VIDA DE EXITO: Un camino al crecimiento personal y espiritual

Jesucristo dijo: "He venido para que tengan vida, y vida en abundancia"(Juan 10:10. NVI)

18 May 2013

¿Está dispuesto a seguir en un laberinto sin salida?

Escrito por: pastorfernandoalexis-hotmail-com el 18 May 2013 - URL Permanente

¿Está dispuesto a seguir en un laberinto sin salida?

Fernando Alexis Jiménez

La situación matrimonial empeoraba. Ricardo no encontraba una solución. Cada nuevo diálogo con su esposa desembocaba en una tremenda gresca. Se sentía desesperado. Él mismo no quería que fuera así, pero las dificultades se multiplicaban cada día. “No sé qué hacer”, se repetía en medio de la desesperación.

En medio de su angustia pensó en muchas alternativas, desde irse de casa caminando por una carretera que jamás llegara a ninguna parte, hasta quitarse la vida.

No sabía qué hacer. Era un común denominador al que llegaba cuando pensaba en la crisis que asaltaba su hogar. Las constantes discusiones con Eleonora, su mujer, estaban resquebrajando la relación con los hijos. Ellos preferían no dirigirle la palabra. Incluso, llegar a casa se había convertido en un martirio para él, porque sabía que era el comienzo de un pugilato.

Esa situación persistió hasta que decidió rendir su vida a Jesucristo y permitirle a Dios que ocupara el primer lugar en su familia. Esa decisión fue la que marcó el antes y el después, no solo en su vida sino en la relación con su esposa.

Tal vez usted enfrenta un cúmulo de dificultades similares. Está angustiado. Cree que no hay salida al laberinto. ¿Ya pensó en volver su mirada a Dios? Puedo asegurarle que es una ruta hacia el crecimiento personal y espiritual que agradecerá por siempre. Es muy sencillo, basta que aplique los tres principios que enumero a continuación:

1. Es necesario hacer un alto en el camino

Cuando Ralph estaba en el punto más crítico de su situación financiera, hasta el punto que debía mucho dinero, los acreedores lo esperaban a las puertas de la oficina y, a pesar de que lo intentaba una y otra vez, las cuentas nunca daban, lo primero en lo que pensó fue en quitarse la visa. “Era la única alternativa que veía a mano”, relató al recordar la noche en la que después de haber consumido alcohol, sacó el revólver del escritorio y quiso dispararse.

Estaba solo y en la desolación de su habitación solo podía apreciarse el débil resplandor de una lámpara de noche.

Por mucho que daba vueltas al asunto parecía no encontrar salida al laberinto que atravesaba diariamente; un martirio que iniciaba al abrir los ojos y que persistía hasta que, bien entrada la madrugada, conciliaba algo de sueño, cansado por el trajín diario. “Iba a disparar cuando recordé a mi madre: Sus consejos y algo en lo que siempre me insistió, y era que en ninguna circunstancia estaba solo porque Dios estaba conmigo.”

Ese fugaz pensamiento le llamó a desistir de su decisión. Y empezar un nuevo camino, porque decidió vivir y—prendido de la mano del Señor Jesús—empezar a buscar soluciones para las crecientes deudas…

Todos los seres humanos debemos hacer un alto en el camino. Detenernos. No dilatar la determinación de cambiar. Con frecuencia la dejamos para mañana y ese mañana nunca llega.

El patriarca Job escribió hace muchos siglos: “Si te vuelves al Todopoderoso, serás restaurado, por lo tanto, limpia tu vida. Si renuncias a tu codicia del dinero y arrojas tu precioso oro al río, el Todopoderoso será tu tesoro. ¡Él será tu plata preciosa!». ” (Job 22:23-25. Nueva Traducción Viviente)

¿Cuál es el principio para ser restaurado y retomar el sendero apropiado en nuestra existencia? La respuesta es sencilla y categórica: volvernos a Dios. Es una decisión personal, a la que nadie nos obliga. Está íntimamente ligada a renunciar a todo aquello que resulta perjudicial en nuestra existencia.

Volvernos a Dios no es otra cosa que otorgarle el primer lugar. Dejar que Él sea quien gobierne lo que pensamos y hacemos. Y, sin duda, es una opción—la mejor—de la que jamás nos arrepentiremos.

2. Restablecer la intimidad con Dios

Fue una familia de artistas de circo que protagonizaron actos que pasaron a la historia. Los Wallenda se caracterizaron pos desafiar las alturas. Hasta un momento desafortunado en 1978 cuando Karl Wallenda, el primero de toda una generación, perdió la vida al caer al vacío cuando presentaba su acto en la cuerda floja en Puerto Rico. Lo había hecho durante cincuenta años.

Para conmemorar su muerte, 33 años después, su nieto Rick Wallenda, desafió la muerte al balancearse a lo largo de un cable de 250 pies que estará colocado entre dos edificios de la avenida González Giusti, en los predios del Centro Comercial San Patricio Plaza, en la isla de Puerto Rico.

Confiaba en su padre natural. Sabía que si él estaba muy cerca, nada podría pasarle. Por eso se animó a caminar en la cuerda floja y lo hizo por mucho tiempo.

La esencia de esta historia se podría resumir en tres palabras: decisión, confianza e intimidad. No de otra manera los hijos y nietos de Karl Wallenda se habrían arriesgado a caminar en tremendas alturas. Simplemente sabían que él estaba muy cerca y daban pasos, donde los demás simplemente se habrían desmoronado de temor.

Y justamente decisión, confianza e intimidad son tres elementos que marcan nuestra relación con Dios: Una relación que comienza al volvernos a Él, rendirnos ante Su Presencia, y comenzar a orar.

El patriarca Job escribió: “Entonces te deleitarás en el Todopoderoso y levantarás tu mirada a Dios. Orarás a él, y te escuchará, y cumplirás los votos que le hiciste.”(Job 22:26, 27. Nueva Traducción Viviente)

Volvernos a Dios y desarrollar intimidad con Él en oración, nos permite avanzar, crecer, llegar a nuevos niveles siempre. No habrá oportunidad de llegar a nuevas dimensiones en el ámbito espiritual sino hay oración. Orar es esencial, y nos abre puertas para que las grandes cosas sucedan. Si nos volvemos a Dios, no solamente Él nos escuchará sino que, además, responderá con poder a nuestras peticiones.

Hoy es el día para decidirnos a crecer en nuestra vida espiritual. Lo hacemos, ante todo, volviéndonos a Dios, y en segundo lugar, desarrollando con Él intimidad en oración.

