primero tuvo que salir por la puerta falsa y antes de tiempo, aunque bien es cierto que fue por decisión propia, así que, como pensamos que se trata de una persona inteligente al igual que su Director General, en ésta, su nueva etapa, imaginamos que habrá aprendido lo suficiente para saber estar a la altura de las circunstancias y responder a las complicadas exigencias de su cargo.

Volviendo a Don Jorge, y a su falta de sintonía con Don José (Mourinho), al que parece querer echarle un pulso, aunque por ahora lo ha perdido y ha tenido que replegarse hacia la retaguardia, no sabemos si discreta y sumisamente, o en plan el enemigo en casa (como siniestra amenaza en la sombra para el titular del banquillo del Santiago Bernabeu), se ha buscado un rival demasiado grande, y aunque el argentino no es, ni mucho menos, una mosquita muerta, hay que reconocer, que el portugués es un auténtico peso pesado, poseedor de una fuerte personalidad, y capaz de conseguir la mayoría de las veces, todo aquello que se propone.

El técnico lusitano, con independencia del brillantísimo historial que atesora, de su enorme capacidad como entrenador, de los títulos que puede llegar a conseguir esta temporada y de ser considerado en la actualidad como el Mejor Entrenador de fútbol del mundo (galardón otorgado recientemente por el máximo organismo del fútbol a nivel internacional, la FIFA), goza del favor de la afición madridista en su gran mayoría y por si todo lo dicho anteriormente no fuera suficiente, tiene de su parte a prácticamente toda la plantilla del conjunto blanco (siempre habrá alguno descontento, pero el 100% es imposible, sobre todo, por parte de los menos asiduos en las alineaciones), ratificado este aspecto además, por diversos medios de comunicación, en los que ha salido publicado que los futbolistas del Real Madrid, adoran a su entrenador.

¿Qué más se puede pedir?

Para terminar, decirle a Don Jorge, que reiterando el respeto que su capacidad intelectual nos merece, debería en nuestra modesta opinión, en primer lugar medir bien las distancias para saber con quien se pega, futbolísticamente hablando, y en segundo lugar, recordarle, que aunque él, fue como futbolista Campeón del Mundo, y Mourinho, ni tan siquiera llegó a profesional como jugador, eso no es motivo para menospreciarlo a nivel de entrenador, como mencionó en alguna ocasión en alguno de sus artículos, ya que si el portugués no fue futbolista, y ha llegado a ser el Mejor Entrenador del Mundo, si hubiese llegado a jugar en Primera División, a estas horas estaríamos hablando, probablemente del Mejor Entrenador de la Historia del fútbol.

¿Entrenador y amigo?

Escrito por: paco-arias el 25 Ene 2011 - URL Permanente

¿Debe de ser el entrenador amigo de sus jugadores?

Esta pregunta es igual a la que a veces se realiza a los padres, en relación a si consideran que deben de ser amigos de sus hijos. Creo sinceramente, que al igual que los padres, son padres y no amigos, el entrenador por encima de cualquier otra cosa ha de ser eso, es decir entrenador. Luego, en función de la categoría que entrene tendrá que actuar a nivel humano teniendo en cuenta una serie de condicionantes que vendrán determinados por la edad de los futbolistas que dirige. No es lo mismo el trato con un niño de 13 años que con un adulto de 23. Lo que si es común a cualquier edad o categoría, ya sean aficionados o profesionales de cualquier disciplina, es saber tratar al deportista como persona.

No cabe duda que cuanto más cercano y amistoso se muestre un entrenador con sus jugadores mejor será su relación con ellos, pero el buen trato, la buena educación y el buen talante no deben de dejar nunca paso a una exagerada tolerancia, a falta de exigencia, a la indisciplina o al exceso de paternalismo que muchas veces estamos acostumbrados a ver sobre todo cuando se trabaja con niños y adolescentes, y que muchas veces desemboca en una apología de la cultura del no esfuerzo. Convirtiéndose entonces, la persona que dirige a un equipo, en consentidor, en vez de ser entrenador, y muy flaco es el favor, que le hace a los futbolistas con los que trabaja, de cara a su formación personal y deportiva, y permiten por su dejadez, falta de profesionalidad o pocas dotes a la hora de ejercer la dirección de un grupo, que un equipo, en este caso de fútbol se convierta en una auténtica casa de locos.

Con mis propios ojos, he podido comprobar como equipos formados por niños con tan solo 11 o 12 años transformados en pequeños diablos, se habían convertido en auténticas hordas salvajes caracterizadas por una total anarquía, en la que el esfuerzo, la organización y las más elementales normas de comportamiento eran conceptos absolutamente desconocidos.

Hay técnicos, sobre todo los que trabajan con la base, que confunden no ser duros con los chicos, con ser excesivamente permisivos, y lo malo es que cuando se dan cuenta de su exceso de blandura, sus jugadores son ya tan indisciplinados y han adquirido unos hábitos deportivos tan negativos, que lamentablemente en muchas ocasiones ya no hay posibilidad de que el crecimiento del árbol (mal plantado y peor regado) pueda

El Dribling (13).

Escrito por: paco-arias el 02 Ene 2011 - URL Permanente

Pregunta:

¿Cuál es el error más habitual que comenten los Entrenadores a la hora de motivar a un equipo de cara a un partido?

Lo Dijo (17):

Escrito por: paco-arias el 01 Ene 2011 - URL Permanente

Héctor Cúper:

"La figura del equipo debe ser el mejor en todo, pero para mí la figura es lo máximo: en sacrificio, en esfuerzo, en responsabilidad ......".

¡ FELIZ AÑO 2011 !

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Paco Arias. Entrenador Nacional de Fútbol.

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