3. Dios nos abre puertas a la prosperidad

Por mucho tiempo en mi pueblo, ese lugar apacible de casas grandes y enormes patios llenos de flores donde pasé buena parte de mi lejana voluntad, los ancianos solían repetir una frase cargada de sabiduría: “Todos siembran, pero no todos cosechan igual”. En esencia se referían a que no todas las personas obtienen los mismos resultados.

Conforme pasan los años y cada vez que leo la Biblia, me convenzo de este principio. El secreto para ser bendecidos es caminar con Dios (Cf. Proverbios 10:22). Está contenido en las Escrituras y se ha cumplido por siglos; de hecho, se seguirá cumpliendo siempre.

El patriarca Job escribió que al volvernos a Dios, Él restaurará nuestra vida, nos ayudará a crecer en intimidad con Él a través de la oración, pero además: prosperará nuestros caminos.

El autor señala: Prosperarás en todo lo que decidas hacer y la luz brillará delante de ti en el camino. Si la gente tiene problemas y tú dices: “Ayúdalos”, Dios los salvará. Hasta los pecadores serán rescatados; serán rescatados porque tienes las manos puras».”(Job 22:28-30. Nueva Traducción Viviente)

Todos estamos llamados a ser prosperados y bendecidos. No obstante, sólo unos pocos lo logran. ¿La razón? Están distanciados de Dios o sencillamente no le han abierto las puertas de su corazón. Esa es la razón por la cual su existencia es un caso y todo cuanto emprenden termina en fracaso. Podría ser diferente, pero prefieren seguir su camino, haciendo lo que creen más oportuno.

¿Se encuentra usted en una situación así? ¿Considera que está caminando al interior de una encrucijada?¿Lo ha intentado todo, sin buenos resultados? Hoy es el día para imprimirle un cambio a su existencia. Comienza cuando le abrimos las puertas de nuestro corazón a Jesucristo. Él nos permite emprender una nueva vida, llena de plenitud en todas las áreas. Pero es una decisión que solamente usted puede tomar. ¿Desea permitirle a Jesús el Señor que entre en su vida? No lo piense dos veces. Ábrale las puertas de su corazón a Jesucristo. ¡No se arrepentirá!

Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirnos a webestudiosbiblicos@gmail.com o llamarnos al (0057) 317-4913705

© Fernando Alexis Jiménez

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16 May 2013

¿Dios nos abandona en medio de la crisis?

Escrito por: pastorfernandoalexis-hotmail-com el 16 May 2013 - URL Permanente

¿Dios nos abandona en medio de la crisis?

Fernando Alexis Jiménez

N

o estamos solos. Dios nos ama y está siempre con nosotros. Es una verdad eterna que encontramos reflejada en un Salmo enriquecedor que le comparto. Es el 121. En ocho versículos que lo integran, sintetiza las tres actitudes que deben asistir a alguien en medio de dificultades: la primera, volver la mirada a Dios y no al hombre; la segunda, reconocer que como nuestro Padre, nos puede ayudar, y la tercera, que Su poder es ilimitado para atender cualquier necesidad que tenga.

Sobre esta base estoy seguro que Dios desea responder a su clamor, pero quizá—agobiado por el peso de los problemas—las personas no se dirigen a Él en oración. Y eso es fundamental: buscarlo a Él (Mateo 7:7).

La ayuda de Dios está siempre a disposición y puede manifestarse de cuatro formas:

1.- Ayuda por el Espíritu Santo.

2.- Ayuda por los ángeles.

3.- Ayuda por la Palabra de Dios.

4.- Ayuda de otros cristianos.

Vamos a desarrollar cada uno de éstos ítems, bajo el convencimiento que traerán enriquecimiento a su vida espiritual y a la de los lectores.

1. Ayuda por el Espíritu Santo

El Señor Jesús hizo una extraordinaria declaración en diálogo con sus discípulos cuando les dijo: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”(Juan 14:26).

El Hijo de Dios nos anunció la presencia en medio nuestro del maravilloso Ayudador. Él estuvo presente desde la antigüedad cuando se requirió una intervención sobrenatural para salvar al pueblo de Israel (Jueces 3:9, 10; 6:34).

El Espíritu Santo nos ilumina, como hizo con José para hallar interpretación a los sueños del Faraón (Génesis 41:16, 38,39).

En medio de las circunstancias difíciles que enfrentaban, el Espíritu Santo llenó de fortaleza a los primeros cristianos para predicar con valor, por encima de la oposición (Hechos 1:8; 4:31). Hombres y mujeres que no tenían mayor formación, fueron utilizados por Dios bajo el influjo del Espíritu Santo, para desarrollar su misión (Hechos 4:13; Colosenses 1:23).

Y también, es por el Espíritu Santo que recibimos revelación, cuando estamos buscando en las cosas de Dios (1 Corintios 2:7-10).

Tenga presente que en la búsqueda del auxilio divino, intervendrá el Espíritu Santo trayendo respuestas y soluciones.

2. Ayuda por los ángeles

En la Biblia aprendemos que Dios se vale de los ángeles para auxiliarnos en los momentos que lo necesitamos. Jehová Dios dispone de millones y millones de ángeles (Léase Daniel 7:9, 10). Estos hijos espirituales de Dios cumplen fielmente la voluntad del Señor (Salmo 103:20).

En su función de proteger y liberar a los humanos, intervinieron oportunamente para ayudar a Lot y a sus hijas a escapar de la destrucción de Sodoma y Gomorra (Génesis 19:1, 15-17). También en un solo día dieron muerte a 185 mil soldados asirios que amenazaban a Jesuralén (2 Reyes 19:35).

¿Recuerda cuando Daniel fue arrojado en el foso con los leones? Dios envió a su ángel y cerró la boa de las fieras (Daniel 6:21, 22). De igual manera leemos en el Nuevo Testamento que liberó al apóstol Pablo de la prisión (Hechos 12:6-11).

En el libro de Daniel, capítulo 10, leemos que un ángel le fortaleció. Tras apreciar una aterradora visión (Daniel 10:2, 3, 8), recibió estímulo y fuerzas para seguir adelante (Daniel 10:11, 19).

3. Ayuda por la Palabra de Dios

Cuando estamos en dificultades, hallamos también fortaleza a través de las Escrituras, que es la Palabra de Dios (2 Timoteo 3:16, 17). Y es precisamente en ella que obtenemos orientación práctica (Josué 1:8; Salmo 1:1-3).

En los escritos sagrados encontramos enseñanza específica, que se cumple, tal como ocurre con las profecías (Jeremías 25:11; Daniel 9:2).

También la Biblia puede llevarnos a reconocer en qué estamos fallando y animarnos a aplicar cambios radicales (2 Reyes 22:8; 23:1-7).

4. Ayuda por otros cristianos

Nuestro amoroso Padre nos provee ayuda, a través de otros cristianos. Tal vez le haya ocurrido que llegan a brindarle colaboración cuando usted menos lo esperaba. ¡Esa es la forma como actúa nuestro poderoso Dios!

Es probable que el cúmulo de dificultades que enfrentan las personas les ciega en cuanto a la intervención del Señor en su vida. Pues bien, hoy es el día de hacer un alto en el camino, pedir que le brinde Su poderosa ayuda, y esté dispuesto a recibirla. De muchas maneras Dios puede manifestarse, y usted así lo comprobará…

Si tiene alguna inquietud, por favor, no dude en escribirme a webestudiosbiblicos@gmail.com o llamarnos al (0057) 317-4913705

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14 May 2013

Desarrollar intimidad con Dios

Escrito por: pastorfernandoalexis-hotmail-com el 14 May 2013 - URL Permanente

Desarrollar intimidad con Dios

Por David Wilkerson

Tengo una palabra del Señor por muchos que leen este mensaje: hay una poderosa promesa en la Palabra de Dios de la que hay que echar mano en estos momentos. Yo creo que si se actúa con esta promesa de Él, usted será testigo de una grande y nueva clase de victoria en su vida.
La promesa es: "Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros" (Santiago 4:8). Pero ahora usted tiene que leer el resto del versículo: "Limpiad vuestras manos, pecadores; y purificad vuestros corazones, vosotros de doble ánimo".
Esta es una gran promesa de la victoria sobre todo pecado.
Sin embargo, usted no puede producir esta victoria por sí mismo. Usted no puede limpiar sus propias manos o purificar el propio corazón. No, Santiago está diciendo, "Si quieres las manos limpias y corazón puro, si desea la victoria sobre la culpa, la tentación y cada malvado perseguidor que viene contra usted, debe acercarse a Dios y creer que Él está cerca de usted."
Todo depende de la cercanía de Dios. Basta con acercarse a Él, que Él está cerca de usted, y Él se hará cargo de todos los enemigos en su carne.
Usted puede preguntar, "¿Pero cómo acercarse a Dios?"
La respuesta es muy simple, incluso infantil: Sólo tiene que ir al Señor y hablar con Él - en cualquier momento y en cualquier lugar, todo el día. En la ducha, en el camino al trabajo, en el trabajo, en todas partes, hablar con Él, acercándose, en plena certidumbre de fe.
Hace años trabajé con Kathryn Kuhlman.
Esa mujer querida de Dios, acostumbraba trabajar diecisiete horas al día. A menudo me preguntaba: "¿Cuándo alguna vez tiene tiempo para encerrarse en su habitación secreta y orar?"
Entonces me di cuenta que ella siempre parecía estar murmurando para sí.
¡Ella estaba orando! Ella oraba mientras conducía su coche, mientras subía en el ascensor. Dondequiera que iba, ella siempre hablaba con el Señor.
Un día ella me dijo: "David, la Biblia dice que oremos sin cesar. Puedo hablar con el Señor durante todo el día. Es tan real para mí como tú. No tengo que correr hacia algún lugar para tratar de ponerse en sintonía con él, porque hablamos todo el tiempo. Somos amigos".
Amado, Dios siempre está ahí para usted. Yo creo que en el lugar secreto de oración, pero su habitación secreta puede ser en el metro, en su auto, en cualquier lugar puede encerrarse con él.
Aquí la promesa de Dios para usted, si usted practica acercarse a Él durante todo el día: "Que se levante Dios, que sean dispersados sus enemigos, que huyan de su presencia los que le odian. Que desaparezcan del todo, como humo que se disipa con el viento; que perezcan ante Dios los impíos, como cera que se derrite en el fuego" (Salmo 68:1-2).

Adaptación: CENTRO DE ESTUDIOS BIBLICOS

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05 May 2013

Tocó a la puerta sonriente…, pero estaba muerta

Escrito por: pastorfernandoalexis-hotmail-com el 05 May 2013 - URL Permanente

Tocó a la puerta sonriente…, pero estaba muerta

Fernando Alexis Jiménez

R

egresó a casa sonriente aunque demacrada, con pasos lentos como los de quien no quiere llegar a ninguna parte; nadie podía creerlo porque Brenda Heist estaba muerta…

Su historia comenzó una mañana de 2002. Como de costumbre, Heist sacó la cena del congelador, planchó algo de ropa y llevó a la escuela a sus dos hijos, una niña de 8 años y un niño de 12. Fue a última actividad más conocida. Minutos después se fue tras un grupo de personas sin hogar que estaban viajando hacia Florida.

Producto de la desesperación, dijeron algunos. Otros aseguraron que una mal manejada vocación de hippie. A todos les dolió mucho. La apreciaban. En cambio para ella era una etapa difícil ya que se estaba divorciando de su esposo, sin mayos espaviento. Lo grave es que el Estado le había notificado que no recibiría subsidio de vivienda.

Inicialmente investigaron al marido por sospecha de asesinato, pero los detectives terminaron por exonerarlo.

Lee Heist, su marido, emprendió su búsqueda; una labor incesante. Tras años después, dándose por vencido, pidió a un Tribunal en el Condado de Lancaster, Pensylvania, que declarara oficialmente muerta a Brenda. Las autoridades respondieron positivamente a su pedido porque para que alguien sea declarado muerto en ausencia, esa persona deber haber abandonado su vida y sus responsabilidades durante un largo periodo de tiempo.

¿Comprende ahora porque sus familiares no podían creerlo tras verla, a sus 54 años, y saber que ante el Estado y el mundo está muerta, pero todo parece indicar que sigue viva?

La mujer le explicó a las autoridades que durante años durmió en la calle y que se alimentaba de lo que encontraba en la basura. Compartió la vida con indígenas. Ahora quiere remprender una vida en familia.

¿Cuántos muertos hay a su alrededor?

Piense que todos vivimos con personas que están muertas. Por favor, no frunza el ceño. Es real. Hombres y mujeres que ríen, pero dentro experimentan una profunda crisis. Cuando llegan sus noches, desearían morir; por eso le digo: están muertas aun cuando viven.

--Por momentos he querido quitarme la vida. Llego a casa y las deudas, que pesan sobre mi, me hacen pensar en el suicidio--, me dijo un acaudalado hombre de negocios con quien hablé hace pocos días.

Su historia es la de muchas personas que están desesperadas, que no encuentran salida a su laberinto.

Ahora, un común denominador entre quienes desean morir de una vez, es que abandonaron a Dios, o tal vez nunca se han relacionado con él. Y lo más grave que le puede ocurrir a un ser humano es desprenderse de Su Creador, porque se esfuma toda esperanza y la única tabla de salvación se pierde en el horizonte.

--Hay días que no duermo, y apenas logro conciliar el sueño, suena el despertador. No quisiera ir a trabajar, pero debo hacerlo. Mi vida es un infierno aquí en la tierra--, me dijo una ejecutiva de ventas en la ciudad. Está pensando seriamente separarse de su esposo y, literalmente no cruza palabra con sus hijos adolescentes. No se hablan.

Hay esperanza todavía

Es probable que usted comparta algo en común con las personas que acabo de referirle, que dicho de paso, son reales y viven en nuestro mundo hoy, pero espiritual y anímicamente están muertas.

Job, uno de los patriarcas de la antigüedad, cuando creyó que todo había terminado, que le abandonaron sus amigos y la enfermedad que padecía amenazaba con llevárselo a la tumba, tuvo fuerzas para escribir: “Pero en cuanto a mí, sé que mi Redentor vive, y un día por fin estará sobre la tierra. Y después que mi cuerpo se haya descompuesto, ¡todavía en mi cuerpo veré a Dios! Yo mismo lo veré; así es, lo veré con mis propios ojos. ¡Este pensamiento me llena de asombro!”(Job 19:25-27. Nueva Traducción Viviente)

Reconoció que no todo estaba perdido. Aún había esperanza. Es la misma invitación que le hago ahora: Piense que todo puede ir mejor. Usted no está solo aun cuando se vea rodeado de silencio en su habitación. ¡Dios está a su lado y desea ofrecerle una nueva oportunidad. Él no le obligará a abrirle la puerta. Desea que usted misma la abra.

Si se decide a vivir, tenga la plena certeza que este puede ser el comienzo de una nueva existencia. Si le abre las puertas de su corazón a Jesucristo, podrá emprender ese maravilloso camino hacia el crecimiento personal y espiritual que tanto ha anhelado.

¿Y qué si mi vida ha sido un desastre?

Una apesadumbrada mujer a quien visité en el hospital después de intentar quitarse la vida dos veces, me dijo: “Mi vida es un desastre; he sido infiel a mi marido, he usado marihuana, no soy leal a mis amistades, trato mal a mi marido y no soporto a mis hijos. No merezco vivir…”

Es cierto, tomó algunos minutos explicarle, y disposición de su parte para comprender el mensaje, pero terminó por reconocer que Dios la ama y tiene maravillosos planes para ella.

El Señor Jesús lo explicó en sencillos términos: “Entonces Jesús les contó la siguiente historia: «Si un hombre tiene cien ovejas y una de ellas se pierde, ¿qué hará? ¿No dejará las otras noventa y nueve en el desierto y saldrá a buscar la perdida hasta que la encuentre? Y, cuando la encuentre, la cargará con alegría en sus hombros y la llevará a su casa. Cuando llegue, llamará a sus amigos y vecinos y les dirá: “Alégrense conmigo porque encontré mi oveja perdida”. De la misma manera, ¡hay más alegría en el cielo por un pecador perdido que se arrepiente y regresa a Dios que por noventa y nueve justos que no se extraviaron!”(Lucas 15:3-7. Nueva Traducción Viviente)

Dios desea que haga un alto en el camino. Reflexione: ¿A dónde ha ido su vida? Es el primer y más grande paso. Es esencial, para que pueda valorar lo que el Señor tiene deparado para usted.

La autora norteamericana, Regina Brett, tras una vida de crisis, un día decidió detenerse y evaluar su existencia: “El día de mi cumpleaños número 45, me quedé en casa reflexionado sobre lo que la vida me había enseñado. Mi alma abrió una compuerta y las ideas comenzaron a fluir. Mi pluma simplemente capturó las ideas y plasmó las ideas en el papel. Yo las pasé a la computadora y las convertí en una columna sobre 45 lecciones que la vida me ha enseñado. Mi editor las odio, y también su editor. Yo les pedí de todas maneas que las publicaran en el diario norteamericano Plain Deaer. Y los lectores del periódico, en Cleveland, las amaron…” (Regina Brett. “Dios nunca parpadea. Editorial Planeta. Colombia. 2012. Pg. 18)

Todo parte de hacer un alto en el camino; el segundo paso es reconocer que tal vez nos encontramos en un laberinto sin salida, y que nuestras fuerzas llegaron al límite. El tercer y más revolucionario paso, es pedirle a Jesucristo el Señor que venga y ponga orden en nuestra existencia. Y Él que está a la puerta, esperando su llamado, no tarde en entrar. ¡Es algo maravilloso y transformador! Dios hará la mejor parte en su vida.

Desconozco cuál sea su situación, pero lo que sí puedo decirle es que Dios puede marcar la diferencia en su existencia. Dejar impresa en su existencia, una marca indeleble que define una frontera entre un antes y un después de conocer a Cristo. ¡Hoy es el día para emprender una nueva vida! No siga sumido en la muerte física y espiritual. Jesús el Señor le llama y le espera con los brazos abiertos.

Si tiene alguna inquietud, por favor, no dude en escribirme a webestudiosbiblicos@gmail.com o llamarme al (0057) 317-4913705.

© Fernando Alexis Jiménez

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Es tiempo de buscar al Señor Jesús en oración, ahora

Escrito por: pastorfernandoalexis-hotmail-com el 05 May 2013 - URL Permanente

03 May 2013

Dios es nuestra fortaleza para vencer en la adversidad

Escrito por: pastorfernandoalexis-hotmail-com el 03 May 2013 - URL Permanente

Dios es nuestra fortaleza para vencer en la adversidad

Fernando Alexis Jiménez

E

l accidente ocurrió en el mejor momento de su carrera. Estaba en Austria cursando una especialización musical. El panorama se abría muy prometedor frente a sus ojos. La vida le sonreía. Sin embargo se rompió los tendones de la mano derecha. Algo grave para Ruth Marulanda, porque era pianista...

En 1971 llegaron a su vida un fisioterapeuta invidente y una mujer surafricana que salió adelante como intérprete con tan solo dos dedos libres. Los demás no le servían. Ruth residía todavía en Austria. Semejantes casos de superación personal le llevaron a mirar las circunstancias desde una perspectiva diferente. Decidió a emprender el camino de nuevo, armada de una fe indeclinable.

Esta colombiana --que cumple 35 años de vida artística-- fue prodigio desde niña. Sin graduarse siquiera, interpretó un concierto en el Teatro Colón, en Santafé de Bogotá. Fue un éxito al que siguió otro y otro más. Por eso tenía claro que no podía permitir que sus talentos murieran en medio de la autocompasión. Y lo logró. Es ejemplo para millares de personas que por alguna situación imprevista se han visto golpeadas por una aparente limitación física.

El poder de la fe en el obrar de Dios no tiene límites. Él se glorifica en aquellos que le depositan toda su confianza. La protagonista de nuestra historia lo comprobó. En su vida puede ocurrir igual. Usted puede sobreponerse a las dificultades que enfrenta.

Si guardamos la fe, no nos dejaremos vencer por las circunstancias. Dios es quien nos fortalece en los momentos de crisis tal como lo testimonio el poeta de Israel cuando escribiera: Te amo, oh Jehová, fortaleza mía. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.”(Salmos 18:1,2).

Tal vez enfrenta una situación difícil. No pierda su esperanza. Nuestro Creador puede cambiar las circunstancias. Esa tormenta que ve hoy con angustia, puede convertirse en una bendición si tan solo guarda su fe. No se desanime. Vuelva la mirada a Su Creador. El no le dejará solo en medio de la tormenta...

Que no pase este día sin que haya recibido a Jesucristo en su corazón como su único y suficiente Salvador. No deje pasar esta oportunidad….

© Fernando Alexis Jiménez

02 May 2013

Dos nuevos Sitios de Internet que revolucionarán tu vida de liderazgo

Escrito por: pastorfernandoalexis-hotmail-com el 02 May 2013 - URL Permanente

Dos nuevos Sitios de Internet que revolucionarán tu vida de liderazgo

Desde hoy nuestros lectores tienen a disposición dos Sitios de Internet que—sin duda—constituirán poderosas herramientas para pastores, obreros y líderes. El primero de ellos, BOSQUEJOS PARA SERMONES que podrá encontrar si cliquea www.bosquejosparasermones.com. Es un espacio muy completo donde encontrará apuntes para que prepare sus predicaciones. ¡No se martirice más! Visite nuestra Página y encuentre recursos para que sus sermones sean buenos, con profundidad.

¿Y si lo que busca son Estudios Bíblicos? Le ofrecemos www.selecciondeestudiosbiblicos.org Otra Página muy completa. Son presentados los dos sitios en formato de Blog porque facilita que encuentre los temas, las fechas en que se publicaron, hay un espacio de Búsqueda y, además, puede suscribirse gratis para recibir los Estudios Bíblicos en su correo electrónico.

¡Hoy es el día para que siga creciendo en su ministerio! Ah, y no olvide el ALTAR FAMILIAR que hallará en http://altarfamiliar.wordpress.com y los DEVOCIONALES DIARIOS que puede encontrar en http://devocionalesdiarios.wordpress.com

Finalmente, gracias a nuestro buen Dios que nos ayuda en todo este proceso, al ingeniero Andrés Tirado quien nos ayudó en el desbloqueo del Portal www.guerraespiritual.org y al también ingeniero de sistemas, Argemiro Vampuéz, quien nos ayudó en el diseño de los dos nuevos Sitios de Internet.

26 Abr 2013

No nos cansemos de orar por nosotros y por quienes nos rodean

Escrito por: pastorfernandoalexis-hotmail-com el 26 Abr 2013 - URL Permanente

No nos cansemos de orar por nosotros y por quienes nos rodean

Por Fernando Alexis Jiménez

¿Por qué orar y, justo, por quienes nos rodean? Es una pregunta que sin duda ha dado vueltas en su cabeza una y otra vez. Yo mismo me la he formulado. Y le soy sincero: creo que solamente elevar peticiones por nuestras necesidades, expectativas, alegrías o frustraciones considero que puede llegar a ser un acto egoísta.

El apóstol Pablo escribiendo a los creyentes de Galacia, les instruyó: Ayúdense a llevar los unos las cargas de los otros, y obedezcan de esa manera la ley de Cristo. Si te crees demasiado importante para ayudar a alguien, solo te engañas a ti mismo. No eres tan importante.”(Gálatas 6:2, 3. Nueva Traducción Viviente)

Si ponemos este texto bíblico en perspectiva es necesario que hagamos un alto en el camino, reconsideremos lo que hasta hoy hemos afirmado y pensemos que es importante pedir por nosotros pero también por el cónyuge, por los hijos, por los familiares, por aquellas personas cercanas. ¿No cree que es lo más apropiado?

Piense por un instante: ayudamos a transformar nuestro entorno pero, de paso, contribuimos decididamente—en oración—para que se produzcan cambios en las vidas y circunstancias de las personas que nos rodean y por quienes sentimos particular afecto. Orar por todos. Una frase sencilla pero que sin duda traerá transformación a su vida devocional.

Ahora, ligado a esto, un nuevo elemento: orar por todos trae bendición. No solo satisfacción interna sino también bendición. El apóstol Pablo continúa recomendando: Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe.”(Gálatas 6:9, 10. Nueva Traducción Viviente)

Alguien me escribió recientemente: ¿Hasta cuándo debo orar? Su interrogante, además de válido, me pareció muy importante. La respuesta categórica: “Seguimos orando hasta que Dios responda con poder”. Así de sencillo. No nos podemos cansar rápidamente, es necesario perseverar porque Dios se toma su propio tiempo para responder.

El autor y conferencista internacional, Dutch Sheets., escribió: “La falta de perseverancia es una de las mayores causas de la derrota, especialmente en la oración. No sabemos esperar correctamente. Estamos en la era del microondas y nos olvidamos de que, generalmente, Dios se toma su tiempo porque está preparando un plato muy complejo. Él se toma su propio tiempo…”(Dutch Sheets. “La oración intercesora”. Editorial Unilit. EE.UU. 1996. Pg. 18)

Nuestra vida devocional puede ser revolucionada y llevarnos a nuevos niveles, de crecimiento espiritual, en la medida en que profundizamos en la oración. Creer, clamar, pedir por nosotros y por los demás. Puedo asegurarle que es un paso que nos llevará a vivir una enriquecedora experiencia.

Nadie nos obliga, es una decisión personal en la que—sin duda—encontraremos no solo respaldo sino beneplácito de nuestro amado Dios y Padre celestial.

© Fernando Alexis Jiménez

21 Abr 2013

Cuide de su familia en oración

Escrito por: pastorfernandoalexis-hotmail-com el 21 Abr 2013 - URL Permanente

Cuide de su familia en oración

Fernando Alexis Jiménez

Con frecuencia y aprovechando el descanso para tomar el almuerzo, voy a librerías cercanas. Es mi secreta afición: leer buenos libros. Una señora a mi lado consultaba algunos títulos. Viéndome revisar algunos textos, se atrevió a preguntarme: “¿Podría recomendarme algún libro sobre la familia. Deseo regalárselo a mi esposo, con motivo del cumpleaños…”.

Le mostré algunos ejemplares de autores cristianos, pero la ocasión sirvió para explicar que si bien es cierto hay textos muy edificantes, el mejor de todos es la Biblia. Le mencioné de qué manera en las Escrituras hallamos principios y valores que nos permiten edificar hogares sólidos.

Y algo más, le dije a la señora: Si en nuestras familias prima la oración, encontraremos victoria cualquiera sea el paso que demos en cada instante.

Esa breve conversación me llevó a escribir el Estudio que tiene en sus manos, en el que encontrará cuatro principios eficaces para afianzar su vida y la de su cónyuge e hijos, en cuanto a los aspectos personales pero también espirituales:

Edifique a su familia con el ejemplo

Una vida familiar sólida se edifica con padres sometidos a Dios. No hay otra forma. Aplicación de principios sólidos que se reflejan en una sana forma de vida, no solo de quienes viven conforme lo dispone el Señor, sino sus propias familias.

Uno de los hombres que marcó la historia de la antigüedad, el patriarca Job, es un claro ejemplo. Al referirse a Él, las Escrituras lo definen como un padre y esposo ejemplar, que ejerció una poderosa influencia en la sociedad en medio de la cual se desenvolvía: “Había un hombre llamado Job que vivía en la tierra de Uz. Era un hombre intachable, de absoluta integridad, que tenía temor de Dios y se mantenía apartado del mal. Tenía siete hijos y tres hijas. Poseía siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes y quinientas burras; también tenía muchos sirvientes. En realidad, era la persona más rica de toda aquella región.”(Job 1:1-3. Nueva Traducción Viviente)

La decisión de vivir bajo principios y valores no fue producto de la presión externa; fue personal. Job decidió transitar bajo un sendero de justicia, que trajo enormes satisfacciones a su ser pero que también marcó a quienes le rodeaban. Sus hechos hablaban mejor que las palabras. Todos deseaban, sin duda, lo que él tenía. Es lo mismo que ocurre cuando usted y yo decidimos transformar nuestra existencia y permitir que Dios ocupe el primer lugar.

¿Quiénes son los primeros beneficiados? Sin duda usted y yo, porque la paz interior reinará en todo cuanto hacemos. Cada segundo tendrá verdadero significado. Es Dios reinando en nosotros. La victoria asegurada en los caminos, sueños y metas que emprendemos. Nos convertimos en ganadores. ¿La razón? No luchamos solos, en nuestras fuerzas: el Señor nos acompaña y con Él siempre tenemos asegurada la victoria.

Pero algo más: nuestro comportamiento de rectitud termina ejerciendo influencia en nuestra esposa e hijos. Algo que va íntimamente ligado con el ejemplo que les brindamos, y que hizo real en su vida el patriarca Job, de quien tenemos mucho que aprender.

Sea un intercesor permanente por su familia

Recuerde a una atribulada mujer que, por muchos años, clamó por su hijo. El chico, adolescente, era drogadicto. Se internó en la tenebrosa selva de la marihuana y la cocaína a raíz de sus amistades, que entabló en el colegio y se salieron de los muros del claustro educativo para convertirse en sus allegados fuera de clases. Algunas veces se peleó con pandillas y, una noche, lo sorprendieron robando en un almacén.

--Mi hijo va camino al abismo--, se lamentaba la señora.

Aunque el panorama era desolador, seguía clamando. Y Dios respondió. Lo sorprendente es que, en cierta ocasión y cuando se iba a librar una batalla campal entre pandillas, su hijo tenía un bate de béisbol y justo cuando lo iba a descargar sobre el rostro de un contendor, recordó que su madre creía en Dios y oraba por él. Y literalmente salió corriendo del lugar. Regresó a casa ensangrentado, pero dispuesto a seguir al Dios de su progenitora. Algo extraño, diría después, le tocó el corazón. Todos sabemos que era la respuesta del Señor a las oraciones de la señora.

Job marcó su generación no solo por los principios y valores que rodeaban sus actuaciones, sino porque intercedía por sus hijos, como relatan las Escrituras: “Los hijos de Job se turnaban en preparar banquetes en sus casas e invitaban a sus tres hermanas para que celebraran con ellos. Cuando las fiestas terminaban —a veces después de varios días— Job purificaba a sus hijos. Se levantaba temprano por la mañana y ofrecía una ofrenda quemada por cada uno de ellos, porque pensaba: «Quizá mis hijos hayan pecado y maldecido a Dios en el corazón». Esta era una práctica habitual de Job.”(Job 1:4, 5. Nueva Traducción Viviente)

En una sociedad sin principios ni valores, donde nuestros adolescentes y jóvenes se pierden, cuando sus expectativas de vida son muy bajas, cobra particular importancia que los padres intercedamos por ellos. Dios guardará sus vidas y les sacará del fondo del pozo cenagoso si no cejamos de clamar por ellos.

Recuerde que Dios ama nuestra familia y, sin duda, les protegerá. Su ángel protector estará a su alrededor. ¿Clama usted por sus hijos? Si no es así, hoy es el día para que asuma ese compromiso, que no debe ser de un día sino permanente.

Enfrentando eficazmente un ataque permanente del enemigo

Recuerdo la historia de un granjero preocupado porque animales del campo atacaban sus cosechas. Llegó a un momento tal de desesperación que no dormía. Estaba convencido que esos animalejos procuraban su destrucción; todo siguió así hasta que decidió poner guarda sobre los sembrados, al comprender que quienes atacaban los frutos, lo hacían por instinto. Eran animales de campo y procuraban, según su naturaleza, sobrevivir.

Y digo que vino a mi memoria esa historia porque usted y yo enfrentamos a un enemigo que ataca nuestra familia y propiedades. Es Satanás, el acusador. Él procura nuestra destrucción (cf. 1 Pedro 5:8), de ahí que debemos siempre estar bajo la cobertura del Señor, y lo hacemos en oración; dependiendo siempre de nuestro amado Dios.

Permítame ilustrar lo que digo con la siguiente historia que se atribuye a lo que ocurrió al patriarca Job: “Un día los miembros de la corte celestial* llegaron para presentarse delante del Señor, y el Acusador, Satanás,* vino con ellos. El Señor le preguntó a Satanás: —¿De dónde vienes? Satanás contestó al Señor: —He estado recorriendo la tierra, observando todo lo que ocurre. Entonces el Señor preguntó a Satanás: —¿Te has fijado en mi siervo Job? Es el mejor hombre en toda la tierra; es un hombre intachable y de absoluta integridad. Tiene temor de Dios y se mantiene apartado del mal.”(Job 1:6-8: Nueva Traducción Viviente)

Como somos conscientes que el enemigo está a la puerta, al asecho, no podemos desprendernos ni por un instante de la mano de Dios.

Es imperativo que sometamos en Sus divinas manos nuestra vida, la de nuestra familia y todo cuanto Él nos ha dado. Lo hacemos en oración, rindiéndole todo lo que somos y deseamos llegar a ser. Y lo hacemos porque nos asiste la firme convicción de que Él responde a nuestro clamor.

Es cierto que en ocasiones estamos sumamente ocupados, con la agenda apretada, pero bajo ninguna circunstancia debemos ni podemos desconocer a quién debe ocupar el centro de cada jornada: nuestro amoroso Padre celestial. Hoy es el día para que reordenemos nuestros principios de vida y le demos a Dios el lugar que le corresponde en nuestro ser, nuestro hogar y todo lo que Él nos ha regalado para disfrutarlo.

Los círculos de protección divina

¿Se ha preguntado alguna vez cuándo y dónde nacieron los seguros de vida? La historia es muy interesante. Se le atribuye a los griegos, alrededor de cinco siglos antes de que naciera el Señor Jesús. Es el fruto de una necesidad ya que los comerciantes de artesanías, al comercializar sus productos en las costas del Mediterráneo, constantemente enfrentaban tormentas que les hacían perder sus productos. Y hubo quienes les ofrecieron reponer algo de las pérdidas a cambio de algún pago.

Este tipo de seguros de pérdida se afianzó en la Edad Media y en 1705 en Inglaterra se contaba con las primeras instituciones que brindaban ese tipo de protección. Ahora, el primer seguro de vida del que se tiene memoria, se vendió en Gran Bretaña en el año 1762.

Ahora, ¿por qué son importantes los seguros? Porque traen una cobertura de protección ante las eventuales pérdidas. Pero hoy en las Escrituras podemos ver un mejor y más efectivo seguro: la protección de Dios.

Cuando el enemigo espiritual, Satanás, trató de afectar la vida de Job, dicen la Biblia que debió reconocer que Dios guardaba la vida, la familia y las propiedades del patriarca: “Satanás le respondió al Señor: —Sí, pero Job tiene una buena razón para temer a Dios: siempre has puesto un muro de protección alrededor de él, de su casa y de sus propiedades. Has hecho prosperar todo lo que hace. ¡Mira lo rico que es! Así que extiende tu mano y quítale todo lo que tiene, ¡ten por seguro que te maldecirá en tu propia cara!”(Job 1:9-11. Nueva Traducción Viviente)

Si somos conscientes que Dios es nuestro protector, le entregaremos todos los días nuestra familia. Todos deseamos que Él reine en nuestra familia, porque es el mejor seguro que jamás podremos tener.

Nuestro amado Padre celestial asegura y guarda nuestro matrimonio, la vida de nuestros hijos y pone seguro sobre todo lo que conseguimos, porque Él desea que lo disfrutemos al máximo (Cf. Proverbios 10:22). ¡Hoy es el día de someter a Dios nuestro hogar y todo cuanto tenemos!

No pase por alto la mejor decisión

Si hay una decisión que no podemos pasar por alto, es la de concederle a Dios el gobierno de nuestra vida. Lo hacemos al permtirle al Señor Jesús que gobierne nuestra vida y familia. ¿Cómo? Abriéndole las puertas de nuestro corazón. Puedo asegurarle que, prendidos de Su mano, emprendemos ese maravilloso camino de crecimiento personal y espiritual que siempre hemos anhelado.

Si tiene alguna inquietud, por favor escríbame a webestudiosbiblicos@gmail.com o llámenos al (0057) 317-4913705

© Fernando Alexis Jiménez

20 Abr 2013

¿Cómo permanecer en la Presencia de Dios?

Escrito por: pastorfernandoalexis-hotmail-com el 20 Abr 2013 - URL Permanente

¿Cómo permanecer en la Presencia de Dios?

Fernando Alexis Jiménez

E

ra un gobernante. Ocupado siempre. Unas veces atendiendo público, otras en reuniones de junta y, otra parte de su tiempo, definiendo estrategias de guerra. “Un ejecutivo moderno con una agenda atiborrada de compromisos”, diría alguien. ¡Ese fue el rey David!

Nadie puede negar que tuviera múltiples compromisos que debía atender cada día del año; sin embargo, el Dios al que amaba y servía, ocupaba el primer lugar en todo momento. Y aun cuando no le quedaban muchos espacios libres, sacaba tiempo—siempre—para buscar Su rostro y mantenerse en Su presencia. Desarrolló intimidad con el Padre celestial.

¿Cómo podía lograrlo? El rey David mediante siete principios, respondió a estos interrogantes que quizá usted se formula y que él mismo tenía presentes: Señor, ¿quién puede adorar en tu santuario? ¿Quién puede entrar a tu presencia en tu monte santo?”(Salmo 15:1. Nueva Traducción Viviente)

Si alguien tan atareado pudo lograrlo, es decir, desarrollar intimidad con el Señor, puedo asegurarle que usted y yo también si ponemos en práctica estos sencillos fundamentos:

1. La rectitud

Un hombre que pasaba muchas horas tras el volante de un viejo taxi, saltó a la fama en Colombia de la noche a la mañana y, sin ser artista de cine, muchos noticiarios querían entrevistarlo.

¿La razón? Pocos minutos después que se bajara del auto un pasajero, descubrió que había dejado una maleta. Dentro tenía más de 10 mil dólares. Se devolvió rápidamente, entró al Centro Comercial donde había dejado a su cliente ¡Y le devolvió el dinero!

Personas así, con una rectitud a toda prueba, tienen entrada a esa dimensión sobrenatural de Dios, como declara el rey David al responder a la pregunta de ¿quiénes pueden adorar en el santuario del Señor? “Los que llevan una vida intachable…”(Salmo 15:2 a. Nueva Traducción Viviente)

Es necesario renovar nuestros patrones de comportamiento. Asumir una nueva actitud de vida. Apropiarnos de la rectitud, que aplicamos en todo cuanto hacemos.

2. La justicia

¿Está bien pagar una mercadería y evadir el impuesto Estatal? Esta pregunta se la formuló Ed Morales cuando el vendedor del almacén de cadena le dijo que sin factura, el teléfono móvil costaría cincuenta dólares menos.

--No, prefiero hacerlo correctamente. Deme la factura, por favor—respondió.

Personas justas, que hacen lo apropiado en el momento oportuno, son aquellas que permanecen siempre en la presencia del Señor como enseña el salmista: “…y hacen lo correcto “(Salmo 15: 2 b. Nueva Traducción Viviente)

No se deje arrastrar por los antivalores de la sociedad que le rodea. Usted está llamado a imprimir cambio, con un comportamiento distinto que habla mucho mejor que las palabras.

3. La verdad

Un amigo regresaba a casa después de un largo viaje, pero cometió lo que a la postre sería un error: transportó a una desconocida que encontró en una vía de acceso a la ciudad y a la que se le había averiado el auto.

--Cuando estaba frente a un semáforo, mi esposa que iba en otro auto me vio. Me acusó de infiel y se fue de casa--, relató.

Aun cuando llevan seis meses separados y los intentos de regresar han sido vanos, Juan Esteban me decía que le asiste una tranquilidad enorme porque dijo la verdad. No mintió. Eso habría agravado el asunto. Vive en una pieza, pero su conciencia está tranquila. Es lo que se deriva de decir la verdad.

Dios ama a quienes obran y dicen la verdad, son éstas personas quienes avanzan significativamente en el proceso de desarrollar intimidad en Su presencia: “…los que dicen la verdad con corazón sincero.”(Salmo 15:2 c. Nueva Traducción Viviente)

Pese a que alrededor nuestro prevalece la mentira, no podemos caer en la misma dinámica. Es necesario ser transparentes en cuanto decimos.

4. No hablar mal de los demás

La comadre María se levantaba cada mañana para compartir las últimas noticias sobre los vecinos. Otras mujeres iguales que ella, se despertaban muy temprano para escucharla, con el pretexto de “arreglar el antejardín”.

Su audiencia crecía hasta que se metió en tremendo lío, y una de las personas a las que perjudicó con sus habladurías, llegó a agredirla. Ese día se dispersó el grupo de curiosas por conocer la vida de sus congéneres.

La Biblia enseña que están con Dios quienes “…no se prestan al chisme ni le hacen daño a su vecino, ni hablan mal de sus amigos.”(Salmo 15:3. Nueva Traducción Viviente)

Jamás hable mal de otras personas. No podemos pretender ir a la presencia de un Dios santo, en intimidad y oración, mientras los labios con los que elevamos clamor, están causando destrucción a quienes nos rodean.

5. Alejarnos de la maldad

La decisión de obrar maldad, es nada más que nuestra. Eso lo comprobó Julián cuando, al término de la jornada, un viernes, se vio tentado por una compañera de trabajo para ir a “otro lugar”. Es cierto, era atractiva, agradable y muy lanzada. Pero una y otra vez el amor por su esposa, habló a su corazón.

--Lo siento, voy a casa. Amo a mi esposa y a mis hijos y no sería justo que les engañara--, se dijo.

Sus compañeros de trabajo, que luego se enteraron del asunto, le calificaron de tonto por “no aprovechar la oportunidad”. Él sigue felizmente casado y convencido de que aquella, la decisión de no caer adulterio, fue su mejor decisión.

La Biblia enseña que quienes se alejan de la maldad, permanecen en la presencia del Señor: “Los que desprecian a los pecadores descarados, y honran a quienes siguen fielmente al Señor y mantienen su palabra aunque salgan perjudicados.”(Salmo 15:4. Nueva Traducción Viviente)

¿Está tentado de caer en pecado? Con ayuda del Señor Jesucristo puedo asegurarle que podrá huir victorioso de toda ocasión de caer en la maldad.

6. No aprovecharse de los demás

Un joven estaba necesitado de dinero para pagar sus estudios, y estaba vendiendo su teléfono móvil de alta gama por unos cuantos pesos para cubrir su necesidad. Alguien se aprovechó de la situación y le compró el dispositivo por muchísimo menos de su valor.

--Luego me remordía la conciencia y hasta hoy, ese pensamiento no se quita de mi mente. Me aproveché de su necesidad; hoy es él, mañana puede ser un hijo mío—se lamentaba.

Si anhelamos desarrollar intimidad con Dios es necesario que no abusemos de quienes necesitan algo, como enseña el salmista: “Los que prestan dinero sin cobrar intereses…” (Salmo 15:5 a. Nueva Traducción Viviente)

Estamos llamados a imprimir cambios en nuestra sociedad a partir de un comportamiento justo; ayudando a quien lo necesite y no aprovechándonos de su escasez.

7. Ser intachable

En cierta ciudad peruana un juez era conocido por ser implacable. Sin embargo saltó a la primera página de los diarios cuando las autoridades pusieron al descubierto que fallaba muchos de los casos, fundamentado en los “favores” que recibía de los familiares de quienes estaban siendo procesados.

Dios ama a quienes son intachables. Aquellos que hablan de la fe y del Evangelio, pero que lo viven. Son ellos quienes desarrollan intimidad con Él, como enseñan las Escrituras: “y no aceptan sobornos para mentir acerca de un inocente.”(Salmo 15:5 b. Nueva Traducción Viviente)

Bajo ninguna circunstancia podemos abandonar nuestra condición de hombres y mujeres justos. Eso es lo que espera el Señor de nosotros.

No se aparte de Dios

Nuestro amado Dios y Padre debe ocupar el primer lugar en nuestros pensamientos y acciones. Si es así, tendremos intimidad en Su Presencia y podremos movernos en la dimensión sobrenatural que tanto anhelamos.

La Biblia enseña que quienes viven bajo sólidos principios de fe, que se reflejan en sus acciones, estarán ante el Padre celestial. “Esa gente permanecerá firme para siempre.”(Salmo 15:5 c. Nueva Traducción Viviente)

Es tiempo de traer cambio a su vida, y el crecimiento en todas las áreas: la conductual y espiritual, que genera armonía en su mundo interior e impacta positivamente a quienes le rodea. Sólo con ayuda de Dios podemos lograrlo.

Hoy es el día oportuno para que le abra las puertas de su corazón a Jesucristo. Puedo asegurarle que jamás se arrepentirá. Él será quien transforme todo su ser. No deje pasar este momento y recíbalo en su corazón como su único y suficiente Salvador.

Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirnos a pastorfernandoalexis@gmail.com o llamarnos al (0057)317-4913705.

© Fernando Alexis Jiménez – Síganos en www.guerraespiritual.org

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